venéreo
Proviene del nombre de Venus, la diosa romana del amor y del sexo. La palabra llegó a nosotros a partir del adjetivo latino venereus, referente al placer o a la relación sexual, para la cual el inglés adoptó venereal en el siglo XV.
También ‘venerar’ y ‘viernes’, así como el nombre del más brillante de los planetas, Venus, tienen origen en el nombre de la diosa romana del amor, que para los griegos es Afrodita, pero los ecos de esta última en nuestra lengua debemos buscarlos en ‘afrodisíaco’.
En Roma, la familia Iulia, a la que pertenecía Julio César, pretendía descender de una unión de Venus con Eneas.
afrodisíaco
Este sustantivo se aplica a las sustancias que tienen la propiedad de estimular el apetito sexual.
Los griegos ya conocían el efecto de algunas hierbas como estimulantes sexuales y hacían con ellas infusiones que llamaron aphrodisiakós. El vocablo surgió del nombre de la divinidad Afrodita, la hija de Zeus y Dione y amante de Adonis, diosa del amor erótico.
Según otra tradición, Afrodita sería hija de Urano, cuyos órganos sexuales, extirpados por Cronos, cayeron al mar y engendraron a la diosa, que por eso se llamó ‘nacida de las olas’.
En Roma, Afrodita fue identificada con la antigua divinidad latina Venus, de la cual la pretendía descender la gens Iulia, a la que perteneció Julio César.
A pesar de que la palabra griega tiene más de 2.500 años, el primer registro de afrodisíaco que se conoce en castellano data de 1867.
latino
Originariamente, era el gentilicio de los pueblos del Lacio, pero se aplicaba también a la lengua latina. Actualmente, se refiere a los pueblos de América y Europa en los que se hablan lenguas derivadas del latín.
El origen de la palabra se sumerge en la bruma de remotas leyendas surgidas en los tiempos homéricos. Durante la Guerra de Troya, Latinus era el rey de los aborígenes (de ab origines), primitivos pobladores de la Península Itálica.
Cuenta la leyenda que cuando Eneas llegó fugitivo a la costa italiana después de la toma de Troya por los aqueos, fue acogido con su familia por Latinus. En la familia de Eneas estaba su hijo Iulo quien, según la leyenda, sería el fundador de la familia Iulia, en la que ocho siglos más tarde nacería Julio César.
Otra leyenda cuenta que Latino habría guerreado contra Eneas y que, muertos ambos, los tirios y los aborígenes decidieron unirse para formar un nuevo pueblo, al que dieron el nombre del rey Latinus.
Más allá de la milenaria leyenda, lo cierto es que el nombre latinus lo tomaron los romanos para sí y para su lengua y cultura. Tras la caída del Imperio Romano, fueron llamados latinos los países que habían sido conquistados por Roma y las lenguas que derivaron del latín.
La palabra cruzó el océano en la segunda mitad del siglo xix, cuando intelectuales que rodeaban al emperador Napoleón III acuñaron la expresión ‘América Latina’ para justificar la invasión de México y la imposición de Maximiliano como emperador. Napoleón III creía que la expresión ‘América Latina’ hacía resaltar el carácter latino de Francia y aproximarla a los mexicanos.
Cuando este nombre tendía al olvido, fue rescatado desde comienzos del siglo XX por las corrientes políticas de izquierda para diferenciar a los países iberoamericanos de los Estados Unidos. En general, no suele usarse la expresión ‘América Latina’ ni el gentilicio ‘latinoamericano’ para referirse a los canadienses de origen francés, quienes también son americanos de herencia latina.
En España la expresión siempre ha sido poco usada. Tal vez por entender que ella tiende a diluir el papel de España en América, se prefiere ‘hispanoamericano’ o, cuando se desea incluir a Brasil, ‘iberoamericano’.
Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso







[...] El vampirismo, confinado desde la universalización de la penicilina a la serie B, retorna con el SIDA, origen de uno de los cambios culturales que dieron forma a mi generación. Y es que el vampirismo, como explicaba el homólogo Van Helsing, en el guión de la versión de Coppola, es una enfermedad sanguínea y por tanto venérea. [...]
[...] Obedecer. Absurdo. Discrepar ==> Ver Etimológicas. Venéreo. Afrodisíaco. Latino. ==> Ver Etimológicas. Petulancia ==> Ver Etimológicas. Robar ==> Ver Eutanasia ==> Ver Ex [...]