Archivos para julio 7th, 2012

Relación entre deuda externa y exportaciones en 2003 y 2011

julio 7, 2012

LA DEUDA EXTERNA TOTAL DISMINUYO EN RELACION CON LAS EXPORTACIONES
Con una mochila cada vez más liviana

07–07–2012 / A fines de 2011 hubiese alcanzado con algo más de un año y medio de exportaciones para cancelar la deuda externa, mientras que en 2003 se requerían 4,7 años. La reestructuración de los pasivos y la decisión de no volver a endeudarse explican la mejora.


DeudaexternaA fines de 2011 hubiese alcanzado con algo más de un año y medio de exportaciones para cancelar la deuda externa total (pública y privada), mientras que en 2003 se requerían 4,7 años de ventas al exterior para afrontar los compromisos externos.

El indicador que vincula la deuda externa y las exportaciones es una de las medidas de solvencia que utiliza la ciencia económica, y mostró una evolución ampliamente positiva en los últimos años.

Los datos forman parte de un informe anual que realiza el Indec y que publicó ayer con el nombre “La posición de inversión internacional de 2011”.

El aislamiento de la Argentina del mercado de deuda, primero de forma obligada después del default de 2001 y después como parte de una decisión de política económica, junto a la mejora en las exportaciones en cantidad y precio, explican la tendencia a la baja del indicador.

El canje de deuda pública en 2005 también influyó al lograr una mejora sensible en la situación de los pasivos externos.

Otra forma de evaluar la solidez macroeconómica se obtiene al relacionar la deuda total con el producto bruto interno. Mientras que el PBI a precios corrientes pasó de unos 100 mil millones de dólares en 2003 a casi 450 mil millones a fines de 2011, la deuda externa total pasó de algo más de 150 mil millones a unos 132 mil millones.

Eso implicó que el peso de la deuda externa total superara el 160 % del PBI en 2003, para bajar al 62 % luego del canje, y finalizar 2011 apenas en un 32%.

Leer más


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Tags:

Modelo, gestión y recaudación

julio 7, 2012

Modelo y gestión

 Por Ricardo Echegaray *

Recaudacion07–07–2012 / La sustentabilidad de las políticas que han mejorado la situación económica y social de nuestro país, desde mayo de 2003 a la fecha, requiere del esfuerzo cotidiano y profesional de todos los organismos del Estado involucrados en la gestión de las variables económicas, siendo la tarea de recaudación un elemento esencial para la prosecución de este objetivo.

El ciento por ciento (1) de los gastos corrientes y de capital que hace el Estado nacional se sustenta en la recaudación que gestiona la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a través de sus distintas áreas operativas.

En este sentido, medidas trascendentes implementadas por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, como son la Asignación Universal por Hijo o la movilidad jubilatoria, requieren de una AFIP fuerte y eficiente, y con una gran vocación recaudatoria.

Consecuentemente, la gestión diaria necesita de un gran nivel de responsabilidad y de la capacidad para asumir la toma de decisiones analizando constantemente el impacto de cada medida en la vida de todos los ciudadanos para seguir fortaleciendo el modelo económico y social que nuestro país ratificó en las últimas elecciones presidenciales.

Las distintas opiniones de teóricos y doctrinarios, “ensayando” y “teorizandorespecto de la política fiscal a seguir por parte del Poder Ejecutivo, tienen un claro sesgo: la falta de responsabilidad en la gestión diaria.

La discusión generada en torno del Impuesto a las Ganancias sobre la renta de los trabajadores en relación de dependencia es un claro ejemplo de esto; sin el debido sustento técnico muchos doctrinarios han opinado sobre la necesidad de “eliminar” o “reducir sustancialmente” el Impuesto a las Ganancias para estas rentas reemplazando este ingreso con un impuesto a la “renta financiera que grave la venta de acciones”.

En primer lugar, la utilidad obtenida por la venta de acciones no es técnicamente una renta financiera, sino una ganancia de capital.

Además, la utilidad por la venta de acciones ya está gravada en el Impuesto a las Ganancias, tanto si el sujeto que vende es una empresa o una persona física habitualista en estas operaciones.

Situación similar ocurre con la “renta financiera” o renta derivada de los intereses por depósitos a la vista: las empresas pagan el Impuesto a las Ganancias sobre estas rentas y sólo están exentas las personas físicas.

Ahora bien, ¿cuál es la recaudación estimada para el año 2012 en concepto de Impuesto a las Ganancias para los empleados que obtienen rentas por sobre el mínimo no imponible?: más de 32 mil millones de pesos anuales; esto representa más del 24 % (2) de la recaudación del total del impuesto.

Veamos ahora cómo se cubriría el déficit recaudatorio –ya sea que se proponga eliminar el impuesto, se incremente el mínimo no imponible o se proyecte un esquema más progresivo de la escala actual– según la opinión de los expertos académicos:

¿Cuál sería la recaudación adicional por aplicar el Impuesto a las Ganancias a la utilidad por la venta de acciones de las personas físicas no habitualistas?: 710 millones de pesos anuales (3);

¿Y la recaudación adicional por aplicar el impuesto sobre los intereses de depósitos en entidades financieras y obligaciones negociables?: 1658 millones de pesos anuales (4);

¿Y si adicionalmente los miembros de los poderes judiciales nacionales y provinciales pagaran el Impuesto a las Ganancias sobre sus ingresos?: 351 millones de pesos anuales (5);

Aplicar el impuesto sobre estas ganancias dotaría al actual sistema tributario de una mayor equidad, pero claramente estos ingresos adicionales no serían suficientes para cubrir el bache recaudatorio que se generaría.

Surge claramente que las intenciones o proyecciones teóricas caen ante los números duros de la estructura tributaria y presupuestaria del país y que, además, es necesaria la visión del órgano recaudador en cualquier modificación normativa que se pretenda impulsar por el impacto directo y operativo de cada medida en el comportamiento de los contribuyentes.

Nuevamente, la propuesta de eliminar este impuesto justo y equitativo sólo beneficiaría al 19 % de los empleados que concentran más del 41 % del total de la masa salarial, pero, por otro lado, dejarían de ingresar a las arcas fiscales el equivalente a tres veces el valor anual de la Asignación Universal por Hijo.

Esto tiene una única consecuencia: desfinanciar al Estado y quitarle poder de intervención en la economía a favor de los más necesitados. Evidentemente, los consejos de grupos académicos de laboratorio –sin experiencia en el terreno operativo y en la gestión recaudatoria– chocan con la realidad de las necesidades del país.

Recaudar los tributos no es una tarea simpática, pero el crecimiento armónico y el progreso económico con justicia social que este gobierno encabeza requieren de la colaboración –en su justa medida– de todos los ciudadanos.

Esto también requiere prudencia y responsabilidad en la opinión de aquellos actores con influencia en la opinión pública, máxime si luego pretenden capitalizar los logros de este gobierno.

(1) Ley de Presupuesto año 2012: Total gastos corrientes y de capital, $ 505.130,0 millones.

(2) Ley de Presupuesto año 2012. Punto 3.1. Estimación Impuesto a las Ganancias año 2012 a $ 131.329,7 millones.

(3) Estimación efectuada en función a las operaciones de compraventa de acciones registradas en los años 2010 y 2011.

(4) y (5) Ley de presupuesto año 2012. Cuadro Nº 2: Ver puntos 2 y 6. Esto no incluye los Intereses de títulos públicos.

* Administrador Federal de Ingresos Públicos.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Familias. Plan sistemático. Sustracción de niños durante la dictadura

julio 7, 2012

La familia

 Por Luis Bruschtein

Childrenback07–09–2012 / La mayoría de los niños nacidos en cautiverio clandestino durante la dictadura fueron entregados a familias de apropiadores y una minoría fue entregada en adopciones sinceras. La gran mayoría de los niños nacidos en los centros clandestinos no fueron devueltos a sus verdaderos familiares.

Todas las mujeres que fueron secuestradas embarazadas fueron mantenidas con vida en condiciones infrahumanas hasta el parto e incluso fueron torturadas. La gran mayoría de las secuestradas que dieron a luz en los centros clandestinos, posteriormente fueron asesinadas.

Esa secuencia, en la que se apuntan las pocas excepciones a la regla, sólo se puede enumerar porque hubo un plan sistemático para ponerla en marcha.

Por esa razón, las condenas por el plan sistemático por la sustracción de niños durante la dictadura tienen una carga simbólica que va más allá de los otros juicios que se están llevando a cabo. No hay una escala para medir las violaciones a los derechos humanos, pero este caso resume a la mayoría.

Las condenas certificaron que hubo un plan y un sistema para producir bebés como si fuera ganado y al mismo tiempo trofeo preciado en el mercado negro de una matanza inconfesable.

Después que nacía el niño, asesinaban a la madre y el bebé era destinado a los que estaban anotados en una selecta lista integrada en su mayoría por represores que habían colaborado en la desaparición de los padres de esos niños.

Estaba concebido que esos niños-trofeo fueran condenados a amar a los asesinos de sus verdaderos padres cuyas memorias estaban obligados a odiar. Ese era un premio al soldado victorioso y al mismo tiempo castigo de los derrotados.

Recuerdo viviente de la victoria sobre un enemigo al que le amputaban, ya después de muerto, hasta la posibilidad de continuarse en sus hijos. De esta manera, los apropiadores conformaban la familia. Es una idea de familia.

Pueden agregarse muchas cosas sobre este dispositivo montado por la dictadura, pero la mayoría está dicha. Es una escena que no tolera la hipocresía. No hay en ese relato un sujeto que llegó de Marte, un actor desconocido.

Ni siquiera resulta extraño el armado de ese sentido común con el que se quiso naturalizar la aberración, un sentido común que fue hegemónico hasta muchos años después de la dictadura.

Podría decirse, incluso, que fue parte de una intensa disputa en el plano de la justicia y lo simbólico, por lo menos desde 1996, cuando las Abuelas presentaron la denuncia, y 1998, cuando empezaron las actuaciones, hasta esta semana en que se conocieron las condenas.

Porque ese relato aberrante encontró un espacio relevante en el seno de la sociedad, anidó en una de sus instituciones de poder, fue inducido por un contexto civil empresario y político y estimulado por un factor eclesiástico y mediático. No hay una sociedad ajena, hay una sociedad involucrada, protagonista.

Pero también es cierto que en el seno de esa misma sociedad estaba la fuerza que podría llevar esos delitos a la Justicia. Era una sociedad que llevaba en su seno el impulso hacia el plan sistemático de sustracción de bebés y también la fuerza contraria, la que resistiría, la que finalmente podría llevarlo a la Justicia luego de muchos años de esfuerzos, la mayoría de ellos en minoría y soledad.

La condena que se conoció esta semana fue la expresión de que en esa disputa social, cultural-mediática, política y legal, se desplegó finalmente a partir del 2003, cuando se anularon las leyes de impunidad, en un ámbito nacional donde adquirió preeminencia la pulsión de vida, la fuerza que resistió y que está mayormente representada por las Abuelas, por las Madres y por los Hijos, frente a la pulsión de muerte que está representada en los represores.

Abuelas, Madres e Hijos son los nombres que forman una familia.

No una familia en el sentido conservador de la tradición y el orden, sino en el sentido del amor, del vínculo capaz de vencer a la muerte porque pone a un otro por encima del mismo ser.

En ese sentido de familia, de solidaridad profunda, esta sociedad encontró la fuerza para redimirse frente a otro impulso contrario con base autoritaria o de soluciones represivas.

Ha sido, en última instancia, la confrontación de dos ideas de familia: la que fue desplegada en las plazas y en las calles por las Abuelas, las Madres y los Hijos y la practicada en los estados mayores de la represión, asistidos por jerarquías eclesiásticas y empresarias: una familia montada sobre la destrucción de otras familias que une a sus miembros sobre la base del predominio de la fuerza jerárquica con que fueron sustraídos y agregados los bebés.

Nadie tiene el derecho de condenar a un niño a amar a los asesinos de sus padres.

Esos dos conceptos de familia actúan también como metáforas de la comunidad. Conforman valores sobre los cuales se construyen las relaciones entre los seres humanos.

Por eso, en las condenas se expresa una sociedad que salda sus lacras y en ese contexto constituyen a la Justicia como acción reparadora.

Pero ojo, más que para las víctimas directas, la reparación es esencialmente para la sociedad en su conjunto, que de esa manera puede reafirmar caminos de “nunca más” un plan como el que fue juzgado.

Por supuesto, las víctimas directas también se benefician de esa acción reparadora porque los incluye en términos de ciudadanía, les da verdad y les devuelve identidad. Pero el daño de fondo, con su drama de ausencias y lealtades irremediablemente antagónicas, es muy grande y es irreparable.

Todos los contenidos de este juicio tienen reminiscencias de cuestiones que ya son conocidas. Pero en este caso, por los hechos extremos de las situaciones planteadas y porque además la sociedad ya ha tenido mucho tiempo para reflexionar sobre ellos, aparecieron con claridad algunas de las trampas con que la dictadura dejó minado al país cuando se retiró.

En el discurso que leyó Videla en su defensa, asombrosamente el ex dictador usó los mismos recursos que había usado cuando estaba en el poder. Y es asombroso porque no intentó renovarlo, fue el mismo, calcado de aquel en el que se refirió a los desaparecidos.

Pese a todas las evidencias, por un lado negó que hubiera un delito y por supuesto negó también haberlo cometido. Pero fue más allá porque si por un lado oculta un horror que es imposible blanquear, por el otro, lo justificaba.

Videla dijo que no hubo un plan sistemático de robo de bebés cuando él se desempeñó como presidente de facto del país. Y además dijo que las embarazadas eran guerrilleras que usaban sus embarazos como escudos para evadir a las fuerzas represivas. No hubo lo que hubo, pero estaría bien que lo hubiera habido. Oculta el horror, pero al mismo tiempo lo justifica.

Esa negación deja constancia de que los militares fueron conscientes de la gravedad de los delitos que estaban cometiendo. Fueron tan conscientes que nunca se atrevieron a asumirlos en forma pública.

Son tan graves que son imposibles de justificar abiertamente, por eso los niegan. Niegan que hayan existido, de la misma manera que los neonazis niegan la existencia de los campos de concentración del nazismo.

Pero al mismo tiempo los justifican en el caso de que hubieran ocurrido. Esa modalidad de secuestro, desaparición, tortura y asesinato en la clandestinidad, de ocultar el horror, pero al mismo tiempo justificar lo oculto, tiene muchas causas.

En principio, el principal motivo fue la cobardía de los mismos represores, que no estaban dispuestos a asumir la responsabilidad por los actos que cometían y por lo tanto abandonaron a su suerte a los cuadros de menor jerarquía que fueron los culpables directos.

Pero más allá de los motivos, la consecuencia fue un discurso de terror profundo.

Se le puede tener miedo a muchas cosas, pero lo que produce más terror es la amenaza de lo desconocido, porque en ese desconocido, cada quien mete a lo que más miedo le tiene.

Así era Videla hablando de los desaparecidos, sugiriendo un horror oscuro pero inexorable como una condena divina o castigo natural a determinadas acciones.

Durante muchos años la sociedad recibió ese mensaje de horrores ocultos pero justificados, horrores que le podían suceder a cualquiera, un mensaje de castración.

Se puede reclamar, pero no se puede actuar en función de ese reclamo. Cuando alguien, organización o individuo, actúe para lograr la satisfacción de ese reclamo se pone en un lugar de riesgo intolerable. Lo testimonial es aceptado, pero la acción política para la transformación o el cambio es duramente penalizado.

Ese discurso de castración echó raíces muy profundas en la sociedad, que quedó atrapada en él hasta muchos años después de la dictadura, durante los cuales primaron gobiernos conservadores, izquierdismos testimoniales y progresismos impotentes.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Preservar a Badía. Reflexiones de Litto Nebbia

julio 7, 2012

Preservar a Badía

Por Litto Nebbia

06–07–2012 / El 29 de junio falleció Juan Alberto Badía. En esta nota Litto Nebbia lo recuerda.

Badia


Cuando nos conocimos con Badía, éramos muy jovencitos. En un programa de Rivadavia donde sonaba todo el tiempo Beatles, pasaban cosas de Los Gatos y mis primeros discos como solista.

De ahí en más,  siempre pasé por donde estuviera actuando, fuera radio o TV. También compartimos un asado en su casa con su familia y él pasó por mi “casa” en México durante mi exilio por la dictadura. Sus programas siempre fueron un resguardo para la Música Nacional, en cualquiera de sus géneros.

Muy apasionado, gran trabajador, un tipo de ésos que todo el Mundo quiere. Soy bastante reacio a permitirme reportajes casi al instante que alguna persona querida del ambiente desgraciadamente se ha ido. Si la persona es realmente querida, ya le demostré en Vida todo mi afecto.

No quiero sentirme acosado por esto de la necrológica del Mundo del Espectáculo. Escucho tantas tonterías. Aparecen tantos amigos y admiradores nuevos de los que se van, que es medio de terror.

Inclusive el patético hecho que ocurrió con Juan Alberto, que dos horas antes anunciaron su muerte. Claro, luchan tanto para ver quién tiene la noticia primera, que algunos apuestan a tenerla antes.

Me da mucha pena que se haya marchado tan joven. Porque justo a esa edad y con experiencia, quizá tenía mil divinas cosas por hacer aún.

Me da mucha ira oír una andanada de comentarios reconociéndolo como un Maestro y también, las clásicas declaraciones de cuánto lo van a extrañar.

De todo lo que hizo por la Música Nacional y cuánto le debemos.  Me da realmente bronca todo esto, porque estoy cansado de oír cuando alguien muere, cuánto le debemos, cuánto hizo, cuánto nos dioSi todo es tan cierto, comencemos a pagarle todo a los que reconozcamos valiosos, en Vida… así, cuando mueren no estamos diciendo cuánto le debemos.

Badía tuvo quizá el punto más alto en su carrera justamente con Badía & Cía. Espacio cuya característica más notoria era el recital en Vivo que le ofrecía a la gente con lo Mejor de los Artistas Argentinos.

Es cierto, por allí pasamos todos. También es cierto que desde allí, nunca más hubo un programa netamente musical en nuestro país. En determinado momento, el programa cayó, por algún inconveniente comercial. Badía jamás logró recuperar un espacio de esa magnitud.

La Televisión se hizo cada vez más comercial y chabacana. Badía giró de aquí para allá, inventó y hasta se adaptó en lo que pudo. Probó las FM matutinas, las nocturnas, creó Imagen de Radio, pasó por el interior, conducción de otros engendros, inventó Estudio País, que de alguna manera te hacía conocer diversos lugares del interior y así.

Pero nunca más tuvo el programa Badía & Cía, con el clásico recital final de más de una hora de duración en Vivo.

Después de todo esto, la última vez que pudo tener un espacio nocturno para presentar el recital de un Artista, ocupando el horario de sábado por la noche, sólo alcanzó a realizar unos pocos programas.

Sé muy bien esto, porque me tocaba ser el 3 o 4 en lista de programación, y de la noche a la mañana todo se levantó.

El bendito rating lo expulsó, inmediatamente, por no conformar las expectativas de los productores. Mucha gente del mundillo artístico, hoy lo pena y dice la famosa frase “cuánto le debemos” o “se lo va a extrañar”. 

Terminemos con esta parodia donde parece que los sentimientos verdaderos sólo afloran cuando alguien se va al cielo. Si uno realmente valora a alguien o lo quiere profundamente, no debe permitir que llegue al fondo del charco su devaluación. Si uno verdaderamente quiere expresar su cariño a quien sea, no tiene que esperar a que muera.

La Vida está justamente para eso, para hacer muchas cosas buenas antes que se termine. 

Litto Nebbia


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Tags:

Entrevista a Tim Wu. Neutralidad en la red. Los algoritmos hablan ?

julio 7, 2012

ENTREVISTA A TIM WU, EL CREADOR DEL CONCEPTO DE “NEUTRALIDAD EN LA RED”
“Los algoritmos no merecen la libertad de expresión”

03–07–2012 / En una sociedad intermediada por algoritmos, algunas corporaciones proponen que se los declare “discursos” para que tengan “libertad de expresión”. El autor de The Master Switch se opone.

Por Mariano Blejman @

TimwuEl matemático persa Al-Juarismi jamás imaginó que los algoritmos alguna vez iban a dominar el mundo. Se podría decir que un algoritmo es un conjunto de instrucciones definidas y que va tomando decisiones en función de las respuestas encontradas.

El problema es que los algoritmos de la era hiperconectada se han vuelto cada vez más importantes y han comenzado a tomar decisiones sobre nuestra vida cotidiana de una manera impensable. Los resultados de Google, los amigos de Facebook, los libros que uno se compra, la música que uno escucha, la ruta elegida por los GPS, las acciones que se compran y las que se venden en la Bolsa son manejadas por algoritmos.

Ya no más por personas. Pero hay quienes piensan que deberían ser considerados “discursos” y por lo tanto deberían considerarse bajo la primera enmienda estadounidense que defiende la libertad de expresión.

El profesor Tim Wu, creador del concepto de la neutralidad de Internet, dice que ese es un error, que no se puede darles la “libertad de expresión” a los algoritmos, ya que de esa manera la industria del software quedaría completamente fuera del control gubernamental.

Wu es escritor y profesor en la escuela de leyes de Columbia y acaba de publicar un libro, The Master Switch, sobre el auge y caída de los imperios de la información.

Su primer libro se llamó Quién controla Internet y durante la década del ’00 consumió años de su vida a trabajar sobre el concepto de “neutralidad de Internet”, ese que dice que todos los “paquetes” de Internet deberían viajar a la misma velocidad.

Del otro lado, Eugene Volok, también profesor de leyes y asesor de Google, cree que los resultados de las búsquedas deberían ser considerados como parte de la libertad de expresión, tanto como un editor organiza el contenido de un diario.

La pregunta es: ¿los algoritmos hablan?

– ¿Y usted qué opina?

Cada vez que una computadora hace algo no pensamos que está hablando. Si cada vez que toma una decisión le decimos que “habla” es imposible tener ningún tipo de ley gobernando lo que hacen las computadoras.

En Estados Unidos los discursos tienen libertad de expresión, pero no habrá regulaciones para las computadoras, ni para los algoritmos, si las tomamos como voces. Hay que preservar la libertad de expresión para los seres humanos.

Una cosa es cuando alguien busca algo en un mapa u obtiene un resultado de una búsqueda, otra cosa es cuando uno usa una computadora para pintar una imagen: ésa es una decisión humana, tiene que ser específica con resultados específicos.

– ¿Piensa que puede haber una dictadura de los algoritmos sobre las personas?

Los algoritmos son útiles. Los uso todo el día, todo el tiempo. Ayudan mucho, pero siento que los humanos deberían ser más importantes que las máquinas. No me gustan los autos automáticos porque no se puede mantener el control. Para ser un humano o una persona tenés que tomar decisiones.

– ¿No piensas que los algoritmos deben ser considerados como parte de la libertad de expresión como dice Google?

No, no creo que los humanos puedan ser reemplazados. Los algoritmos son más como una operación utilitaria y cada operación que la computadora hace no debe ser considerada discurso o las consecuencias serán muy malas.

– ¿De qué tiene miedo?

Los algoritmos son muy útiles. Pero es muy importante recordar que son una herramienta. ¿Quién es el maestro y quién la herramienta? Pero llamar a los algoritmos como discursos es una forma de las corporaciones de eliminar las regulaciones.

– ¿Y cuál es el problema con eso?

Dependiendo de la ley, algunas leyes son importantes. Por ejemplo, las leyes sobre privacidad, leyes antimonopólicas, leyes de protección de consumidores.

– También están los algoritmos que trabajan en la Bolsa de valores comprando y vendiendo acciones.

Muchas acciones se compran y venden de forma automática. Hay que tener algunas regulaciones para tener seguridad, si una compra de acciones es considerada un discurso, entonces el gobierno no podrá tener regulación sobre eso. No es que quiero tener demasiada regulación del gobierno, pero creo que es necesario algo.

– ¿Pero es algo que va a pasar?

Lo que pasa ahora en Estados Unidos es que están buscando una relación entre el gobierno, Google y Facebook. Les gusta la idea de tomarlos como parte de la libertad de expresión, como argumento porque las corporaciones tienen más poder. A mí me gustan esas compañías pero al menos alguien tiene que estar mirando lo que hacen.

– Hace años escribe sobre la neutralidad de Internet. ¿Cómo está ese concepto ahora: está mejor o peor Internet?

Creo que está mejor. Hace cinco años era más peligroso ver cómo las compañías telefónicas estaban filtrando la red. Ahora las cosas están un poco mejor, no es que no haya problemas, en Estados Unidos está mejor, en otros países está peor.

– Muchos usaron el argumento de neutralidad de Internet por motivos comerciales para su propio beneficio. ¿Cómo te sientes con eso?

No puedo controlar el mundo. ¿Qué puedo hacer? En Alemania le decían República Democrática a una nación comunista. La gente usa palabras y cada uno sabe cuál es el uso correcto, es un desafío.

– Su libro habla sobre los medios, ¿vamos a repetir la historia de otras invenciones?

The Master Switch es un libro sobre la historia de los medios desde el telégrafo hasta Facebook. Lo que digo es que cada industria tiene un mismo patrón. Hay un período de invención, de competición y luego va hacia un monopolio que se queda con todo. Si la historia se repite, deberíamos esperar algo similar.

– ¿Cuál será el monopolio? ¿Google, Facebook?

No sé, pero es algo que ha pasado antes.

– ¿Debemos disfrutar este momento de la historia?

Podríamos intentar cambiar esto.

– Hace dos años, Chris Anderson, editor de Wired, dijo que “la web está muerta”, ¿piensa que pasará eso?

El estaba equivocado, absolutamente equivocado.

– ¿Por qué?

Por culpa de Google, subestimó a Google. Google depende de la web, la muerte de la web será la muerte de Google, pero Google no murió. Anderson desestimó el poder de la web, en ese momento había una fuerza de las aplicaciones de Apple pero eso no pasó.

– Tal vez fue un poco provocativo.

Era una idea interesante, pero era equivocada.

– ¿Por qué los medios se convierten en monopolios?

Al inicio hay una nueva invención y cuando hay un medio nuevo es fácil empezar una empresa que nadie sabe cómo va a funcionar. Argentina está en el libro también, porque hay una parte sobre telefonía. Al principio nadie sabe si va a funcionar.

Pero si esto se vuelve concentrado es porque alguien está tomando ventajas y finalmente se queda todo en una o dos grandes compañías. Hace cien años mucha gente se ponía empresas telefónicas, pero la pregunta con Internet es cuándo se va a detener la diversidad y si es inevitable.

– ¿Cree que Google está monopolizando todo?

Tal vez monopolizar no es la palabra correcta, pero creo que está dominando el mercado de la publicidad más que monopolizando. Pero no estoy seguro de que las otras industrias se están convirtiendo en no competitivas.

– ¿Se pueden hacer algoritmos que tengan un punto de vista periodístico, que no sólo sean para vender publicidad sino para contar “lo que pasa”?

Es difícil hacer lo que hacen los editores de los diarios. Por cosas como ésas es que pienso que la información es algo mejor hecha por humanos.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.185 seguidores