Por Litto Nebbia
06–07–2012 / El 29 de junio falleció Juan Alberto Badía. En esta nota Litto Nebbia lo recuerda.

Cuando nos conocimos con Badía, éramos muy jovencitos. En un programa de Rivadavia donde sonaba todo el tiempo Beatles, pasaban cosas de Los Gatos y mis primeros discos como solista.
De ahí en más, siempre pasé por donde estuviera actuando, fuera radio o TV. También compartimos un asado en su casa con su familia y él pasó por mi “casa” en México durante mi exilio por la dictadura. Sus programas siempre fueron un resguardo para la Música Nacional, en cualquiera de sus géneros.
Muy apasionado, gran trabajador, un tipo de ésos que todo el Mundo quiere. Soy bastante reacio a permitirme reportajes casi al instante que alguna persona querida del ambiente desgraciadamente se ha ido. Si la persona es realmente querida, ya le demostré en Vida todo mi afecto.
No quiero sentirme acosado por esto de la necrológica del Mundo del Espectáculo. Escucho tantas tonterías. Aparecen tantos amigos y admiradores nuevos de los que se van, que es medio de terror.
Inclusive el patético hecho que ocurrió con Juan Alberto, que dos horas antes anunciaron su muerte. Claro, luchan tanto para ver quién tiene la noticia primera, que algunos apuestan a tenerla antes.
Me da mucha pena que se haya marchado tan joven. Porque justo a esa edad y con experiencia, quizá tenía mil divinas cosas por hacer aún.
Me da mucha ira oír una andanada de comentarios reconociéndolo como un Maestro y también, las clásicas declaraciones de cuánto lo van a extrañar.
De todo lo que hizo por la Música Nacional y cuánto le debemos. Me da realmente bronca todo esto, porque estoy cansado de oír cuando alguien muere, cuánto le debemos, cuánto hizo, cuánto nos dio… Si todo es tan cierto, comencemos a pagarle todo a los que reconozcamos valiosos, en Vida… así, cuando mueren no estamos diciendo cuánto le debemos.
Badía tuvo quizá el punto más alto en su carrera justamente con Badía & Cía. Espacio cuya característica más notoria era el recital en Vivo que le ofrecía a la gente con lo Mejor de los Artistas Argentinos.
Es cierto, por allí pasamos todos. También es cierto que desde allí, nunca más hubo un programa netamente musical en nuestro país. En determinado momento, el programa cayó, por algún inconveniente comercial. Badía jamás logró recuperar un espacio de esa magnitud.
La Televisión se hizo cada vez más comercial y chabacana. Badía giró de aquí para allá, inventó y hasta se adaptó en lo que pudo. Probó las FM matutinas, las nocturnas, creó Imagen de Radio, pasó por el interior, conducción de otros engendros, inventó Estudio País, que de alguna manera te hacía conocer diversos lugares del interior y así.
Pero nunca más tuvo el programa Badía & Cía, con el clásico recital final de más de una hora de duración en Vivo.
Después de todo esto, la última vez que pudo tener un espacio nocturno para presentar el recital de un Artista, ocupando el horario de sábado por la noche, sólo alcanzó a realizar unos pocos programas.
Sé muy bien esto, porque me tocaba ser el 3 o 4 en lista de programación, y de la noche a la mañana todo se levantó.
El bendito rating lo expulsó, inmediatamente, por no conformar las expectativas de los productores. Mucha gente del mundillo artístico, hoy lo pena y dice la famosa frase “cuánto le debemos” o “se lo va a extrañar”.
Terminemos con esta parodia donde parece que los sentimientos verdaderos sólo afloran cuando alguien se va al cielo. Si uno realmente valora a alguien o lo quiere profundamente, no debe permitir que llegue al fondo del charco su devaluación. Si uno verdaderamente quiere expresar su cariño a quien sea, no tiene que esperar a que muera.
La Vida está justamente para eso, para hacer muchas cosas buenas antes que se termine.
Litto Nebbia
—
Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.
Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame
a tu lector de noticias preferido






