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Cumbre Brasilia 2012. Firma alianza estratégica entre YPF y PdVESA. CFK.

agosto 1, 2012

31–07–2012 / Brasilia: Los presidentes de la Argentina y Venezuela firmaron en Brasilia la declaración Presidencial Conjunta para una Alianza Estratégica entre YPF y PdVSA. La misma dispone, en el primer artículo “identificar esquemas de participación estratégica para la planificación conjunta en toda la cadena de valor de los hidrocarburos, tanto en la República Bolivariana de Venezuela, como en la República Argentina


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ DURANTE LA DECLARACIÓN CONJUNTA ENTRE LA REPÚBLICA ARGENTINA Y LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, EN LA EMBAJADA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA EN LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL. 

En este pedacito de tierra argentina, circundado por territorio de nuestra hermana República del Brasil, en esta emblemática Embajada.

¿Por qué digo emblemática Embajada? Porque vos sabés Hugo, mirá lo que yo hablaba hoy de las soledades y de lo que vos siempre también contaba y contaba Pepe que nuestros intelectuales, nuestros gobernantes miraban hacía afuera, hacía Europa, hacía el Norte, aquí en la Argentina, aquí en Brasil la República Argentina no tenía Embajada, tenía la casa del embajador, pero tenía un terreno – que era este terreno, cedido por el Gobierno del Brasil, cuando se fundó Brasilia, como se los cedió a cada uno de los países para que cada nación construyera el edificio de su Embajada.

Aquí jugaban al fútbol, era una canchita de fútbol. En nuestro principal socio comercial, en el principal destino de nuestras exportaciones no teníamos Embajada, teníamos Embajada en Washington, tenemos Embajada en París, en Roma, en España, pero aquí al ladito no teníamos Embajada y Néstor Kirchner, ese mismo hombre que vos decís como miraba; a mí me miraba distinto también, pero bueno por obvias razones.

A veces me miraba enojado, a veces nos enojábamos y nos peleábamos pero era parte de la vida, era imposible estando los dos juntos no pelearnos. Así que nada, tomó la decisión y se comenzó a construir esta Embajada, cuando era embajador aquí Juan Pablo Lohlé.

Pero bueno Néstor toma la decisión y comienza a construirse esta magnífica Embajada, que fue proyectada por un arquitecto muy importante en la Argentina, el arquitecto Solsona y realmente ha quedado una Embajada preciosa porque tiene la impronta de lo que es el diseño de Brasil.

Estamos muy orgullosos y muy contentos porque para nosotros es un símbolo de integración, de decisión definitiva y permanente a la América del Sur, como lo es también – entre otras cosas – porque este convenio que acabamos de firmar hoy, este acuerdo, esta declaración de ambos Presidentes, que  también tiene como antecedente una mesa de trabajo que hubo entre los presidentes de PDVSA e YPF, el ingeniero Galluccio sobre la cual versa este documento y que lo está esperando a Rafael, allá en Buenos Aires para encontrarse, realmente es un paso más en una integración que viene desde hace mucho tiempo y que nació no por necesidades económicas, sino fundamentalmente por las mismas convicciones, con estilos diferentes, con formatos diferentes, porque además la particularidad de este integración de la América del Sur, del MERCOSUR, de la UNASUR… hoy lo recibimos a Venezuela y a Hugo, aquí en el MERCOSUR.

Y es un día histórico realmente, que por un momento a mí me parecía que no iba a llegar nunca, era como que desfallecíamos porque siempre había algún inconveniente, faltaba una aprobación, faltaba lo otro.

Bueno la historia es en definitiva la que decide los tiempos y yo quiero agradecerle a mi compañero y amigo, Hugo Chávez Frías la paciencia, una vez más, que tuvo para aguantar – sí el término apropiado es aguantar, porque hay cosas que uno… aguantar desplantes, aguantar cosas que tal vez otros no hubiera hecho, no lo hubieran tolerado – pero su vocación de integración, de pertenencia a esta tierra, a este bloque, a esta idea porque, en definitiva, el MERCOSUR no es solamente una construcción económica, como algunos quieren hacerla aparecer, o una asociación aduanera, el MERCOSUR – como la UNASUR – son ideas, ideales, objetivos que se llevan adelante y que se transforman en política cuando esas ideas se traducen en instrumentos, en instituciones y en política, como es el caso del MERCOSUR, como es el caso de la UNASUR.

Y hoy es un instrumento mejor y más ampliado, porque además de Argentina, de Brasil, de Uruguay, de Paraguay, que está suspendido momentáneamente nada más hasta que elija nuevamente sus autoridades, ahora está Venezuela. Y no debemos detenernos aquí, tenemos que tratar de incorporar más miembros.

Recién hablaba del otro hito histórico de la República Argentina como ha sido la recuperación de YPF.

Vos decís siempre que el petróleo, la enfermedad holandesa como le llaman algunos, o la maldición del petróleo a Venezuela, YPF fue una empresa emblemática en la República Argentina.

Significó la soberanía, es casi como una marca de país y su desnacionalización, porque hay que aclararlo Hugo, en 1999, 1998 hubo un momento en que pasó de ser una empresa del Estado a una empresa privada.

Pero una empresa privada, en la cual las provincias petroleras, que somos 10 en la Argentina, teníamos participación.

Santa Cruz, la Santa Cruz gobernada por tu amigo Néstor Kirchner, durante tres períodos, llegó a tener en esa empresa casi el 4 % del capital porque había recibido regalías hidrocarburíferas por la deuda que tenía la Nación con las provincias y además – como él quería llegar al 5 por ciento porque el que tenía el 5 % ponía un miembro en el directorio – siguió comprando acciones en la Bolsa de Nueva York.

En eso estábamos, ya estábamos llegando al 4, iba a llegar al 5 sí o sí, cuando el gobierno de ese entonces decide, no ya la privatización, sino la desnacionalización.

Esto es transferir a capitales privados extranjeros recursos estratégicos no renovables y vitales en la ecuación económica y de país, como es el petróleo.

Seguramente que cuando vos le dijiste eso, él te dijo lo que te contestó porque era un hombre que tenía un manejo exacto de los tiempos.

Lo único que lamento – entre otras cosas, por supuesto – es que no haya podido estar presente físicamente cuando tomamos la decisión de recuperar la soberanía hidrocarburífera. Digo físicamente – yo creo mucho en Dios – y estoy segura que desde algún lado lo vio y se sonrió.

Y cuando la tomamos fue con la decisión más difícil, hubiera sido más fácil hacerlo con el cien por ciento, ir por todo pero decidimos adoptar un modelo del 51 por ciento, que nos diera la mayoría y que nos permitiera seguir enlistados en la Bolsa de Nueva York, cotizando, controlado.

Elegí el camino difícil, las mujeres somos así, nos gustan las cosas difíciles. Para las fáciles están los hombres, a ellos siempre le gustan las cosas fáciles. (APLAUSOS).

A nosotros nos gustan las difíciles, tienen otro sabor, otro gustito.

Pero, para que vean, se dieron cuenta hoy, allá en el Planalto, empezó una mujer y quién cerró: otra mujer….

Para que tomen cuenta, pero más allá de las chanzas –  mi querido – esto no es una cuestión de género, sin lugar a dudas, más allá de mis bromas, es una cuestión de políticas: hombres y mujeres indistintamente que piensan y que tienen los mismos objetivos, que vienen de distintos orígenes, Dilma, vos, Pepé, yo.

Todos de distintos orígenes, pero con un mismo objetivo: la conmoción frente a un mundo injusto.

¿Por qué digo la conmoción? Porque es eso la pasión militante, uno se conmociona y se conmueve frente a lo que no le gusta porque lo considera injusto e inequitativo.

Puede vestir uniforme de soldado, puede ser un sacerdote, puede ir con polleras, puede ser un intelectual pero los une la misma cosa: la indignación frente a la injusticia, a la inequidad, a los que uno tengan todo y los otros no tenga nada.

Y esto es más allá de los defectos, de los errores… y por eso le decía a Pepe que no le tenga miedo a las trampas porque podemos equivocarnos o tomar decisiones que no son las adecuadas y después tengamos que modificarlas, corregirlas.

Y te digo algo Hugo, no tenemos que tener miedo a corregir cuando nos equivocamos, no somos Dios. Vos y yo hemos aprendido – por distintos motivos, o por iguales y parecidos motivos – que ni vos, ni yo, ni ninguno somos Dios, que Dios está allá arriba y que acá somos simples mortales, que muchas tomamos decisiones y nos equivocamos y tenemos que modificarlas, corregirlas, mejorarlas.

Y no tengamos miedo, ni vergüenza a lo que digan; lo peor que puede hacer uno es equivocarse y persistir en el error. Eso ya nos hace definitivamente estúpidos, que es lo que nunca me voy a permitir ser: estúpida.

Entonces, yo quiero agradecerte todo el esfuerzo que has hecho precisamente por no cejar en esta incorporación que hoy se hace definitiva, que hoy se patentiza y que nos va a permitir a la América del Sur, lo que decía la Presidenta Dilma Rousseff: convertirnos en la quinta economía del mundo, por PBI, por población, por un montón de ítems que hacen que nos coloquen como la quinta economía del mundo luego de Estados Unidos, de China, de Alemania, de Japón.

Esto es un desafío terrible e inmenso que exige que seamos muy realistas, que sigamos trabajando cada vez más en un mundo cada vez más complejo y difícil, pero que con energía, alimentos, con conocimiento y ciencia y tecnología, que nos va a permitir transformar esa energía en mayor valor agregado y más trabajo, esos alimentos, no solamente en productos primarios sino en mayor y mejor calidad con valor agregado, porque la clave acá para sacar a nuestra gente de la pobreza, es darle valor agregado a todos nuestros productos primarios.

Y tenemos mucho de todo lo que necesita el mundo y además, tenemos una región de paz y, además, tenemos una región libre de cualquier conflicto religioso o étnico y, además, nos llevamos muy bien los presidentes de la región, aún cuando estemos en partidos diferentes y, además, las sociedades han decidido darse definitivamente gobiernos democráticos.

Oportunidad histórica, tal vez, tan única como hace 200 años, cuando también caían los imperios. Porque hace 200 años, cuando San Martín, Bolívar, Belgrano, Artigas se lanzaron a la lucha, también caían imperios: Napoleón Bonaparte irrumpía en Europa.

Todo el mundo le hace mala prensa por ahí a Napoleón Bonaparte y lo plantean así, así como un loco. No, muchachos, Napoleón era la irrupción de la burguesía y del liberalismo enserio en Europa, fue el gran codificador, fue el que llegó hasta en la cultura…

Vos sabías que en la expedición napoleónica a Egipto llevó arqueólogos y estos descubrieron la piedra de roseta y gracias a Napoleón y sus arqueólogos se encontró esa piedra que, por supuesto, tienen los ingleses hoy en su… cuándo no, sí, el Partenón, las Malvinas, varias cosas se han quedado.

La piedra de roseta la encuentra un arqueólogo que lleva Napoleón en su expedición a Egipto y ahí en ese río, descubren que había al lado de jeroglíficos, porque nadie sabía qué decía en las pirámides, había una inscripción en griego y gracias a Napoleón comenzó a entenderse qué decían los jeroglíficos y se descifran muchísimos misterios.

Pero esas cosas no se cuentan: Napoleón fue la avanzada del liberalismo en el mundo y también, tomaron medidas muy importantes. Su hermano José, cuando lo puso en el trono de España.

Y en ese momento histórico mundial, de ruptura de las monarquías, irrumpen en las colonias las democracias, las revoluciones más que las democracias, las independencias.

Primero, tímidamente: en mayo con una construcción teórica jurídica que como la hermana mayor, España, estaba bajo no sé qué cosa, todos paraguas para disimular las verdaderas ansias de libertad que tenían nuestros patriotas imbuidos por la Revolución Francesa.

Y hoy también estamos en un momento histórico, de ruptura de modelos que se han venido desarrollando en el mundo a partir de la Segunda Guerra Mundial.

Por este no es un modelo que, como algunos creen, irrumpe con la caída del Muro de Berlín, en realidad el mundo que se concibe y se proclama como dividir una parte para vos y otra parte para mí, que encierra en el fondo un concepto de moderno colonialismo que se dio después del ’45, es una época que está terminando.

Porque en realidad, lo que está en crisis hoy, además de la economía mundial, es la cuestión del poder también en el mundo. Y yo quiero finalizar con esto del poder, porque sé que mañana en algunos diarios van a titular “hizo toda una clara alusión al poder porque el poder…”.

Cuando hablamos del poder, los que surgimos de las elecciones libres y democráticas, hablamos del poder popular, somos representantes de un poder que va a elecciones cada dos años…

Vos ya fuiste como trece o catorce, a vos se te fue un poquito la mano con las elecciones. Pero en el resto, en mí país, por ejemplo, hay elecciones cada dos años, cada cuatro para presidente y cada dos para renovar Cámaras por mitades y por tercios en la Cámara de Senadores.

Ese poder, que es el de los partidos políticos, que es lo que representamos en el Congreso, en el Poder Ejecutivo, va a elecciones cada dos años. Ese es el poder del que yo hablaba, pero no es el poder más importante ni en Venezuela ni en ninguna otra parte del mundo.

Los poderes más importantes todavía, siguen siendo aquellos que no van a elecciones: el poder de las grandes corporaciones, de los grandes conglomerados comunicacionales a nivel global o nacional o regional y de los grandes conglomerados financieros que hoy asolan las economías mundiales.

Ese poder, al que nadie… por lo menos mencionen los medios de comunicación, ese poder no lo elige nadie, no lo controla nadie, no lo vota nadie y, sin embargo, nos juzga a todos nosotros, fundamentalmente, gobernantes elegidos por millones de votos en nuestros respectivos países.

Por eso quiero hacer esta diferencia entre los poderes para nadie se confunda de qué poder hablaba hoy. Y el poder que hoy está en discusión en el mundo, es un poder que se ha difuminado luego de muchos acontecimientos, algunos creen que a partir del año 2008 con la caída de Lehman Brothers; otros creen que a partir del año 2001, cuando pasó lo de las Torres Gemelas, que causó también un gran impacto; otros creen de la caída del Muro de Berlín. En fin, es una tarea de los historiadores.

Pero es bueno analizar que estamos también frente a un cambio de época como el que vivieron Bolívar, San Martín y tantos otros.

Yo no sé, vos seguro que te creés Bolívar, hoy en el fondo estoy convencida que algo aletea en vos, te falta una Manuelita Sáenz nada más; yo, podría ser una Juana Azurduy, tampoco me siento una Juana Azurduy porque mañana si no tengo un título “se cree Juana Azurduy”, tampoco.

Pero creo que tenemos desafíos parecidos, más complejos. Imaginás, ¿cuánto tardaba Bolívar en enterarse lo que pasaba en Buenos Aires? Meses, meses y ahora es un minuto y estás on line con todo lo que está pasando en el mundo.

Por eso, lo que decías vos, que vamos a ver más cambios en estos años que nos quedan que los que se vivieron en 200 años, es absolutamente cierto y tiene que ver con esa globalización que yo te voy a decir algo: yo sé que vos chillas mucho contra la globalización.

Yo también al principio la denostaba, desconfiaba, no sé, me parecía como que venían por todos nosotros. ¿Y sabés qué?

Me estoy dando cuenta que la globalización, como los pobres, como los que sufren, son muchos más, millones más de los que tienen todo esta globalización, que algunos creyeron que la iban a poder usufructuar libre e impunemente, finalmente está poniendo al descubierto cómo es la trama del poder y de las relaciones de poder en el mundo. Solamente hay que saber mirar para ver y yo creo que está pasando esto.

Y para terminar, porque a mí me encanta, yo soy una apasionada de la política internacional y de la historia: fíjate vos, me acuerdo cuando pasó lo de la primavera, la autotitulada por algunos medios “primavera árabe”.

Lo charlábamos con el Canciller, un experto por convicción y por origen también en Medio Oriente, reitero, lo charlábamos con Héctor y decíamos: “Esta no es una revolución como la que se piensan en los grandes centros de poder que es una revolución que van a querer vivir en el mundo árabe o musulmán como vivimos en Occidente; esta primavera va a ser, finalmente, una primavera que va a tener más que ver con lo musulmán que con la primavera que algunos imaginaban.

Y bueno, los resultados de las elecciones en algunos países, están demostrando que valiéndose de los instrumentos de la conectividad, ¿algunos sabés por qué se confundieron?, porque veían que el que tenía chador y un turbante andaba con el teléfono inteligente y entonces se pensaron “esta es de las nuestras”.

No, utiliza el instrumento porque ella quiere vivir como le enseñaron y como cree y como quiere vivir además, que esto es lo importante, que cada país y que cada sociedad, respetando los derechos humanos y respetando al otro, quiera vivir como lo marca su tradición, su historia y el voto popular.

Por eso, mundo diferente, mundo fascinante. Es un mundo fascinante el mundo del cambio. En un mundo así de onda de los ’50, con el macartismo y esas cosas que había, yo me hubiera aburrido muchísimo, a parte, que todos pensaran igual…horrible.

Me encanta este mundo, me encantan estos desafíos, me encanta esto que nos está pasando en la América del Sur y espero que todos nosotros estemos a la altura de la historia y de las circunstancias.

No para parecernos a nadie, porque, Hugo, no tenemos que parecernos a nadie, nunca nada es igual, vos lo dijiste hoy repitiendo a Heráclito, nunca se bebe en el mismo río y la historia siempre es diferente, puede tener puntos de contacto, puede tener enseñanzas desde dónde mirar, de dónde aprender, de dónde ver, pero siempre, afortunadamente, es distinta.

¿Saben por qué afortunadamente? Porque si no sería la historia que construyeron otros y esta es la historia que estamos construyendo nosotros.

Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)


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Cumbre Mercosur Brasilia 2012. CFK. Cierre y balance en el plenario.

agosto 1, 2012

31–07–2012 / Brasilia: Cristina Kirchner abogó por que se creen los instrumentos y las instituciones que tornen indestructible e indivisible al Mercosur como nuevo polo de poder en el mundo, y pidió a los países centrales que se queden tranquilos porque la Región va a proveer a la seguridad alimentaria.


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE DECLARACIÓN CONJUNTA SOBRE LA CUMBRE DEL MERCOSUR, REALIZADA EN BRASILIA, REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL

Querida Dilma, presidenta de la República Federativa de Brasil; querido Hugo; presidente de la República Bolivariana de Venezuela; querido Pepe, compañero, presidente de la República Oriental del Uruguay; compañeros y compañeras; funcionarios y funcionarias que acompañan a nuestros presidentes; señores y señoras periodistas; fotógrafos, amigos que nos acompañan: yo quiero comenzar con las palabras que planteó Hugo cuando rememoró aquel 1999 en que se sentía solo, una soledad que no era solamente tuya Hugo o de tu Gobierno, era una soledad de décadas de las sociedades de la América del Sur que había sido despojadas – a veces violentamente – de sus derechos, de sus garantías y hasta de sus gobiernos constitucionales para instaurar regímenes autoritarios, antidemocráticos y luego más tarde, durante la década de los 90, bajo la pátina también de elecciones libres, populares y democráticas, luego de la derrota que había sufrido culturalmente nuestra sociedad, regímenes o gobiernos, para decirlo más concretamente, que instauraron políticas basadas en el Consenso de Washington que provocaron la exclusión de millones y millones de americanos del Sur, en todos nuestros países, de nuestros cuatro países y en el resto de los países de la América del Sur y del Caribe. 

Por eso tu soledad no era una soledad personal ni gubernamental, era una soledad política y cultural de nuestra región de la América del Sur.

No sé si serían los 100 años de Gabo García Márquez, pero fueron por lo menos décadas de soledad, luego  de los derrocamientos de gobiernos populares, como el de Perón, en Argentina; el de Getulio Vargas, aquí en Brasil, soledades que arrastraron también Tiradentes, muerto en el exterior; Bolívar; Artigas; San Martín; Solano López; soledades de los pueblos.

Por eso creo que hoy estamos ante un día histórico: el ingreso de la República Bolivariana de Venezuela al Mercosur, a este Mercosur denostado en el que  muchas de nuestras sociedades descreían y apostaban a su fracaso.

Sin ir más lejos, recuerdo en mi país un canciller que decía: “para qué ser socio y amigo de los pobres, pudiendo ser socios o amigos de los ricos”; cuando en realidad ya sabemos que los ricos no necesitan  ni socios ni amigos, sino simplemente empleados o esclavos. Pero aquí estamos, y yo quiero rescatar hoy la figura de dos presidentes – porque los mencionó Hugo – que comenzó el fin de su soledad con la llegada de Ignacio Lula Da Silva, como Presidente de Brasil, el 1° de enero de 2003, y continuó con la llegada del Presidente de la Argentina, Néstor Kirchner, el 25 mayo 2003.

Y así comenzaron a acabarse las  soledades y empezó el surgimiento de los proyectos nacionales, populares y democráticos. Dilma nos habló de que hoy este espacio del Mercosur, que concita a Brasil, a Venezuela, a Uruguay, a Paraguay y a la Argentina constituye – después de Estados Unidos, China, Alemania y Japón – la quinta economía del mundo.

Es una muy buena noticia, es la verdad, pero también nos exige crear – más temprano que tarde – los instrumentos y las instituciones que tornen indestructible e indivisible este nuevo polo de poder porque en definitiva cuando estamos hablando de economía y de un lugar en la economía estamos hablando, también, en términos no solamente de política económica, sino de política a secas.

Y qué es la política a secas, sino la lucha por el poder. ¿Qué es lo que nos diferencia en definitiva?

En estos días estaba leyendo, no sé si ustedes lo habrán leído, seguramente que sí -sus agencias lo habrán transmitido- que ha retornado nuevamente, desde la Europa en crisis, la idea de poner un precio tope a los commodities, a nuestros commodities. Luego de lo que mencionara Pepe, que esto fue en definitiva la reconfirmación o reconformación de las relaciones de intercambio comercial, que sobrevinieron después de la aparición de los gigantes del Sudeste Asiático, ha resultado favorable este intercambio comercial, como si el problema ahora fuera del precio de los commodities o que nosotros pusiéramos en peligro la seguridad alimentaria.

Desde acá, desde la América del Sur, desde la autoridad que nos da a Brasil, a Argentina, a Uruguay y a Paraguay ser los mayores productores alimentarios, les decimos que se queden tranquilos, que vamos a proveer a la seguridad alimentaria.

Porque el mundo no está así por la soja, ni por el trigo, ni por el maíz, el mundo está así por la inseguridad financiera, que generaron ellos, los países desarrollados con bonos basura, con derivados financieros. Primero le quisieron echar la culpa a los pobres, con la tasa sub prime, que era que la crisis existía porque los pobres no habían podido pagar las hipotecas.

Ésta era la crisis, cada vez se va desnudando más a flor de piel que la crisis ha sido originada en los grandes centros financieros, en los paraísos fiscales; más de 80 paraísos fiscales en donde están más de 400 billones de dólares.

¿Se entiende la cifra, no? 400 millones de millones dólares, muchos fugados de nuestras propias economías de México, de Brasil, de Argentina y de Venezuela, los cuatro países de la América del Sur que más han jugado a través no de la corrupción política sino a través de la evasión fiscal a los paraísos fiscales.

Por eso les decimos que se queden tranquilos, que cada vez vamos a producir más y mejor alimento, que lo que nosotros les reclamamos a ellos, a los grandes centros de poder, a los grandes centros financieros, es seguridad financiera, estabilidad financiera para el mundo.

Basta de paraísos fiscales, basta de doble discurso, donde nos hablan de que tenemos que preocuparnos de los pobres y siguen amparando al los que fugan todos los días divisas de nuestros países. Esto es muy importante que lo remarquemos, así que se queden tranquilos.

Por eso Dilma, por eso Hugo, por eso Pepe, por eso próximo presidente democrático de la hermana República del Paraguay, tenemos que crear los instrumentos, más temprano que tarde, que preserven esta nueva realidad de poder que hemos construido con gran dificultad, con mucha dificultad, pero que estamos dispuestos a llevarla adelante de modo tal que cuando nosotros no estemos, que somos meras circunstancias de la historia, estén los hijos de nuestros hijos para cuidar esto que no es ni de Hugo ni de Dilma ni de Pepe ni de Cristina, sino de los pueblos que nos eligieron democráticamente para que gobernemos su economía y también en definitiva su presente y su futuro.

Pepe hablaba de trampas, de las trampas a que nos puede someter nuestra propia formación cultural.

Yo quiero decirte Pepe que te quedes tranquilo, que no le tengas miedo a la forma o a tu propia historia o a la historia que cada uno de nosotros ha tenido o a la formación cultural que cada uno ha tenido en nuestras experiencias históricas; que podremos haber tenido errores, que podremos habernos equivocado pero que siempre trabajamos para los que menos tienen y nunca para los que más tienen.

Esta es una garantía que nos permite no desandar el camino y no equivocarnos.

El otro día leía una magnífica carta que circuló en la red de un importante hombre de letras y economista español, en dónde se dirigía a su gobierno, al gobierno de España, no muy amigablemente así que no voy a repetir lo que decía pero terminaba su carta con una frase que me impresionó diciendo que hay dos clases de economistas: los economistas que trabajan para que los ricos sean más ricos y los economistas que trabajan para que los pobres sean menos pobres.

Por eso no hay trampas para nosotros, ninguna de las cuatro personas que están sentadas allí –yo aquí parada eventualmente- hemos trabajado nunca para que los ricos sean más ricos, siempre, desde nuestra juventud, desde que nos incorporamos a la política… y vos a la fuerza militar, sos el único militar ahí sentado, en otro momento te estaríamos mirando medio torcido.

Bueno, en otro monumento los tres de este lado te estaríamos mirado bastante torcido, pero mirá cómo han cambiado las cosas, miren cómo hemos podido torcer la historia.

Lo cierto es que no hay que tenerle miedo porque podemos cometer errores, obviamente, nos equivocamos a diario, pero nunca, nunca nos vamos a equivocar de modo tal que tomemos decisiones o ejecutemos políticas que a sabiendas perjudiquen los intereses populares.

Porque tenemos una historia y una experiencia de vida consagrada precisamente a luchar por lo que vos decías Pepe, lograr que esta nuestra tierra, la América del Sur, uno de los lugares más ricos del mundo, pero también como lo señalabas el más desigual, el más inequitativo en la distribución de la riqueza, sea cada vez más justo, más igualitario y más equitativo.

La incorporación de Venezuela, para finalizar, cierra definitivamente la ecuación de lo que va a ser este siglo XXI: energía, minerales, alimentos, ciencia y tecnología.

De las cuatro tenemos quienes estamos sentados aquí, depende de nuestra inteligencia y de la inteligencia de nuestras sociedades, porque ésta es una gran batalla cultural, no crean que es una batalla de ideas políticas o económicas, es una gran batalla cultural porque durante mucho tiempo nuestras sociedades, inclusive nuestros hombres de empresa, fueron sometidos al bombardeo de que otros eran los paradigmas y otros eran los modelos.

Nuestro gran desafío además de la construcción cotidiana de instrumentos y de políticas es seguir dando todos los días profundamente esa batalla cultural.

Y como los conozco a los cuatro y me conozco yo la vamos a seguir dando.

No en términos individuales, no estoy hablando en términos de Dilma, de Pepe, Hugo o Cristina, no nacimos ninguno de los cuatro de un repollo, formamos parte de proyectos colectivos, nacimos a la política colectivamente, no somos proyectos individuales.

Hay atrás nuestro partidos con mucha historia, movimientos sociales y políticos con mucha historia, no estamos solos, representamos en todo caso esa fuerza social, esa fuerza histórica de nuestros pueblos, que se juntan inclusive en estos 200 años de historia para marcar por fin que la soledad ha terminado porque nos hemos encontrado. Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.


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Cumbre Mercosur Brasilia 2012. CFK. 2º intervención en el Plenario.

agosto 1, 2012

31–07–2012 / Brasilia: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó defendió el ingreso de la República Bolivivariana de Venezuela al Mercosur y abogó por la unidad de los pueblos de América latina.


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