Freedom Driver: Un corazón artificial portátil
Por: Tomás García
24 de mayo de 2010
Las enfermedades del corazón tienen a cientos de pacientes encerrados en hospitales esperando la posibilidad de un transplante. Pero para quienes aún están esperando, viviendo con un corazón artificial, no tienen otra opción más que esperar dentro de esas 4 paredes. Todos, excepto Charles Okeke, quien tuvo la posibilidad de probar uno de los nuevos dispositivos portátiles que mantienen el corazón artificial latiendo y permiten llevarlo en una mochila. Según los doctores, en caso de no encontrar un transplante, podría vivir indefinidamente con el Freedom Driver.
El corazón de Charles Okeke quedó destruido cuando tenía 30 años, producto de un cóagulo sanguíneo. Inmediatamente, le hicieron un transplante de corazón, lo que le permitió llevar una vida normal por 10 años.
Pero en 2008, su cuerpo finalmente rechazó el órgano y fue imposible conseguir otro corazón. De allí en más, pasó 2 años de su vida encerrado en un hospital, conectado a una máquina de casi 200 kilogramos.
Ahora, Okeke tiene un corazón artificial completo y le quitaron los 2 ventrículos y 4 válvulas, luego le cosieron tubos conectores que bombean la sangre como un corazón normal.
2 años debió pasar conectado a una máquina que no le permitía abandonar el hospital, pero su vida cambió cuando la FDA (Food and Drug Administration) aprobó el 1º dispositivo del tamaño de una mochila capaz de bombear el corazón. El Freedom Driver corre a baterías, pesa 6 kilos y es capaz de proveer energía para todas las funciones del corazón artificial.
Luego del cambio, todavía quedaban algunas dudas sobre si el pequeño dispositivo iba a ser capaz de generar suficiente energía para que el hígado y los riñones puedan funcionar correctamente. Varias semanas de ajustes y pruebas, finalmente pudo salir del hospital y recuperar su libertad.
Actualmente puede usar el dispositivo hasta que puedan encontrar un nuevo transplante, pero los doctores están confiados de que en caso de que no sea posible, Okeke pueda vivir con el Freedom Driver de forma definitiva.
El avance de la tecnología permitió hacer que los sensores sean mucho más pequeños que antes, de modo que pueden insertarse en dispositivos de mucho menor tamaño.
Y con un peso de 6 kilos, no es tan dificil de llevar de un lado para el otro en una mochila. Ahora, el Freedom Driver es tan importante como cualquier otro órgano en el cuerpo de Okeke y debe ser tratado como tal, pero le da la libertad necesaria para estar junto a su familia.
Por supuesto, estamos hablando de algo revolucionario y tecnología de punta, por ende, cuesta mucho dinero. Solo el corazón artificial sale U$S 125,000, pero también hay costo de mantenimiento anual, que llega a los U$S 18,000.
Por supuesto, en caso de tener el dinero, no se le puede poner precio a pasar de vivir en un hospital conectado a una máquina, a poder volver a casa, junto a su familia y tener la posibilidad de vivir una vida normal.
Fuente: CBS
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Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.
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me parece un informe muy bien detallado y muy bien hecho gracias
vales popo wn
wau la vida de este hombre debería ser en serio demasiado difícil
debería ser demasiado difícil vivir así y me da mucha pena la vida de este señor que ha pasado por tanto