24–11–2010 / Mientras una mujer sigue en coma, la jueza de instrucción Wilma López resolvió este 24 de noviembre procesar y mantener la prisión preventiva de los 7 detenidos, hasta ahora, por el homicidio de Mariano Ferreyra ocurrido el 20 de octubre cuando una manifestación en reclamo por los despidos de trabajadores ferroviarios tercerizados fue atacada por patotas y barras bravas gestionadas por la Unión Ferroviaria, en armonía con la acción y la inacción policial.
Y además, ordenó allanar el Departamento Central de Policía para investigar la desaparición de pistas de lo ocurrido aquel día.
Los procesados son Cristian Daniel Favale (alias Harry), Pablo Marcelo Díaz, Juan Carlos Pérez, Jorge Daniel González, Francisco Salvador Pipitó, Guillermo Armando Uño y Gabriel “Payaso” Sánchez.
Todos son considerados en principio coautores penalmente responsables de los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
La tentativa
Ese 20 de octubre hubo diferentes balas. Todas tuvieron la tentativa de matar. Una lo logró, y mató a Mariano Ferreyra, quien recibió el impacto en el cuerpo. Otra hizo blanco en la cabeza de Elsa Rodríguez, 56 años, 7 hijos, militante del Polo Obrero que participaba en el reclamo.
Elsa sigue internada desde entonces en el Hospital Argerich.
“Está en un coma inducido por medicamentos. No tiene pronóstico definido” explicó a lavaca Eduardo Belliboni, coordinador nacional del Polo Obrero.
“Su estado sigue siendo reservado porque tiene dificultades respiratorias, y siguen haciéndole pruebas para determinar el alcance del daño sufrido. Lo importante es que pudo salir de una neumonía, y eso habla de un cuerpo que resiste”.
Del resultado de esa resistencia dependerá que Elsa siga viva. Y de qué modo.
¿Homicidio en riña?
En el 1º piso del Hospital Argerich de Buenos aires se armó una especie de guardia permanente de amigos, familiares y compañeros de Elsa.
“Todos se van turnando para hacer el aguante” comenta Belliboni”. A los médicos del hospital se agrega la presencia de profesionales de Tribuna de Salud: “Son compañeros médicos del PO, como parte de la solidaridad que existe alrededor de Elsa”.
Sobre la causa, Belliboni aclara:
“Está caratulada como ‘homicidio en riña’ por la muerte de Mariano. Pero todas las pruebas muestran que no hubo riña, y la jueza ha dicho que esa carátula caerá inmediatamente”.
Más de 30 testigos declararon que hubo al menos 3 tiradores, cuestión confirmada por las pericias balísticas que realizó la Gendarmería, tras la decisión de la jueza de apartar a la propia Policía Federal de la investigación, por las sospechas sobre su accionar.
Elsa
Elsa Rodríguez había comenzado su militancia en el 2001.
“Conoció a compañeros que repartían Prensa Obrera, nuestro periódico, y se entusiasmó. Siempre había estado sola, el municipio le había negado ayuda, el Estado nacional también. La militancia no fue un lugar donde encontrar un plato de comida, sino mucho más: un modo de realizarse como persona”.
Actualmente, siempre en Berazatgegui, se encargaba de la asistencia de los alimentos para los comedores del Polo Obrero. Días antes del balazo que la mantiene en terapia intensiva, había participado del Encuentro Nacional de Mujeres de Paraná.
“Volvió muy contenta” relata Belliboni,
“con ejes nuevos para su vida, su barrio y su militancia por los derechos de las mujeres, que no hace falta decir lo postergados que están en los barrios del conurbano”.
De todos modos el trabajo continúa, según Belliboni:
“Sus compañeros tomaron medidas no sólo para reemplazarla en su tarea sino para colaborar con toda la familia, para que puedan visitar a Elsa, lo cual mejora también sus condiciones”.
La causa
Para el dirigente del Polo Obrero
“llama la atención que los Pedraza (por José Pedraza, turbio e histórico dirigente de los ferroviarios) no hayan sido llamados a declarar. No fueron citados ni procesados pero fueron ellos quienes dieron la orden. Los testigos vieron quiénes dispararon, y había muchas personas con handys. ¿Con quiénes se comunicaban? ¿Quiénes daban las órdenes desde afuera?”
Un aparte se lo lleva la actuación policial:
“La Policía Federal actuó protegiendo a la patota, permitiéndole hacer lo que quisiera, y protegiéndola después para que los culpables no fuesen identificados. No es que no hizo nada: cruzaron su jurisdicción para perseguirnos y tirarnos con balas de goma. Desaparece para que la patota actúe, y reaparece para cerrarnos el paso a nosotros”.
Todo esto formará parte, se supone, del juicio hacia el cual se ha dado un nuevo paso con los 7 procesamientos. Mientras tanto Elsa Rodríguez continúa en el Argerich, con su gente cerca y con un cuerpo que sigue desplegando otra forma de la misma lucha: por la vida.
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Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.
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algunos perejiles sicarios procesados, pero al impotente alak, ñoki letal para evitar la zona liberada de sus subordinados, nadie le da su merecida patada en el punto ortogonal del tujes