Archivos para julio 17th, 2010

Los formales y el frío. Mario Benedetti

julio 17, 2010

FormalesfrioQuién iba a prever que el amor,
ese informal
se dedicara a ellos tan formales

mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa, la de ella,
era como un augurio o una fábula
su mirada, la de él, tomaba nota
de cómo eran sus ojos, los de ella,
pero sus palabras, las de él,
no se enteraban de esa dulce encuesta

como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche

y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa, la de ella,
ya el frío estaba en sus labios ,los de él,
de modo que ella fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos

una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedas
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedas
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos, los de ella,
después ella besó sus labios, los de él,
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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8 muertos por ola de frío polar en Argentina

julio 17, 2010

Ocho víctimas fatales por la ola de frío polar

La ola de frío polar se cobró una nueva vida en la provincia de San Luis, donde hoy se encontró muerta a una persona de 60 años. Así, el número de víctimas fatales por el frío se eleva a 8 personas según la organización Red Solidaria.


FriofrioDebido a las bajas temperaturas un hombre perdió la vida en la ciudad de Villa Mercedes, a unos 720 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.

La víctima, informó la policía, fue hallada por sus vecinos en una casa abandonada en el barrio Almafuerte, que está 92 kilómetros al sudeste de la capital provincial.

Este es el 2º fallecimiento en San Luis en los últimos 2 días producto del frío, ya que el viernes murió un bebé de 3 meses por hipotermia, según DPA.

En la capital argentina, donde más de 1.400 personas viven en la calle, hasta el momento se registró la muerte de un bebé.

La ola cubrió medio país de nieve en los últimos días y, además, hizo este viernes que Buenos Aires registrara su temperatura más baja de la década, amenazando el sistema energético.

El intenso frío causó un récord en la demanda tanto de gas como de electricidad, exigiendo al límite el sistema energético aunque sin riesgo de desabastecimiento, según informó el Ministerio de Planificación.

Sin embargo, fábricas e industrias están afectadas por restricciones en el suministro de gas.

En la mañana del viernes, el termómetro registró -1,5 grados en la Capital Federal, la cifra más baja en los últimos 10 años.

Sin embargo, sigue estando lejos de los -5,4 grados del 9 de julio de 1918, el día más frío recordado por una histórica nevada.


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Marta Covella. Jueza pampeana. Que a los gays los case otro juez. Su Dios los ve con malos ojos.

julio 17, 2010

“AUNQUE ME CUESTE LA VIDA”
Una jueza de La Pampa se niega a casar a parejas homosexuales

“Que me acusen de lo que quieran. Dios me dice una cosa y yo la voy a obedecer a rajatabla, aunque me cueste el puesto, y aunque me cueste la vida, porque primero está lo que Dios me dice“, argumentó Marta Covella, quien se desempeña en General Pico, un día después de que el Senado aprobara la ley que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo.

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 ”Me crié leyendo la Biblia y sé lo que Dios piensa. Dios ama a toda la gente pero no aprueba las cosas malas que hace la gente. Y una relación entre homosexuales es una cosa mala delante de los ojos de Dios“, señaló Covella, que se definió como cristiana evangélica.

Además, aseguró que al momento de encontrarse ante la situación de tener que casar a una pareja de homosexuales, rechazará su función y la ceremonia civil la hará una jueza suplente.


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El fútbol, deporte que ayudó históricamente al derrumbe del Apartheid

julio 17, 2010

SUDÁFRICA SE ENFRENTA A SU PROPIA HISTORIA
Como el fútbol también derrotó al Apartheid

FifaballPolítica y fútbol iban de la mano en los viejos tiempos del apartheid -una perversa legislación racista- en ÁfricaAlgunos de los líderes actuales sufrieron cárcel en la lejana Ciudad del Cabo, en Robben Island.

Nelson Mandela, el dirigente indiscutible, el presidente actual, Jacob Zuma y muchos otros jefes políticos soportaron el encierro. Felizmente para algunos, las prácticas de fútbol que realizaban dentro del penal aligeraban sus condenas y otros -incluido Mandela- lo miraban a través de las rejas o ya en los últimos tiempos hasta esa excepción le quitaron al anciano líder.

Sin embargo, el apartheid está muerto y desaparecido, pero el fútbol sigue ocupando el centro de la política sudafricana.

Nicholas Griffin / Escritor * Nació en Londres y vivió desde niño en Nueva York. Considerado un productivo escritor de ficciones e investigador.

Futbolapartheid

Se ha prestado mucha atención al papel del presidente Nelson Mandela en el triunfo de Sudáfrica en la Copa del Mundo de rugby de 1995, un acontecimiento reflejado en la película Invictus.

Pero Sean Jacobs, autor e historiador nacido en Ciudad del Cabo, dice que aquel campeonato fue “una insignificancia” en la historia sudafricana de conflicto racial.

“La verdadera historia –dice– es el fútbol”.

Y la verdadera historia empieza a varios kilómetros del lugar en el que se encuentra el nuevo estadio de Ciudad del Cabo, en Robben Island, que miles de millones de telespectadores pudieron ver con claridad durante este mes de campeonato mundial.

La cárcel de esa isla albergó a miles de presos políticos durante el periodo de apartheid. Y muchos de los hombres que jugaban en la liga de fútbol de la prisión pasaron luego a ser figuras importantes en la construcción del país tras el fin del régimen racista.

JacobzumaEntre ellos están el presidente actual, Jacob Zuma, el líder de la oposición y ex ministro de Defensa, Terror Lekota, el ministro de Asentamientos Humanos, Tokyo Sexwale, y Kgalema Motlanthe, que remató el 2º mandato del ex presidente Thabo Mbeki.

Mandela nunca participó; se limitaba a ver los partidos desde su celda incomunicada hasta que las autoridades construyeron un muro para impedírselo.

Zuma tuvo el honor de hacer además de árbitro. Tenía que ser un futuro presidente quien fuera capaz de jugar un fin de semana y arbitrar el siguiente.


Picar piedra y jugar al fútbol

More Than Just a Game (Más que un juego), escrito por Chuck Korr y Marvin Close, revela que los presos de Robben Island tenían 2 libros favoritos en la biblioteca de la cárcel: Das Kapital (El Capital) de Karl Marx, y Soccer Refereeing (El arbitraje de fútbol) de Dennis Howell.

Después de años de peticiones constantes las autoridades penitenciarias aceptaron en 1967 que los internos crearan su propia liga de fútbol, la Makana Football Association“.

Los presos pasaban la semana picando piedra en la cantera, pero cada sábado había 2 horas reservadas para los partidos de fútbol. La tarde del domingo se dedicaba a hablar del partido, de lunes a miércoles se dilucidaban las infracciones, y jueves y viernes se escogían los equipos y se planteaban estrategias.

El proceso mental entre los jugadores, según Jacobs, era:

“Si podemos organizar una liga en estas condiciones tan adversas, quizá seamos capaces de dirigir un país”.

A las autoridades afrikáner del régimen del apartheid nunca les gustó el fútbol. Les encantaban el rugby y el críquet y los subvencionaban con generosidad, pero consideraban que el fútbol era un deporte de africanos. Al principio lo ignoraron, pero luego empezaron a prohibir algunos partidos.

En abril de 1963, en el campo de deportes Natalspruit de Johanesburgo, las autoridades cerraron las puertas y pusieron una nota que decía que los encuentros del día se habían suspendido

15 mil aficionados escalaron la verja, cargados con dos porterías para sustituir las que habían retirado y se celebraron los partidos.

Más tarde, el Gobierno intentó una nueva vía, la de organizar un partido anual entre negros y blancos, pero le salió el tiro por la culata: el plan sirvió para destacar el carácter desigual y racista del sistema político del país. Con todo, el deporte contribuyó de varias maneras a debilitar el régimen del apartheid.

En 1976, el Gobierno permitió que un equipo con jugadores de distintas razas jugara contra la selección argentina en Johannesburgo.

Jugadores negros y blancos se alinearon juntos en el campo, aunque en las gradas las razas siguieron segregadas.

El equipo local ganó 5-0, con un “hat trick” de un jugador negro entonces desconocido llamado Jomo Sono. Al marcar sus goles, sus compañeros hicieron lo que hacen siempre los futbolistas: se abrazaron y se dieron la mano. Por desgracia, la victoria y el buen sentimiento generado por ella quedaron ensombrecidos pocas semanas después, con la muerte de unos 500 negros en la revuelta de Soweto, entre ellos Ariel Kgongoane, un destacado jugador de los Kaizer Chiefs.


El fútbol contra el apartheid

MandelaprisionLos opositores al apartheid se dieron cuenta rápidamente de las oportunidades que ofrecía el fútbol para obtener apoyos y recaudar fondos. El Congreso Nacional Africano (CNA), entonces un movimiento prohibido y clandestino, comprendió enseguida que donde se jugaba un partido de fútbol había una multitud.

A partir de 1976 se prohibieron todas las reuniones políticas, pero era muy difícil impedir que varios miembros de un partido político se sentaran juntos en las gradas, entre miles de aficionados.

Zuma, por ejemplo, salía de su escondite para asistir a los encuentros de los Zulu Royals y hablar con otros políticos.

Y no es casualidad que, cuando regresó de su exilio en Zambia en 1993, su primera residencia fuera la casa del dueño de los Orlando Pirates, uno de los mayores equipos de fútbol del país.

En los 80, los activistas solían organizarse en equipos de fútbol para confundir al régimen.

AfricansoccerscapesAsí podían viajar sin problemas a otros países. Los partidos eran una valiosa fuente de dinero para las organizaciones clandestinas antiapartheid.

Peter Alegi, historiador y autor de African Soccerscapes, me dijo que ya en 1944, los ingresos de los encuentros de fútbol se entregaban al CNA.

Patson Banda, antiguo jugador de los Orlando Pirates, recuerda un partido que se jugó en Zimbabwe ante más de 100 mil espectadores. También en ese caso el CNA recibió los ingresos obtenidos con las entradas.

El fútbol actuaba sin cesar contra el apartheid; los equipos blancos sabían que para probar su valía tenían que jugar contra los negros, y cada vez fueron más corrientes los encuentros no oficiales. La verdad era inevitable: la liga blanca era peor. Pocos se extrañaron que se terminara en 1977.

Sono, al regresar de su lucrativa estancia junto con Pelé en el Cosmos de Nueva York, tomó una decisión muy política para la Sudáfrica de 1982: compró el poderoso equipo de fútbol blanco Highlands Park.

A finales de los 80, los partidos de fútbol estaban en el centro de la rápida evolución de la política sudafricana. Las banderas del CNA, que seguían prohibidas, ondeaban abiertamente en los estadios, un síntoma de que el régimen estaba perdiendo poder.

En 1991 se fundó la Federación de Fútbol actual. Durante su 1º reunión, hizo la asombrosa declaración de que su formación era “natural… porque el deporte del fútbol encabeza desde hace mucho la marcha para romper el yugo de la opresión racial”.

Era una afirmación muy audaz, incluso peligrosa, porque todavía quedaban más de 2 años para que cayera el apartheid.

Aunque la selección nacional hizo mucho ruido en su llegada al escenario internacional ganando la Copa de África de Naciones en 1996 y clasificándose para 2 mundiales, en 2010 contó con un equipo mucho más débil.

Sus mejores jugadores se han ido a Europa para ganar más, y durante la preparación la Federación Nacional no ha podido organizar más que partidos amistosos contra selecciones de 2º categoría.

El sentimiento general, según Mninawa Ntloko, redactor jefe de deportes del periódico sudafricano “Business Day”, es que, si bien los negros apoyaron la victoria en rugby en 1995, todavía no se les ha devuelto el favor.


Niños blancos con camiseta de los Bafana Bafana

Pese a los progresos de Sudáfrica, queda mucho por hacer para que el fútbol sea un deporte que contribuya de manera efectiva a cerrar la perniciosa división racial del país.

La selección nacional, “Bafana Bafana” (“los chicos”, en zulú), no tiene más que un jugador blanco.

Aunque el estadio de Ciudad del Cabo se ha construido en una parte blanca de la ciudad, su corazón sigue estando 6 kilómetros mar adentro, en Robben Island.

Islarobbenprision

Robbenisland

Las gradas de la Copa del Mundo fueron un retrato de diversidad racial, con aficionados de todo el mundo llegados para ver los encuentros, pero la mayoría de los partidos en las ligas locales siguen interesando sólo a los negros.

Sin embargo, algunos creen que el mundial puede ayudar a que la situación cambie. “Empiezo a verlo. Sólo en este último mes”, dice Ntloko. “Se ve a niños blancos con camisetas de los Bafana Bafana”.

Con la Copa del Mundo 2010, se ha especulado mucho sobre si el campeonato va a enriquecer a Sudáfrica. En términos monetarios la respuesta es un rotundo no.

Los anfitriones construyen las infraestructuras, pero es la FIFA, el organismo internacional que rige el fútbol, la que se queda con los beneficios de los derechos de televisión y de patrocinios.

No obstante, el torneo tiene un valor incalculable en otros aspectos menos tangibles.

Ofrece al país africano la oportunidad de reflexionar sobre lo lejos que ha llegado desde los tiempos del apartheid y el trabajo que queda por hacer.

El apartheid está muerto y desaparecido, pero el fútbol sigue ocupando el centro de la política sudafricana.


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