LO MAS RECIENTE

noviembre 29, 2005

CLIP


Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

La Presidenta Cristina Fernández visitó la Villa 20 de Lugano

julio 2, 2015

02–07–2015, Buenos Aires: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner visitó este mediodía la Villa 20 de Lugano, donde recorre un local de “Proyecto de Comunidad” y dialoga con los niños y jóvenes que participan del programa “Robótica para Educar” dentro del Proyecto Atalaya Sur.


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

CFK. Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario. Transmisión Completa

julio 1, 2015

01–07–2015, Casa Rosada: Cristina Fernández de Kirchner encabezó el acto de firma de ese Convenio Colectivo de Trabajo de Universidades, premió a científicos argentinos, entregó la netbook número 5 millones y destacó el inicio de obras en Mar del Plata.

Hoy siente un gran orgullo como egresada de la universidad publica nacional y gratuita por haber firmado el convenio con las 54 universidades públicas nacionales. Esto es inédito, no ha sido una tarea fácil, fueron seis años. Lo dijo al iniciar su discurso en la Casa Rosada y transmitido por Cadena Nacional.

Es importante hacerlo porque no son solo los derechos de los trabajadores sin por las obligaciones de exámenes psicofísicos periódicos. Esto debería darse como en los políticos que es cada dos años, por ejemplo. “Se trata de mecanismo de evaluación periódica, algo inédito”.

Pero no solo esto sino las 15 nuevas universidades que hemos creado. Recordó que se aumentó en casi un 50 por ciento el plantel de docentes en todo el país y un 60,66 en los no docentes.

Había siempre un reclamo permanente de los salarios, y a partir de ahora se muestra que los incrementos salariales que tuvo el sector 1.267% más con dedicación exclusiva. También un 33% más de estudiantes 93% de egresados más universitarios

Lo que hemos destinando en recursos 0.5 del PBI en 2001, hoy es el 1% del PBI que es un PBI que se ha duplicado 42.117 millones es lo presupuestado para las universidades nacionales, un aumento del 2014 %, si a esta política universitaria que tiene que ver con el despliegue del entramado geográfico se le suma lo que ha significado el reconocimiento docente y como se ha expandido el sistema de becas, ciencia y tecnología han tenido en esta gestión.


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

¿Cómo afectan las redes sociales a nuestra salud mental?

julio 1, 2015

Originalmente publicado en Un día 2.0:

Muchos son los estudios que han enfatizado los efectos negativos que tienen las redes sociales sobre nosotros. Quizás, uno de los más famosos fue el realizado por Brian Jung, Doctor en Filosofía de la Universidad de Wisconsin en Milwaukee, en la revista Chron, el cual destacaba 4 efectos negativos inherentes a las redes sociales:

Ver original 647 palabras más

Grecia. Referéndum. El problema ahora lo tiene Europa

junio 28, 2015

Después de varias semanas donde las negociaciones avanzaron y retrocedieron, el Primer Ministro griego dio un golpe de timón que puede cambiar todo, al convocar a un referéndum para que sean los ciudadanos quienes evalúen si la propuesta de acuerdo con la troika (FMI, banco central europeo y Consejo europeo) es o no aceptable.

tsipras

Por Federico Vázquez.

La última propuesta que la troika había acercado a Grecia implicaba una fuerte suba del IVA en alimentos, un aumento de la edad jubilatoria y un superávit mayor al 1% del PBI, lo que significa un nuevo recorte de 3.000 millones de euros.

La jugada de Alexis Tsipras cambia todo el escenario y abre una dinámica inédita no sólo para los griegos sino para toda Europa. Hasta esta convocatoria al referéndum, las negociaciones sólo tenían la participación de los gobiernos involucrados y “equipos técnicos” de los organismos de crédito. La voz de los ciudadanos de a pie quedaba siempre fuera de cualquier consideración, a lo sumo se hacía presente en las protestas callejeras, nunca como parte de la decisión.

En un mensaje directo por televisión, Tsipras comunicó a los griegos que “los acreedores nos piden medidas que perjudicarán a los trabajadores, los pensionistas; nos reclaman recortes de los sueldos públicos y una subida del IVA”.

El momento del anuncio, aún con su carácter tal vez irreversible, está dentro de un taimming negociador: hasta el próximo domingo 5 de julio, cuando se llevaría a cabo el referéndum, hay tiempo para que Europa presente una nueva propuesta aceptable para el electorado griego. En ese caso, el gobierno de Tsipras pasaría de llamar a votar por el No a votar afirmativamente.

Este es el nudo de la cuestión: por primera vez en la historia, el poder hegemónico de Europa y Alemania no se enfrenta solo a un gobierno, al cual puede condicionar, extorsionar, presionarlo de mil maneras, sino al voto popular. Desde el viernes, los portales de noticias europeos dan cuenta de los alaridos de espanto que semejante cosa genera en los “líderes” europeos.

La primera reacción del Eurogrupo fue cerrarse sobre sí mismo. Pocas horas después de la convocatoria de Tsipras, anunció la ruptura de las negociaciones.

La acusación contra Tsipras es tosca: se trataría de un izquierdista irracional que pretende sacar a Grecia de la Unión Europea y el Euro. Pero la verdad es que desde que asumió a comienzos de año, sólo se dedicó a negociar un posible acuerdo, intentando llegar a un punto intermedio donde Grecia pueda, aún manteniendo muchas de las restricciones y ajustes exigidos, respirar un poco y curar algunas de las heridas sociales que dejó la crisis.

Alemania y la troika, enceguecidos en su papel de control sobre las soberanías nacionales, siempre reclamaron a Grecia que diera un paso más en el ajuste. El sadismo llegó al punto de pedirle a Grecia que aumentara el IVA a los alimentos de primera necesidad, que el gobierno había protegido con una tarifa baja, del 6%. Le pedían que lo lleve al nivel general del 23%, en un contexto donde miles de familias están sin ingresos o con pensiones de 700 euros.

Frente a semejante panorama, el gobierno de Tsipras entendió que debía volver la cara y preguntarle a su sociedad si estaba dispuesta a semejante sacrificio. Como cualquiera que lleva adelante una negociación por otro y frente a un resultado adverso no sigue apostando por su cuenta, sino que consulta con el representado para ver cómo siguen.

Así, mientras muchos ponen el acento en qué hará Grecia, la pregunta más interesante es que hará Europa. Si persiste en exigir una rendición total, puede terminar perdiendo a un socio y dejando al Euro en la cuerda floja. Si recapacita y llega a un acuerdo razonable, toda una era de inflexibilidad y poder despótico alemán también habrá terminado.

Por el contrario, sea con ruptura o con acuerdo, el gobierno de izquierda de Alexis Tsipras saldrá de esta coyuntura con un horizonte menos asfixiante que el que transitó desde hace 6 meses. La democracia y la consulta a los ciudadanos es una pócima mágica que produce milagros.

Fuente: El destapeweb


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Psicoanálisis y filosofía sin seriedad

junio 25, 2015

“¿Sabés el chiste de…?”

Mediante chistes y más chistes, Slavoj Zizek escribe sobre cuestiones como el Otro del Otro, la caída del Edén, el vínculo entre la visión del sexo femenino y “la realidad precolonial”, la metáfora, la metonimia, la fantasía fundamental y la versión actual del argumento de que “hoy mejor no…, me duele la cabeza”.


 Por Slavoj Zizek *

zizekchistesUno de los mitos más extendidos de la última época de los regímenes comunistas de Europa del Este era que existía un departamento de la policía secreta cuya función era (no reunir, sino) inventar y poner en circulación chistes políticos contra el régimen y sus representantes, pues eran conscientes de la positiva función estabilizadora de los chistes (los chistes políticos le proporcionan a la gente corriente una manera fácil y tolerable de desahogarse, de mitigar sus frustraciones).

Aunque se trata de un mito atractivo, pasa por alto un rasgo rara vez mencionado pero sin embargo crucial de los chistes: parece que siempre carecen de autor, como si la pregunta “¿quién es el autor de este chiste?” fuera imposible.

En su origen, los chistes “se cuentan”, siempre ocurre que ya se han “oído” (recordemos la proverbial expresión “¿Sabes el chiste de…?”).

Ahí reside su misterio: son idiosincrásicos, representan una singular creatividad del lenguaje y sin embargo son “colectivos”, anónimos, sin autor, de repente aparecen de la nada.

La idea de que tiene que existir un autor es convenientemente paranoica: significa que tiene que haber un “Otro del Otro”, del anónimo orden simbólico, como si el mismísimo poder generativo del lenguaje, contingente e insondable, tuviera que personalizarse, localizado en un agente que lo controla y en secreto maneja los hilos.

Por eso, desde la perspectiva teológica, Dios es el bromista supremo. Esa es la tesis del delicioso relato de Isaac Asimov “El bromista”, acerca de un grupo de historiadores del lenguaje que, a fin de sustentar la hipótesis de que Dios creó al hombre a partir de los monos contándoles a éstos un chiste (les contó a los monos, que hasta ese momento simplemente habían intercambiado signos animales, el primer chiste que hizo nacer el espíritu), intentan reconstruir ese chiste, la “madre de todos los chistes”.

(Por cierto, para un miembro de la tradición judeocristiana, esta labor es superflua, puesto que todos sabemos cuál era ese chiste: “¡No comas del árbol del conocimiento!”, La primera prohibición, que, claramente, es un chiste, una desconcertante tentación cuyo sentido no está claro.)

Herida terrible

Hay un chiste agradablemente vulgar acerca de Cristo: la noche antes de que lo arresten y lo crucifiquen, sus seguidores comienzan a preocuparse: Cristo todavía es virgen; ¿no sería bonito que tuviera una experiencia un poco agradable antes de morir?

Así que le piden a María Magdalena que vaya a la tienda donde Cristo está descansando y lo seduzca; María dice que lo hará encantada y entra, pero cinco minutos después sale chillando, aterrada y furiosa.

Los seguidores de Cristo le preguntan qué ha pasado, y ella les contesta: “Me he desvestido poco a poco, he abierto las piernas y le he enseñado el coño a Cristo; él se lo ha quedado mirando y ha dicho: ‘¡Qué herida tan terrible! ¡Deberíamos curarla!’, y suavemente ha colocado encima la palma de la mano”.

Así que hay que andarse con ojo con la gente demasiado empeñada en curar las heridas de los demás: ¿y si uno disfruta de su propia herida? Justo de la misma manera, la curación directa de la herida del colonialismo (regresar con todas las de la ley a la realidad precolonial) sería una pesadilla: si los indios de hoy en día se encontraran en la realidad precolonial, sin duda proferirían el mismo grito aterrado de María Magdalena.

Terrible jaqueca

La lógica de la tríada hegeliana se puede transmitir perfectamente mediante las tres versiones de la relación entre el sexo y las jaquecas.

Comencemos con la escena clásica: un hombre quiere tener relaciones con su mujer, y ella le contesta: “Lo siento, cariño, pero tengo una terrible jaqueca, ¡ahora no puedo hacerlo!”.

Esta posición de arranque es negada/invertida con el apogeo de la liberación feminista: ahora es la esposa la que exige sexo, y el pobre hombre, cansado, el que contesta: “Lo siento, querida, tengo una terrible jaqueca…”.

En el momento concluyente de la negación de la negación que de nuevo invierte toda la lógica, transformando esta vez el argumento en contra en un argumento a favor, la mujer afirma: “Cariño, tengo una terrible jaqueca, ¡así que vamos a hacerlo para que se me pase!”.

Y uno incluso puede imaginar un momento bastante depresivo de negatividad radical entre la segunda y la tercera versión: tanto el marido como la mujer sufren jaqueca, y acuerdan simplemente tomarse una taza de té.

Para la profe

Existe un chiste bosnio contemporáneo bastante vulgar acerca de la popular pieza para piano de Beethoven Für Elise (Para Elisa), que se ríe de los “ilustrados” profesores de Europa occidental enviados para civilizar a los bosnios “primitivos”.

En un instituto de secundaria, durante la clase de historia de la música, una profesora afirma que no estudiarán a Beethoven de la forma tradicional, aprendiéndose los datos, sino de una manera creativa: cada alumno mencionará una idea o una imagen y a continuación una pieza de Beethoven que encaje con ella.

La primera en hablar es una chica tímida que dice: “Un hermoso prado verde delante de un bosque, con un ciervo bebiendo agua de un arroyo… ¡La Sinfonía Pastoral!”.

A continuación le toca a un chico: “¡Una guerra revolucionaria, heroísmo, libertad… ¡La Heroica!”.

Finalmente un muchacho bosnio dice: “¡Una pija grande, gorda, dura y erecta!”. “¿Y para quién es eso?”, pregunta molesta la profesora. “Para Elisa.”

El comentario del muchacho obedece a la lógica del significante fálico que “sutura” la serie, no porque mencione de manera explícita el órgano, sino porque concluye la serie mediante un desplazamiento de la metáfora a la metonimia: mientras los dos primeros alumnos proporcionan un significado metafórico (la Sinfonía Pastoral significa/evoca un prado con un arroyo, etc.), la pija erecta mencionada por el muchacho bosnio no significa ni evoca a Elisa, sino que se pretende utilizarla para satisfacerla sexualmente.

(La implicación obscena extra, naturalmente, es que la propia profesora pasa hambre sexual, necesita un buen polvo para dejar de molestar a sus alumnos con tareas estúpidas.)

El factor

Hace un par de años, las feministas eslovenas reaccionaron con gran indignación al cartel publicitario de una gran empresa de cosmética que producía una loción bronceadora y mostraba una serie de traseros de mujer bronceados a la perfección dentro de unos bañadores ceñidos, acompañados del logo: “Cada una tiene su propio factor”.

Naturalmente, la publicidad se basaba en un doble sentido bastante vulgar: se suponía que el logo hacía referencia a la loción bronceadora, que se ofrecía a los clientes con diferentes factores de protección solar para distintos tipos de piel; sin embargo, todo su efecto se basaba en su evidente lectura machista: “¡Se puede conseguir a cualquier mujer, sólo con que el hombre conozca su factor, su catalizador específico, lo que la excita!”.

El argumento freudiano referente a la fantasía fundamental sería que cada sujeto, masculino o femenino, posee un “factor” que regula su deseo: “Una mujer, vista desde atrás, a cuatro patas” era el factor del Hombre de los Lobos; una estatua –la de una mujer sin vello púbico– era el factor del célebre crítico inglés John Ruskin; etcétera, etcétera.

No hay nada elevado en nuestra conciencia de ese “factor”: dicha conciencia nunca se puede subjetivizar; es misteriosa, incluso horripilante, puesto que de algún modo “desposee” al sujeto, reduciéndolo al nivel de una marioneta “carente de libertad y dignidad”.

“No soy nada”

Hay un viejo chiste judío que le encantaba a Derrida, en el que un grupo de judíos que está en una sinagoga admite públicamente su nulidad a los ojos de Dios.

Primero, un rabino se pone en pie y dice: “Dios mío, sé que no valgo nada. ¡No soy nada!”.

Cuando ha terminado, un rico hombre de negocios se pone en pie y dice, dándose golpes en el pecho: “¡Dios mío, yo tampoco valgo nada, siempre obsesionado con la riqueza material! ¡No soy nada!”.

Tras este espectáculo, un judío pobre, común y corriente, se pone en pie y proclama: “Dios mío, no soy nada”. El rico hombre de negocios le da una patadita al rabino y le susurra al oído con desdén: “¡Mirá qué insolencia! ¿Quién es este tipo que se atreve a afirmar que él tampoco es nada?”.

Excepto tú

El mejor ejemplo de la paradójica dialéctica de la identidad y la similitud son los chistes de los hermanos Marx (“No es extraño que se parezca a X, ¡es que es usted X!”;Este hombre puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se engañe, ¡realmente en un idiota!”.

A partir de él se hace evidente lo rara que resulta la clonación. Supongamos que muere un hijo único muy querido por sus padres y que éstos deciden clonarlo para recuperarlo: ¿no está más que claro que el resultado es monstruoso?

El nuevo niño posee todas las propiedades del fallecido, pero esa mismísima similitud hace que la diferencia sea más palpable.

Aunque parezca exactamente el mismo, no se trata de la misma persona, por lo que es un chiste cruel, un impostor espeluznante; no es el hijo perdido, sino una copia blasfema cuya presencia no puede dejar de recordarnos ese chiste de los hermanos Marx en Una noche en la ópera: “Todo me recuerda a ti: tus ojos, tu cuello, tus labios… Todo excepto tú”.

¿La gallina lo sabe?

Durante décadas, ha circulado entre los lacanianos un chiste clásico para ejemplificar el papel fundamental del conocimiento del Otro: a un hombre que cree ser un grano de maíz lo llevan a un institución mental donde los médicos hacen todo lo posible para convencerlo de que no es un grano de maíz, sino un hombre; sin embargo, cuando está curado (convencido de que ya no es un grano de maíz, sino un hombre) y le permiten salir del hospital, regresa de inmediato, temblando y muy asustado: delante de la puerta hay una gallina y le da miedo que se lo coma. “Pero mi querido amigo”, dice su médico, “sabe perfectamente que no es un grano de maíz, sino un hombre”. “Claro que lo sé”, contesta el paciente, “¿pero lo sabe la gallina?”

Ese es el auténtico meollo del tratamiento psicoanalítico: no basta con convencer al paciente de la verdad inconsciente de sus síntomas: también hay que conseguir que el propio inconsciente asuma esa verdad.

Lo mismo se puede decir de la teoría marxista del fetichismo de la mercancía: podemos imaginar a un burgués asistiendo a un curso de marxismo en el que se explica lo que es el fetichismo de la mercancía. Después del curso, vuelve a visitar a su profesor y se queja de que sigue siendo víctima del fetichismo de la mercancía.

El profesor le dice: “Pero ahora conoce la realidad de la situación, sabe que las mercancías no son más que una expresión de las relaciones sociales, que no hay nada mágico en ellas”.

A lo cual el alumno contesta: “Pues claro que lo sé, pero las mercancías que manejo no parecen saberlo”. A esto apuntaba Lacan con su afirmación de que la auténtica fórmula del materialismo no es “Dios no existe”, sino “Dios es inconsciente”.

* Fragmentos de Mis chistes, mi filosofía, de reciente aparición (ed. Anagrama).

Relacionadas:
Jesucristo juega al golf – Por Slavoj Zizek
El vibrador y la vibradora – Por Slavoj Zizek


Si has disfrutado este post Suscribete al boletin de Novedades de Soy donde no pienso o agregame feeds a tu lector de noticias preferido

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.052 seguidores