Archive for the ‘Futbol’ Category

Google eliminó resultados de búsqueda vinculados con al derrota de Brasil con Alemania

julio 21, 2014

Los recortes de Google Brasil

21–07–2014 / El buscador eliminó resultados relacionados con la derrota ante Alemania por considerar que son ofensivos. Palabras como “derrotados”, “humillados” o “destruidosquedaron bloqueadas, de la misma manera que quedó anulada la vinculación con “vergüenza”.


 Por Rosa Jiménez Cano *

GoleadahistoricaLa ilusión de Brasil se vio truncada tras la abultada derrota frente a Alemania en semifinales. “Derrotados”, “humillados”, “destruidos”, ésas fueron algunas de las palabras más buscadas en Google junto al término Brasil.

Sin embargo, el buscador no ofreció resultados relacionados con esas palabras, tampoco con “vergüenza” cuando se entraba en Trends, su herramienta para consultar las tendencias dentro del buscador en tiempo real.

Google ha creado una adaptación de su página de tendencias adaptada al Mundial; en la misma se muestran los resultados de los partidos, comentarios y curiosidades, así como las búsquedas más comunes antes y después de los encuentros.

Para actualizar y publicar esta web han creado una redacción en la sede de Google en San Francisco, expresamente para el evento.

La intención de este grupo es usar las tendencias de lo que buscan los usuarios para, tras analizarlo, convertirlo en contenido social enfocado en conseguir difusión en Google+, Facebook o Twitter.

Algunos ejemplos de este contenido podrían ser que, durante la final, junto a Alemania se buscaba la secuencia “cuatro estrellas”, haciendo referencia las que en lo sucesivo los teutones lucirán en su camiseta, mientras que junto a Argentina crecieron las búsquedas que tenían que ver con “mantener la fe”.

Sam Clohesy, responsable de este experimento, defiende la decisión de quitar las palabras negativas junto a Brasil.

No se trata de una orden sino de una decisión que obedece a un sentimiento de compasión: “No queremos echar sal en las heridas. Una historia negativa sobre Brasil no va a tener necesariamente éxito en las redes sociales”.

A diferencia de lo que sucede en el buscador, donde no se tienen en cuenta las sensibilidades, en esta herramienta se ha retocado el resultado real que marcaría la tendencia.

Luciana Meinking Guimaraes trabaja en dicha redacción como traductora de portugués.

Ha explicado a la radio NPR algunos de los datos que emergieron durante el partido entre Alemania y Brasil, como que el 18 por ciento de las peticiones eran “Brasil, muestra tu fortaleza”, pero siempre antes del quinto gol de los campeones. Los usuarios de Google apenas usaron la palabra “defensa”. En cambio, la dominante fue “vergüenza”.

El buscador ha matizado que sus criterios en este producto son distintos a los del buscador habitual. La respuesta, genérica y no atribuible a un portavoz concreto, pretende ser simpática e informal:

“Nuestros canales sociales están para compartir información interesante y relevante para aquellos que quieran escucharnos. A diferencia de los adolescentes de 16 años, no compartimos todo lo que aparece ante nuestros ojos.

Durante el Mundial hemos creado más de 150 páginas especiales en 13 idiomas, con sus banderas, estrellas del equipo y demás. Si quieren más, siempre pueden usar google.com/trends para saber de qué temas se habla en cada momento.

Nuestro objetivo, más que nada, es compartir lo que más importa en un momento concreto al mayor número posible de gente. Pensamos que ésa era la finalidad de esta web, y así evitamos jugárnosla en el punto de penal”.

* De El País, de Madrid. Especial para P/12.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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Brasil 2014. Un festejo alemán no sin una cuota de xenofobia

julio 15, 2014

BRASIL 2014
Festejo en clave polémica

15–07–2014 / “Así caminan los gauchos“, cantaron los jugadores de la selección alemana mientras caminaban encorvados sobre la pasarela donde festejaron su cuarta Copa del Mundo, “y así caminan los alemanes“, entonaban mientras se erguían frente a las 400 mil personas que se congregaron en la Puerta de Brandeburgo, en Berlín. Según la prensa germana, hubo “ataques xenófobos y nacionalistas” en Hamburgo y otras ciudades.


Alemaniaconlacopa“¡Ahora tenemos la maldita Copa!”, gritó Bastian Schweinsteiger al lado de sus compañeros de equipo frente al mar de banderas sobre la avenida que une la Puerta de Brandeburgo con la Columna de la Victoria, en el corazón histórico de la capital alemana.

“Fue un camino muy largo hacia el título y al final tremendamente difícil, pero estamos tan contentos de estar ahora con la hinchada“, dijo Löw, que agradeció a la afición: “Sin ustedes no estaríamos aquí. ¡Somos todos campeones del mundo!”.

“Deutschland, Deutschland”, corearon los hinchas y entonaron cánticos bajo el sol del mediodía tras esperar durante horas la llegada de su seleccionado. “¡Fue increíble, muchas felicitaciones a la tropa!, celebró, copa en mano, el capitán Philipp Lahm. Muchos aficionados llegaron a Berlín desde otros puntos de Alemania en horas de la madrugada para poder ver a sus héroes.

En tanto, el diario Neus Deustchaland notificó sobre desmanes ocurridos principalmente en la ciudad de Hamburgo, al tiempo que advirtió sobre la multiplicación de expresiones de racismo mediante las redes sociales.

En Bremen, la violencia terminó en tragedia cuando un joven de 19 años murió apuñalado después de una disputa entre grupos violentos. A este episodio se sumó, según refleja ND, el ataque sufrido por una joven de 23 años, herida gravemente de bala mientras participaba de una caravana de festejo en Bergheim.

En Hamburgo tampoco faltaron choques entre barras, donde seguidores del HSV provocaron destrozos y atacaron a seguidos del mítico St Pauli, club emblema contra el fascismo. En el marco de los incidentes tres personas resultaron heridas por golpes y cortes.

En Jena, a su vez, un miembro del Parlamento, Katherine König, fue golpeada por aficionados mientras se dirigía a un centro de juventud, según denunció a través de Twitter el Partido de izquierda Die Linke.

En tanto, a través de Twitter se denunciaron distintos ataques racistas, acciones neonazis, expresiones de xenofobia e insultos hacia la Argentina, siempre ante la pasividad policial, que incluso se sacaba `selfies` con los violentos.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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En el Maracaná… Argentina, a la altura de su historia

julio 14, 2014

El seleccionado argentino se esforzó y pudo sostener sus ilusiones hasta el segundo tiempo del alargue, cuando Gotze marcó el gol de la victoria que significó el título del mundo para los alemanes. El árbitro no sancionó un insólito penal para el equipo de Sabella.

El seleccionado argentino no pudo conseguir su tercer título del mundo, una postergada ilusión de 28 años para sus 40 millones de hinchas, al perder frente a Alemania por 1-0 en la final del Mundial Brasil 2014, que se jugó en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro.

El gol de los alemanes, verdugos del conjunto nacional en los últimos tres partidos mundialistas (Italia 1990, también en la final, por 1-0, y en Alemania 2006, 1-1, y 4-2 en los penales, y Sudáfrica 2010, por 4-0, ambos en cuartos), lo convirtió el enganche Mario Götze, a los 7 minutos del segundo tiempo suplementario.

Alejandro Sabella realizó un planteo muy similar al del cotejo con Holanda por las semifinales: un 4-4-2 bien definido, con las líneas bien pegadas para cubrir los espacios en defensa, con presión en la mitad de la cancha para no dejar pensar al rival, y con sus volantes externos y delanteros atentos para salir rápido de contraataque.

En síntesis, Argentina jugó el partido que pensó: le cedió campo y pelota a Alemania, pero sin perder de vista el arco del adversario.

La defensa lució sólida, más allá de las tres chances que tuvo el equipo de Joachim Löw en el último cuarto de hora de la primera etapa: con dos remates Andre Schurrle (36m.) y Toni Kroos (43m.) que contuvo Sergio Romero y un cabezazo de Benedickt Höwedes (46m.) que dio en el palo izquierdo.

El mediocampo luchó cada pelota como si fuera la última y nunca perdió el orden táctico, con Ezequiel Lavezzi por derecha, Lucas Biglia y Javier Mascherano, en el doble cinco, y Enzo Pérez por izquierda.

Pero le faltó volumen de juego (el precio de jugar con un sistema efectivo pero conservador), más allá de los arranques de Lionel Messi, que por derecha ganó cada vez que encaró.

Pese a eso, el seleccionado argentino tuvo dos oportunidades clarísimas de gol en los pies de Gonzalo Higuaín (20m.), que desperdició un mano a mano increíble, y Messi (39m.), que sin ángulo no pudo definir.


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La Presidenta recibió a la Selección Argentina en Ezeiza

julio 14, 2014

# SomosArgentina


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHER, A LOS INTEGRANTES DE LA SELECCIÓN ARGENTINA DE FUTBOL, EN EL PREDIO DE LA AFA

Acá están nuestros muchachos. Ustedes saben que yo no soy hincha de fútbol, pero toda la vida viví rodeada de hinchas de fútbol, padre, madre, hermana que por ahí anda, hijo, pero sí tengo siempre puesta la camiseta de la Argentina los 365 días del año.

Y ayer sentí un inmenso orgullo como Presidenta de los 40 millones de argentinos, de cómo se defendieron los colores de la República Argentina, con dignidad, con orgullo, con capacidad.

Y sobre todo ganándole a la adversidad, porque hoy escuchaba, antes de venir acá, a muchos argentinos que los están acompañando ahí afuera, que decían que al principio no daban ni 20 mangos por ustedes, pero que hoy venían a acompañarlos porque les habían tapado la boca, y la verdad le taparon la boca a muchos que no creían en ustedes y les demostraron que con garra, con equipo, con pasión, dejando todo lo que uno tiene y más también adentro de la cancha, se pueden lograr triunfos.

¿Porque saben qué? Yo no los llamé, como le dije ayer a Alejandro cuando lo llamé para felicitarlo, en ninguno de los partidos en los cuales habían ganado. No miré ningún partido, tampoco el de ayer, pero ayer lo llamé porque para mí también ayer habían ganado el partido. Así lo sentí yo y así lo sintieron los 40 millones de argentinos, créanme.

Y miren si nos habremos sentido argentinos, que yo tripera, platense, estoy al lado de Sabella, un pincha también, y Bilardo, me abracé hasta con Bilardo y Sabella. Es que los colores de la Celeste y Blanca pueden mucho más, y la verdad que fueron unos verdaderos leones todos.

La verdad que los felicito, pusieron todo. Vos Sabella que confiaste en jugadores que por ahí los criticaban, como nuestro arquero Romero, que por ahí algunos decían que como era suplente no podía ser, y lo vimos. ¿Dónde estás flaco Romero que quiero darte un abrazo?

Alto allá, vení Romero, que te decían que eras de segunda porque eras suplente, mirá vos el suplente, atajó los dos penales que nos permitieron ser subcampeones y pasar a la final.

Por eso esa garra, esa pasión puesta adentro, el equipo, siempre el equipo, porque se gana cuando se juega en equipo, cuando se pierden las individualidades, cuando somos capaces de sumarnos los unos a los otros.

Por eso me emocioné después cuando vi a Mascherano agarrarse la cara y decirte “hermano, vos vas a ser el héroe de ese partido”. A él no le importó si iba a ser el héroe, la estrella, no, él quería ganar para su país.

Esto es lo que tenemos que ser los argentinos, ustedes han brindado un ejemplo y han vuelto a generar valores y sentimientos que los argentinos creíamos olvidados, rodeados siempre de exitismo y de que solamente es primero el que gana, no, se es primero también cuando se pone todo lo que hay que poner, se es primero cuando se tiene calidad, se es primero cuando uno es capaz de brindarse con el otro y juntarse para salir adelante.

Por eso quería recibirlos hoy, y hoy sí, en nombre de los 40 millones de argentinos, absolutamente segura, recibirlos con todo el orgullo que nos han hecho sentir a los millones de argentinos. Ustedes no saben, la gentes se volcó ayer a las calles como si realmente hubiéramos traído la copa, es que en el fondo nos sentimos así, la verdad.

¿Dónde está Pipita Higuaín? Que es tan chiquito. Ahí estás Pipita, yo te recomendaría que en una semana más te hicieras una resonancia magnética, porque el golpe que recibiste ayer, hermano, la patada y la trompada en la cabeza, mirá lo que me pasó a mí, que Dios no lo permita y la Virgen tampoco, que no te pase nada pero que te controle bien el equipo médico, porque la verdad que te trompearon lindo querido.

Pero bueno, son las cosas que pasan en un campo de juego y tenemos la fuerza y el coraje también para bancarlas. Pero nada más y darles el micrófono ahora a ustedes para que hablen acá en el suelo argentino.

Primero Alejandro, y sí tenés que decir algo, están esperando que digas algo, y después que hablen los muchachos. Por mí, la verdad muchas pero muchísimas gracias en nombre de todos los argentinos, en serio, muchas gracias.


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“¡Argentina! ¡Argentina!”, fiesta. Un mes para no olvidar

julio 14, 2014

Una ceremonia

 Por Marta Dillon

Laseleccion14–07–2014 / Hace unas semanas me enfermé. No sé exactamente qué tuve, como siempre se dice cuando no se sabe, debe haber sido un virus.

Tenía fiebre, náuseas, debilidad, en fin, síntomas difusos e incómodos. Fui a ver a mi médico un jueves, el sábado tenía una fiesta.

Una fiesta por la que había esperado todo el mes porque sabía lo que prometía. El doctor me indicó una serie de análisis que no tendrían resultado antes de una semana, mucho después de mi noche marcada. Se lo dije, le pregunté qué tan grave sería maquillar mis síntomas y acudir a la cita.

– Tomáte un ibuprofeno justo antes de ir y quedate un ratito.

– ¿Un ratito? –le dije alarmada–. Por un ratito no te pregunto, la gracia es bailar toda la noche.

Me miró con cara de “ya no tenés edad” y me lanzó un discurso sobre el consumo responsable.

– Somos gente grande, imagináte que es un cumpleaños de 50.

– Patético –dijo, y se arrepintió de inmediato porque él también es responsable y sabe que no tiene que juzgar. Amaga a formular una pregunta y se interrumpe, no es asunto suyo, dice. Pero yo quiero contarle.

Preguntarle a él en todo caso por qué está tan sobrevaluada la lucidez. Por qué tanto miedo de aflojar las correas de lo que se debe, lo que somos, lo que deberíamos ser y sentir.

Decirle qué clase de intervalo es una fiesta, el respeto que se merece encontrarse con otros y con otras, ser flexible a los abrazos, disponerse al placer sin conflicto, dejar que la oscuridad nos embellezca, que la música nos acune o nos sacuda, ser niños y niñas jugando fuera de tiempo, fuera de espacio, con el dique de la amistad sosteniéndonos a todos. Una fiesta.

La anécdota viene a la memoria mientras los perros de mi casa les ladran a los petardos, las manos me tiemblan de emoción, la tele regala toda clase de lugares comunes, los chicos gritan con su tono agudo –¿argentino?– “¡Argentina! ¡Argentina!”, y el partido está a punto de empezar. Vino a la memoria porque estábamos de fiesta y a ese intervalo se le abre el espacio que merece so pena de no honrar la vida y el miedo de que el desprecio se pague con la posibilidad de no volver a toparse con una.

Pero las dos horas y media pasan enseguida y el gol artero nos quiebra los nervios y la euforia se hace llanto, e igual sostenemos la cábala y nos damos la mano pidiendo a dioses que no conocemos que el último tiro libre sea gol; pero tampoco.

Y lloro, y llora también mi hijo la angustia más genuina de sus cinco años, y la mayor lo consuela y viene mi esposa y nos abraza y el silencio afuera es un magma espeso de melancolía.

Y lleva una larga media hora recuperar el pulso y escuchar de nuevo los petardos afuera y salir al balcón a ver si alguien en el barrio tiene la entereza de ganar la calle lo mismo y encontramos cómplices, balcón a balcón los niños se consuelan y nos animamos a inventar un canto que no llega a ahogar la pena, pero la engaña. Y encima es domingo.

Pero ni Mascherano, que todo lo puede, te quita lo bailado. A mí, aquella fiesta me sacó todos los síntomas y me dejó un mapa de abrazos, risas y complicidades como un tatuaje en la piel.

Y este intervalo colectivo que supimos tomarnos estos días a sabiendas de que era eso, un intervalo en el que hablamos de lo mismo, queremos lo mismo, sudamos la misma humedad en este sur del sur, nos deslizamos por el tobogán del deseo erótico porque no hay fiesta que valga si la piel no se entera, redujimos a los jugadores a su más perfecto arquetipo, unos guerreros, unos luchadores, unos pibes que sueñan con ser grandes, que salieron de una carbonería, de un barrio oscuro, desde debajo de la tierra de este país que siempre está arañando la gloria y siempre le falta un poco más.

A este intervalo lo llenamos de épica y de esa épica también se vive. Salió la gente en aviones, en autos y en camiones para llenar la playa de Copacabana; sus relatos también cupieron, 36, 40, 50 horas manejando para llegar sin entradas cerca de donde estaba la fiesta, y acá y allá en esta fiesta nos divertimos. Así de simple, así de llano, así de contundente.

El placer no es lo que abunda, tener el corazón en la mano latiendo a destajo y dejándose mecer desde la euforia hacia la lágrima y que la lágrima también haga un río compartido es una oportunidad que mirando el Obelisco el domingo a la noche se puede decir que no perdimos.

Así que no llores, hijito, que es un juego; o llorá si querés, porque es fútbol y en estos días todos y todas supimos de qué se trata. Un juego, ahora que terminó, es eso nada más.

Pero mientras duró fue una fiesta; qué digo una fiesta, una ceremonia en la que perdimos la cabeza, pero masajeamos esa zona difusa de las emociones que se entiende mejor sin palabras y late y ruega que por favor nos abran la puerta porque queremos volver a salir a jugar.


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