Si yo sé que tú me mientes casi todos los días y continúo escuchándote, si yo sé que tú me mientes casi todos los días pero continúo leyéndote, si yo sé que tú me mientes casi todos los días pero mi pereza me termina convenciendo que dices la verdad.
A quien haré responsable llegado el momento en que la verdad asome no toda mostrando partes de sí misma ?
Me cansan y causan rechazo las personas que viven echándole la culpa de todo a los medios.
No porque los medios sean buena gente ni nada parecido. Pero hay que admitir alguna vez que la sinapsis neuronal y las asociaciones de ideas pueden surgir en todos con una dosis estable de alimentación adecuada. La vagancia y la frivolidad intelectual es la mayor de las veces responsabilidad de cada uno.
Si lo esencial de la necesidad está satisfecho, no hay lugar para las excusas manipuladoras del pequeño o gran semejante.
En tanto la sensualidad del poder nos subyugue con su anonimato eficaz, más que el amor por la verdad aun cuando sus enunciados acostumbren a ser menos complacientes…
Mientras elijamos tetas de siliconas porque respetan las buenas formas, las formas siempre erectas y las formas sea nuestro norte, seguiremos en este mundo, llenos de mentiras, odios y resentimientos, y también rodeados de aquellos que no pueden parar de gozar cometiendo felonias, en nombre de quien ? De quien sea…
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Compañeras y compañeros,
¿Y si vamos todos a esperar a la Presidenta Coraje, el día que regrese de su misión, como dice la editorial de abajo?
Hagamos correr la propuesta sugerida en el último renglón de esta nota editorial. Permanezcamos todos en contacto.
La América Latina en rebeldía
* Jorge Giles
(Publicado el domingo 5 de Julio de 2009 en El Argentino)
Arde Honduras, territorio avasallado de América Latina.
Arde la democracia. Arde la memoria colectiva de los pueblos.
Como si no bastaran la sangre derramada, los centenares de miles de desaparecidos, los torturados, los asesinados, la república perdida. Como si no bastara tanta vida trunca, los gorilas blindados, con sus tanquetas y metrallas, volvieron a través de Honduras para imponer sus oscuros propósitos. Propósitos que nunca serán mejores y más dignos que los que defienden los pueblos. Propósitos que son una mezcla sucia de dinero, de poder concentrado, de latifundio, de narcotráfico cruzándolos por el medio, de políticas militaristas y de ajustes neoliberales.
Un golpe militar, el pasado domingo, secuestró al presidente democrático Manuel Zelaya. Lo pusieron en un avión y en plena madrugada lo expulsaron de Honduras. La OEA, Organización de Estados Americanos, con la presidencia de su Asamblea a cargo del canciller argentino, Jorge Taiana, y la presencia de su Secretario General Miguel Insulza en el país centroamericano, buscó intensamente el dialogo pero se encontró con el fanatismo salvaje de los golpistas y la complicidad con ellos de políticos de derecha, altos jerarcas del poder judicial y de la iglesia católica.
Los golpistas y sus secuaces atrasaron 30 años el reloj de América. Es claramente un golpe contra los nuevos tiempos que corren en el continente y en el mundo. Pareciera ser incluso, un golpe contra Barack Obama, como sostienen algunos respetados analistas y dirigentes políticos.
La represión es brutal. La resistencia popular hondureña, ocupa legítimamente las calles de los pueblos y los campesinos llegan hasta Tegucigalpa para defender la democracia y a su legítimo Presidente.
Cristina, la Presidenta de todos los argentinos, está en el medio de la disputa.
Con la misma actitud y coraje con que acudió el día que acorralaron a Evo Morales y la democracia boliviana y ella salió a empujar una urgente reunión de UNASUR para salvar a Bolivia del pasado oprobioso de los golpistas del fascismo local. Con esa misma pasión americana, hoy está junto al pueblo de Honduras.
En honor a su coraje y patriotismo latinoamericano, tendrían que ser muchos los argentinos que concurran a esperarla cuando regrese de Honduras.
(La nota continúa)