por Jamin Abuchaem
El siguiente es uno de los artículos póstumos del doctor Jamil Abuchaen, psicoanalista y profesor, cuya publicación concluiremos mañana. Fue resumido y adaptado por el doctor Alberto Alvarado Cedeño.
“Primero, me llorarán;
luego, me pensarán.
Después, me olvidarán.”
de Nemer Ibn Barud: Monosílabos
El tema sobre el duelo por la muerte del padre me ha interesado desde hace mucho tiempo. Creo que uno de los motivos más importantes está relacionado con la pérdida de mi padre en edad avanzada, cuando él sólo había completado sus setenta y un años.
Aun cuando yo había sobrepasado el tiempo que suele durar estas condiciones se movilizaron dentro de mí “todos mis sentimientos más tempranos”, como le comunicó Sigmund Freud a Wilheim Flíess, su amigo, contestando su carta enviada en la ocasión de la muerte del padre de Freud.
En esa carta, del 2 de noviembre de 1896 -el padre de Freud había fallecido el 23 de octubre de este mismo año- escribe:
“Me cuesta mucho escribir justamente ahora que he dejado pasar tanto tiempo, para agradecerte las conmovedoras palabras de tu carta. Por uno de esos senderos oscuros que pasan por detrás de la conciencia formal, la muerte de mi padre me ha afectado profundamente. Yo lo estimaba muchísimo y la comprendía perfectamente y con esa mezcla de profunda sabiduría y romántica alegría, tan peculiar en él, significó mucho para mí. Sin duda alguna su vida en sí ya había terminado hace tiempo, pero su muerte real ha hecho revivir en mí todos mis sentimientos más tempranos. Ahora me siento completamente desamparado.”
Esta carta fue traducida en diferentes formas que no coinciden en su totalidad. Así, Ludovico Rosenthal la redactó con el siguiente texto:
“Por ahora me resulta tan difícil escribirte, que hasta he dilatado varias veces el momento de agradecerte de todo corazón las conmovedoras palabras que me has dirigido en tu carta. A través de alguna de esas rutas que corren tras la conciencia oficial, la muerte del viejo me ha afectado profundamente. Yo lo estimaba mucho y lo comprendía perfectamente; influyó a menudo en mi vida, con esa peculiar mezcla suya de profunda sabiduría y fantástica ligereza de ánimo. Cuando murió, hacía mucho que su vida había concluido, pero ante su muerte todo el pasado volvió a despertarse en mi intimidad. Ahora tengo la sensación de estar totalmente desarraigado.”
Lo que es llamativo es el uso de las palabras desarraigado y, desamparado.
La palabra desamparo implica los siguientes sinónimos: solo, indefenso abandonado, huérfano desvalido, desabrigado, descuidado; perdido, extraviado, inerme, etcétera.
No importa mucho examinar con detenimiento o mayor profundidad la preferencia de los traductores por una u otra palabra. Lo que deseo es hacer hincapié en el sentimiento que Freud expresa por la muerte de su padre: se sentía hondamente comprometido y no sólo con su presente sino y fundamentalmente con su pasado. Lo que llama la atención es la vivencia de orfandad que tanto una como otra de cualquiera de las dos palabras utilizadas en la traducción transmiten.
Al leer una de las cartas que Freud escribe a Sandor Ferenczi el 16 de septiembre de 1930, agradeciendo sus condolencias por la muerte de su madre, el clima afectivo es bien otro.
Escribe Freud:
“Querido amigo: Ante todo, mis gracias más expresivas por las bellas palabras que dedicas a la muerte de mi madre, la cual me ha afectado en una forma peculiar. No siento ni dolor, ni pena, lo que probablemente puede explicarse por las circunstancias especiales que concurran en el caso, como, por ejemplo, su avanzada edad, la pena que me inspiraba su postración final y al mismo tiempo un sentimiento de veneración que me parece también comprender. No me sentía libre para morir mientras ella viviera; y ahora sí. Seguramente los valores que atribuyo en mi interior a la existencia habrán experimentado una transposición considerable en los estratos más profundos. No asistí al funeral, en el que me representó también Anna…”
Qué distante es la actitud afectiva de Freud ante los dos acontecimientos más importantes en la vida de un ser humano!
El papel del padre
Examinemos el problema desde una perspectiva más general. Lo primero que llama la atención es que el duelo por la muerte del padre ha sido, en la literatura psicoanalítica, homologado con el de la muerte de la madre. Esto es tan así que cuando se estudia el fenómeno del duelo ningún autor hace la distinción de la estructura, dinámica y consecuencias entre uno y otro tipo.
Hay algunas pocas referencias de los efectos dañinos que la desaparición del padre o de la madre pueden llegar a provocar en el individuo si este es un hombre o una mujer.
Habitualmente se ha hecho hincapié en el duelo por la muerte de la madre y en algunas escuelas psicoanalíticas (como la kleiniana), las consecuencias de este duelo pueden referirse no sólo a la totalidad de la madre como persona sino a aspectos parciales de ésta. Es sumamente frecuente que se hable del duelo por el pecho de la madre durante el período de destete, del duelo del vientre materno durante y después del parto, etcétera.
El papel del padre no ha merecido una atención especial y para algunos analistas lo que marca las características fundamentales de una personalidad adulta son los duelos que ha sufrido por la pérdida de la figura materna o aspectos parciales de ésta.
En mi trabajo clínico como psicoanalista, hace más de treinta y cinco años, he observado un fenómeno que cuando lo vi por primera vez me causó suma extrañeza.
Este hecho clínico consiste en haber encontrado -reiteradamente que la muerte del padre, acaecida en cualquier edad, pero principalmente en las etapas tempranas del desarrollo y en la adolescencia, reviste particularidades inconfundibles y cuya repercusión en la vida del doliente, tanto para el hombre como para la mujer, son asombrosamente idénticas o muy semejantes en su dinámica.
Este hecho clínico me llamó la atención porque lo esperable era que la hija sufriera consecuencias distintas de aquellas referidas al varón. De acuerdo con mi experiencia clínica, los acontecimientos psicológicos, tanto en el hombre como en la mujer, obedecen a una misma dinámica anímica.
Me siento con derecho, a raíz de la observación de mis psicoanalizadas, a sostener que la muerte del padre -manifiesta o latentemente constituye el acontecimiento más fundamental que puede ocurrir en la vida de una persona, sea ésta del sexo masculino o del femenino.
Si volvemos a examinar la carta de Freud a Fliess, del 2 de noviembre de 1896, nos encontramos con una estremecedora confesión para un hombre que en la oportunidad, tenía apenas cuarenta años: … pero su muerte real ha hecho revivir en mi todos mis sentimientos más tempranos. Ahora me siento completamente desarraigado (o desamparado)”.
La genialidad de Freud le permitió recortar lo que yo considero el aspecto más esencial del duelo por la muerte del padre: el desamparo o desarraigo. Este desamparo atañe tanto a la mujer cuanto al hombre y se manifiesta con igual intensidad en cualquiera de los dos.
Las etapas del duelo
Empecemos a definir en qué consiste un duelo. Freud, en “Duelo y melancolía”, escribe:
“El duelo es, por lo general, la reacción a la pérdida de un ser amado o de una abstracción equivalente, la patria, la libertad, el ideal etc…” (Duelo y melancolía, pag. 243.)
“Esta reacción a la pérdida es sumamente dolorosa y necesita de un período de tiempo relativamente largo para que se pueda llevar a cabo.” (En “Análisis de un caso de neurosis obsesiva” -el hombre de las ratas- Freud da una cifra aproximada de dos años.)
Esquemáticamente, podemos trazar las siguientes etapas en un trabajo de duelo:
* Primera etapa: examen de la realidad.
* Segunda etapa: aceptación de la pérdida.
* Tercera etapa: identificación con el objeto perdido.
* Cuarta etapa: sustitución del objeto perdido.
Primera etapa: Examen de la Realidad
Primera etapa, a la que podemos llamar examen de realidad, puede sufrir dos destinos especiales: el sujeto en duelo acepta la pérdida del objeto o no la acepta … conviene aclarar el sentido de la palabra objeto en psicoanálisis, es parecido al que se usaba clásicamente como objeto de mi pasión de mi resentimiento, objeto amado, etcétera.
Como siempre, la aceptación de la realidad dolorosa no es permanente al comienzo. Se realiza por períodos: durante algún tiempo se asume la pérdida y, en otros, se la niega. Son momentos que se alternan y que suelen tener duración variable -de minutos, horas o días-. O, también, años.
Para que el trabajo de duelo pueda continuar su elaboración (procesamiento), es necesario que la persona acabe por aceptar que el objeto ya no existe más en la realidad externa que ha desaparecido ha muerto, se ha destruido o es inexistente.
La imposibilidad de elaborar este acontecimiento seguramente estanca el trabajo de duelo. Para que podamos desprendernos de un objeto perdido es inevitable que aceptemos que ya no está. Mientras alimentamos la esperanza de que vive o está oculto en algún lugar, resulta imposible desligarse de él.
El ejemplo más cruel y dramático es el de los sobrevivientes de los campos de exterminio de la Segunda Guerra Mundial que, al no ver el cadáver de sus parientes desaparecidos, siempre mantenían prendida la idea de que volverían algún día, con lo que vivían en estado de permanente y frustrada espera.
En caso de que la aceptación pase por períodos más largos, el sujeto podría pasar a una segunda etapa de elaboración, que podemos llamar aceptación de la pérdida o de la realidad. En psicoanálisis, la palabra elaboración designa el trabajo realizado por el psiquismo con vistas a dominar las excitaciones que le llegan y cuya acumulación ofrece el peligro de resultar patógena.
Segunda etapa: Aceptación de la Pérdida
La aceptación de la realidad o de la pérdida también es fluctuante y lleva a una identificación con el objeto muerto o desaparecido. Suelen ocurrir dos posibilidades. El sujeto se identifica con el muerto o con el destino del muerto. Si hay una fuerte identificación con el destino del muerto, el sujeto seguirá ese destino y esto lo conducirá al suicidio manifiesto o enmascarado (accidentes, enfermedades fatales, etcétera).
En caso de que la identificación se produzca únicamente con la persona del muerto, el individuo en duelo pasa a la tercera etapa elaborativa. Debemos aclarar qué entendemos por identificación: es un proceso por el cual un sujeto asimila un aspecto, una propiedad, un atributo de otro y se transforma, total o parcialmente, sobre el modelo de éste.
Tercera etapa: Identificación con el Objeto Perdido
Esta etapa puede ser denominada decisión de vivir. El proceso de duelo puede seguir uno de estos dos caminos: el sujeto se decide a vivir identificado con el muerto o lo sustituye por un nuevo objeto. En caso de vivir identificado con el objeto perdido, adquiere características de este objeto y, muchas veces, se conduce en la vida como él.
Cuarta etapa: Sustitución del Objeto Perdido
Es la etapa final, que podemos llamar de sustitución del objeto perdido. Esta sustitución puede ser parcial o total. Un ejemplo de sustitución parcial es el individuo que se casa con la cuñada soltera.
Otro más frecuente es el de la viuda que mantiene el retrato de su difunto esposo en un lugar privilegiado de la casa y muy frecuentemente lo utiliza para hacer comparaciones con su nuevo compañero, en las cuales éste siempre lleva las de perder.
Estas etapas -como dije anteriormente - son arbitrarias; no se desarrollan sucesivamente sino que se producen alternadamente, ora predominando una, ora la otra. El trabajo final de un duelo bien elaborado debe conducir a la sustitución total del objeto. En otras palabras, el sujeto consigue desligarse del objeto perdido y ligarse a un nuevo objeto.
La elaboración de un duelo se ve interferida por dos fenómenos psicológicos que fueron descriptos por Freud: por el sentimiento de culpabilidad, a consecuencia de la natural ambivalencia (sentimientos de amor y odio) del sujeto hacia su objeto perdido, y por la elección narcisista del objeto.
Cuanto menor ha sido la ambivalencia afectiva hacia el objeto, más favorecido se ve el trabajo de duelo. Lo mismo ocurre cuando menor ha sido la participación de los aspectos narcisistas del sujeto en la elección del objeto. En estas circunstancias hay más posibilidades de llevar a buen término la elaboración del duelo. Para los lectores no especializados intentaré aclarar el término narcisismo.
En psicoanálisis designa un concepto extremadamente complejo. Todos conocemos el mito de Narciso, el hermoso joven que se enamoró de su propia imagen reflejada en un estanque.
De este mito tomó Paul Nacke la palabra para denominar un hecho clínico que consiste en la hiperestimación del poder de los propios actos y de los propios deseos, en la creencia en la omnipotencia de las ideas, una fe ciega en la fuerza mágica de las palabras; en suma, una actitud megalomaníaca; a veces esa actitud es muy evidente, por ejemplo en los psicóticos que se creen Napoleón Bonaparte, y a veces está bastante oculta, por ejemplo en las personas melancólicas, que presentan a la vez una intensa desvalorización de sí mismas.
La función de la madre
Veamos, ahora, cuáles son las funciones de la pareja parental durante el proceso de desarrollo evolutivo del niño. Comencemos con la más conocida de todas que es el papel de la madre.
Es interesante señalar que todos los autores han hecho hincapié en la importancia de la madre en la crianza del hijo, principalmente en las etapas tempranas y fundamentalmente durante los primeros seis meses de la vida posnatal.
En cuanto al papel del padre éste ha sido bastante ignorado y la casi totalidad de los autores -psicoanalistas o no suelen darle una función secundaria. Esto es evidentemente claro en la escuela kleiniana, donde la madre juega el papel principal. La escuela lacaniana, de alguna manera con sus teorías acerca del desarrolló del niño, reserva un papel más decoroso para el padre y lo transforma en todo momento en una figura sumamente restrictiva de la libertad del niño.
En los últimos tiempos, algunos autores han reconocido otros aspectos de la función del padre en el desarrollo del niño. Entre nosotros, Arminda Aberastury y Eduardo Salas enfatizan mucho la necesidad del contacto físico del niño con su padre y consideran que este contacto es imprescindible para evitar el camino de la homosexualidad. Dicen los autores:
“Esta carencia de contacto con el padre es una de las raíces del rechazo del hijo y deja una nostalgia que podría ser el origen de una búsqueda posterior y desesperada de sustitutos paternos a través de toda la vida.”
Luego, bajo el título de “El papel del padre”, dicen:
El papel del padre varía según las diferentes edades del hijo y, muchas veces, la falta de adecuación a nuevas necesidades hace que un buen padre de un hijo de dos años se transforme luego en un incomprensivo o ausente para el hijo adolescente.
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Acuarela de palabras » Perder al padre… Perder a la madre… dijo:
Julio 17, 2006 en 2:18 am
[...] Amigos: A los que les interese el tema, pueden leer el texto completo (con las etapas de un duelo) en: El duelo por la muerte del padre [...]
Yenny Guzmán Trujillo dijo:
Agosto 12, 2006 en 10:14 pm
Me gustaría recibir información o cualquier tipo de ayuda para superar la muerte de mi marido y también poder ayudar en este dificil proceso a mis hijos de 6 y 3 años. Mi marido falleción en un accidente laboral el 04 de febrero 2006.
De antemano muchas gracias.
violeta martinez navarro dijo:
Agosto 25, 2006 en 9:34 pm
Recibir informacion acerca de este tema. Gracias
paola dijo:
Octubre 8, 2006 en 10:20 am
Me gustaría recibir información acerca de cómo ayudar a una familia y a un chico que ha perdido al padre…
Cristina Abel dijo:
Octubre 22, 2006 en 8:10 am
¿Puede cambiar tanto la personalidad que el amor y las relaciones de pareja ya no sean lo mismo para la persona que sufre la pérdida de un padre? El cambio de personalidad tras el duelo, ¿puede acabar con la pareja? ¿Qué se puede hacer?
brUnA dijo:
Octubre 31, 2006 en 6:59 pm
Me gustaria recibir informacion acerca del tema.
natali dijo:
Noviembre 10, 2006 en 5:22 pm
Me gustaria recibir información acerca de como estar preparado para este suceso tan doloroso, no me imagino la vida sin mis padres y no creo estar preparada para ese momento.
jorge dijo:
Noviembre 10, 2006 en 7:17 pm
No creo que se pueda generalizar en un aspecto tan delicado como la muerte de los padres, este es un momento de la vida que no se puede ni anticipar ni resolver con fórmulas universalizables. Hay gente que tiene hermanos y tal vez compartan el dolor aunque nunca del mismo modo, hay gente que no los tiene. Tampoco podemos adivinar en que momento tendremos que pasar por esta experiencia. Pero además de inevitable, es imposible que no deje su huella, todos sabemos que en algún momento nuestro grado de indefensión era casi absoluto, que ellos nos proveyeron de lo que tuvieron a su alcance para que crezcamos lo mejor posible, desde objetos materiales hasta el más anhelado, su amor incondicional, que los hace verdaderamente irremplazables en este sentido.
Por mi parte pienso que en una sociedad donde los parámetros están signados por la competencia, más que por la solidaridad y el amor al prójimo, la contención afectiva ante la perspectiva de la pérdida de nuestros seres queridos se hace más profunda. Creo que nunca estaremos del todo preparados para ese momento. Además la muerte de ellos también nos anticipa la nuestra, la propia, y como en todo evento existencialmente importante de la vida, cada uno lo sobrellevará como pueda. Me gustaría que este post sea un espacio para que cada cual aporte sus ideas al respecto. Saludos a todos!!
Todo va a andar joya !! « Soy donde no pienso dijo:
Noviembre 30, 2006 en 9:08 pm
[...] La pérdida, por antonomasia, suele ser el fallecimiento de un ser querido. [...]
ALEJA dijo:
Diciembre 18, 2006 en 7:09 pm
ES UN LIBRO MUY INTERESANTE
Ligia M. Houben dijo:
Diciembre 25, 2006 en 4:07 pm
Es muy linda su misión al analizar el tema de la muerte y las pérdidas. Soy tanatóloga y consejera de duelo certificada. Estoy escribiendo un libro el cual consiste en una antologia de pérdidas… con un mensaje de transformacion y consuelo. Dichas pérdidas comprenden desde la muerte de un ser querido, hasta divorcio, perdida de salud, trabajo, etc…
Si pudiera colocar este mensaje con mis datos por si existen personas que deseen compartir su historia se lo agradecería muchisimo.
Mi email es info@mymeaningfullife.com.
Soy Nicaraguense pero resido en Miami, Fl, USA.
Mil gracias
cristina dijo:
Enero 6, 2007 en 12:34 am
Desamparo, culpa, deseperacion, lo extraño y solo pienso en poder hablar con él y preguntarle como está. Envidio la gente que tiene vivo a su padre y me resulta dificil pensar que no va a estar el resto de mi vida, él fue todo para mi. Un gran árbol con gruesas raíces que me protegió.
marta s dijo:
Enero 11, 2007 en 12:04 pm
Yo perdi a mi padre hace dos años y tres meses, y todavía me duele muchísimo, no hay segundo que no piense en él. Tengo rabia pues era relativamente joven 61 años, y las ganas que tenía de vivir… Lo que más le gustaba era estar en su pueblo, su casa, su huerto… se le notaba su amor por estas cosas y por supuesto estar con su familia, todo ello le daba felicidad, se conformaba con tan poquito! Nos dejó solas, su mujer, sus hijas, y la pena de no saber si sufrió, si se sintió solo, si se enteró de que se iba… pues estaba en la ambulancia y no pudo ir nadie a su lado no dejaban y lo siguiente que supimos fue que murió ahí, sin su familia, pobre papá. He perdido la ilusión que tenia antes, como si no tuviera color, falta él y mira que me esfuerzo para recuperar un poquito de ella, SOLO NOS QUEDA SU RECUERDO PERO SE ME HACE POQUITO YO LO AÑORO MUCHO, siento mucho dolor por saber que ya no lo veré más, por lo menos en esta vida ¿quizas en la otra volvamos a estar todos juntos? ese es mi pequeño consuelo. Te quiero papá y nunca te olvidaré.
freddy fernando medina dijo:
Enero 13, 2007 en 9:18 pm
Pues realmente los felicito porque es un tema bastante interesante y para lo que yo estoy estudiando es muy bueno, pues estudio en un seminario para la formación sacerdotal y pues son temas que nos va tocar a todos en algún momento de nuestras vidas. Es importante conocer sobre los medios de como se puede afrontar esta situación y saber también orientar a las personas. De verdad que los felicito y les deseo los mejores éxitos en su carrera y que Dios todopoderoso los colme de muchas bendiciones y la virgen María guie sus pasos para que los den con certeza y con valentía.
gaby dijo:
Enero 15, 2007 en 3:53 pm
Hola. Yo no sé bien qué decir pero sabes, yo no sabía lo que se siente perder a alguien por el resto de tu vida hasta que dios como navidad me quitó a mi sobrina esa noche del 24 de diciembre. Ese día va a ser difícil de olvidarla ella era mi primer sobrina, apenas dos años tenía ella, pero fue todo lo que dios me la prestó para nosotros, lo era todo, era como mi hermana pequeña, aun a la edad que ella tenía supo darnos mucho amor, cariño, era especial creo por eso se la llevó, la extraño tanto me parece que es un sueño pero por más que quiero verla me es muy dificil ya se fue, no sé como superar su marcha, solo le pido fuezas a dios para salir adelante y que ella donde esté nos brinde protección a toda la familia y a sus padres por que mi corazon me dice que ella está junto a dios cuidándonos desde allá. Gracias y adiós.
natalia guzman dijo:
Enero 18, 2007 en 11:06 pm
Me gustaria una ayuda, un consuelo, Andrés era lo que más quería en la vida y se fué como mi padre sin una despedida, sin verlo enfermo, solamente me dijeron está muerto y no lo verás más. No me resigno. No es justo.
Anónimo dijo:
Enero 19, 2007 en 2:11 am
Desearía que alguiien me guiara frente a la pérdida de mi madre….
TP dijo:
Enero 25, 2007 en 2:32 pm
Una persona muy importante para mi ha perdido a su madre hace apenas un mes. El se ha alejado, al menos de mi (no responde a mis llamadas ni a mis SMS). Me pide respeto para su silencio. ¿Cómo puedo ayudarle? ¿Me alejo completamente hasta que él decida regresar? o ¿le sigo dando señales de vida para que sepa que estoy aquí si me necesita? Reconozco que me da miedo perderle… ¿Qué es lo mejor para él que puedo hacer?
Luz Amgela Hernandez dijo:
Enero 25, 2007 en 10:52 pm
Desarraigo y desamparo. Oficialmente es lo que se siente, entiendo que a casi 7 años de la muerte de mi padre, el hecho de no lo he superado puesto que no he examinado la realidad y elijo pensar que no se ha ido de todo, ésto me ha perjudicado enormemente en mi vida, hoy despues de 7 años de su muerte, de acompañarlo y cuidarlo durante el año de su coma vegetativo entiendo que tengo que superarlo y que debo dejar la pesada carga que me ha acompañado desde mis 21 años.
Busco una respuesta científica que parece más controlable que cualquier otra, pero cada día asi sea por un breve segundo revivo el dolor de su partida y creo que desde ese día no he sido realmente feliz nuevamente, mi papá era imprescindible en mi vida, era la única persona que me entendía realmente, que se reía de mi risa y lloraba con mi llanto, sufro tanto… gracias a las personas que se dedican a estudiar este tema, es realmente necesario que nos aporten una salida a éste laberinto de dolor. Gracias totales…
ANA dijo:
Enero 26, 2007 en 3:50 pm
Hace casi dos meses que he perdido a mi padre y cada día siento algo diferente le veo en casa como antes … Hemos estado luchando un año con su enfermedad de hospitales a casa y así asi… Ahora lo pienso y ha sido como un sueño que me ha robado a mi padre, yo le quería muchísimo y le echo muxo de menos él me daba mucha fuerza, me animaba a seguir. Sé que ahora tengo que ser yo la dura, la valiente y echar para adelante pero … no se me dejó, me abandonó y siento una gran falta. ESTO ES CUESTION DE MUXO TIEMPO VERDAD?
Evelyn Gil dijo:
Enero 26, 2007 en 4:03 pm
Estuve leyendo el post y sus comentarios… pero es tanta la angustia y la sensación de ahogo que me causa este tema, que la verdad no pude continuar…..
La primera y casi única experiencia que he tenido sobre la muerte fue cuando tenía 8 años: Nuestro casero, un hombre llamado Don Nico, y muy querido y respetado por todos en la colonia, era muy mayor y falleció la madrugada el 3 de Abril de 1988:, su funeral ha sido el único al que he asistido en toda mi vida, y por lo mismo, se me quedó grabado en piedra y para siempre… Fue impresionante, porque en el entierro había como 200 personas, no cabían entre las tumbas, y la montaña de flores que arrojaban sobre su sepulcro rebasaba el metro y medio de alto, que para mi a los ocho anos era casi un everest de flores. También recuerdo los rezos y el llanto, y a mis padres llorando abiertamente. Nunca se me va a olvidar. Ahora, cuando pienso en un funeral, inevitablemente, pienso en Don Nico y las flores de su tumba…. no es un trauma, sino un evento de mi infancia que recordaré siempre.
De familiares que ya hayan fallecido, sólo puedo mencionar mi bisabuela, a quien veía poco y murió cuando yo tenía 13 anos, además vivió y murió en otra ciudad. Otra persona fue un tío lejano, que murió de cáncer, y otro tío más lejano, que murió repentinamente, y su muerte me hizo sentir culpable por ciertas cosas, pero no sentí duelo porque lo 3 veces en mi vida y no lo conocía bien…
Aparte de eso, nunca en mi vida he tenido la horrible experiencia de perder a una persona tan cercana, mucho menos a mis padres… como dije, nunca he ido a un funeral o entierro, y la verdad, prefiero no pensar en esas cosas, porque me causan una angustia horrible y siento que no puedo respirar… La verdad es muy difícil imaginar como voy a reaccionar el día que suceda. Aunque yo sé muy bien los padres y los abuelos no son eternos y un día se nos van, (igual otros seres queridos) nunca he manejado una situación así y necesitaré apoyo extra: mi marido ha visto morir a muchos de sus familiares más queridos, y él conoce esta experiencia: yo sé que el día que yo lo necesite el va a estar ahí para apoyarme, igual toda su familia (vivo en el extranjero en el país de mi esposo, y mi toda familia está en México, por eso no me gusta pensar en la muerte de mi familia, la distancia me causa una angustia mayor…) aunque esté consciente del ciclo de la vida, prefiero no vivir con eso en mente y disfrutar a mi gente cada día como si fuera el último….
ERIKA dijo:
Enero 26, 2007 en 5:14 pm
En estos momentos de mi vida me encuentro interesada por ayudar a un chico que hace medio año perdió a su mami y que su padre ha hecho caso omiso de su paternidad, es decir no cuenta con apoyo de su padre. lo que es ilógico es el que se siga haciendo daño y siga sufriendo, pues el alcohol es su único escape. tuve una relación sentimental con el mas he llegado a pensar que busca hacer daño a otros, tal vez porque no tolera el que otros tengan lo que el siente que le falta. me podrían orientar. Gracias
jacqueline dijo:
Febrero 16, 2007 en 11:08 am
Me parece molesto, que algunas personas les parezca interesante el tema de pérdida de algun familiar. Es escalofriante pensar que, les da una especie de alegría las vivencias de dolor. Estoy sufriendo la pérdida de mi abuelita, mi madre. Respeto, es lo que uno busca y comprensión. Todos sentiremos alguna vez esta pesadilla, estas ganas de morir junto a ellos pero, los que somos creyentes nos mantiene en pie, el saber que algun día estaremos todos reunidos para siempre.
DIANA LUCIA LOPEZ dijo:
Febrero 27, 2007 en 4:23 pm
Hace 8 meses perdí a mi padre, era el ser más lindo sobre la tierra. Tengo 10 hermanos más y el trato de mi padre con todos simpre fue igual. Lo extraño demasiado y sueño con él, murió de cáncer de próstata enfermedad heredada por su abuelo materno. Fuí buena hija siempre, hasta el último momento traté de darle y agradecerle por todo lo que había hecho con nosotros y mi madre. Mi consuelo es haberle correspondido con gratitud como hija.
diana alejandra dijo:
Febrero 28, 2007 en 4:05 pm
Perdí a mi padre hace un año el 01 de marzo será la misa de año y lo extraño demasiado ya que su muerte fue repentina siempre de verlo rozagante y alegre pero nunca lo imaginé en una cama con sus ojos tristes por lo que nos estaba pasando, esta fue la última vez que lo vi ya que tuve que viajar a otra ciudad para traer unos papeles importantes de la clinica y no pude estar en su agonía, al regresar de aquel lugar y al llegar a la casa encontre un ataúd, no podia creerlo era mi viejo el que se encontraba allí durmiendo, es la hora que los recuerdos me hacen daño mi corazón palpita fuertemente al amanecer después de haber soñado con su cara, mi amor es tan fuerte que día a día lo extraño y me conmueve el saber que ya nunca más estará a mi lado de cuerpo presente solo me queda soñar y pensar que siempre estará conmigo en las buenas y en las malas asi no lo pueda ver.
Fredy Sanchez R dijo:
Marzo 4, 2007 en 5:10 am
Yo perdí a mi padre el 15 de febrero del 2007 a la edad de 70 años por culpa de un cáncer, son cosas inevitables pero muy difíciles de superar ya que es como si se fuera parte de la existencia de uno, se siente frustración de no haber podido hacer nada por él y de inmensa soledad en medio de lo infinito del universo. Gracias padre por ser uno de los mejores padres del mundo, lo único que te pido es que me esperes en la otra vida. DIOS te guarde en su luz por siempre.
Nidia dijo:
Marzo 17, 2007 en 10:06 pm
Perdì a mi padre hace más de un año, desde entonces no soy feliz, todos los días lo recuerdo y anhelo verlo, escuchar su voz, sus consejos, pues era un padre tan sabio que nos daba su protección. Era relativamente joven, de 60 años y con ganas de vivir y ver a sus hijos crecer en la vida, pero el cáncer se lo llevó rápidamente y ahora siento una gran nostalgia, un gran vacío, aunque estoy segura que me cuida desde el cielo. Agradezco que exista esta página donde puedan ayudarnos y comprendernos frente a este dolor.
ARIZBETH HDEZ. V. dijo:
Marzo 28, 2007 en 6:55 pm
EL 29 DE ENERO DEL AÑO 2003, PERDI AMI PADRE A CAUSA DE CIRROSIS, SU MUERTE FUE TAN REPENTINA QUE AUN NO LO PUEDO SUPERAR, LO VI MORIR Y CREO QUE ESO ES LA CAUSA DE MI TRAUMA. Y AUNQUE YA PASARON 4 AÑOS DESDE SU PARTIDA EL SIGUE VIVO EN MI MENTE Y EN MI CORAZON, LO RECUERDO COMO EL MEJOR PADRE DEL MUNDO Y SI PUDIERA ESCOJER AL PADRE QUE ME GUSTARIA TENER LO ESCOGERIA A EL SU NOMBRE ES HECTOR Y ERA DOCTOR GENERAL, SU NOBLE CORAZON Y SU ALEGRIA SON LAS COSAS QUE ME HACEN RECORDARLO. NO SE SI ALGUN DIA PUEDA SUPERARLO PERO SI SE QUE NUNCA VOY A OLVIDAR SU SONRISA. PAPA TE AMO.
mayra dijo:
Abril 6, 2007 en 9:32 pm
Qué se siente? a tres meses de la pérdida de mi papá no sé describirlo… Es un dolor tan raro, tan desolador, y sí, hay desarraigo y desamparo… A donde se fue? Por qué se fue? cómo hacer para seguir? Cómo superar esto? Todo sigue su cauce normal, yo sigo mi vida normal frente al resto del mundo… pero en soledad el dolor se hace más presente, no lo dejo aflorar, siento que nada tiene sentido, pero todo sigue funcionando. Cómo hago para funcionar igual que antes ?… Muy bueno el artículo… no sé como ayudarme.
ANALU NEIRA dijo:
Abril 13, 2007 en 8:49 pm
Bueno realmente no sé ni que esperar, han pasado 36 días de la partida de mi hermano, un cáncer cerebral le arrebató su vida y a nosotros todo, su compañia, su amor. No sé como estoy en este momento, me dolió mucho su partida, pero más me dolio su dolor, esa enfermedad que cada día lo consumia más. Estuve con él los últimos dos meses de vida, viviendo con él, todo me recuerda a él, ya no lloro mucho, pero todo, los olores, los sonidos, las voces, la música, todo en fin todo, me recuerda a él. Mi hermano fue el mejor, el único hombre entre cinco mujeres, se fue de 47 años, y me cuesta que se haya ido. Quiero soñar con él, sentirlo, escucharlo, pero creo que mi misma ansiedad no me lo permite, esto será normal. Creo que me faltó mucho por hacer, y ahora pienso todo que puede hacer y no lo hice, no sé que pensar. Solo se que me hace mucha falta, es como si me faltara el aire, las ganas de vivir, algo que hacer más. Y lo peor, la vida sigue, dura, fria sin sentimientos. Amigo mio te echo mucho de menos!!!!
Raúl dijo:
Abril 16, 2007 en 7:12 pm
Hace 30 años perdí a mi padre y hace 16 a mi madre. Soy hijo único. Hoy a los 40 años de edad y con mi propia familia conformada, creo que no logro superar la pérdida. Siempre digo que ahora estoy yo solo en la cabeza de la pirámide. La religión (no importa cual) siempre trató y tratará de calmar el dolor que causa la muerte. Algunas de ellas no dejan de hablar de la muerte, en otras, la muerte y la resurrección es el fundamento mismo de la religión. El problema es cuando la religión se nos acaba. Cuando dejamos de creer. Automáticamente se nos acaba la esperanza del reencuentro.
Eso es un segundo duelo. Cuando miramos todo desde un punto de vista biológico y separado absolutamente de los dioses del pasado. Sin embargo el dolor persiste. Siempre es el mismo. Concuerdo por experiencia propia en lo expuesto al inicio de esta página, las etapas del duelo creo que están muy bien expuestas.
Hay momentos peligrosos. La mente se debilita y es difícil ordenar las ideas (no me imagino que pasará a nivel del inconsciente), pero lo que sí puedo asegurar en mi caso personal es que lleva años superarlo. A lo mejor nunca se supera. A lo mejor se nos juntará con otras cosas en el futuro o directamente determinará nuestro comportamiento y nuestra forma de ver la realidad. No lo sé. Dependerá de cada uno. Por mi parte, aunque dejé de creer hace bastante, cuando me siento mal, hablo con ellos.
No se quién me escuchará, seguramente sea solamente un diálogo interno en mi propia mente. Pero al rato me siento mejor. No es el diálogo de un psicótico, solamente una breve conversación de un hijo con su padre. No siento culpas, mis padres eran mayores y decidieron traerme al mundo priorizando su deseo de tener un hijo y sin pensar mucho en las diferencias de edades que habría luego. Pero lo entiendo perfectamente. Entiendo lo que significa el deseo de tener un hijo.
Yo opté por tener hijos siendo aún joven. De repente sin la sabiduría de un padre o madre adulto, hecho y derecho, pero si con mucho amor y ganas de que no se vuelvan a cometer los mismos errores. Sin dejar de extrañarlos (sobre todo cuando las cosas no andan bien) opté por seguir adelante. Por tener mi familia y por tratar de hacerlos felices. Lo mas posible en esta sociedad compleja. Felices.
Guardo mis recuerdos en la caja de las fotos viejas y cuando las necesito sé que allí están. Pero tengo una caja mucho más grande para las fotos nuevas.
Un abrazo a todos.
jorge dijo:
Abril 16, 2007 en 7:47 pm
El tema de este post es especial. Se aparta por un momento de la superficialidad de ciertos aspectos de la vida cotidiana y hace pensar en aquello que pocos se atreven a expresar por muchas razones. Fundamentalmente lo especial del tema de este post es justamente que con este tema NO SE JODE, no hay joda posible. Es un agujero, una operación, una mesa a la que ya siempre le faltará alguna pata y que ya no aporta la seguridad y estabilidad primitiva. Por todo esto Gracias Raul por tu comentario.
Lina Maria dijo:
Abril 18, 2007 en 5:49 pm
Hace 3 meses perdí a mi adorada madre, ella estaba superbien, no sufría de nada… y de repente en un accidente, ella desapareció instantáneamente, dejándonos sin su amor, sin su alegría… llevándose sus proyectos y los míos… y llevándose mi deseo por vivir…
Lo que más me ha impresionado de vivir este momento ha sido ver como en nuestro planeta medio mundo sufre y a los demás no les importa… y no saben como manejar a la persona que está pasando por esto… es un mundo indolente, escaso de solidaridad y amor… nadie quiere saber de tu dolor… no lo conocen… nunca han vivido lo que es perder a alguien muy amado en accidente… creen que es lo mismo que por enfermedad… y conozco los dos casos… y les aseguro que aunque el dolor en ambos es muy intenso… en caso de accidente esa intensidad supera toda expectativa y genera más sentimientos negativos de ira y odio hacia los causantes de ese hecho… yo lo estoy superando con mi vida espiritual… y a ratos asumiendo que solo pasó a otro estado… más vital para ella… pero su ausencia duele demasiado… no hay nada ni nadie que la supere… me duele todo… sin embargo tengo claro que este es un aprendizaje grande y que su muerte me debe fortalecer… y hacer de mi mejor ser humano… no será pronto… pero lo lograré así a ratos sienta lo difícil que es… y mis fuerzas se debiliten… para eso está el espíritu santo que da la sabiduría y la fortaleza … y tener la certeza de que mi felicidad era la prioridad de mi madre… seré Feliz de nuevo… no la voy a defraudar ni echar por tierra todos los sacrificios que ella y mi padre hicieron por lograr verme sonreír y obtener mis objetivos, sin mi esfuerzo, sus esfuerzos pierden todo sentido… y yo estoy maravillada con ellos, se merecen que continúe su obra y terminar de construirme yo misma… ese es su legado, haberme convertido en una guerrera…
Viviana dijo:
Abril 21, 2007 en 6:24 pm
Desde que mi padre falleció el 09 de noviembre de 2006, después de un año verlo vegetar en mi casa por accidente vascular cerebral, tenía 76 años y no murió en Argentina pero llevaré los restos un día adonde a él le hubiera gustado ser enterrado, ya no volvi a ser la misma persona de antes, no soy más feliz aunque lo intente y no me olvido de sus últimos momentos de vida, fue muy alegre, cariñoso no me faltó nunca nada siendo de una familia de clase media siempre me dio lo mejor que pudo, los recuerdos cada día que pasan vuelven a mi mente de cuando él estaba vivo, quiero cambiar mi trabajo e irme a vivir a un lugar diferente papi te quiero mucho de donde estés quiero que lo sepas no te olvidarè, Viviana.
mar dijo:
Abril 22, 2007 en 1:02 am
Hace 6 años que perdi a papá de un brutal accicente… desde entonces no he vuelvo a ser feliz podrían ayudarme?
viviana dijo:
Abril 22, 2007 en 6:06 pm
Por lo visto todos los que hemos perdido nuestro padre vivenciando el sufrimiento o de lejos con sentimiento de culpa por no estar a su lado sienten desprotección, inseguridad, débiles para defenderse en la vida, es lo que a mi me sucede quiero ser otra y estar con mi padre vivo, parezco una niña nuevamente no sabía que el ser humano pueda tener esos sentimientos y tambièn no sabía como hay gente que no pasó por esa experiencia no sienta nada, es como si fuese un borròn y cuenta nueva, son fríos ocurre cuando le comento a colegas de trabajo lo que estoy sintiendo, a veces caigo en pozos depresivos horribles.
viviana dijo:
Abril 22, 2007 en 6:09 pm
Te entiendo Mar si que me gustaria ayudarte, cuenta conmigo mi e-mail es mviviana@terra.com.br
viviana dijo:
Abril 25, 2007 en 7:54 pm
Gostaria de ter uma ayuda de Ligia Houben, que gosta de ayudar a las personas que perdieron un ente querido gracias. Viviana mviviana@terra.com.br
Jose Antonio Blanco Maroño dijo:
Abril 26, 2007 en 5:46 am
Estoy destrozado; ayer se me fue mi madre, la dulzura personificada, el motivo de todos mis triunfos; el verla pálida, fría y lívida al llegar a casa, me ha destrozado; no sé como podré superar esto, es como si me hubiesen amputado el corazón, me cansé de llorar delante de mas de 200 invitados, yo era el único que lloraba, pero me duele en el alma todas las satisfacciones que habría podido darle (un nietecito, por ej…), todos los besos que ya nunca más podre devolverle, toda la ternura, todo el cariño, todo el amor maternal que me dió. Y lo que más me duele, es que ahora saliamos del túnel, y ahora ibamos a empezar a vivir, a vivir de verdad, ahora iba a empezar a devolverle todo lo que la vida le habia quitado o negado a una trabajadora nata e infatigable, a un reguero de cariño y de comprensión; la melancolía me está derrotando, y la vida no me ofrece ningún sentido sin el aliento de mi querida madre, sin la luz de sus ojos verdes, sin la dulzura de su vocecita, sin mi madre…
fernando dijo:
Abril 28, 2007 en 6:23 pm
El 25 de abril murió mi padre, desde entonces no dejo de pensar en él … ha sido el momento más duro de mi vida y creo que por el resto de mi vida tendré ese recuerdo triste de ver a mi padre ya sin vida … no pude decirle lo que quise decirle cuando aun vivía y ahora sé que es demasiado tarde … lo siento mi querido PADRE no tuve el suficiente valor para pedirte perdón por aquellos momentos malos que te hice pasar … y no me atreví a decirte que me perdones aun cuando en el fondo de mi corazón queria decirtelo … sé que ya no hablas el mismo lenguaje … sé que ya solo escuchas la voz de Dios que te dice: Fuistes un Buen Hombre, un buen Padre y sobre todo un buen ser humano.
TE AMO PAPA Y ALLI EN EL CIELO DONDE NO ENTIENES MI LENGUAJE … DIOS ME VE COMO SUFRO POR TU AUSENCIA … GRACIAS POR DARME LA VIDA Y LLAMARME FERNANDO COMO TU …
TU HIJO FERNANDO QUE TE EXTRAÑA AL NO VERTE.
Rosy dijo:
Mayo 4, 2007 en 8:04 pm
El 3 de enero de 2007 perdí a mi padre por problemas de insuficiencia renal, siempre fue un padre muy especial y la mejor herencia que nos pudo dejar fue la unión familiar y el apoyo hacia nuestros hermanos y hacia nuestra madre. Desafortunadamente a los 3 meses de su muerte, fallece mi sobrina de 16 años, no lo podía creer, aún no superaba la muerte de mi padre cuando nos llega esto, no tuve tiempo de vivir su duelo porque se cruzó con otro más es un sufrimiento indescriptible, son situaciones que no se olvidan pero que Primeramente Dios, sabremos superarlas apoyándonos en la familia y buscando el apoyo de Dios, los dos eran importantes para nosotros y los queríamos a cada uno de diferente manera pero en la misma intensidad, nunca los olvidaremos.
Carmen dijo:
Mayo 13, 2007 en 9:42 am
Fueron quince dias muy duros esperando la muerte de mi padre por un cancer. Hoy soy yo la que está superando un cáncer con mucha vitalidad y me siento feliz, siento una convicción muy potente, siento que mi padre vive en mi mente, solo lo he perdido en el plano fisico, la vida y la felicidad está en mi mente y es ella la que crea mi fuerza interior para seguir creando mi propia realidad.
carlos fernando olmo herrera dijo:
Mayo 15, 2007 en 3:17 pm
El 27 de septiembre por un infarto perdi a mi padre y lo que es por para mi a mi amigo, tengo 37 años soy casado y con dos hijos fantásticos. Pero no puedo superar haber perdido a mi amigo. Creo que si solo hubiera sido un padre sería fácil: él muere porque es más viejo y yo, que soy más joven, lo hare después. Pero no, se fue mi amigo y lo extraño mucho, me duele terriblemente ir a mi casa de la infancia y no verlo en su sillón, no haberme dado cuenta de lo que lo necesitaba y aunque todos me dicen que yo estaba muchisimo con el solo recuerdo las veces que le pedía que espere a mañana o más tarde. Me falta su abrazo y su consejo.
Yo a mi papá lo abrazaba y besaba como cuando era chico, como lo hace mi hijo ahora conmigo. Sé que por ellos tengo que salir adelante. Papá me faltó un matecito más con vos
Gracias por este espacio
rosalba dijo:
Mayo 15, 2007 en 11:44 pm
Yo como ustedes he perdido a mi padre, solo físicamente murió hace 6 meses pero hoy lo siento más vivo que antes… ahora que él nacio a una vida nueva la cual creo, porque no puede ser posible que tanto luchar, llorar, y lograr sean para nada… tiene que valer la pena y el dia que yo muera espero que él me reciba en sus brazos… junto con todos los que ya están del otro lado… ánimo es solo un hasta luego…
Pedro dijo:
Mayo 17, 2007 en 5:46 pm
El 02 de marzo de 1998, perdì a mi padre. Hoy todaví tengo ese sabor amargo que me dejó no poder contar con él en todo este tiempo, pasé mucho dolor con su ausencia, el sufria de una insuficiencia renal. Cada dìa que pasó desde ese momento son una eternidad para mì, por fortuna tengo a mi madre y una familia, mi esposa y una hija, que por cierto me ayudaron a sobrellevar ese dolor tan grande. El próximo año mi hija cumple quince años esa fecha me hace pensar más aún en mi padre creo que va a ser muy duro para mì por lo que significó para mi hija su abuelo.
Recuerdo que una vez, hacía poco tiempo de esa gran pérdida y vì una pelìcula que me dejò algo muy lindo dentro mìo, se llama MAS ALLA DE LOS SUEÑOS, y trabaja Robbin Williams. Se las recomiendo, trata sobre el encuentro de los seres queridos en el lugar donde ellos están ahora. Un millòn de gracias por este espacio para poder expresar mis sentimientos. Un gran abrazo viejo, te quiero mucho. Pedro
carla toledo dijo:
Mayo 26, 2007 en 12:48 am
Mi padre murió el 2 de mayo, el era el mejor padre y abuelo su enfermedad la mantuvo por 6 meses para mi fue tan corto el tiempo quizás para otros bastante gracias a DIOS no sufrió tanto. Pero si me preguntan que que es lo que prefiero si tenerlo postrado en la cama mudándolo, cuidándolo dia y noche sin tener yo mi propia vida o haberlo perdido y no poder sentir sus caricias por mi rostro nunca mas, me sacrificaria una y mil veces más por EL. Le quedaba tanta vida por delante era tan alegre tan comprensivo ERA TAN PADRE que no me resigno en haberlo perdido. Solo me queda por repetirte y que lo sepa todo el mundo que TE AMO MI VIEJO ADORADO y que nada ni nadie va a poder llenar el vacío que dejaste en mi y gracias por tu buena educación y tus buenos ejemplos. Ojalá Dios me de la sabiduría que se necesita para llegar a ser como tu TE AMO CON TODO MI CORAZON Y SIEMPRE ESTARAS CONMIGO HASTA PRONTO.
Oscar dijo:
Mayo 30, 2007 en 12:31 am
El 01/01/07 (cumpleaños de mi hermana) perdí a mi padre repentinamente, la noche anterior hablé con el por tlf desde mi trabajo. Soy sanitario y me sentí impotente con la llamada de mi madre a la mañana siguiente diciendo q mi padre no respiraba, era una gran pesadilla… Cuando llegó la ayuda no habia nada que hacer, fue fulminante, el no se enteró, nos comentaron los médicos… Era muy joven (54 años), tenia ilusiones para el futuro, nos queria y respetaba a todos por igual, tanto familia como amigos, compañeros de trabajo… Lo echo muchísimo d menos y me hace muchisima falta… Todos los dias me acuerdo de él y miro una foto suya, todos dicen q somos 2 gotas d agua… Se me inundan los ojos ver el vacío q dejó en el hogar, mi madre sola y destrozada, mis hermanas echas polvo, yo q no sé ni donde estoy ni como… Necesito ayuda pero los psicólogos poco me hacen al día de hoy, d vez en cuando gracias a los amigos puedo sonreir pero aun ahi me salen lágrimas d emoción por él… TE QUIERO PADRE! Nunca te olvidaré y siempre te llevaré en mi corazón allá donde estés! Sé q estás bien, con tus amados padres q tanto echaste d menos desde joven, y con el resto de familia q tanto querías y te quería. Te pido un último favor allá donde estés, ayudanos a seguir para adelante y poco a poco superar este gran palo q nos dió la vida porq solos no somos capaces, al menos yo no y tengo miedo!
LOLIS dijo:
Mayo 30, 2007 en 4:34 pm
Mi madre murio hace un poco mas de un año
LOLIS dijo:
Mayo 30, 2007 en 4:47 pm
Mi madre era relativamente joven tenía 49 años padecia diabetes y presión alta. A consecuencia de dichas enfermedades le dió una enfermedad vascular cerebral (embolia) aun no puedo superar su muerte, pero después que le dio la embolia duró cuatro meses en cama no podía caminar, no nos reconocia, perdió la memoria y eso fue muy dificil para mi y mis hermanos, fueron cuatro meses en los algunas veces estaba en casa y otras en el hospital, la llevavamos a terapias de rehabilitación, pero ella se dejó vencer por la muerte, hasta que llegó el dia final, desafortunadamente o no sé si afortunadamente pero la vi morir fue el momento más terrible de mi vida, fue muy dificil verla en la agonía y de pronto en un momento de oración dejó de respirar y me di cuenta que habia fallecido y fue el momento más terrible de mi vida jamás lo voy a olvidar. Es muy dificil superar la muerte de un ser querido y mucho más dificil la muerte de una madre, aun me duele tanto su partida y lo que más me duele es que no se haya podido despedir de mi, sin embargo cuando ella estaba en agonía yo le pedí a Dios que la recogiera porque ella estaba sufriendo mucho y yo no quise ser egoista y la dejé partir preferí sufrir su pérdida y que ella no sufriera al estar enferma. Gracias mamá por darme la vida y jamás te voy a olvidar espero que desde donde estés me veas y te des cuenta de fuiste una de las personas a las que más quise en esta vida.
alicia dijo:
Junio 7, 2007 en 9:23 am
Mi padre murió el dia 13 de mayo, desde ese día estoy rota. Soy su hija pequeña y quiero volver a acurrucarme en sus brazos, escuchar su voz y que me diga que todo se arreglará. Se supone que soy adulta, he creado mi propia familia, pero ahora vuelvo a ser la niña que busca por todas partes a su padre, estoy perdida. Papá donde estés ayúdame. te quiero muchísimo.
Alba dijo:
Junio 8, 2007 en 7:07 pm
Mi nombre es Alba, tengo 21 años, y hace 4 años perdi a mi padre por culpa de un tumor cerebral, fue en cuestión de dias. Despues de su muerte mi vida cambió a un ritmo brutal, cambiamos de casa, mi madre al poco tiempo empezó a salir con otro hobmre, me tuve que ocupar de cosas que no me pertocaban…. Despues de cuatro años, y con ayuda de una estupenda psicóloga estoy abriendo los ojos, estoy despertando de la que ha sido mi peor pesadilla y espero que lo sea para toda la vida.
Cada dia me doy cuenta de las cosas, de que él no esta, de que he perdido cuatro años de mi vida, mi adolescencia lamentándome de lo que no tenía. Su muerte me partió el corazoó en mil trozos y me paralizó hasta tal punto de ser nadie, en el cuerpo de una chica que seguía andando gracias a la ayuda de su pareja. Mi pareja y yo estamos juntos desde hace cuatro años (que irónico) y si no huebiera sido por él…. Aparte de luchar para superar la pérdida de mi padre, tengo que luchar por no mirar hacia atrás y por dejar de arrepentirme por todo lo que no he hecho, por los años perdidos, por mi adolescencia.
Alba dijo:
Junio 8, 2007 en 7:31 pm
Si alguien cree que puedo ayudarle que me lo haga saber, creo que aunque todos seamos muy diferentes, tenemos emociones parecidas, tenemos el mismo sentimiento, estamos perdidos frente a la perdida de algunas de las personas mas importantes de nuestras vidas.
Un abrazo.
alicia dijo:
Junio 11, 2007 en 5:32 am
Claro que si Alba, todos podemos ayudarnos. Y los que hemos pasado por esta experiencia lo sabemos muy bien. Lamento profundamente que perdieses a tu padre siendo tan joven, os quedaba un largo camino por recorrer juntos que has hecho tú sola. Esta es mi segunda pérdida, cuando tenía 22 años falleció mi hermana mayor en un accidente de coche, estaba embarazada de 8 meses, ambos murieron en el acto. Yo siempre he dicho que aquel día también perdí una parte de mis padres, ya nunca fueron iguales. Estaban tan sumergidos en su duelo que en ocasiones me sentí invisible para ellos, muchos años después necesité terapia para superar la muerte de mi hermana y poder entender a mis padres y sus limitaciones.
Aún no hace un mes que mi padre ha fallecido y no encuentro consuelo, siempre estoy pensando en él, es un vacio tan grande que temo caerme. Mis raices se han roto, sin mi padre soy un débíl tallo tembloroso, sin fuerza. Lo busco en cada rincón de su casa, en el café de la esquina y no está. Me aferro a las fotografías pero eso es muy poco, te necesito tanto papá. Te has ido como tu querías, sin molestarnos. Lamento tanto todos los te quieros que no te dije.
aNTOnellA dijo:
Junio 11, 2007 en 7:56 pm
Hace un mes una persona muy especial e importante para mi sufrió la muerte de su padre de una forma muy cruel (asesinato). Esta persona por razones geográficas no se encuantra más a mi lado pero influyó muchisimo en mi vida… ¡¡quiero decicarle una carta y sinceramente me parece un tema muy dificil a tratar y no sé como dirigirme y ni exactamente que decirle … kiero que esa carta le sirva de ayuda… es la primera vez que me toca vivir algo asi y no sé como hacer… mi amigo no es alguien muy abierto en cuanto a sus problemas… siempre prefiere guardarse lo que siente o lo que le pasa… algo que me hace mas dificil desarrollar mi papel… podrian ayudarme con el tema… ? mandarme algún modelo de carta o poema en el cual pueda basarme y modificar algunas cosas… XFAVOR NECESITO QUE ME AYUDEN.
Alba dijo:
Junio 12, 2007 en 5:28 am
Antonella, creo que nadie puede ni debe decirte lo que tienes que poner en esa carta, simplemente dejarte llevar por los sentimientos y hacerle llegar el mensaje de que vas a estar a su lado, aunque no sea fisicamente. Realmente, y hablo por mi, en el momento en que se muere alguien y además de una forma tan traumática como lo de tu amigo, estás mucho tiempo como en un estado de shock y lo que te puede decir la gente, es muy poco y no te calman los sentimientos. Creo que lo importante es eso demostrar que estás a su lado, y que lo estarás cuando se despierte de este estado de shock, que será cuando realmente lo pasará muy mal. Espero haberte ayudado.
Un abrazo muy fuerte Alicia.
alicia dijo:
Junio 13, 2007 en 7:59 am
Gracias Alba. Pienso lo mismo que tú, no hay fórmulas magistrales para dar un pésame, pero todas las cosas que se hacen de corazón llegan a los corazones de los demás.
Claudia dijo:
Junio 13, 2007 en 10:44 am
Hace dos semanas he perdido a mi madre. Fue demasiado rápido, ni siquiera estaba enferma de gravedad, pero un ataque al corazón fulminante me la arrebató. Me siento demasiado triste, soy como una autómata y a pesar de ser una católica practicante me cuesta resignarme a la voluntad de Dios. Le pido fuerzas a él y a mi madre para no desfallecer, pero a ratos me siento tan abrumada por el dolor y la angustia. Ojalá alguien que haya pasado por esto me pudiera ayudar para encontrar el consuelo que tanto necesito. Gracias.
Anonimo dijo:
Junio 14, 2007 en 9:06 am
Querida Claudia, me identifico tanto con tus palabras que me he animado a escribirte. Ayer hizo un mes que el corazón de mi padre dejó de latir, su gran corazón no resistió más, tampoco estuvo enfermo, ni pude despedirme de él y decirle todo lo que ha significado para mi, lo que lo quiero y respeto. Pienso que tenemos todo el derecho del mundo a estar tristes, a vivir nuestro duelo sin intentar aparentar que somos fuertes. Porqué tengo que aparentar que todo sigue igual cuando yo sé que nada será igual ? Yo también soy creyente y sabes ? Doy gracias a Dios por tener el padre que he tenido, por el amor que he recibido, sus cuidados, por todo lo que me ha enseñado, por todos estos años a mi lado, por los valores que me ha inculcado, por enseñarme a respetar a todo el mundo, por saber perdonar, por valorar las pequeñas cosas de la vida, por su generosidad, por tantas y tantas cosas… Yo soy quién soy porque él ha sido mi padre. Claudia piensa en lo afortunadas que somos, en los recuerdos tan maravillosos que nos han dejado, en todo lo que hemos compartido con ellos. Todos sabemos que hay mucha gente que no puede decir lo mismo de sus padres. Yo me voy a quedar con todo lo que mi padre me ha dado, ese es mi mayor tesoro y sé que nunca lo podré perder. Mi tesoro son mis recuerdos, su sonrisa, sus llamadas teléfonicas, sus detalles, su generosidad, su lealtad, sus principios y su ejemplo durante todos estos años. Sinceramente creo que tengo mucho que agradecer a Dios.
Claudia dijo:
Junio 15, 2007 en 10:36 am
Anónimo, gracias por tus palabras de aliento y por compartir mi pena. Tienes razón al decir que debemos ser agradecidas de Dios, tú por haber tenido a ese gran padre y por haber tenido una gran madre. Comparto muchos de tus sentimientos, creo que mi madre representa para mi lo que tú padre es para tí. Me siento afortunada y orgullosa por la madre que tuve, sólo que mi corazón no estaba preparado para dejarla ir. Anónimo, te reitero mis gracias, te tendré presente a ti y a tu padre en mis oraciones, a ti para que recibas la paz y el consuelo que necesitas y a tu padre por la resurrección de su alma. Un abrazo.
María dijo:
Junio 18, 2007 en 6:06 am
Cuando no hay consuelo, no hay explicación, te sientes sólo aunque vivas en pareja, hay que buscar la fuerza de la nada y seguir para delante, por tí, tus hijos, tu madre o tu padre, y ayudar a los demás desamparados del mundo aunque no sean de tu familia, bien una persona mayor que vive sola, hacer actos de caridad humana, por pequeños que sean te pueden hacer sentir mucho mejor.
No creo en Dios ni en que haya un después, lo que hay aquí está y hay que cuidarlo, amarlo mientras están, alientarlos y cuidarlos hasta el final. Sólo así te sentirás conforme en que has hecho todo lo posible para que esa persona, personas hayan tenido un poquito de bueno en sus vidas, dando un paseo con ellas, yendo a visitarlas, ayudar a descargar el carrito de la compra en el supermercado con una desconocida, son actos de amor que nada tiene que ver con la religión sino con la paz interior.
Busca lo que esta la proporciona, hay una o varias para cada uno y miles de formas de alcanzarlas. Vivir en paz y estar ahí cuando os necesiten. Vista una O:N:G si no tienes familiares ni amigos, hay tanto desamparados en el mundo que te necesitan, corre no pierdas más tiempo leyendo y regodeándote en tu pena, haz algo positivo por los demás y ello te recompensará de toda pérdida.
Lo sé porque lo he vivido y lo pongo en pie cada día desde que me levanto.
Deja de llorar y ponte a trabajar para sentirte mejor, besitos y espero que tomeis nota, bueno mejor no, no hay tiempo que perder, el mundo os necesita, la familia, los vecinos, la naturaleza, los pobres de la Tierra, colaborad… muchos besitos y apoyo desde Sevilla. Secad vuestras lágrimas porque hay alguien esperando una visita vuestra…..
alicia dijo:
Junio 18, 2007 en 9:41 am
Un dia más estoy aquí, pensando en esta ausencia que me comprime el corazón y en vosotras que sentís lo mismo que yo. Claudia no sé que pasó que mi comentario apareció como anónimo, soy Alicia y te envio un abrazo fuerte, fuerte… a Alba también. Ahora que ha transcurrido un mes desde el fallecimiento de mi padre me siento más huerfana que nunca, estoy mal. Un beso
Claudia dijo:
Junio 19, 2007 en 1:23 pm
Alicia, muchas gracias por tus palabras de aliento y apoyo, no sabes lo bien que me ha hecho saber que las cosas que me pasan son parte de un proceso. Estoy tratando de vivir mi duelo lo mejor posible, aunque a veces me cuesta. Fuerza es lo que necesitamos para salir adelante, Alicia te dije que te tendría presente en mis oraciones y asi lo he hecho, por ti, por mi y por todos los que hemos perdido un ser tan querido como puede ser una madre o un padre. Animo y fuerza para seguir adelante, un saludo afectuoso para todos uds.
Lina Maria dijo:
Junio 19, 2007 en 9:47 pm
Ya han pasado cinco meses desde la partida de mi adorada Madre, y a pesar de mi lucha, su vacío se hace más fuerte, ya no hay angustia ni desesperación, solo vacío, nostalgia y mucha tristeza, todos los recuerdos del pasado estan en mi mente. He vuelto a mi niñez y de pronto recuerdo cosas que jamás estaban en mi mente y aunque son recuerdos amorosos, duele saber que ya no los repetirás. Nada reemplaza a mi madre, la veo en mis sueños y alli la abrazo y le repito incesante que la AMO, ella era mi vida, mi amiga, mi confidente, mi consejera…era el amor de mi vida. Mi llanto ya no es tan copioso, pero la tristeza se refleja en mi interior. Los demás ya no lo notan, ya lo olvidaron… esa es la vida… pero yo debo vivir este duelo, y aprender a ser fuerte… y reinventarme para poder vivir y ser fuerte como ella lo fue… y sé que ella está pendiente de mi y de darme amor … pero esta parte humana a veces es más fuerte que la espiritual, yo le doy gracias a Dios por esos padres tan maravillosos.. solo que no estaba preparada para esta lección tan dificil. Los amaré por siempre…
alicia dijo:
Junio 21, 2007 en 7:20 am
Estimada Claudia, gracias por tus palabras de apoyo y tus oraciones. A mi también me flaquean las fuerzas a menudo, últimamente me siento desbordada por todo lo que me está ocurriendo, por este mar de sentimientos que hay en mi corazón. No puedo dejar de pensar en mi padre, no logro concentrarme en el trabajo, se me saltan las lágrimas y nada puede consolarme. Sé que nadie me quiere como me queria él, sé que me siento desamparada sin él. Doy gracias a Dios por tener a mi bebé, este angelito al que mi padre adoraba y al que hizo muy feliz. Cada vez que recuerdo la cara de mi padre riendo las gracias de mi niño me dan ganas de comérmelo a besos. Que pena me da pensar que mi hijo no va a tener ningún recuerdo de mi padre, “el mejor abuelo del mundo”. Que pena siento por tantas y tantas cosas… Desde este rinconcito donde me encuentro con vosotros, un abrazo a todos. Para Claudia, lo mejor del mundo, lo que necesites ahora. Cuidate mucho.
Claudia dijo:
Junio 22, 2007 en 6:27 pm
Hoy me he sentido particularmente triste, cada día que pasa la ausencia de mi madre se hace más latente y yo cada día la extraño más. Me gustaría explicarle a mi corazón que ella ya no estará, pero me resulta imposible. Con mis hermanos nos apoyamos y contenemos, pero que bien me hace sentir que personas tan lejanas fisicamente como Alicia, están espiritualmente cercanas a mi, unidas en el dolor ante una pérdida tan grande y unidas en la esperanza de que después de esto saldremos fortalecidas. Un saludo cariñoso para uds.
jorge dijo:
Junio 22, 2007 en 6:35 pm
En el dia de hoy a las 9 AM ha fallecido una familiar que se hallaba muy enferma. Dios se la ha llevado y espero de corazón que a donde quiera que su alma vaya a parar encuentre esa paz infinita que aquí en la tierra, sea por circunstancias de la vida o por problemas inherentes a los frágiles envoltorios que son nuestros propios cuerpos no podemos tener asegurada.
Tus seres queridos te recordarán, nunca estarás sola. QPD
Catalina dijo:
Junio 22, 2007 en 6:47 pm
Hola, soy la tercera hermana de Claudia. Mi madre fue una temprana madre, a los 14 años, en esa época en que no se conocía la palabra “electrodomésticos”. Toda su vida trabajó a a fuerza de “ñeque y empuje” para que sus hijos fuéramos personas decentes y honradas. Ya a los 17 me había tenido a mí, Después vendrían 4 hijos más, de los cuales uno falleció siendo un bebé.
El pasado 27 de mayo, su ya cansado cuerpo y agotado corazón, le pasaron la cuenta por una vida entera de constante lucha y entrega. Por supuesto también hubieron alegrías y satisfacciones. Sin embargo, he llegado a la conclusión de que su destino fue “servir” a los suyos y a los demás. Todos tenemos un destino ya trazado antes de nacer, y su destino se cumplió. Cumplió con creces “su misión” en esta vida y sé que mi vieja por fin está descansando junto a su padre: mi abuelo, otro ser humano de bondadoso corazón.
La vida continúa para todos quienes los sobrevivimos, pero particularmente para mí, ya nada es igual, ya nada tiene el sentido que antes tenía y es porque mi madre ya no está más en la casa. Ya nada me motiva a llegar temprano después del trabajo. Aún tengo a mi padre vivo, pero no es lo mismo para mí. Ella siempre me acogió, con mis defectos (que eran hartos) y mis virtudes.
Yo siento un luto muy especial. Diariamente ando cabizbaja y camino lento, yo que siempre anduve erguida. Es mi tristeza, mi pesar, por no tenerla. Recuerdo nuestras conversaciones en las cuales yo le contaba mis planes y proyectos. Ella siempre escuchaba y no criticaba, siempre estaba dando y dando y siento que pude haber hecho más por ella, muchísimo más y no lo hice porque estaba preocupada en alcanzar mis propias metas.
Ahora me estoy aferrando afectivamente a mis hermanos, para sentirla cerca, para pensar que aún está entre nosotros, en este mundo. Tardíamente he comprendido que mi madre era una mujer ADMIRABLE, maestra de maestras en muchas cosas a pesar de su poca educación, con un INMENSO corazon que yo no tengo y quizás nunca tendré. Siento que no tengo raíces y una apatía por todo en este momento, a pesar de mi hijo y amado nieto.
La invoco diariamente para que me dé esa fuerza que era tan suya para que yo sea capaz de soportar su ausencia. Mamá, mi vieja, no sabes cómo te extraño, cuida a tu familia desde el Paraíso y protégenos hasta el día en que volvamos a reunirnos. Te amo madre querida.
alicia dijo:
Junio 25, 2007 en 9:00 am
Desde que falleció mi adorado padre he soñado en dos ocasiones con él y me ha encantado, me he depertado más aliviada. Ahora cada noche, al cerrar los ojos pienso : “ojalá esta noche vuelva a soñar con él”. En el último lo ví al otro lado de la calle, me sonrió pero no cruzamos la calle ninguno de los dos, no hablamos.
Lo echo tanto de menos que “encontrarmelo” en mis sueños me “alegra”. A veces pienso que a mi padre no le gustaría verme así, tan triste, llorando por la calle, desde que murió me duermo llorando, pero estoy triste y necesito vivir mi triteza. Es tan grande su vacio, que me cabe un mar de lágrimas dentro de mi corazón.
A Claudia no le voy a pedir que sea fuerte, que tontería, solo me gustaría decirle que yo me siento en su esquina, a su lado, compartiendo con su familia estos sentimientos universales. A mi quizá me esté faltando el apoyo de mi hermana y a veces tengo la sensación de que mi marido no me entiende, pero él no sabe lo que es tener un padre como el mío, él no sabe lo que es tener el mejor padre del mundo. Claudia, Catalina, un abrazo.
Alba dijo:
Junio 25, 2007 en 4:31 pm
Hace cuatro años que se fue y me limito a pensar en él, en lo que no viví con él, en todo lo que me faltó por decirle, en lo que ha llegado a partir mi vida su muerte, todo es tan diferente, no queda tan solo un pedazo de esa Alba. Tengo miedo a la vida, miedo a la gente, me gustaría esconderme, me siento desprotegida y pequeña, me siento diferente a los demás, todos tenemos problemas, pero me siento la persona más desgraciada del mundo.
Cada mes, me da un bajón y se me echa el mundo encima, todo deja de tener sentido, todo pierde su belleza, mi cuerpo se mueve por las calles vacío y sin rumbo, y en mi cabeza solo el mismo sentimiento ¿por qué?. Siento impotencia, y siento don nadie. Lo peor de todo es que nunca volverá, no podrá verme “crecer”, no podrá decirme lo muy orgulloso que está de mi, no podrá llevarme de viaje como él quería (al morir mi madre me dijo que mi padre estaba guardando dinero para llevarme en avión, pq a mi me hacía mucha ilusión), no podrá volver para darme sus consejos, tengo que limitarme con ver una fotografía, intentar recordar buenos momentos…
Liliana dijo:
Junio 26, 2007 en 2:01 pm
Hola a todos. He leido con aghrado todos los coemntarios que ustedes han hecho en este sitio y la verdad me animaron a platicarles mi pena, en enero falleció mi mamá, ella tenia un mal en el corazón que NUNCA le detectaron a pesar de ser de nacimiento, el día que ella falleció yo hablé por telefono ya que ella vivia en Celaya y yo en Toluca cuando hablé con ella se oia muy bien un dia anterior habia tenido una pérdida de conocimeinto que le provocó una caida y que se golpeara en la cabeza, pero a pesar de eso estaba muy bien su voz era clara y fuerte me dijo que se sentia muy bien que no le dolia nada eran al rededor de las 7:50 de la mañana y sorprendentemente falleció a las 8:20 del mismo dia, mi sentimiento fue no sé tal vez no lo podia (ni lo puedo) creer aun fue un impacto muy fuerte y es algo que me duele en lo más profundo del corazón aún no lo supero y cuando estoy con mi tristeza hasta el suelo en el mes de mayo fallece mi suegro una persona muy querida también para mi.
En fin que me siento tan triste y lo único que me sostiene son mis hermanas que están a mi cargo por ser yo la mayor y mi esposo que creo que ambos tenemos un dolor profundo pero nuestro apoyo y amor ahora nos está sosteniendo.
Alba dijo:
Junio 26, 2007 en 4:15 pm
En http://www.elcorrillo.es hay diferentes foros y un apartado que habla de la muerte, quien quiera decir algo tiene las puertas abiertas, y sera una manera de darnos apoyo. Besos.
Pilar dijo:
Junio 27, 2007 en 8:56 pm
Yo perdí a mi padre hace 11 años, cuando yo solo tenía 8 años. En verdad no sé bien cómo explicarlo… en su momento no me afectó demasiado, lloré un poco cuando me enteré y después mi vida siguió casi como si nada (dentro de lo posible) con el dolor bloqueado o lo que fuera. Hará un año o cosa así (es decir, 10 años después de todo aquello) me desbordaron las emociones no se porqué… hubo diversos acontecimientos que me hicieron acordarme de él otra vez: una indemnización que me pagaron los “causantes” de su emfermedad y muerte; el ir al pueblo natal de mi padre a enterrar sus cenizas que habían estado durante años en una urnita a la vista de todos en la terraza de mi casa… con todo aquello fueron momentos muy duros, y de repente empecé a estar fatal, como que todo el peso de lo que debí haber sentido hacía 10 años lo sentí como si acabase de morir, me di cuenta de todo lo que aquello suponía, que no le iba a ver nunca más, que le echaba de menos muchísimo; veía fotos suyas y me ponia a llorar, me acordaba de un montón de cosas de cuando él estaba, lo que decía, como era, lo que hacía…; durante un tiempo estuve bastante triste. Ya me he recuperado, pero me sigue pareciendo increíble que después de 10 años todo estallase… es como si a los 8 años yo no hubiese sido lo suficientemente fuerte como para afrontarlo, y todo el dolor se hubiera acumulado durante años hasta que yo fui un poco más mayor y me iba haciendo adulta y más fuerte para superarlo, y entonces estalló. Es algo raro… algo psicológico, yo que sé…
Yo creo que en cierta forma su muerte me ha afectado en mi forma de ser; de alguna manera, yo intento ser un poco como sé que él era (no sé si consciente o inconscientemente), aunque intento no idealizarle (como yo era demasiado pequeña y no podía conocer su personalidad real, sino que estaba idealizado cmo padre, ahora aun me quedan cosas en las que estoy segura que él no era tan perfecto pero yo le imagino así); estoy intentando recuperarle, saber cómo era, no sé si por mera curiosidad o por recuperar una parte de él en mí, pero veo vídeos para recordar su voz o las cosas que decía, me gusta hojear los libros que él leía, el tipo de cosas que le gustaban y que no le gustaban; sobre todo me gusta escuchar lo que mis familiares dicen de él, de como era, o de lo que pensaba, pero todo esto sin que mi familia se de cuenta, porque nuestra relación no es demasiado comunicativa, y no sé si se llegan a hacer una idea de lo mucho que esto ha marcado mi vida (aunque estoy segura que la de ellos también, aunque yo no me dé cuenta).
Solo puedo decir que esto no es una cosa que se olvide, yo pienso que nunca se olvida un padre fallecido, pero no renunció a la felicidad, porque aunque le eché de menos me he dado cuenta de que él está bien ahora, sé que él tenía mucha fe y que murió totalmente en paz; por eso sé que está bien, yo no sé si con cuerpo o sin cuerpo, si arriba en el cielo o en ninguna parte concreta… sobre todo eso no sé nada, pero a veces tengo esa certeza de que está bien y a salvo. Con el tiempo, espero tener cada vez esa certeza más firme.
Hay que confiar en Dios, que sabe poqué hace las cosas aunque a nosotros ni se nos ocurran, pensamos tan diferente de Él…
Pilar dijo:
Junio 27, 2007 en 9:02 pm
Se me olvidó añadir…he visto que algunos por aquí se sienten del mismo modo que yo, como desprotegidos por la falta de esa figura paterna. A mí me sucede lo mismo; me he sorprendido a mí misma varias veces buscando en los hombres (en profesores, en amigos algo más mayores que yo, etc.) como figuras de referencia, o de protección incluso. Tengo un amigo (solamente amigo aunque muy muy muy bueno, el mejor de los que he tenido nunca y de los que tengo ahora mismo) unos 8 años mayor que yo, al que quiero muchísimo (lo repito para que no me malinterpreten, lo quiero de modo total y solamente amistoso), y con el que me gusta mucho abrazarme. Simplemente darnos un abrazo muy largo y quedarnos así en silencio; ni besos ni nada, solo sentirme abarcada por unos brazos fuertes, me hace sentir muy protegida. Y a veces me pregunto si tendrá que ver esto con una necesidad que tengo de sentirme protegida, segura como en los brazos del padre que me ha faltado. Ustedes que piensan?
Claudia dijo:
Junio 28, 2007 en 12:03 pm
Hoy se cumple exactamente un mes de la partida de mi adorada madre. Me siento muy triste y lucho por no llorar, ya que si fuera por llorar la lloraría toda la vida. He leido sus posteos y entiendo que hay que aprender a convivir con el dolor, pero que dificil se hace a veces. Sus comentarios son un bálsamo para mi tristisimo corazón. Yo encontré la pagina http://www.vivirlaperdida.com en donde también hay distintos foros y artículos con respecto al duelo. Un abrazo fraterno para todos uds.
Kiv dijo:
Junio 29, 2007 en 11:41 am
Hola a todos. Hoy hace 3 semanas que falleció mi padre, de un paro cardiaco yo vivo en una ciudad diferente que el resto de mi familia y no sé si esto lo hace más doloroso, tenemos una enorme pena, mi familia ha sido siempre muy unida y estamos viendo el fin de una era feliz. Algunas veces acudí a acompañar personas que perdieron a alguno de sus padres y pensé imaginar sus sentimientos, ahora sé que no estuve siquiera cerca de conocer el dolor que se siente el que la persona que tanto amas y ha sido tan importante en tu vida ya no esté. Sé que no soy ni la primera ni la última persona que sufre esta pérdida, sé que me falta afrontar más. Pero no veo la forma de consolarme o de consolar a mi madre que perdió a su companero de 44 años. Solo confio en que el tiempo nos ayude, a mi, a mi familia y a ustedes y sus familias también.
Catalina dijo:
Junio 29, 2007 en 8:02 pm
Liliana lo que experimentó tu padre fue “La Mejoría de la Muerte” como decía mi fallecida madre y ella no fue la excepción. El penúltimo día de vida la fui a ver a la casa de mi hermana que la estaba cuidando, la acompañé durante su almuerzo y once, y me fui a mi casa con alegría, la vi bien, conversamos mientras comía, compartimos viejas historias familiares. Mi hermana la estaba atendiendo como si estuviera en un Hotel 5 Estrellas. El domingo la fue a ver Claudia. Mi madre se bañó porque el lunes tenía un control de glucemia, un control de rutina, y en esa ducha gastó sus últimas fuerzas.
No quiso ser bañada debido a su pudor de madre y el lunes 28 de mayo, dos horas después de yo haber estado con ella en Urgencia de un X Hospital falleció, mejor dicho, la dejaron morir, porque no hicieron absolutamente nada por mejorar su condición de salud.
Fui testigo de cómo conversan, se pasean, miran sin interés una ficha médica, más de 4 personas ven a un paciente, y al final nadie se responsabiliza. Sólo cuando presentó el primer paro cardíaco el personal médico comenzó a correr, a poner atención en ella. Después de tratar de reanimarla ya con las luces rojas de “ALERTA”, un paro agudo al miocardio se la llevó.
La negligencia médica está por doquier y es otro gran tema involucrado en la muerte de nuestros seres queridos. Los médicos en Chile son “intocables”, se cuidan unos a otros y están políticamente protegidos. Nosotros los “pobres”, solamente tenemos que aceptar sus estúpidos argumentos que no devolverán la vida a nuestros seres queridos.
He detestado ser pobre, no contar con el “pituto” indicado para esclarecer la muerte de mi madre y que los culpables paguen por su negligencia. Para ellos la muerte es pan de cada día. El Juramento del Colegio Médico es una mentira del porte de un buque. Sentí mucha rabia e impotencia y lloré, lloré y lloré, sólo me consolaba saber que mi madre ya no sufría más, porque su rostro por fin reflejaba la paz que no encontró en ese hospital en el cual confío durante toda su vida.
Ayer 28 de junio, un mes desde que nos dejó, cada minuto del día reviví ese día en aquel lugar. Recordé sus últimas horas de vida y sus últimas y suaves caricias en mis manos. Ahora cada 28 de mes será para mí y mi familia un día que nunca olvidaremos.
Los acompaño a todos en este foro de dolor y amor a la vez. Un abrazo fraterno.
ELIANA dijo:
Julio 3, 2007 en 8:23 am
Hola a todos:
He perdido a mi madre el 1 de junio de 2001 y realmente mi duelo sigue creo que por el resto de mi vida. El sentimiento de desprotección, tristeza, angustia y quebranto es indescriptible. La recuerdo todos los días como en un pantallazo sin poder parar mis pensamientos sobre ella.
Murió de cáncer y fui su enfermera y cuidadora hasta tuve que vestirla para su ataúd cosa que me da un dolor inmenso y es una experiencia impresionante. Con facilidad lloro por su muerte que es lo más agrio que me ha pasado hasta ahora en mi vida. La semana posterior a la muerte fui al cementerio todos los días y estaba horas llorando hasta que comprendí que en esa caja de madera no está ella. Allí hay solo un cuerpo pero el apego que sentimos hacia la materia nos impulsa a querré retener a los seres queridos y sus cuerpos.
Quizás somos poco espirituales y muy carnales, no sé, solo sé que mi adoradísima madre no reirá más conmigo y no me aconsejará más. Que dura es la muerte dejándonos tan llenos de soledad y dolor. Solamente el que ha vivido esto puede comprenderlo. Es verdad que debemos rescatar los recuerdos de los que ya no están porque no queda otra alternativa. Lloraré siempre a mi madre aunque no remedio nada con esto pero es lo que siento. Felizmente pude en vida decirle que la quería mucho. Hay días, como hoy que daría todo lo que tengo por estar un minuto con ella otra vez pero es imposible.
Mamá no te olvides que te amo.
Kiv dijo:
Julio 3, 2007 en 1:21 pm
Ha habido mucha gente buena en mi camino, puedo ver lágrimas en sus ojos cuando yo estoy tratando de ser fuerte, me dicen que me sentiré mejor luego, pero no sé cuando será eso, en las mañanas me despierto y por dos o tres segundos estoy bien, luego de nuevo recuerdo que él no está, que todos en mi familia están tristes, quisiera quedarme en la cama abrazar mis rodillas y dormir, dormir mucho. Luego llamo a casa, mi mamá trata de contarme cosas cotidianas, escucho que habla más lento y menos fuerte que antes, y sé que ella se está esforzando por salir adelante, por ella y por nosotros, no puedo dejarla sola en ese intento, así que vengo a trabajar, me concentro a veces, otras veces no puedo. Leo lo que han escrito, los acompaño a todos en su dolor, las hermanas que han escrito en este espacio, me recuerdan a mis propias hermanas, que bueno que se tienen la una a la otra.
Animo a todos mañana será otro día.
jorge dijo:
Julio 3, 2007 en 7:03 pm
Eliana y a todos los que han comentado, nos deseo lo mejor, debemos saber que aunque no nos calma nuestros dolores individuales, mucha gente pasa por estas situaciones traumáticas. Yo mismo me hago muchísimas preguntas acerca del tema.
Cuando algo del orden de la muerte de un ser muy querido nos toca de cerca, casi todos nos vemos envueltos en un abismo, más o menos pronunciado. Todos los valores pueden entrar en conflicto, hablo de emociones. No lo podemos entender. No lo queremos aceptar. Debemos seguir, pero ya no somos los mismos. Somos la única especie que tiene conocimiento de su propia extinción, del fallecimiento de sus seres queridos y de su propio ser.
A veces me pregunto por qué algunas personas reaccionan mejor que otras saben ? También creo que agrega angustia y dolor el que socialmente todos estos temas son, sino rechazados, por lo menos dejados de lado y parece ser que cada uno se siente de ese modo más solo con su pena. Uds. qué opinan ?
walter dijo:
Julio 4, 2007 en 8:20 pm
Perdi a mi padre el 18 de Junio pasado, siento que perdí parte de mi vida, las cosas ya no son como antes, sé que no podré ser totalmente feliz por el resto de mi vida, solo me queda el consuelo de que está en el cielo con Dios y con sus seres queridos.
walter dijo:
Julio 4, 2007 en 8:25 pm
PAPA FUISTE LA PERSONA MAS BUENA Y HERMOSA QUE HE CONOCIDO EN LA TIERRA, TE AMO CON TODA MI ALMA, Y ESTARAS PARA SIEMPRE EN MI CORAZON. NO TE OLVIDES.
Kiv dijo:
Julio 5, 2007 en 12:10 am
Hola Jorge,
En respuesta a tu pregunta de por que algunos reaccionan mejor que otras, y de por que se rechazan estos temas me gustaría comentar.
Yo en mi caso no había tenido una muerte tan cercana, tal vez lo único que tenía era ignorancia, soy culpable de haberme quedado petrificada cuando veía a una persona que acababa de perder a un ser querido; no sabia que decir, ni que hacer, el día de hoy no fue asi, acabo de asistir a una reunión, y una persona me comentó que no era de por aquí, que solo pudo asistir por que vino al funeral de su hermano, que sepultó el día de ayer, nunca antes había visto a este hombre y tal vez nunca más lo vea de nuevo, pero por primera vez no fui cobarde y mientras él trataba de hablar de la forma más casual posible le pude decir, “Lo acompaño en su dolor, se que está pasando por un momento muy duro, espero que lo supere pronto” sus ojos se llenaron de lágrimas y me dijo, “solo quiero creer que él ya no sufre y está en un mejor lugar” le comenté que había pasado por algo asi hace no más de tres semanas y él me dijo, “usted si me comprende en este momento”.
Creo que yo no estaba tan consciente de mi propia mortalidad como ahora, y creo que se paga un precio caro por tener amor y cariño de alguien más, pero que vacía seria la vida sin ellos. A las personas que mi dolor les pudiera ser indiferente, les deseo que dios los bendiga y los mantenga así por un largo tiempo o para siempre. Solo están gozando de esa ignorancia.
Saludos a los demás, yo veo que me siento un poco más tranquila cuando escribo, espero que para los demás sea igual.
walter dijo:
Julio 5, 2007 en 1:51 pm
Uno no toma real conciencia cuando tiene al ser querido vivo, piensa que la relación va a ser perpetua, que nunca se terminará, uno sigue posponiendo encuentros, abrazos, frases, pero luego de perderlo se ve envuelto en una tristeza y desesperación enorme, que solo tiene consuelo en la esperanza de reencontrarse en otra vida.
Claudia dijo:
Julio 6, 2007 en 7:00 pm
A medida que pasan los días más extraño a mi madre, cuando suena el teléfono siempre espero que sea ella quien me llame, al ver que no es así, me siento muy triste. Ahora lloro sólo a veces, pero en cambio tengo insomnio y mi cuerpo tiembla aún sin tener frío, tengo problemas de concentración y por lo que he estado leyendo son síntomas del duelo ante una pérdida. Concuerdo con Walter en cuanto a que cuando tenemos nuestro ser querido al lado muchas veces no tenemos actitudes, gestos o palabras que les demuestren cuan importantes son en nuestra vida. Yo a pesar de decirle mucho a mi madre cuanto la quería y enorgullecía de ella, siento que fue insuficiente, creo que pude haber hecho mucho más por ella y no lo hice. Ahora sólo puedo recordarla y rogarle a Dios para que me de conformidad. Gracias por leer mis palabras, me hace bien poder escribir y desprenderme en algo de esta pena. Un abrazo.
walter dijo:
Julio 6, 2007 en 8:18 pm
Estas palabras son para MARI CARMEN, quiero decirle que solo la Fe y la esperanza de estar algun día con tu ser querido, es lo que te va a dar paz y tranquilidad. La pérdida de un ser querido no se soluciona con marcharse, es muy duro el duelo y hay que sobrellervarlo, sé fuerte aun cuando veas que no puedas más, éso es lo que te hará diferente a los demás, aférrate al amor por tu ser querido y pídele que te dé fuerzas para soportar su ausencia, vive con él cada segundo del resto de tu vida y verás que al momento de marcharte te esperará sonriente abriendote sus brazos para encontrarte. “Te lo aseguro”.
jorge dijo:
Julio 6, 2007 en 9:04 pm
Los comentarios de este post quedarán SUSPENDIDOS por un tiempito. Saludos para todos.