Satélites. Y la oposición otra vez quedó dando vueltas en el vacío

octubre 18, 2014

Satélites

 Por Luis Bruschtein

Satelite

18–10–2014 / El satélite dejó su estela en una campaña sin propuestas. El Arsat-1 instaló la ciencia y la tecnología en la agenda política.

El Gobierno recogió lo que había sembrado cuando diseñó convocatorias para el retorno de científicos, el programa satelital y de radares, el programa nuclear, la creación de un ministerio y la organización de la feria más popular del país en Tecnópolis y otras medidas que ubican claramente esta cuestión entre sus prioridades y con resultados visibles.

Y la oposición otra vez quedó dando vueltas en el vacío.

El Gobierno tiene un programa de hecho, que es el modelo. Los programas no constituyen el único argumento de un partido en campaña, pero son una condición obligatoria. Los políticos de la oposición los evitan porque recortan sus respaldos, por lo cual prefieren las generalidades y las promesas. Tratan de organizar sus discursos según las encuestas. Y no les va bien.

Una encuesta de Graciela Römer dijo que el 70 por ciento quería cambiar todo: desde la política económica hasta las sociales y las de derechos humanos. Otra encuesta posterior de Fidanza dijo que el 40 por ciento quiere continuidad con cambio.

Y así van saliendo. Desde los medios opositores o los mismos políticos mandan hacer alguna de estas encuestas y después actúan en función de lo que ellos mismos mandaron recopilar.

En estas encuestas depende de cómo se hacen las preguntas. Todo el mundo quiere estar mejor de lo que está, incluso los kirchneristas. Entonces todos quieren cambiar. Pero la mayoría les tiene miedo a los cambios. Por eso, Rodin hizo El pensador.

Entre la continuidad y el cambio, la sociedad sería ese señor sentado que duda y piensa. Las encuestas preparan el clima y también lo miden, o al revés. Y los políticos, sobre todo desde la oposición, sin muchos resultados, tratan de no desorientarse en esa neblina.

Aparece la encuesta de Römer y se oponen a todo, ni siquiera se presentan a discutir en el Parlamento. Clarín publica una lista de las leyes que deben derogar y ellos anuncian que van a derogar las leyes aprobadas “en forma autoritaria” por el kirchnerismo.

No se entiende cuál autoritarismo es mayor que decir eso o que ausentarse del recinto porque van a perder la votación. Son actos de violencia política y esencialmente no son democráticos.

Después sale la encuesta de Fidanza y hay que alinearse. Ya no sirve oponerse a todo. Ahora hay que ser selectivo: esta ley sí y aquella no. Hay otra encuesta que afirma que el electorado opositor quiere que sus candidatos se unifiquen para ganar.

Y aparecen fórmulas insólitas: derechistas con supuestos izquierdistas, neoliberales con supuestos proestatistas o lo que sea, arrastrando a los socios de estas alianzas detrás de otras alianzas con quienes algunos de ellos han sido visceralmente adversarios.

Y así, el socialista Hermes Binner sale en defensa de los mercados y las corporaciones y Pino Solanas tiene que aclarar que no será socio de Macri y se barajan dúos como Sanz-Macri, Macri-Sanz, Cobos-Macri, Massa-Gerardo Morales y algunas otras variables que se reproducen hacia abajo en las provincias.

Y asi aparecen otras encuestas donde surge que cuando se hacen estas alianzas se pierden más votos de los que se ganan. De la noche a la mañana se acaba la fiebre de los dúos de fantasía.

En todo ese proceso no se les cayó una sola idea. Nadie dijo una sola palabra de lo que harán si son gobierno. Se han pasado varias semanas de campaña discutiendo entre ellos y referenciándose con lo que hace el oficialismo.

El Gobierno no puede prometer lo que no va a hacer porque, justamente, está gobernando; está obligado a cumplir lo que prometa.

La oposición puede decir que acabará con la inflación, los buitres, las retenciones, el Impuesto a las Ganancias y la inseguridad de la noche a la mañana, porque hablar es gratis.

Ninguno dice cómo lo hará. Los índices más altos de inseguridad –en Santa Fe y Rosariose verifican en los distritos gobernados por la oposición; el economista que según Massa terminará con la inflación en cien días es Martín Redrado, un Chicago Boy de los ’90 al que Néstor Kirchner tuvo totalmente controlado cuando pasó por el Central, y que fue despedido cuando quiso actuar por su cuenta.

Y los famosos jueces de las puertas giratorias y los fallos irritantes son en su mayoría opositores. Los jueces históricos fueron nombrados en negociaciones entre peronistas y radicales y provienen de sus filas más conservadoras.

En las últimas elecciones judiciales, las dos terceras partes de los magistrados votaron listas antikirchneristas, o sea que los jueces que controlan la administración de justicia que tanto cuestionan los medios opositores son de la oposición y en muchos casos están directamente ligados a esas corrientes políticas. No se entiende cómo la oposición cuestiona las decisiones judiciales de los jueces que simpatizan o militan en sus filas.

El Gobierno no puede hacer promesas huecas, está obligado a gestionar y mostrar hechos y encima pasa por un momento difícil de la economía. La mayoría estaría arrinconado, soportando el chorro de encuestas que buscan enterrarlo más todavía.

Pero es como el Chapulín Colorado (no contaban con mi astucia) y transformó a su favor una situación adversa como es el conflicto con los fondos buitre.

A poco de empezar, Massa estaba con el cassette de la primera encuesta de Römer y salió a decir que “los verdaderos buitres son los impuestos internos”. Le salió una frase bien neoliberal, los buitres serían otro invento del Gobierno, nada de continuidad con cambios. Y encima están los wikileaks y el recuerdo de su fallida visita a la embajada norteamericana para hablar mal de Néstor Kirchner. Es un tema que le hace agua.

Salió otra encuesta de la misma Römer: cuando empezó el conflicto con los buitres, la posición del Gobierno tenía 27 por ciento de respaldo, y al promediar, ya la apoyaba más del cincuenta por ciento.

Massa recogió línea, se puso menos neo, pero igual le echó la culpa de todo a la Casa Rosada. Cuando se desprende de sus asesores, el discurso del tigrense tiende a ser más neo todavía y se ubica con comodidad junto al de Macri.

La mayoría de la oposición se muestra indolente con el discurso de los medios opositores que amplifican y exageran lo que ellos quieren oír y hasta les dicen lo que deben hacer. El episodio de Binner con Lanata, aceptando que él y los demás opositores son un balde de bosta, parece surrealista y termina siendo hiperrealista.

La sumisión ante el insulto y la grosería delata la dependencia absoluta a ese discurso y deja la impresión de que serían esos medios los que gobernarían si ganasen esos candidatos.

De la tendencia al cambio absoluto, las encuestas se corrieron ahora a una tendencia al “cambio con continuidad” o viceversa.

En consecuencia, se corren los que estaban en el oposicionismo cerrado y surgen declaraciones insólitas como que el macrismo no tocará la nacionalización de YPF, con la que nunca estuvo de acuerdo.

Y que también dejará la Asignación Universal por Hijo, que existe gracias a la reestatización de las AFJP, a la que se opuso. Quiere ser una demostración de civilismo pero resulta demagógica cuando antes había dicho que todo será revisado.

Las encuestas que desvelan a los radicales los ponen muy por detrás de Massa y Macri, que son los dos únicos candidatos proclamados. Siempre son más favorecidos los candidatos proclamados que los potenciales.

Esas encuestas sirven poco hasta que todos se pongan en campaña. Ni la alianza de radicales, socialistas y otras fuerzas tiene candidato ni lo tiene el kirchnerismo, pese a lo cual, en esas encuestas, está a la par de los que ya están en campaña.

Los niveles más bajos de imagen del Gobierno en estas encuestas rondan el piso del 30 por ciento. Pero tiene saltos que pasan el 50 por ciento en el conflicto con los buitres. Y supera incluso esa cifra con el lanzamiento del satélite.

Son altas las dos cotas, la de piso y la más alta, pero lo más importante es que no hay una percepción estática, como festejan los medios opositores.

En esa relación, el humor de la sociedad es cambiante, lo cual es bueno para el Gobierno aunque sería mejor si el nivel de imagen estuviera alto en forma permanente, cosa que tampoco sucede. En gran medida esa variabilidad está muy relacionada con las expectativas sobre la economía y con la capacidad del gobierno de proyectar tranquilidad.

En cuanto a los contenidos, los discursos que se han escuchado muestran a un gobierno centrado en sus políticas sociales, de derechos humanos y de integración latinoamericana y a una oposición bastante homogénea en todo lo contrario. El Gobierno pone contenidos y la oposición los rechaza, pero no tiene discurso propio y se muestra muy dependiente del discurso de las corporaciones mediáticas.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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Y nos votarán ?

octubre 17, 2014

Tan poca plata

 Por Napule *

“La economia nunca ha sido libre:
o la controla el estado en beneficio del pueblo
o lo hacen las grandes corporaciones en perjuicio de éste”.

Juan Domingo Perón


VidelafmiSi se ha entrenado lo suficiente y se ha entonces aprendido la ingrata habilidad de hacer a un lado a la casi totalidad de información-basura con la que el sistema propagandístico del capital distrae y confunde a la población, se percibe con claridad que es lo que ellos quieren. Lo que quieren los grandes capitalistas que manejan nuestra economía es bien concreto.

Y es lo que siempre han exigido: transformar sus enormes ganancias a una moneda distinta de la que emite nuestro Banco Central (BC). Y la forma de obtener esto, ahora quegracias a ellos, y como en casi toda nuestra historia- los dólares en en el BC no alcanzan, es a través del endeudamiento de estado.

El problema estructural clave que tenemos es el déficit de nuestra balanza de pagos. Acá hemos desarrollado en extensión la cuestión, ahora la resumiremos repitiendo algo también dicho previamente: Argentina produce más riqueza de la que consume, invierte o ahorra el 99,9% de su población.

La cifra no es exagerada: los fugadores de dinero relevantes no superan por mucho a 42.000 individuos/empresas – y entre ellos, sólo el 1% es realmente relevante.

Esto significa que si nuestro país no estuviera económica y culturalmente dominado por minúsculos grupos de capitalistas fugadores, tendríamos un superávit neto de riqueza, lo que a su vez significa que deberíamos tener una economía, una moneda y salarios envidiablemente fuertes.

Esto no sucede por tres procesos que nunca se detienen, pero que el sistema propagandístico siempre oculta: 1) se fuga una enorme cantidad de capitales; 2) se pagan enormes cantidades de deuda; 3) se transfieren enormes cantidades de dinero en concepto de ganancias de las multinacionales.

Esta dinámica es común a la mayoría de las economías del planeta. El sistema de acumulación de riquezas de las elites globales se basa, de hecho, en estos mecanismos tan permanentes y poderosos como habilmente ocultados de las conciencias de los pueblos.

Consecuencia de la constante fuga de ganancias es que las economías dominadas tienen un permanente problema de fragilidad de sus monedas, es decir de inflación.

Esto se cura, desde el punto de vista de ellos, de una sola manera: no protestes y no pongas trabas.

Hacé como Perú o como México, es decir: garantizanos sueldos bajos, al pueblo endeudalo sin límite con los bancos, y no cuestiones nuestras ganancias, ni la fuga de ellas hacia Wall Street, la City londinense y las guaridas fiscales.

Y así todo andará bien, incluyendo la ausencia de inflación, que tanto afecta a los populismos desubicados. Y además la prensa internacional te llenará de elogios, y pondrá a tu nación de moda. Y tus presidentes serán bienvenidos a dar cátedra en nuestras más prestigiosas universidades.

Y cuando el modelo presente algún problema, estarán siempre disponibles los organismos de crédito internacionales.

Basta ver el primer inciso de los “Artículos de Acuerdo” del FMI, que dice: “(nuestro objetivo) es dar confianza a nuestros miembros a través de la disponibilidad temporal, bajo adecuadas salvaguardias, de los recursos del Fondo. De esta manera, se les ofrece una oportunidad de corregir desajustes en sus balanzas de pagos sin tener que recurrir a medidas destructivas de la prosperidad nacional o internacional”.

Increíble, ¿verdad? Es que siempre nos están diciendo las cosas en la cara. Lo que pasa es que son muy hábiles, mucho más que nosotros, en manejar las venas y las arterias de los sistemas de comunicación masiva y, por lo tanto, de la elaboración de sentido de la compleja realidad.

Y así fue que, por ejemplo, entre 1976 y 1982 el endeudamiento de América Latina se duplicó, pero para dedicar el 70% de la nueva deuda a pagar deudas contraídas unos años antes.

Y así es también que en la última década los argentinos pagamos más de 80 mil millones de verdes por deuda contraída durante las fiestas de bonos de la dictadura y del menemismo. Esto incluye más de 30 mil millones de las reservas del BC desde 2009. Y lo notable es que no hablemos más de esto –o, más bien, que no hablemos casi exclusivamente de esto.

De hecho, ¿alguien se ha puesto a pensar con tranquilidad lo que significaría que todo ese dinero hubiera quedado en las arcas de nuestro estado? Gente: no sólo no tendríamos problemas de balanza de pagos y habrían nuevas e incontables obras públicas transformadoras.

Además, estaría garantizada la continuidad del modelo político que, con exceso de suavidad para troskolandia, y con fascismo totalitario para el capital y sus mediáticos profetas del odio, intenta distribuir más éticamente las riquezas de esta aun colonizada tierra.

A continuación veremos primero un par de ejemplos de las falacias emitidas desde el sistema propagandístico para convencernos que conviene volver a endeudar al estado.

Luego, una breve referencia a lo que parece ser la creciente tentación de muchos compañeros por elegir la salida aparentemente fácil de rendirse y endeudarse. Después, un argumento electoral para evitar tomar nueva deuda. Por último, unas reflexiones que no derrochan optimismo.

I – Sabia máxima

Son innumerables los pedidos de endeudamiento pronunciados desde las columnas escritas o audiovisuales de aquellas personas que, dado que el término “mercenario” no goza en estos tiempos de buena imagen, se hacen llamar “periodistas” o “economistas”.

Ojalá en algún rincón de la patria alguien esté haciendo el recuento y archivo, para un mejor, necesario, colectivo y futuro aprendizaje. Acá nos limitaremos primero a citar un reciente ejemplo de un prestigioso economista, para luego bajar un par de divisiones y comentar una columna que, contra lo que pueda suponerse, no apareció en la sección humorística del más cancerígeno de los diarios.

Decía el otro día un señor que en 2011 logró que nuestro estado le cambiara a fugable rúcula quince millones de verdes (a la linda tasa de 4,30 p por dólar): “los bajos niveles de deuda en el mercado de los que parte el país (…) le dan margen al Gobierno para usar transitoriamente el crédito, a fin de estabilizar la coyuntura macroeconómica, financiando simultáneamente la negociación por el fallo, por demás injusto, a favor de los buitres. (…) están dadas las condiciones para que los sectores público y privado puedan iniciar, con crédito a largo plazo, una agenda agresiva de inversión en bienes de capital e infraestructura”.

El mismo “economista” agregaba esta semana que “entre 2010 y 2011 el salario en dólares aumentó un 50% y eso provocó un éxito político fenomenal”, y que, a su entender, a partir de enero próximo, cuando caiga la cláusula Rufo y “se pueda negociar con los buitres”, si el país “accede a emitir bonos a mercados internacionales, todos los fantasmas van a desaparecer“.

Lo que el señor al que gentilmente le cambiamos quince palos no dice es que el (efectivamente inviable) aumento de salarios en dólares de esos años no fue porque el pueblo y los empleadores enloquecieron, sino porque los formadores de precios iniciaron, ya lentamente desde 2005, y a toda marcha a partir de 2008, un proceso inflacionario que llevó al descalabro de esos años, mientras el gobierno mantenía el tipo de cambio semifijo para evitar aún más inflación. (Y sobre la responsabilidad que sí le cabe al gobierno por la inflación, hablaremos al final de este post).

La otra columna es, cómo decirlo, rara. Intenta, por ejemplo, justificar la eterna mentira de la emisión causa inflación diciendo que el orden de los factores no altera el producto. Es decir, la consecución entre causa y efecto no es relevante.

Interesante. Habrá que reescribir unos cuantos tratados de lógica. Pero bueno. Luego, va a los bifes: “¿cómo hacen los 117 países que nos superan en déficit, pero tienen menor inflación? Simple: no empapelan, se endeudan”.

El desendeudamiento kirchnerista sería así estar “violando una sabia máxima de Pellegrini que se practica en todas las latitudes: las deudas se pagan con deudas”.

Luego arremete con otra de las clásicas falacias del global relato capitalista. Esconde la rentista y/o oligopolista punta de la pirámide social juntándola con quienes transpiran cada peso ahorrado. Así, no devaluar más el peso implicaríamás subsidio para que el top 20% pueda retirar dólar-ahorro o se vaya de paseo al exterior”.

Esto es notable. Primero, porque como bien sabe cualquier argenta/o que vivió los setenta o los noventa, el modeloestado pequeño y alto endeudamiento” que ellos proponen genera, entre otras cosas, dólares muy baratos para el “top 20%”.

Segundo: nótese cómo les molesta que aproximadamente 900.000 jefes de familia puedan comprar, desde enero de este año, dólares del BC.

Y claro, es que pasan dos cosas: por un lado, se evita así la histeria antipesificadora de aquella parte de la clase media que tiene la suerte de estar en la economía formal. Y peor aun: la capacidad de cambiarle pesos por dólares al BC es exactamente lo que desde hace (lamentablemente sólo) tres años se les ha complicado a los grandes ganadores de dinero.

Y por si alguien todavía no lo sabe, la compra promedio de las familias del “top 19,9%” (la que viene después del verdadero top, el 0,1%) son unos castigados 600 dólares mensuales. Y aunque duela hay que recordarlo: si hubieramos discriminado antes entre ricos y pobres al instalar el cepo, las elecciones del 2013 se ganaban.

Avanza el artículo luego hacia otra de los tantas mentiras del discurso económico de la gran prensa. Afirma que “más deuda querría decir menos emisión (menos inflación, menos brecha, menos recesión) y además más importaciones, por lo tanto, menos recesión todavía”.

Qué curioso, ¿será que en ciertas universidades no explican que los dólares que el Norte amablemente nos ofrece a cambio de títulos de deuda se los utilizaría no para importar sino para financiar la fuga de capitales? Fuga que, como se explica en el artículo de Zaiat arriba citado, implicó más de 70 mil millones de pérdida de riqueza para el país sólo durante lo que va de los mandatos de Cristina.

Por otra parte, hay una doble mentira en el argumento, dado que en realidad nuestro país tiene un importante superávit comercial desde hace más de una década. Esto significa que dólares para importar no sólo no faltan, sino que sobran, y esto a pesar del grave error de haber caído en un déficit energético estructural.

Para lo que faltan dólares, gente, es para pagar las deudas contraídas en décadas previas. Y, sobre todo, para que la megaempresas que cada día, beneficiadas por el modelo distribucionista, juntan infinitos pesos en infinitas carretillas, puedan luego transformalos en verdes -y así fugarlos.

Finaliza el artículo repitiendo lo que hoy se lee ad nauseam en Ámbito, El Cronista, y tantos otros vergonzosos medios más, incluyendo a la casi totalidad de la prensa del Interior: que está re barato endeudarse.

Y que si nos quieren cobrar un poco más que a Brasil, ponéle, es porquela deuda argentina es tan cara como la de cualquier país que dijera: “no me endeudaré”.

Nada aterra más a un acreedor que un deudor que no quiere endeudarse”. Y con poco elegante dramatismo concluye entonces: “nunca, en la historia económica argentina, se hizo tanto daño durante tanto tiempo por tan poca plata.

II – La tentación

Lo que una y otra vez los grandes capitales de estas tierras (es decir personas que, mayoritaria pero no exclusivamente, son empleadas de billonarios que viven afuera) le dicen a nuestros funcionarios es simple: déjennos cambiar pesos por dólares y no hacemos más bardo.

Más allá de la obvia mentira -dado que no toleran a un gobierno que intenta, aun si moderadamente, cambiar la estructura económica y social- hay que reconocer que es difícil no tentarse.

Imagináte que de repente no dejaran de vender autos a pesar de la fuerte demanda, o que no boicotearan más Precios Cuidados a pesar del consumo masivo que se ha logrado, o que de repente miles de “comunicadores” empezaran a decir a los millones que los escuchan, ven o leen que, bueno, después de todo, al fin y al cabo, Cristina no era tan irracional -ya que (esto no lo dirán, claro) ha aceptado volver a venderle a sus jefes los escasos dólares del BC. Dólares que –tampoco lo dirán- habrán surgido del retorno al endeudamiento en dólares del estado argentino.

Está quien cree que hasta la aparición del fallo de la corte suprema norteamericana, Kicillof iba derecho y parejo en camino a emitir de nuevo deuda. Difícil saber la verdad.

Pero no es difícil constatar que el ministro sigue dejando una puerta bien abierta, por ejemplo cuando dice “no es que el gobierno esté en contra del financiamiento externo, sino que el problema son las condiciones, las fuentes, los usos y los condicionamientos asociados a esos créditos”.

Se escucha luego a economistas que dicen jugar para nuestro lado diciendo que “sería conveniente conseguir financiamiento externo“.

Y nos preocupamos de manera definitiva cuando leemos que el nuevo presidente del Banco Central -el que parecía haber llegado para finalmente enfrentar de verdad la compra ilegal de dólares, es decir la fuga de capitales-, “mantuvo en Washington varios encuentros con inversores institucionales estadounidenses y distintos bancos de inversión, quienes le presentaron diferentes alternativas de financiamiento para el país”. Está claro: el frente endeudador dentro de nuestras filas existe.

El argumento de quienes dicen sólo uno más, sólo un poquito nomás de endeudamiento es, efectivamente, potente. Al fin y al cabo, Evo y Correa lo han hecho (aunque, sospechamos, para financiar obras, no fuga).

El tema, sigue el argumento, es llegar bien a octubre 2015, renovar mandato y continuar profundizando el modelo nacional y popular. Puede ser. No lo negamos -de verdad.

Pero todos coincidiremos que la lógica es correcta si y sólo si se cumple con una condición: que esta nueva dosis de endeudamiento sea la última. Si no, lo que decía el otro día el Jefe de Gabinete, eso de que a partir de 2018 estaremos más que bien, ya que pagaremos sólo 2000 millones de deuda anuales, no se cumplirá.

Y quienes no siguen de cerca los temas económicos por favor tomen nota: dos mil millones de deuda pueden, efectivamente, ser pagados por nuestro estado sin condicionar seriamente la balanza de pagos de nuestra economía.

En cambio, los increíbles 10 mil millones a pagar el año que viene condicionan toda posibilidad de desarrollo. Nos hacen pelota, para decirlo más claro. Y se trata, siempre es necesario recordarlo, de deuda contraída antes de 2003.

La pregunta entonces es, si “volvemos a los mercados”, ¿sabremos mantenernos disciplinados, contenidos, limitados, controlados, de manera tal de no volver a condicionar el valor de nuestra moneda y nuestra capacidad de desarrollo? Elija Ud. su propia respuesta.

III – No endeudarse y ganar

Nuestro escepticismo con volver a endeudar al estado no va sólo por el lado de creer que no lograremos dominarnos en el manejo de nuestra eterna adicción.

Tampoco por el más que relevante hecho que significaría abrir la puerta, es decir legitimar, una nueva fiesta de bonos del próximo gobierno -un muy factible gobierno de derecha que, gracias al endeudamiento, podrá, como hizo Menem, surfear una década o más de aparente abundancia, para luego volver a quebrarnos, y así volver a condicionar a un gobierno distributivo.

Y tampoco queremos insistir en este momento con lo que significará tener en poco tiempo un endeudamiento que no condicione nuestra balanza de pagos, una ventaja histórica, algo que no sucede desde que Perón canceló la deuda en moneda extranjera hace más de sesenta años.

En lo que queremos centrarnos, en cambio, es en una cuestión esencialmente política. Parece perderse muchas veces de vista que es lo que ha hecho que el kirchnerismo resista innumerables embates de las elites que manejan la economía y los medios, o de la nerviosa violencia del (arriesgamos) 15% de electorado gorila, o de las tribulaciones del (arriesgamos) fluctuante tercio del electorado más influenciado por el aparato propagandístico anti-estatal y anti-político.

Por supuesto, son numerosas las variables relevantes que explican el éxito electoral del peronismo K, incluyendo factores exógenos como el precio de nuestros principales productos agrícolas, y factores endógenos fundamentales, como la elección de un modelo de política económica distributivo, regulador y estatista, que ha generado las medidas históricas que resumen la década y que ya no es necesario reiterar.

Sin embargo, postulamos, lo que mejor explica el surgimiento de un kirchnerismo numeroso, militante y casi incondicional –lo que ha revivido al peronismo y a la política- es el encontrar en la cima del estado, otra vez y luego de tanto tiempo, a personas que, aun si lejos de ser perfectas, han demostrado estar crecientemente dispuestas a combatir las imposiciones egoistas de los grandes poderes que manejan la economía y la cultura.

Desde la bajada del cuadro y la 125, hasta el histórico discurso de Cristina el último 30 de septiembre, un movimiento popular se ha regenerado en nuestro país. Y su primera base es la confianza, que siempre debe ser renovada.

Pero por debajo de la confianza hay un elemento más: la comprensión. Comprensión -intuitiva y/o racional- de cómo se mueve el mundo, o sea de las fuerzas y visiones que están en juego a través de la política.

Pocos ejemplos mejores que lo sucedido, justamente, durante la 125: mientras parecía que todo se caía y el monopolio mediático festejaba por adelantado, en silencio se volvía a sublevar el subsuelo de la patria, generándose una contrafuerza que, como es sabido, terminó de emerger con las fiestas del Bicentenario, el funeral del Néstor y las elecciones de 2011.

Si la comprensión es la base de la confianza y esta de los votos, es entonces en aquella que hay que basar la acción política.

Por supuesto, es fácil dudar de esta premisa.

Basta prender la cloaca televisiva -exponente inigualable de la lógica individualista y consumista de tiempos que (arriesgamos) aquí y en todo el mundo se van acabando- para creer que somos un irreparable rebaño de pobres e indefensos guanacos, y así perder toda esperanza.

O constatar la imparable degeneración de una prensa escrita que cada día se basa más en un discurso distorsionante y mentiroso.

Es que la hegemonía mediática financiada y manejada por las elites aplica, cada vez más deprimente y concienzudamente, el goebbeliano principio de la vulgarización, que establece que “toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

Sin embargo, la dinámica política es la que demuestra que lo que se ve en los medios no es todo lo que hay. La porción del pueblo que entiende lo difícil que es todo, y la zoncera de exigir ya el mundo ideal, es suficiente para ganar elecciones.

Lo que se pide a cambio es simple, complejo y algo más: un gobierno que juegue de verdad para las mayorías. No endeudarse significaría así apostar a la comprensión del pueblo, aun frente a la continuidad de las tensiones con las elites y sus mercenarios.

¿O acaso alguien no ve el impacto que tendrá en la militancia la abrumadora fiesta que se hará el sistema propagandístico al momento exacto que el estado vuelva a endeudarse?

De pedir una y otra vez deuda, pasarán al instante a denunciarla. Y el subsiguiente impacto en la base kirchnerista será concreto -y tal vez definitorio.

De todos modos, y de nuevo aclarando para quienes no se especializan en economía, es importante comprender que la falta de dólares tiene fecha de vencimiento. Entre el desendeduamiento y Vaca Muerta, en pocos años las elites podrán seguir fugando cuanto quieran.

Algo dificil de digerir, por supuesto, pero inútil de intentar reprimir de manera permanente.

La forma estructural de terminar con la fuga es desarrollando un mejor modelo de organización económica, que genere un superávit permanente de divisas -en un salvaje mundo donde tal ambición no es facilitada, en realidad ni siquiera permitida, a las históricas tierras de saqueo, a las sólo nominalmente ex colonias.

Y lograr esa transformación estructural sería, por ejemplo, evitar de una vez que a una industria automotriz dominada por una decena de multinacionales le hagamos vender un millón de autos, mientras nos generan un déficit comercial de nueve mil millones de dólares (a lo que hay que sumarles transferencias –legales, aun si inmorales- de ganancias, y las aun más relevantes transferencias blue).

En resumen: si explicamos bien lo que está sucediendo, si explicamos claramente porque piden o más bien exigen endeudar al estado, el pueblo, o más precisamente una porción suficiente de él como para ganar las próximas elecciones, comprenderá el mensaje.

Y nos votarán. Y en pocos años la deuda será un recuerdo, lo que fortalecerá más de lo que casi nadie imagina nuestra economía. Y así nos diferenciaremos de casi todas las naciones de la Tierra, quebradas –como quedará bien en claro en poco tiempo- por un sistema basado en la sabia máxima de que hay que tomar deuda para pagar deudas.

Sistema que por cierto enriquece a la minúscula parte de la humanidad que maneja los bancos y los medios y los fondos de inversión que son dueños de casi todo lo que comprás en el hipermercado. Incluyendo al hipermercado.

IV – Epílogo pesimista

Se viene un verano difícil y somos millones los que prendemos velas para que el gobierno no permita la vuelta del caos organizado. Pero en realidad, todo el 2015 será complejo.

Como fue dicho, hay que pagar enormes cantidades de deuda, y el superávit comercial, si alcanza, alcanzará muy justo para pagarla. Para lo que no habrá dólares, a menos que se tome deuda, es para que los grandes capitales fuguen a las guaridas. Es decir, es nítido el dilema: o las mega-tensiones con las elites continuan, o el gobierno retrocede en la mejor de todas sus políticas, el saneamiento del patrimonio del estado.

En poco tiempo sabremos cual fue la elección de nuestro liderazgo. De todos modos, hay otro tema clave, que hasta ahora en este post sólo hemos apenas mencionado: la inflación.

Leíamos esta semana un nuevo útil estudio del Ciges, que explicaba:

En lo que va de 2014, en productos derivados del hierro y del acero se detectaron subas de casi el 60%;
Mientras, el insumo –el mineral de hierro- cayó un 28%;

En el período 2006-2011 el precio de la chapa gruesa de acero laminado en caliente en el mercado mundial ascendió a los 753 dólares por tonelada, mientras que en la Argentina fue de 1160 dólares, un 54% más elevado.

Leímos también hace poco en este blog un excelente post que explica los usos y abusos de este sector clave. Sector oligopolizado, como casi todos los sectores claves de nuestra economía.

Oligopolizado”, gente, significa que no más de una decena de señores, muchos desde el extranjero, tienen poder suficiente para hacer lo que los números apenas citados muestran: abusar, saquear, obtener excesos injustificables del sudor de millones, incluyendo a centenas de miles de medianos y pequeños empresarios y comerciantes que no tienen poder para afectar los precios de los mercados.

No hay dudas que permitir la inflación ha sido el punto más débil de la década kirchnerista, como lo fue durante el sexenio alfonsinista. Hace ya diez años Néstor protestaba contra Shell y organizaba una tímida resistencia.

En 2008, y en simultáneo con la 125, justamente los sectores productores de acero, cemento, aluminio y otros insumos difundidos iniciaban la disparada inflacionaria. Para 2012, el proceso ya se nos había ido de las manos. Y así, el año pasado, millones de compatriotas decidieron que no podían renovar su confianza en un gobierno que no lograba detener el deterioro del poder adquisitivo de sus salarios.

Hoy basta ver lo que sucede con el muy buen diseñado programa Precios Cuidados. En hipermercados de todo el país se ven las mil y una trampas que los oligopolistas utilizan para que el pueblo no logre llegar en todo su potencial a los productos que participan del programa. ¿No puede el gobierno actuar más decididamente?

Estimamos que sí, pero ojo, tampoco es fácil. Basta ver la reunión convocada por Augusto Costa anteayer, y a los grandes capitalistas diciendo a través de sus medios, “no, ¡cómo vamos a ir!, si la ley de abastecimiento es ilegal”. No tienen vergüenza. O más bien, no conocen el principio de la solidaridad, ni la emoción de la empatía.

Estamos en un momento clave. No subestimamos las grandes dificultades que enfrentan las mujeres y los hombres que conducen el estado. Más bien lo contrario: los admiramos, y no nos sentiríamos capaces de enfrentar tantas presiones.

Dicho esto, la situación es clara: a la inflación hay que seguir bajándola. Y el pueblo exige más, muchas más, muestras de compromiso, que van más allá de la inflación, y que tienen que ver con que somos un país rico como pocos pero, como casi todos, dominado y mal organizado.

Quedan un año para evitar el desperdicio de tanto esfuerzo. Coraje, creatividad y más trabajo por parte de quienes conducen al estado son seguramente los principales requisitos para triunfar. Hay mucho por hacer todavía si pretendemos seguir avanzando hacia una nación justa, libre y soberana.

Y si no logramos corregir lo que falta y la derecha gana el año que viene, sepámoslo: no se irán por largo tiempo. Pocos errores más ingenuos que subestimar a quienes han gobernado casi toda nuestra historia. Al fin y al cabo, el kirchnerismo nació de un error de cálculo de las elites, que no vieron venir lo que un grupo de ignotos patagónicos traía entre manos.

Lo primero que hará un gobierno de derecha -que bien puede llegar al gobierno a partir de una alianza previa a las internas- es abrir los brazos a decenas de miles de millones de deuda con Wall Street, en simultáneo con la generación de un abrumador “cambio de clima” generado desde el aparato propagandístico. Y esta estrategia les funcionará. Por unos años. Hasta que, una vez más, todo vuelva trabajosamente a empezar.


* Napule: es Antonio Cicioni, politólogo, hincha de Platense y adicto en recuperación a la pizza porteña. Se encuentra entre quienes creen que la apropiación de los medios masivos de comunicación por parte de las elites es el principal obstáculo para profundizar la democracia, no solo en Argentina sino en todo el mundo. Sube la apuesta y afirma, siguiendo a quienes lo han dicho antes: vivimos en una global y sofisticada Matrix, donde unos muy pocos abusan del resto, a la vez que logran que ese resto, el 99%, se la pase peleando entre sí por razones equivocadas o irrelevantes. Por eso escribe.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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17 de octubre. Día de la lealtad

octubre 17, 2014

Dialealtad


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El satélite Arsat-1, al infinito y más allá

octubre 17, 2014

El Arsat-1 comenzará a operar en diciembre

17–10–2014 / El satélite argentino lanzado desde Guayana estará en condiciones de prestar servicio de telecomunicaciones dentro de un mes y medio, cuando finalicen las pruebas de funcionamiento de piezas y componentes. Se estima que el Arsat-2, que ya está terminado en Invap, será puesto en órbita a mediados del año que viene. Las tareas de ambos serán complementarias.


Arsat1

El Arsat-1 entrará en funcionamiento una vez que se constate que responde a las órdenes, y que las piezas y componentes están en perfecto estado, según precisó el presidente del proyecto, Matías Bianchi, quien explicó que el satélite es una banda KU, pero el 2 será un poco más complejo. Tendrá tres antenas y una cobertura hemisférica. Cuenta con la banda KU, pero agregará la CE, que es la banda para trasmitir contenidos audiovisuales.

En tanto, el Arsat-2 tendrá un sensor que mire al cielo, dibuje el mapa galáctico e interprete cuál es la posición en el espacio. Se hará cargo, en especial, del transporte de contenidos audiovisuales argentinos, que ascienden al 70 por ciento de lo que se produce en el mercado televisivo de habla hispana.

El proyecto de la empresa ARSAT de construir dos satélites geoestacionarios demandó una inversión de 520 millones de dólares, naves que garantizarán las telecomunicaciones locales, la provisión de Internet a las 2500 escuelas rurales del país y zonas remotas y la exportación de contenidos audiovisuales.

Los satélites geoestacionarios también prestarán servicios para el control de pesca por parte de la Prefectura Naval, para el control de fronteras por la Gendarmería, para tareas para el Ejército, para el funcionamiento de los cajeros automáticos en lugares remotos del país y para la tarjeta SUBE, entre otras prestaciones.


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CFK realizó anuncios en Desarrollo Social y Salud en Tecnópolis

octubre 15, 2014

15–10–2014 / Villa Martelli: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó esta tarde los avances en materia de salud y educación a partir de la aplicación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), y aseguró que a diferencia de los tiempos de políticas neoliberales en el país, el Gobierno buscó desde el 2003 aplicar “la ley de la justicia, la equidad y la igualdad”.

La Presidenta sostuvo que en los años ’90 “se había decretado que el Estado no servía para nada; imperaba la ley de la selva“, y agregó que su Gobierno y el de su antecesor Néstor Kirchner vinieron “a poner otra ley; la ley de la justicia de la equidad y de la igualdad“.
Destacó además que en la última década la mortalidad infantil pasó del 16,5 por mil en todo el país a al 10,8.

La mandataria reivindicó la existencia de “un modelo de país que hace de los trabajadores y del trabajo registrado un objetivo central“, y destacó la inauguración de un hotel de cinco estrellas del Sindicato de Televisión en Misiones, logrado a partir de quienes “aprovechan la oportunidad de tener un modelo político, económico y social que vuelve a poner en valor el trabajo“.

“Primero tenés que tener el trabajo, los trabajadores y un modelo de país que haga del trabajo registrado y de los trabajadores un objetivo esencial“, expresó.

Cristina anunció el lanzamiento de un plan que involucrará a 15.000 cooperativistas, para la construcción de 400 salas de jardín de infantes para niños de cuatro años de todo el país.

Resaltó que el plan se encuadra en el proyecto educativo impulsado por su Gobierno, que es el que “más ha invertido en toda la historia de la República Argentina” y que tiene por objetivo la “promoción social“.

Al anunciar aumentos en las remuneraciones de los cooperativistas del Programa Argentina Trabaja, quienes a partir del 1 de noviembre pasarán de cobrar 2.000 pesos a percibir 2.600 pesos, Cristina señaló que “la productividad y el presentismo deben ser premiados”.

A su vez, añadió que los cooperativistas pasarán de percibir 450 pesos por productividad a 800 pesos, y que el presentismo pasará de 350 pesos a 600 pesos porque “la productividad y el presentismo deben ser premiados“, aseguró.


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN UN ACTO DE ANUNCIOS DE DESARROLLO SOCIAL Y SALUD, DESDE TECNÓPOLIS, VILLA MARTELLI, PARTIDO VICENTE LÓPEZ. 

Muy buenas tardes a todos y a todas: la verdad que hoy es una tarde de muchas emociones y alegrías; emociones porque no puedo dejar de recordar el momento en que decidimos crear el Plan de Cooperativas “Argentina Trabaja”. (APLAUSOS).

Fue un momento de profunda crisis en el mundo y en la Argentina, tal vez la más grave de todo nuestro período de gobierno, el año siguiente a la caída de mundo, en aquella Argentina, del año 2009, que se nos desplomaba, pensamos cómo diseñábamos, cómo construíamos una política que pudiera generar trabajo ante esa crisis, que parecía casi terminal del mundo.

Y bueno, ahí surgió la idea, no con un plan social, no con regalarle nada a nadie, sino con dar trabajo a los argentinos y a las argentinas, a través del sistema de cooperativas.  (APLAUSOS).

Pero además hacerlo como veníamos modificando todos los planes, lanzar este plan de cooperativas sin intermediaciones, para que nadie pudiera facturarle ese trabajo a nadie y cada trabajador pudiera cobrarlo todos los meses.

Por eso digo que no fue un plan de inclusión social, fue un plan de inclusión laboral, en un momento de crisis. Y hoy lo profundizamos, cuando lanzamos el programa “Ellas hacen”, que incorporó a ese sujeto de la mujer sola, a ese sujeto social de la mujer que tiene que hacerse cargo de la olla y las capacitamos, y hoy son trabajadoras capacitadas.

Muchas han terminado sus estudios primarios, otras los estudios secundarios y algunas hasta están ingresando a la universidad, gente que estaba fuera del mundo y que la volvimos a convertir en sujeto. (APLAUSOS). 

Recién veíamos, en ese video, todas las obras que se han emprendido, me tocó visitar el predio de Ezeiza, donde están las fábricas de bloques, donde han desplegado todo su trabajo, las miles de viviendas que han mejorado, los miles de hogares que ahora cuentan con baños y cocina como la gente, la cantidad de colegios que han sido ayudados a construir, las salitas a lo largo y a lo ancho del país con el Plan de “Argentina Trabaja” y sus cooperativas.

Y hoy estamos lanzando este nuevo plan, el del “Cooperar” en el proyecto educativo. El proyecto educativo que más ha invertido en toda la historia de la República Argentina. No solamente desde una punta hasta la otra, porque hemos declarado obligatoria la educación, desde los cuatro años. (APLAUSOS).

Por eso, hoy, estamos lanzando este plan de construcción, de 15.000 cooperativistas, que van a construir 400 salitas, de cuatro años, en los lugares más vulnerables del país, donde está el 66 por ciento de los chicos que todavía no ha ingresado a jardín, porque no estamos en cualquier lugar. (APLAUSOS). 

A través de una política de seguimiento territorial, a partir de una política de seguimiento estadístico, podemos detectar los lugares más vulnerables y allí aplicar focalizadamente las políticas de Estado, que no son asistencialista, al contrario son fundamentalmente de elevar a la sociedad, de provocar movilidad social ascendente, son de promoción social y lo hacemos entre los trabajadores del ministerio de Desarrollo Social, que ponen los salarios.

Un salario, que a partir también, del primero de noviembre, pasa de 2.000 pesos a 2.600 pesos,  más 233 pesos en concepto de Monotributo y aportes.

Trabajo y dignidad para un prototipo que, además, va a contar con dos salitas, con dos habitaciones. Esta es la Argentina que queremos, el plan de construcción se va a lanzar, en enero, los trabajadores comienza a percibir su nuevo salario, a partir del primero de noviembre, para todos los cooperativistas. (APLAUSOS).

Detalles al margen: las salitas van a ser de 50 metros cuadrados, con capacidad para 25 niñas y niños. Yo no sé si tenemos algún planito por ahí para mostrarlo. Acá tengo un planito precioso, si lo toma la cámara. ¿Dónde estás? Acá, son 500, y 500 dije 400, me corrige mi cuñada, bueno son 500, van a tener que laburar más, che. Son 500 salitas. (APLAUSOS).

Pero acá no se regala nada, porque en este salario la productividad se cuenta y por eso la productividad se aumenta de 450 a 800 pesos y el presentismo de 350 a 600 pesos.

Sería bueno que todos tomaran nota de que la productividad y el presentismo deben ser premiados y son el instrumento que premia porque no es lo mismo el que va a laburar todos los días, que el que se toma licencia y aprovecha por allí.

Yo no digo que alguien no pueda enfermarse, pero la verdad que tenemos que colaborar con mayor presentismo y mayor productividad en todas las áreas. (APLAUSOS).

Y también, hoy, hemos entregado a tres universidades nacionales (a la Universidad Nacional de Buenos Aires, la de Quilmes y a la de San Martín) recursos – desde el ministerio de Educación – para tres Escuelas Técnicas, de nivel industrial, para una mayor capacitación.  (APLAUSOS).

Fíjense qué Argentina: primero, la Argentina de los años 90, que había eliminado las Escuelas Técnicas, salvo en Santa Cruz, donde siempre las mantuvimos.

Luego, a partir del año 2003, se volvieron a reinstalar las Escuelas Técnicas, pero las universidades nacionales, incluidas la Universidad Nacional de La Plata, tenían colegios dependientes, pero eran colegios o liceos de señoritas o colegios nacionales, o el Comercial “Carlos Pellegrini”, por primera vez las universidades nacionales, incorporan Escuelas Industriales, con carácter universitario.

Toda una definición política que deja atrás a una universidad enciclopedista y aislada de las necesidades de un modelo de desarrollo de producción para unirse, definitivamente, a la sociedad y al crecimiento de un modelo productivo.

Qué hablar del Plan Sumar. El Plan Sumar yo lo veía recién, Nacer y Sumar porque  – por una cuestión biológica – primero hay que nacer, ¿no? Así que primero vino Nacer y después Sumar para cubrir a todos los niños y niñas hasta los 19 años, y a las mujeres hasta los 64 con el Plan Sumar, que ha significado en término de salud y de prevención de la salud, ni qué hablar, por supuesto, de los otros planes de vacunación, de los cuales ya tenemos hoy un calendario de 19 vacunas nacionales, de las cuales 13 vacunas fueron incorporadas, durante nuestra gestión. (APLAUSOS).

Nunca pincharon tanto a la gente, como en nuestra gestión, pero pinchadas por los buenos motivos, por los buenos y sanos motivos.  (APLAUSOS).

Algunos datos, recién nos decía Mauricio Closs, el Gobernador de Misiones, cómo por la aplicación de estas políticas preventivas se redujo la mortalidad infantil. Mortalidad infantil, que en el año 2003, era – en todo el país – del 16,5 por 1.000 y que hoy está en el 10,8 por 1.000, inclusive en la provincia de Misiones en 9,8, un punto por debajo de la media nacional. (APLAUSOS).

Y es tan importante porque había un fuerte desequilibrio.

Mauri nos contaba que tenía más de 16 puntos por 1.000 de mortalidad infantil y merced de estas políticas preventivas hemos logrado estos resultados. También en la mortalidad materna, en las madres que se morían: en el año 2003, el 4,3 por 10.000 mamás morían y, hoy, hemos logrado bajar un punto.

Cuántas miles de mamás y cuántos miles de niños que ya no mueren en la República Argentina porque le falta la prevención y la cobertura sanitaria. Está el Estado allí tendiendo la mano, cubriendo las necesidades. (APLAUSOS).

No quiero olvidarme de ningún dato, este Plan de Nacer más Sumar incluye a más de 12 millones de personas, en la República Argentina, a 4.200.000 mujeres; adolescentes 3 millones y medio; niños, de seis a 9 años, 1.800 mil y de cero a cinco años, 3.000.000 de niños, más de 55 millones de prestaciones brindadas.

Es muy importante porque, tal vez, si vos tenés una obra social o recursos esto no impresione, pero hay gente que – como explicaba la mamá de Anabela – cuando le descubrieron una cardiopatía congénita se desesperó y tuvieron que viajar a Resistencia y allí encontraron respuestas.

Y a mí me emociona mucho porque el programa de cardiopatía congénita – como obligación del Estado – lo introduje cuando asumí como Presidente, en el año 2007, y habían listas de chiquitos de hasta dos y tres años para operar a chiquitos con cardiopatías congénitas y hoy no tenemos a ningún niño, en la República Argentina esperando para que lo operen del corazón. (APLAUSOS).

Es más, más de 2 mil millones de transferencias de las provincias, 255 millones en equipamiento de ambulancias y bueno, cómo incidió favorablemente todo esto en la disminución de la mortalidad.

Pero a mí me gustaría hoy anunciarle, también, tuvo mucho impacto el tema de las Asignaciones por Embarazo y Asignación Universal por Hijo, porque si no tenés los controles no cobrás la Asignación, con lo cual la Asignación te obliga a cuidar a tu hijo y a educarlo para llevarlo… y al embarazo, también.

Porque alguna vez alguien dijo, no sé qué cosa de la Asignación Universal por Hijo, que mejor no quiero recordarlo, es que hay gente, que durante muchos años, no tuvo la socialización que exige la sociedad.

Vos no nacés aprendiendo cómo cuidar un hijo y  si nunca recibiste ningún rudimento, ninguna educación de que a tu hijo lo tienes que atender, que te tenés que atender, durante el embarazo, que te tenés que hacer los controles y demás esos procesos de socialización y de culturización, que muchas veces nos faltaba porque la gente vivía abandonada de la mano de Dios y porque se había decretado que el Estado no servía para nada, y que por lo tanto la gente se la tenía que arreglar como pudiera, la ley del más fuerte, la ley de la selva, esa era la que imperaba y nosotros vinimos a poner otra ley: la de la Justicia, la de la equidad y la de la igualdad, que es la que debe primar en toda sociedad democrática y civilizada. (APLAUSOS).

Acá Juan, que no puede con su academia, me acompañó muchos testimonios de gente muy importante: del decano de la Facultad de la Escuela de Salud Pública de Harvard; del asesor principal de Salud Global, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de Noruega; bueno de la profesora de Economía de Medicina Tropical de Bélgica; de Timothy  Evans, director de Salud, Nutrición y Población del Banco Mundial, bueno de un montón de gente muy importante en el mundo, que habla maravillas de la Argentina y de este Plan Nacer y Sumar.

¿Qué cómo ustedes no lo leen en los diarios y lo miran en la televisión? Están locos, que van a encontrar a alguien que hable bien de nosotros en la televisión o en los diarios. ¡No! Pero seguramente vamos a hacer un corto publicitario para que se enteren también cómo nos ven desde afuera todas estas gentes. (APLAUSOS).

Y en marzo de 2014, también 32 países visitaron a la Argentina para conocer el Plan Sumar. Hoy ampliamos la inversión, hoy anunciamos también la ampliación del Plan Sumar, desde el mes de julio aumentamos a las provincias un 180 por ciento. Esto implica 1.500 millones más para el período julio 2014 a diciembre de 2015.

También para la cobertura de cardiopatías congénitas – como la de Anabela – con un nuevo equipamiento. Ya no será necesario, en muchos casos, hacer la operación a tórax abierto, sino que merced a la aparatología que hemos comprado, se podrá hacer de una manera con máximo estándar de calidad.

Bueno eso que se lo pregunte a Manzur algún periodista, y él se lo va a explicar después con mayor conocimiento.

Vamos a entregar equipamiento para fortalecer el diagnóstico, no vamos a tener que esperar que el chico nazca, para saber que tiene una cardiopatía congénita, lo vamos a poder saber en el seno de la madre, y por lo tanto hacer verdadera prevención, con la nueva aparatología que estamos incorporando, va a ser en todo país.

Y también en este banco de dispositivos es un procedimiento, les voy a leer textualmente porque es un tema muy técnico y científico, es un procedimiento sencillo, que permite corregir ciertas cardiopatías sin necesidad de abrir el tórax, se evita una internación prolongada, todo lo que significa las infecciones o enfermedades intra-hospitalarias, los niños se reincorporan – escuchen – con estos aparatos a las 48 horas de ser re-intervenidos se reincorporan a la actividad escolar.                 

Pero además, además de esta cardiopatía congénita, como la que tenía Anabela del Chaco, incorporamos 3 enfermedades congénitas, patologías congénitas más que no estaban incluidas en este plan de prevención.

Una, no les voy a decir el nombre científico porque no voy a entender nada, labio leporino. Vamos a tratar en todos los chiquitos el tema del labio leporino. Voy a decir el nombre científico para que después nadie me critique: FLAP, porque es fisura labio alveolo palatino. Era imposible que me acordara. Por eso dije.

También, incorporamos el pie bot. ¿Qué es el pie bot? Los nenitos que nacen con los piecitos para adentro, torcidos. Esos también van a estar incorporados al plan. Y también, los niños con displasia congénita de cadera.

¿Qué significa esto en términos de vida? ¿Cuántas Anabelas, cuántos chiquitos nacen por año con estas patología sin obra social? Estamos hablando de chiquitos que no tienen obra social, chicos que van a ser alcanzados por esta nuevas medidas de salud.

Por año nacen sin obra social, 400 niños con labio leporino, si no está el Estado, no los van a tratar; 250 niños con pie bot, con los piecitos torcidos y 590 niños con displasia congénita de cadera. Todos ellos ya tienen la cobertura a partir del Plan Nacer y Sumar.

Fueron premiados también por el Foro de Salud de Ginebra, en Suiza, por un prestigioso jurado independiente.

¿Pero saben qué? Nos parece bárbaro Juan, pero el premio más grande al que podemos aspirar, no lo dan las academias, el premio más grande al que podemos aspirar, es la salud de nuestro pueblo, fundamentalmente, que la gente se sienta parte de una sociedad, parte de un país que no le suelta la mano cuando está en dificultades, sino que acude en auxilio, en ayuda y en protección de sus problemas.

¿Y esto es gratis? Por supuesto que no, este es un plan financiado, esto lo digo como aviso parroquial casi, pero hay que decirlo también, porque todo el mundo cree que esto se hace zapateando el piso y que surgen los recursos. No, todo esto se hace con financiamiento del Banco Mundial. Por este plan y otros planes que tiene el Estado financiados por el Banco Mundial.

Por ejemplo, en el día de la fecha, hemos pagado 150 millones de dólares, precisamente al Banco Mundial, por planes como el Plan Nacer, como tantísimos otros planes en materia de infraestructura y en materia que tiene que ver con el crecimiento de la República Argentina.

Y la verdad que es un día también muy especial, no solamente en la educación y en la salud, sino también en lo que es emprendimiento productivo.

Recién estábamos viendo en Misiones un ejemplo muy particular, el de un sindicato, el sindicato que agrupa a los trabajadores y trabajadoras de la televisión argentina, que construyó, con una inversión superior a los 200 millones de pesos, un hotel de 5 estrellas superior en medio de la selva misionera y lo hizo a partir del año 2007.

Obviamente, que se debió a una buena administración por parte de las autoridades del sindicato, pero para poder administrar bien los recursos, primero tenés que tener los recursos y los trabajadores en el gremio.

Y para tener recursos y trabajadores, tenés que tener un modelo de país que haga del trabajo registrado y de los trabajadores, un objetivo esencial.

Por eso yo felicito a los que aprovechan la oportunidad, la oportunidad que significa tener un modelo político, económico, social y cultural que vuelve a poner en valor el trabajo.

Pero además este sindicato no solamente lo prevé como algo para sus afiliados, sino también con inteligencia lo ve como un instrumento productivo y también lo va a explotar para obtener recursos para seguir manteniendo, precisamente, los planes de seguridad social de se sindicato. De esa manera se debe administrar también en la República Argentina y en todos los sindicatos.   

Los felicitamos, porque cuando tenemos que criticar, criticamos, pero cuando tenemos que felicitar, también felicitamos. Un modelo realmente. Un hotel, estuve mirando las fotos, en realidad, lo inauguran el 17 de octubre, vaya a saber por qué cosa, no sé, pero…pura coincidencia.

Lo inauguran el 17 e octubre pero realmente es un hotel impresionante de un nivel internacional, tan internacional precisamente que una cadena internacional se hace cargo de su administración.

También hoy, en la provincia de San Juan, en la querida provincia de San Juan, inauguramos lo que ha sido calificado como la obra vial del año: los 87 kilómetros que faltaban de la Ruta 150, que une la ciudad de Porto Alegre, sobre el Atlántico, en Brasil, hasta Coquimbo, Chile. Esto lo hemos hecho con una inversión por parte de Vialidad Nacional de más de 1.200 millones de pesos.

Ahora sí, ahora queda pendiente la obra de paso entre la montaña que es Agua Negra. Pero para esta obra de esta ruta, debimos volar montañas, debimos hacer mallados sobre las montañas también para que no se desmorone la tierra y por eso la han caracterizado, no solamente por su carácter de integración bioceánica, sino por la obra de ingeniería que ha sido extraordinaria y quiero felicitar a Vialidad Nacional, a la secretaría de Obras Públicas y al ministerio de Planificación Federal que han llevado adelante esta obra importantísima.

Como sé que hay muchos trabajadores también de Tecnópolis y estamos en este lugar, que algunos creyeron que iba a durar una temporada, ¿y saben qué?

Vino a quedarse en la República Argentina porque esto no es un lugar para venir a entretenerse o a divertirse, que está bueno hacerlo, también es de recreación porque la recreación es un valor muy importante para nosotros.

Pero por sobre todas las cosas, es el símbolo de la Argentina que queremos, una ciudad de tecnología, una ciudad de innovación, una ciudad de educación, donde no solamente nos paseen los animales, sino que nos pasee la ciencia y, fundamentalmente, que aprendamos todos los días cosas nuevas los argentinos porque hay un mundo nuevo que descubrir y tenemos que descubrir ese mundo y tenemos que apoderarnos de ese mundo nuevo del conocimiento para transformarla en innovación, en desarrollo, en investigación, en crecimiento económico, en inversión y en competitividad de la economía.

Y ya llevamos más de 4 millones de personas que visitan Tecnópolis y todavía falta y quiero felicitarlos a todos porque realmente ha habido un crecimiento más que importante.

Esta obra, les decía, y que podemos ver las imágenes de lo que fue la construcción de la ruta que fue tan, pero tan importante.

Y la infraestructura, la infraestructura que ha generado la República Argentina desde el año 2003, desde aquel año 2003, por acá tengo los números y no quiero equivocarme, pero en el año 2002 habíamos llegado al nivel más bajo de inversión en infraestructura, 255 millones de dólares. El más alto de la serie había sido en 1991 con 2.404 millones de dólares, para decirlo en moneda constante.

En realidad, de constante no tiene nada porque el dólar tiene tanta inflación como cualquier otra moneda, pero lo que pasa es que los números los manejan ellos y la reserva también, se la trasladan a todos los otros países.

Pero bueno, dejémoslo ahí porque no vamos a entrar ahora en una gran discusión económica pero esto es así.

De aquellos 255 millones de dólares en infraestructura, hoy en el año 2014 en el Presupuesto, tenemos más de 14.800 millones de dólares en inversión de infraestructura, infraestructura que nos convierte en materia de inversión pública…

Porque quiero decirles algo, en materia de inversión pública, la Argentina es una de las más altas de toda la región. A diferencia de otros países de la región, donde es mucho más alta la inversión privada, en la Argentina lo que es más alto es la inversión pública.

Y sino, les voy a decir algunos números de la CEPAL: de 2.89 del PBI, en la República Argentina en materia de inversión en infraestructura, 2,33 por ciento corresponden a inversión estatal. ¿Cuánto invierten los privados? Solo el 0,56 por ciento. Sin embargo, hay otros lugares, como por ejemplo, Uruguay, donde la inversión pública es el 0,20 y la inversión privada respecto de PBI, es un PBI más chico que el de nosotros, es del 4.88.

Por eso, no se pueden comparar muchas cosas y, sobre todo, cuando en algunos países si vamos a ver cuál es la inversión privada, nos vamos a encontrar con que son muchísimos argentinos los que también invierten por ejemplo allí.

No nos parece mal, nos parece bien, siempre buena es la inversión. Pero lo importante es tener en claro, fundamentalmente, todos estos números que, primero, parecen cifras frías, pero que son, en definitiva, las cifras que permiten que hoy estemos anunciando todo lo que hemos hecho, todo lo que vamos a hacer, todo lo que inauguramos hoy.

Y vale la pena también referirse a que muchas veces nos quieren asustar. Hoy leíamos un título en un diario y me encantó cómo fue refutado por el ministerio de Trabajo. Un diario que dice que la mayoría de los trabajadores son informales, un disparate total.

Porque estamos cansados ya de escuchar o de ver impresos números y cifras donde nadie nos explica cómo salen, de dónde salen, cuáles son los datos científicos.

¿Pero saben cuál es el objetivo? Es muy claro, asustar para ajustar. Y la verdad que esa frase que acuñó el ministerio de Trabajo, dando la cifra del 33,1 de informalidad, del más bajo de las últimas décadas en la República Argentina porque hemos generado millones de puestos de trabajo.

Y, además, aquellos que asustan con el fantasma de la desocupación, también queremos decir que tenemos la tasa en materia de desvinculación de empleo, ¿qué es la tasa de desvinculación de empleo que es una estadística que lleva adelante el ministerio de Trabajo?

Vos te podés desvincular del trabajo o porque te despidieron y porque te jubilaste o porque pasaste a otro trabajo propio o por cuenta propia. Tenemos la tasa de desvinculación de empleo, más baja de los últimos años y esto se debe a una política de inclusión, de permanente promoción de la demanda para sostener el trabajo de planes, tales como lanzamos PROCREAR AUTO, tales como AHORA 12, como todas las políticas de inclusión, como esta también que estamos aquí hoy con el tema de las cooperativas.

Porque la idea no es asustar, a los argentinos los asustaron durante demasiado tiempo, los argentinos necesitan dirigentes que los ayuden a no tener miedo; los argentinos necesitan dirigentes que los sigan llevando por el camino del trabajo, del hacer, de la construcción y no de la destrucción o la crítica por la crítica permanente.

Queremos, fundamentalmente, competir pero en la base de quién hace mejor las cosas, no quién las rompe primero, porque eso no le sirve a ningún argentino, eso no le sirve al país.

Por eso, con toda la fuerza que ustedes tienen, con la fuerza de Ellas Hacen, con la fuerza de los trabajadores y trabajadoras de las salud, con la fuerza de la educación, con la fuerza de la productividad, con la fuerza de los trabajadores, con todo eso vamos a seguir construyendo una Argentina como la que venimos construyendo desde hace más de una década, en la etapa, tal vez, más promisoria en generación de trabajo, de empleo, de prevención de salud, de beneficios y de inclusión social.

Por eso, quiero agradecerles a todos ustedes, a todas las mujeres de Ellas Hacen, a las enfermeras que también están por allí, permítanme los hombres y no se enojen, no se enojen porque no es una posición de género, simplemente, tal cual lo dije el otro día, son las mujeres siempre las que primero pierden o el trabajo o la casa o la protección del hombre que se va, son las que tienen que apechugar.

Por eso, es muy importante siempre que las políticas tengan en cuenta la vulnerabilidad de la mujer en una sociedad donde dicen que somos iguales a los hombres, pero ustedes saben que somos todavía un poquito menos iguales que ellos y por eso tenemos que seguir bregando, trabajando, luchando y llevando las banderas siempre bien en alto y adelante, para no desfallecer en la tarea, para que no nos amarguen la vida, para que nadie nos asuste, para que no nos roben los sueños, las ilusiones y las esperanzas, de esos sueños que hemos construido y que muchos los cuales se han hecho realidad en todos estos años.

¡Vamos por más, por más sueños, por más trabajo, por más realizaciones, por más utopías, por más Argentina, por más igualdad, por más Patria para todos!

Muchas gracias, los quiero mucho y hasta siempre.

Muchas gracias. (APLAUSOS)


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