Sobre los milagros

Acto de Fe

Chu Fu Tzé, negador de milagros, había muerto; lo velaba su yerno. Al amanecer, el ataúd se elevó y quedó suspendido en el aire, a dos cuartas del suelo. El piadoso yerno se horrorizó.

Ataud

- Oh, venerado suegro -suplicó-, no destruyas mi fe de que son imposibles los milagros.

El ataúd, entonces, descendió lentamente, y el yerno recuperó la fe.

Hebert Alien Giles. Confuncianism and its Rivals

Fuente: El libro de la imaginación


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