Fernández. El amor es muy puto. La única necesidad del ego: amar y tener

A lo largo de 19 relatos sumados a la nouvelle “El amor es muy puto” el narrador, Fernández, esboza un mapa inquietante del universo sentimental de las parejas, a la vez que reflexiona sobre el alma y las conductas humanas. Los siguientes son extractos de varios de los relatos.
LANACION.com | Cultura | Domingo 21 de octubre de 2007

love– “Es que yo veía la vida en blanco y negro. Pensaba realmente que el mundo y las sociedades se explicaban por la economía y por la geopolítica. No sabía que el mundo se explicaba por el amor y por el sexo”.

– “Todos somos niños. Niños con hormonas. Cuando te ponés las gafas y mirás bien la redacción y la calle te das cuenta de que aquella chica busca marido, que aquel tipo sufre por amor, que aquella señora ha sido abandonada, que a aquel desgraciado le falta cama, que aquel veterano está por separarse de su esposa y que aquel pibe está enamorado y no lo sabe. Hablan todo el día de una cosa, pero en verdad les pasa otra. Se manejan con un lenguaje formal, y de pequeñas dificultades hacen grandes problemas, se inventan formidables excusas y construyen edificios enteros para distraerse de la necesidad básica y elemental. La única necesidad del ego: amar y tener. La única cosa fisiológica y sentimental que nos permite escapar de la muerte“.

– “Hay mujeres que no pueden ser poseídas jamás, y uno debe adaptarse a ellas. Tendríamos que replantear algunas cosas, siempre manteniendo la idea de la entrega, que como señalaba Lacan es tan fundamental en el amor“.

– “Vas a ver que un día se van a ir los fantasmas y que el dolor va a pasar a ser una herida, y después una lesión, y al final una molestia en días de humedad. Lo que queda entonces es el resplandor de lo que viviste. Los momentos maravillosos. Ese resplandor no muere nunca. Te lo llevás con vos para siempre. Una amiga, más pragmática, le soltó: El corazón es un recipiente, sólo un nuevo amor puede desplazar a un viejo amor, Laurita. Es física pura. Salí y empezá a circular. Usá la pechuga, teñite de rojo. ¡Y levantate a un tipo, por el amor de Dios!”

– “Cuanto más te gusta, más rápido tenés que sacártela de encima. Hay un túnel interno que comunica los pantalones con el corazón, y no hay que dejar nunca que el veneno se te meta en los ventrículos. Se refería, claro está, al veneno del amor, que suele subir por el vientre y el ombligo e instalarse en la zona del pecho”.

– “En el único amor que creo es en el amor propio. Me quiero demasiado como para sufrir por alguien, y nunca me arrepiento de lo que hago. Tengo que decir, en mi defensa, que no miento y que jamás prometí nada. Así que cuando se vuelven pesadas las fleto, y por lo tanto nunca, pero nunca, he sufrido penas de amor. Cuando Fernández le contaba sus penas, el diseñador se indignaba. Creía que la gente utilizaba la palabra “amor” con obscena impunidad. Para Dardo, el amor resultaba inexplicable porque no existía. Admitía que existían, a lo sumo, el sexo, la seducción, la química, el compañerismo, la posesión y la amistad sensual. Pero el amor era un recurso literario para nombrar ese híbrido de deseos terrenales”.

– “Intentando burlar el destino con el cerebro, el destino los encadenaba con la piel. La piel es una lámina delicada y frágil, pero manda con porfía y autoridad sobre cualquier otro tirano”.

– “Hay mujeres demasiado importantes para un solo hombre“.

– “El clínico resultó ser un hombre separado y responsable, médico de familia, idealista, humano, ético y emocional, dueño de palabras hondas y portador sano de notables signos de admiración: un sacerdote. En cambio, el cirujano resultó ser un hombre duro, valiente y egoísta, brillante desde la técnica y cerebral en la batalla, dueño de un humor ácido que espantaba y de un escepticismo práctico a prueba de misiles: un guerrero“.

– “Cierta clase de amor sólo sobrevive en las incertidumbres. Cuando se sobreentiende que no hay amenazas posibles, el amor languidece de un modo silencioso y maligno. Es como si el amor fuera un avión a pedal: si el ciclista deja de pedalear el avión cae. Esas parejas se adormecen en las llanuras y renacen en los abismos”.

– “Se había vuelto una droga. Una especie de cocaína que le producía placer pero que la hundía en pantanos monstruosos. De sólo pensar que debía dejarlo le entraban convulsiones. El fotógrafo le había dado un nuevo sentido a su vida, y había borrado de un plumazo su vocación política. A ella no le interesaba lo más mínimo la marcha del gobierno, ni el progreso del país ni mucho menos la imagen del ministro. Y no podía imaginar cómo sería volver a esa nada gris después de haber probado los colores magníficos del amor. Tampoco podía imaginar cómo sería posible olvidar. ¿Quién puede olvidar el paroxismo de amar sin límites?”

– “El fútbol es un arte difícil de premeditar, pero el amor es directamente un arte imposible. De los dos, pocas dudas quedan sobre cuál es más peligroso e imprevisible. En el amor fallan las jugadas de pizarrón, cunden los goles en contra y nos corren todo el tiempo el arco”.

– “La ruptura no fue muy civilizada. Nunca lo es. Las rupturas, como las devaluaciones, no se dividen en buenas y malas, sino en malas y peores. Una de las formas del infierno podría ser ésta: infligirás dolor a una persona que quieres. Otra de las formas del infierno: te odiará una persona a la que quieres y respetas”.

– “Somos mamíferos. El león deja su cueva y se va con otra leona sin remordimientos. Lo hace siguiendo su instinto vital. Nosotros, en cambio, somos mamíferos refinados, nos cortamos las uñas y nos vestimos con ropa elegante, jugamos a ser racionales pero nunca dejamos de ser animales sublunares. Hemos construido cultura y religión sobre ese instinto, y entonces practicamos la culpa y no queremos dañar a la leona que dejamos”.

“Nunca estuvimos realmente casados, ¿saben? Nos quisimos, pero sin entregar nuestros respectivos interiores. Fuimos barcos que navegamos juntos, pero cada uno encapsulado en sí mismo. Y las mareas de la vida imperceptiblemente nos fueron separando, y hubo un momento en que anduvimos a la deriva, y otro momento en que descubrimos que ya el mar nos había llevado lejos, a un punto sin retorno, podría haber dicho ella sin decir la verdad. La verdad indecible era así: También pasó otra cosa que no puedo decirles. Pasó que en el trayecto me enamoré de otro hombre. ¿Hice mal? No fue mi intención, se los aseguro. ¿Me perdonan? ¡Por Dios, perdónenme, soy buena!”. Una mujer buena tratando de abandonar a un hombre bueno. No hay nada más titánico que separarse desde el amor. Es por eso que la gente prefiere derivar las cosas hacia la indiferencia y el odio: desde esos diques es más fácil soltar amarras”.

– “En el terreno del amor, muy de vez en cuando se alineaban los astros y que a ese extraño fenómeno en su barrio lo llamaban la Triple C: carne, comunión y compromiso. La combinación de sólo dos de esos factores no garantizaba nada: se podía tener carne y compromiso, pero si faltaba la comunión espiritual y psíquica esa fórmula se resentía. A la vez, se podía tener carne y comunión, pero la cosa no pasaba entonces de un asunto pasajero. Finalmente, se podía tener compromiso y comunión, pero eso sólo formaba amistades bellas que simulaban ser amores tranquilos. Cuando esas 3C se ensamblaban, sin embargo, no quedaba más remedio que entregarse”.

“El amor es muy puto”, leyó una y otra vez, tratando de asimilar cada palabra y de comprenderla cabalmente. Claro, se dijo, muy puto. No le gustaban las malas palabras, pero tenía que admitir que no existía sinónimo en el castellano moderno para esa expresión soez. Podía decirse que el amor era resbaladizo, egoísta, maldito, cambiante, caprichoso y hasta perverso. Pero aún así nada definía tanto el hondo carácter del amor como la palabra “puto”, que no aludía a la prostitución ni a la homosexualidad sino al filo inestable de un sentimiento que no aceptaba reglas, chantajes ni definiciones“.

– “Hay hombres-puente y hombres-puerto. Los hombres-puente sirven para que las mujeres pasen de una orilla a la otra. No quiere decir que ellas se separen necesariamente para construir algo con ese tercero en discordia que le pone alfombra roja y le alumbra el camino. No. Ellas lo hacen porque tienen que hacerlo, porque la relación matrimonial se ha muerto, y porque toca romper o resignarse y morir. Es muy feo resignarse. A veces, el hombre-puente se confunde y cree que es más importante de lo que es. A veces, también, el hombre-puente se transforma en hombre-puerto, en la dársena adonde la mujer va a parar para reiniciar una segunda vida. Deja de ser una muleta para ser una pierna.”

– “Al principio era nada más que una sospecha. Y la señorita García se planteó seriamente si esa sospecha no era producto de haber vivido tanto tiempo en el otro lado del espejo. Cuando un amante presencia la actuación mentirosa que adopta su pareja clandestina para encubrir el asunto ante su mujer o marido, y ante terceros, luego inevitablemente piensa que alguna vez le harán probar de su propia medicina. ¿Cómo confiar plenamente en un hombre a quien se ha visto tantas veces mentir sin que se le moviera un músculo? ¿Quién me dice que ahora no me estará mintiendo a mí?”.

– “Era tan apasionado por su oficio que desplegaba una seducción animal. Para ciertas mujeres, un hombre que ama tanto lo que hace emite sin querer un erotismo demoledor. Como si dijera sin decir: Si puedo amar mi oficio de esta manera, imaginate lo que puedo amarte a vos”.

– “Las mujeres somos agradecidas. ¿Qué gracia tiene que te quieran cuando sos linda? Cuando estás fuerte todos te buscan. Pero el verdadero amor se prueba cuando te eligen a pesar de que sos un escracho.”

Fuente: La Nacion

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12 Comments »

  1. 1
    Azul... Dice:

    Habrá que buscar ese libro!

    “Vas a ver que un día se van a ir los fantasmas y que el dolor va a pasar a ser una herida, y después una lesión, y al final una molestia en días de humedad. Lo que queda entonces es el resplandor de lo que viviste. Los momentos maravillosos. Ese resplandor no muere nunca. Te lo llevás con vos para siempre…”

    Besitos!

  2. 3
    Oier Dice:

    Hola, acabo de descubrir tu blog y me parece muy interesante. Respecto a los relatos, me parecen buenos y ofrece diferentes visiones acerca de algo que cada persona explica de forma diferente. Un saludo ;)

  3. 4
    Lucía Angélica Folino Dice:

    Entrevista / La serie de LA NACION que se convirtió en un best seller
    Fernández Díaz: “El periodismo no sabe narrar los sentimientos”

    En el libro Corazones desatados, el escritor explora las fascinantes y riesgosas tramas del amor

    Domingo 21 de octubre de 2007

    Como sabueso de los sentimientos, Fernández, el cronista escaldado por haber conocido el revés astillado de la vida y el poder, se zambulle en un universo vedado para el periodismo y para mucha literatura argentina, taponada de pudor por Borges. En Corazones Desatados (Sudamericana) explora las tramas y miserias que se tejen y destejen a partir del amor.

    Relatos ficcionales, disfrazados como columnas periodísticas pero hilvanados como en la unidad de la novela, el escritor y periodista Jorge Fernández Díaz, secretario de redacción de La Nación, construye a través de su escéptico alter ego un fresco tragicómico y por momentos despiadado de los comportamientos humanos. Diseca el amor, mira sus paradojas y advirti sobre la acechanza, siempre agazapada, del fracaso y de la caducidad de los vínculos.

    Sigue en … ?

    Tengo un poema/relato anterior en mi libro “Acuario Plateado por la Luna” que termina con ese bello “soltar amarras”.

  4. 5
    Lucía Angélica Folino Dice:

    jajajaj ¿Quién es este Fernández? Clan Fernández?

  5. 6
    Poliss Dice:

    Hola acabo de descubrir tu blog, no sé como, pero me gusta. El libro de Fernández lo lei cuando tenía el corazon destrozado y no sé si fue para peor o mejor pero me gustó muchisimo, y las frases que escribiste son las que tengo subrayadas en mi libro… muy bueno.
    Te invito cuando quieras a pasarte por lo mío…

  6. 7
    marisa nieto Dice:

    Me resultó interesante, raras veces leo sobre el amor, pero creo que esta señorita Fernandez, escribe con sinceridad y también con resentimiento, por eso es más realista que muchos escritores, bien.

  7. 8
    marisa nieto Dice:

    Por favor perdón, este señor Fernández, mis respetos.

  8. 9
    VIVIANA Dice:

    Con este libro sentí que por momentos me describía a mi, no creí que tantas personas fueran así, me sentía mal y deferente y es verdad el amor… es muy puto

  9. 10
    marcela Dice:

    Me encantó este libro, siempre lo recomiendo, hay verdades que duelen como las que cuenta Fernández

  10. 11
    checha Dice:

    MUY BUEN LIBRO!! Y ESO QUE A MI NO ME GUSTA MUCHO LEER!! TIENE TODAS LAS VERDADES!

  11. 12
    karina Dice:

    hola! el libro esta muy bueno, siempre recuerdo una parte que decía “solo va a valer la pena que él sin tu menor influencia golpee la puerta y te pida q le abras…” excelente libro!


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