Donde más duele. Impuestos. Percibir un salario no implica “ganar”.

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04-02-2011

DONDE MAS DUELE

HectorrecaldeEl Proyecto de Ley del Diputado Nacional Héctor Recalde, por el cual se propone un esquema de “coparticipación” de las ganancias empresariales hacia los trabajadores formales y en forma solidaria hacia los trabajadores informales, abre una serie de discusiones enriquecedoras para nuestra sociedad.

El Proyecto puede inaugurar discusiones, desde algunas filosóficas y políticas acerca de la naturaleza dicotómica entre salarios y ganancias, hasta otras más coyunturales como la mejora de la distribución del ingreso y la integración social.

Que las ganancias se compartan con los asalariados no es algo nuevo ni tan revolucionario como para juzgar al proyecto ni de socialista ni de expropiatorio.

Países de la más variada gama como México, Chile, Perú, Brasil, Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña tienen esquemas de distribución de ganancias empresariales entre sus trabajadores. Curiosamente, ninguno de estos países es socialista.

El Proyecto tiene desde lo coyuntural un aporte magnífico. Lo que más molesta al empresariado argentino es que el Proyecto de Ley abre la posibilidad de hacer explícitas dos cuestiones.

En 1º lugar, los mecanismos administrativos de determinación de costos y ganancias en los que puede surgir alguna que otra incompatibilidad con las declaraciones juradas.

En 2º lugar, y quizás mucho más importante que el anterior, queda al desnudo la principal arma que ha tenido el empresariado argentino: la política de precios que ha llevado a cabo durante los últimos años.

En efecto, el empresariado argentino está más acostumbrado a mirar su tasa de ganancia que su volumen.

Compartir ganancias implica reducir su tasa pero no necesariamente su volumen, que se lograría con más escala y mayor producción y empleo.

Pero ello es contradictorio con el carácter oligopólico y monopólico que caracteriza a nuestra estructura productiva. Históricamente las empresas han preferido manejarse con menores volúmenes de producción a costa de un mayor precio.

Por eso el Proyecto es mucho más que una tendencia a una mejor distribución del ingreso. Es la posibilidad concreta para que otro actor social, como es el de los trabajadores, tenga la posibilidad de contribuir a desatar el nudo gordiano de los precios que el propio Estado con sus instrumentos e instituciones ha tratado de desanudar en los últimos años.

Horacio Ghilini
Secretario de Estadísticas, Registros y Defensa al Consumidor de la CGT
Secretario General del Sindicato Argentino de Docentes Privados


IMPUESTO A LAS GANANCIAS

UN INFORME DETALLADO SOBRE LA NECESIDAD DE ESTUDIAR UNA REFORMA TRIBUTARIA AMPLIA QUE NO SOLO SE ENFOQUE EN LAS ALTERACIONES DE LOS PISOS IMPONIBLES

La recomposición de las negociaciones salariales a partir de 2003 ha sido sin duda uno de los rasgos principales en materia de mejoramiento de las condiciones laborales del nuevo modelo productivo.

Sin embargo, los mismos avances han puesto en evidencia lo endeble del sistema tributario argentino, que basa una parte importante de su recaudación en un tributo sobre el trabajo, mal llamado “impuesto a las ganancias”.

La reciente modificación del mínimo no imponible aún resulta insuficiente y pone sobre la mesa la necesidad de plantear objetivos de reforma tributaria que vayan más allá de alteraciones en los pisos del impuesto.

Historia del tributo

La primera iniciativa tendiente a crear el impuesto a la renta en la Argentina fue un proyecto que data de 1918. Sucesivas modificaciones y propuestas de proyectos de ley no tuvieron mayores relevancias.

Recién a principios de 1932 entra en vigencia la imposición a la renta por decreto, y unos meses más tarde lo ratifica el Congreso Nacional a través de la Ley 11.682 que se mantiene, con mínimas modificaciones, hasta 1973.

Si bien en sentido estricto, para la teoría económica la renta es la retribución obtenida por el empleo de la tierra, en Argentina se identifica con esa palabra a lo producido por el capital y por el trabajo personal.

En 1974, bajo el 3º gobierno del General Juan Domingo Perón, entró en vigor la Ley 20.628, sobre impuesto a las ganancias, que contemplaba la imposición sobre la renta potencial y que comprendía como objeto de impuesto toda clase de enriquecimiento, tanto periódico como eventual.

Nuevamente la terminología utilizada no fue la apropiada y sólo tiene justificación histórica, pues la nueva Ley comprendía tanto una imposición a los réditos como a las ganancias eventuales, y se creyó que bajo el nombre de impuesto a las ganancias quedarían incluidas ambas imposiciones.

Sin embargo, en abril de 1976 la última dictadura militar excluyó las ganancias eventuales, con lo cual quedó con un nombre incorrecto que se mantiene hasta la actualidad.

LA ULTIMA DICTADURA MILITAR EXCLUYO LAS
GANANCIAS EVENTUALES, CON LO CUAL
QUEDO CON UN NOMBRE INCORRECTO QUE
SE MANTIENE HASTA LA ACTUALIDAD.
CLARAMENTE SE TRATA DE UN IMPUESTO A
LOS INGRESOS, NOMBRE CON EL QUE SE

CONOCE EN LA LEGISLACION COMPARADA
DE OTROS PAISES

Claramente se trata de un impuesto a los ingresos, nombre con el que se conoce en la legislación comparada de otros países.

Así, dos de los rasgos salientes de la legislación, sobre imposiciones a la renta o ganancias, son

a) que no gravan ciertas clases de renta, como el caso de la renta financiera en Argentina y

b) que gravan conceptos que en sentido estricto no constituyen rentas o ganancias, como en el caso del gravamen al trabajo.

EN 2009 LA RECAUDACION DEL
IMPUESTO A LAS GANANCIAS AUMENTO UN 3,6%
EN RELACION A 2OO8, REPRESENTANDO ASI EL 16,9% DE LA RECAUDACION TOTAL

QUIENES PAGAN IMPUESTO A LAS GANANCIAS

La definición actual del objeto imponible del impuesto a las ganancias comprende dos categorías: sujetos empresas o personas jurídicas, y sujetos no empresas o personas físicas.

La 1º comprende principalmente a las sociedades comerciales (sociedades anónimas, por acciones, de sociedad limitada, etc.), mientras que la 2º incluye a las personas físicas en relación de dependencia y a quienes se dedican exclusivamente al ejercicio de profesiones liberales u oficios.

Además de la distinción mencionada, la Ley contiene 4 categorías de ganancias. Las personas jurídicas (empresas, sociedades, etc.), que están bajo la 3º categoría, tributan el 35% de sus ganancias.

Aquí nos centraremos en la 4º categoría que es la que nos interesa en este trabajo. Aquella comprende a todas las ganancias derivadas del trabajo de las personas físicas, en relación de dependencia o no.

Básicamente se trata de un impuesto sobre los ingresos derivados por la venta de la fuerza de trabajo, es decir, del trabajo personal en relación de dependencia. Por otra parte, comprende la imposición sobre jubilaciones, pensiones, retiros o subsidios, como así también los trabajos independientes (el ejercicio de profesionales liberales o de oficios).

El impuesto a la 4º categoría se calcula de la siguiente manera.

Partiendo de la ganancia bruta, descontando las deducciones especiales, las generales y las reducciones especiales, se obtiene la ganancia neta sujeta a impuesto.

A esa ganancia neta es que se aplica la tabla que se presenta a continuación. Suponiendo que un trabajador tiene una ganancia anual neta de $ 18.000, es decir, ya aplicadas las deducciones generales y especiales correspondientes a sus hijos, cónyuges, etc., se calcula lo que pagará como impuesto a las ganancias.

Dado que los $ 18.000 de ganancia neta se ubican en el 2º rango de la tabla, este trabajador pagará $ 900 como suma fija más el 14% sobre el excedente de $ 10.000, es decir 14% sobre los $ 8.000.

Escala del impuesto sobre personas físicas:

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Es importante recalcar el carácter progresivo de este impuesto, ya que a medida que se gana más el porcentaje que se tributa es mayor.
 
Esto se diferencia de lo que sucede con el impuesto a las ganancias de sociedades que tributan en todos los casos el 35% de las utilidades netas. 

SUPONIENDO QUE UN TRABAJADOR TIENE UNA
GANANCIA ANUAL NETA DE $ 18.000.
ES DECIR. YA APLICADAS LAS
DEDUCCIONES GENERALES Y ESPECIALES

CORRESPONDIENTES A SUS HIJOS.
CONYUGES. ETC… SE CALCULA LO QUE
PAGARA COMO IMPUESTO A LAS
GANANCIAS 

Cuánto pagan y cuánto representa en la recaudación

En 2009 la recaudación del impuesto a las ganancias aumentó un 3,6% en relación a 2008, representando así el 16,9% de la recaudación total. Los ingresos por pagos directos (tanto de personas físicas como de sociedades) aumentaron 5,1% en tanto que las retenciones impositivas crecieron 5,7%.

Ambos conceptos totalizaron el 95,7% de la recaudación del impuesto. El incremento en la recaudación responde principalmente al crecimiento de los ingresos de retenciones por el aumento en el nivel de actividad económica y de salarios, y a las mayores acreditaciones en concepto de regímenes de facilidades de pago.

El impuesto a las ganancias sobre sociedades es siempre del 35% sobre las utilidades netas.

La recaudación correspondiente a las sociedades disminuyó 2,0%. Los ingresos por declaración jurada aumentaron 10,8%, mientras que los anticipos presentaron una variación negativa de 5,5%. La menor recaudación de anticipos se debe a la opción de reducción de los mismos efectuada por contribuyentes de envergadura.

Por su parte, el impuesto a las ganancias de personas físicas aumentó 1,2%. Los ingresos por declaración jurada cayeron 21,8%, en tanto que los anticipos crecieron 13,8%. El incremento por anticipos responde al aumento del impuesto determinado del período fiscal 2008 que alcanzó $11.173,7 millones, presentando un incremento de 21,9%.

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Las novedades: el mínimo sigue siendo mínimo

El 8 de julio de este año, el Gobierno presentó la última modificación del mínimo no imponible.

La medida beneficia a un segmento reducido de los trabajadores con ingresos que se ubican por encima del promedio.

La base salarial a partir de la cual se paga el impuesto pasó de 4015 a 4818 pesos para los solteros y de 5554 a 6664,80 pesos para los asalariados casados con dos hijos.

De acuerdo con los datos del sistema de AFIR, la remuneración mensual promedio de los asalariados se ubica entre 3300 y 3700 pesos por mes.

El impuesto a las ganancias alcanza al 16% de los asalariados registrados. Son 1.131.000 personas sobre un total de más de 7 millones de trabajadores.

El incremento en los conceptos deducibles deja afuera del cobro del impuesto a alrededor de 130 mil trabajadores, muchos de los cuales volverán a pagarlo a partir de los aumentos salariales de convenio acordados para lo que resta de 2010.

EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS
ALCANZA AL 16 % DE LOS
ASALARIADOS REGISTRADOS. SON
1.131.000 PERSONAS SOBRE UN
TOTAL DE MAS DE SIETE MILLONES DE
TRABAJADORES

Conclusiones

El sistema tributario argentino recae hoy de manera significativa sobre las sociedades y en un porcentaje muy menor sobre las personas físicas, pero dentro de estas últimas, la 4º categoría (correspondiente a los trabajadores bajo dependencia) tiene un peso por demás relevante y constituye uno de los impuestos con menor evasión.

Es insoslayable modificar la estructura a fin de alcanzar los objetivos primordiales de un sistema impositivo equitativo, solvente, transparente y de simple recaudación.

En particular, en el caso del (como vimos mal denominado) impuesto a las ganancias, el peso de la recaudación debería tender a descansar en porcentajes crecientes, como objetivo a mediano y largo plazo, en el tributo pagado por las personas físicas y, en una proporción decreciente, por las sociedades de capital.

En otras palabras, resulta necesario que la estrategia a seguir apunte a revertir paulatinamente la situación actual, puesto que el peso del impuesto recae hoy principalmente sobre las unidades productoras en lugar de incidir sobre quienes obtienen las rentas.

Sin embargo, la 4º categoría deberá tener una incidencia cada vez menor, a fin de minimizar la carga tributaria sobre los trabajadores. La reforma del impuesto a las ganancias no puede ser independiente de la necesaria reforma del sistema tributario en su conjunto.


EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS CONCEPTUALMENTE NO DEBERIA ALCANZAR A LOS TRABAJADORES EN RELACION DE DEPENDENCIA

ENTREVISTA AL SECRETARIO GENERAL DEL CENTRO DE CAPITANES DE ULTRAMAR Y OFICIALES DE LA MARINA MERCANTE. MARCOS CASTRO

- ¿Cuál es su opinión respecto al impuesto a las ganancias?

Conceptualmente, este impuesto no deberla alcanzar a los trabajadores en relación de dependencia, cuyos ingresos son fruto exclusivo de la entrega de su fuerza de trabajo y que de ningún modo pueden equipararse a una renta. Percibir un salario no implica “ganar”.

Los trabajadores lo emplean en solventar sus necesidades básicas, quedando en muchos casos con una capacidad de ahorro escasa o nula. Sin embargo, este impuesto se aplica desde hace muchos años y la situación general no permite avizorar la posibilidad de eliminarlo.

Lo que sí hay que tener en cuenta es que las prestaciones provenientes del Estado son escasas: los trabajadores deben sufragar adicionalmente sus propios servicios médicos y los haberes provisionales guardan muy pobre relación con los salarios por los que se aporta.

Esta carencia de adecuadas contrapartidas debería marcar un límite natural en la magnitud de este gravamen y habría que eximir a los niveles salariales que son imprescindibles para permitir el acceso a los derechos fundamentales del trabajador y su familia.

Debería establecerse que sólo la porción de remuneraciones que exceda de estos parámetros sea gravada.

- ¿Considera que funciona como un “impuesto al salario” en lugar de gravar ganancias?

La falta de actualizaciones adecuadas en los valores que se utilizan para su cálculo provoca continuos incrementos del impuesto, lo que lo ha distorsionado completamente, dándole cada vez más el sentido de un mero impuesto al salario.

Las autoridades de aplicación parecen querer compensar mediante este gravamen parte de los nocivos efectos del alto nivel de evasión impositiva que existe por parte de otros grupos de ciudadanos.

El impuesto a la 4º categoría es el que registra menos incumplimientos. Tampoco ayuda el criterio que se percibe en algunos funcionarios a la hora de actualizar los valores para el cálculo del tributo, pues toman ello como una cesión por parte del Estado que produciría pérdidas a éste, cuando en realidad esos ajustes que se reclaman sólo tienen el efecto de no elevar el impuesto.

PERCIBIR UN SALARIO NO IMPLICA
“GANAR”. LOS TRABAJADORES
LO EMPLEAN EN SOLVENTAR SUS
NECESIDADES BASICAS, QUEDANDO EN
MUCHOS CASOS CON UNA CAPACIDAD
DE AHORRO ESCASA O NULA

– ¿Cómo afecta particularmente al colectivo de trabajadores que usted representa?

Contar con haberes convencionales algo más elevados que la media nacional hace que nuestros representados, casi sin exclusiones, deban hacer frente al pago de este impuesto.

Siempre hemos tributado ganancias, y no nos negamos a hacerlo en la actualidad, pero sí creemos que debe hacerse en la medida justa.

Lo novedoso es el exagerado volumen de los montos que se tributan como consecuencia de la inadecuada actualización de los valores de la base de cálculo.

Por ejemplo, un Capitán de un buque petrolero debe tributar anualmente el equivalente a 4 sueldos mensuales netos, un tercio de su trabajo está destinado exclusivamente al pago del impuesto a las ganancias.

Esto genera varias consecuencias:

1) además de ocasionar un perjuicio económico para el trabajador, coloca a los costos del personal embarcado argentino en una situación sumamente delicada ($1 de salario de bolsillo significa $2,32 de costo para el empleador), privándonos de toda posibilidad de competencia con las tripulaciones extranjeras;

2) otro efecto que se observa es la reaparición de los pagos “en negro”, siendo el Estado el principal damnificado de esta situación que pone de manifiesto la inconveniencia de la voracidad fiscal;

3) por último, nos preocupa la posibilidad de que hacia fin de año se repita una reticencia generalizada a embarcar.

Los empleadores deben realizar importantes descuentos para completar el pago del impuesto, por lo que los haberes correspondientes a diciembre y 2do. S.A.C. se ven sumamente disminuidos.

Salir a navegar durante ese período significa, además de pasar las fiestas de fin de año alejados de sus familias, asumir las habitualmente pesadas cargas de responsabilidad a cambio de ingresos efectivos que a veces no superan el 30% de un salario mensual. En consecuencia, se producen numerosos pedidos de desembarco, lo que pone en riesgo la continuidad de la operatividad de la flota. 

SIN PERJUICIO DE ADOPTAR OTRAS
MEDIDAS DE CARACTER ESTRUCTURAL.
DEBERíA PROCEDERSE CON URGENCIA
A ELEVAR LOS MONTOS NO IMPONIBLES
PARA PALIAR LA SITUACION

– ¿Qué medidas considera que se deben tomar en la coyuntura actual?

Los trabajadores, tanto activos como pasivos, siempre contribuimos, a través de distintas categorías que se dieron a este impuesto, con un porcentaje de nuestro salario. Asumimos esta obligación y nos parece correcta en su justa medida, dentro de los parámetros que no distorsionen el concepto de ganancia y salario.

Considero que no es el momento de que quienes tenemos salarios más altos cuestionemos el pago de alguna contribución impositiva. No podemos quitarle el apoyo a un Gobierno que está realizando ingentes esfuerzos por la justa distribución de la riqueza. Lo que cuestionamos es la injusticia en su aplicación.

El impuesto no puede limitar la justa evolución del salario, no puede absorber, o peor aún, tornar negativo un aumento salarial al trasladarlo al salario de bolsillo.

Por otro lado, es de destacar que, paradójicamente, las rentas financieras, que sí contribuyen a aumentar la riqueza de sus beneficiarios, y que en su monto total equivalen a varias veces las ganancias personales, no son objeto de similar tratamiento, lo que resulta sumamente injusto e irritativo a la vez que demostrativo de que no se cumple aquello de que “el que más gana más tributa”.

En nuestra opinión, y sin perjuicio de adoptar otras medidas de carácter estructural, debería procederse con urgencia a elevar los montos no imponibles para paliar la situación.


HECTOR RECALDE:

“SIEMPRE SOSTUVE QUE ME PARECíA UNA INCONGRUENCIA QUE EL SUELDO SE ENTENDIERA COMO GANANCIA”

ENTREVISTA AL ABOGADO LABORISTA DE LA CGT Y DIPUTADO NACIONAL

– ¿Por qué la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias es uno de los principales reclamos de los trabajadores?

En términos generales los convenios salariales se vienen firmando en ascenso cualitativa y cuantitativamente desde el ano 2003 a impulso del decreto 392 de ese mismo año, que dictó el ex Presidente Néstor Kirchner, de manera tal que aquellos 200 pesos que se pagaban corno no remunerativos se volcara a los básicos del convenio. Cuando va una suma fija a un básico de convenio, achata las categorías profesionales.

Se acerca lo que gana un tornero a lo que gana un peón. Y esto hasta para la propia empresa genera una mala administración de sus recursos en relación a los trabajadores. Esto hizo que comenzaran a firmarse en aumento. El año pasado se firmaron aproximadamente 1500 convenios.

Esta actividad de renegociación de los convenios colectivos hizo que nominalmente se aumentaran los salarios y se creó un desfasaje por dos vías. Primero, en relación a la tablita de Machinea, que no es de este Gobierno, sino de la Alianza, y que generaba escalones muy altos: cada peso de más que se cobraba implicaba un aumento en la tributación muy significativo.

La CGT impulsó una lucha muy profunda contra esa disposición tributaria y logró que se derogara la tablita. También pujó por el aumento del mínimo no imponible que está muy desajustado, porque no se actualizó ni en 2008, ni en 2009.

Al no haberse actualizado, hoy, en números redondos, un trabajador soltero, sin familia, tributa a partir de un ingreso por encima de los 4.000 pesos y el casado por encima de los 5.500 pesos.

Con lo cual aquellos trabajadores que tienen un ingreso superior a la media, se ven perjudicados por esto. La CGT planteó a la Presidenta de la Nación este problema y está esperando una respuesta.

– ¿Cuál es la propuesta de la CGT para morigerar los efectos nocivos sobre los salarios?

Hugo Moyano (Secretario General de la CGT) me pidió que elaborara un proyecto de ley en relación a este tema y lo que pensamos en ese momento es que la filosofía tiene que ser que pague más el que más gana, para aliviar la carga fiscal sobre los que menos recursos tienen. Incluso siempre sostuve que me parecía una incongruencia que el sueldo se entendiera como ganancia.

Tuve alguna explicación, de Jorge Gaggero, que es un tributarista de la misma corriente ideológica que nosotros, diciendo que en realidad, cuando se denominó originalmente este impuesto se llamaba “impuesto a los ingresos”, no a las ganancias, algo que tenía más lógica.

Sería bueno que se volviera a su denominación original, impuesto a los ingresos o a los ingresos altos, aun mejor.

De todas maneras está muy rezagado el nivel de ingresos a partir del cual se tributa. Ahora mismo se está a la espera de una respuesta en relación a este tema y esperamos que cuando se modifique el mínimo no imponible sea por ano fiscal, que rija a partir del 1 de enero

LA CGT IMPULSO UNA LUCHA MUY PROFUNDA
CONTRA ESA DISPOSICION TRIBUTARIA Y
LOGRO QUE SE DEROGARA LA TABLITA.
TAMBIeN PUJO POR EL AUMENTO DEL MINIMO
NO IMPONIBLE QUE ESTA MUY DESAJUSTADO

 - ¿Considera que debe eliminarse el pago del impuesto a las ganancias por parte de los trabajadores?

Si alguien gana 30.000 pesos tiene que tributar. Hay trabajadores en relación de dependencia que ganan eso. Un ejemplo un poco exagerado, pero para mostrar que no podemos derogar el impuesto para todos.

El Estado necesita recursos, por ejemplo, para pagar la AUH, que fue un instrumento extraordinario para la igualdad, para la inclusión social.

Lo que se conoce es su impacto en la baja de la indigencia, en la incorporación de niños al derecho a la salud, a la educación, pero le voy a dar una estadística poco conocida: pocos dicen que aumentó la venta de ropa infantil y casi nadie dice que aumentó la venta de juguetes. Para mí que haya aumentado la venta de juguetes es extraordinario.

LOS RIESGOS DE LA EVASION, LA
TRASGRESION Y EL TRABAJO EN NEGRO
SON UN PROBLEMA DE ESTRUCTURAL
DEL SISTEMA TRIBUTARIO ARGENTINO

 Me hace acordar a Evita y a cuando en el Correo nos regalaban juguetes porque nuestros padres tenían dificultad para comprarlos. Un proyecto de ley elaborado por mí, no ya en relación al mínimo no imponible, busca garantizar la recaudación fiscal y que esto incida en que se grave menos a las remuneraciones.

Se trata del fondo empresario anticrisis, de manera tal que las empresas que tienen una altísima rentabilidad pongan una alícuota mayor del impuesto que pagan para aliviar la presión sobre los trabajadores.

Uno de los ejes es que a las empresas que giran utilidades al exterior se les aumente la alícuota, que se incremente la alícuota de los accionistas de las empresas, que a las empresas que reinvierten utilidades en el país se le aliviane la carga; estos son algunos de los ejes del proyecto.

Los riesgos de la evasión, la transgresión y el trabajo en negro son un problema estructural del sistema tributario argentino.

Controlar la aplicación de las normas es una dificultad para el Estado Argentino en cualquier materia. Cromañón fue el ejemplo más doloroso de la falta de control. Una vez le preguntaron al general Perón cuál es la mejor ley laboral, y dijo “aquella que haga cumplir las leyes que existen”. Queda pendiente una reforma integral del sistema tributario. Mientras tanto hay que ir avanzando en distintos planos.

- Cuál considera que debe ser el nivel mínimo a partir del cual se debe tributar impuesto a las ganancias?

Jamás doy números, porque eso genera expectativas. Si me preguntan, es el máximo posible. 

BREVE ANALISIS DEL PROYECTO DE COPARTICIPACION DE GANANCIAS DE HECTOR RECALDE

¿Cuáles SON LOS PRINCIPALES PUNTOS DE LA PROPUESTA ENTREGADA POR EL DIPUTADO LABORISTA? UN RESUMEN DETALLADO

• Dado que la propuesta apunta a repartir ganancias a favor de los trabajadores, es claro el carácter progresivo que esto implica: se trata de una transferencia de los sectores más pudientes a los de menores recursos.

• Los mayores ingresos en manos de los trabajadores son destinados a consumos que estimulan la inversión de los sectores productores de bienes que estos consumen y generan nuevos puestos de empleo.

• El hecho de que los trabajadores se lleven una parte de las ganancias puede usarse como argumento por parte de las patronales para fijar un techo a los salarios a la hora de negociar aumentos de los mismos.

• La implementación de la medida requiere el control y la fiscalización de la presentación de ganancias declarada por las empresas por parte de los trabajadores o de la asociación sindical que ostente la representación del colectivo de éstos.

• Otro punto central es que dada la estructura económica argentina, caracterizada por un alto nivel de empleo informal (superior al 36%) y de heterogeneidad salarial incluso entre los trabajadores del sector formal de la economía, una medida como esta podría profundizar las diferencias al interior de la clase trabajadora

Fuente: SECRETARIA DE ESTADISTICAS, REGISTROS Y DEFENSA AL CONSUMIDOR
CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO DE LA REPUBLICA ARGENTINA


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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