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noviembre 29, 2005

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Grave denuncia y detenidos por sobornos y corrupción en el fútbol internacional

mayo 27, 2015

ESCANDALO INTERNACIONAL
“Corrompieron el fútbol por sus propios intereses”

La fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, denunció que “desde 1991, la Concacaf (Confederación de Norte, Centroamericana y el Caribe) y la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) usaron sus posiciones para solicitar sobornos a cambio de derechos de transmisión por televisión y de marketing, y así una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo“. “Era la Copa del Mundo del fraude y hoy les hemos sacado tarjeta roja“, dijo Richard Weber, director del departamento de investigación del IRS, la agencia tributaria norteamericana.


fifaTras la detención en Zurich de 7 altos dirigentes de la FIFA, acusados junto con otros 7 imputados de aceptar sobornos, asociación ilícita y corrupción, cuya extradición reclama Estados Unidos, Lynch destacó que sólo por la Copa América Centenario, que se celebra el próximo año en EEUU, se movieron en sobornos 110 millones de dólares. También consideró afectadas por la trama de corrupción la elección de Sudáfrica como sede del Mundial de 2010 y la elección presidencial de 2011.

El director del FBI, James Comey, por su parte, subrayó el esfuerzo de la investigación, que ha durado años, y señaló que “nadie está por encima de la ley“.

“Es un gran día para los aficionados al fútbol y aún mejor para los que luchan contra el lavado de dinero y la evasión de impuestos“, dijo Richard Weber, director del departamento de investigación del IRS, la agencia tributaria de Estados Unidos.

“No se trata de fútbol, sino de justicia y de cumplir la ley. Lo hicieron buscando su ganancia personal, no por el juego, sino por su propia avaricia“, dijo sobre los acusados, entre quienes hay destacados miembros del fútbol latinoamericano. “Era la Copa del Mundo del fraude y hoy les hemos sacado tarjeta roja“, usó Weber un símil futbolístico.

“Las imputaciones demuestran una corrupción que es rampante, sistémica y profundamente enraizada tanto fuera como aquí en Estados Unidos“, aseguró la fiscal general Lynch, quien supervisó la investigación inclusive antes de ocupar su actual cargo.

Según confirmaron las autoridades estadounidenses, el uruguayo Eugenio Figueredo y Jeffrey Webb (Islas Caimán), ambos vicepresidentes del ente rector del fútbol mundial, están entre los detenidos durante la reunión en que se ultimaban los detalles de la elección del viernes, en las que se perfila como ganador para un nuevo período al actual presidente Joseph Blatter.

Más tarde, la justicia suiza anunció que arrestó a otro directivo, lo que elevó a siete la cifra de apresados, informó el Ministerio de Justicia suizo en un comunicado.

Nueve de los implicados son dirigentes o exdirigentes futbolísticos, mientras que otros cinco son ejecutivos de marketing de Sudamérica y Estados Unidos, entre ellos tres argentinos: Alejandro Burzaco, presidente de Torneos y Competencias, y Hugo y Mariano Jinkis, de Full Play Group.

El Departamento de Justicia estadounidense los acusa de “crimen organizado” y de montar un esquema por el que se pagaronmás de 150 millones de dólares en sobornos para obtener lucrativos derechos mediáticos y de marketing en torneos de fútbol internacional“.

Además de Figueredo y Webb, actual presidente de la Concacaf (Confederación del Norte, Centroamérica y el Caribe), también están acusados de formar parte de la trama el paraguayo Nicolás Leoz, el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el venezolano Rafael Esquivel, el triniteño Jack Warner y el británico Costas Takkas.

Aunque no se confirmaron los nombres de los detenidos, seis de los involucrados fueron detenidos en Zurich, según confirmó el gobierno suizo. La Justicia estadounidense, por su parte, aseguró que Webb está entre los arrestados. Según pudo saber la agencia dpa, Esquivel, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, también se encuentra entre los detenidos.

Li y Rocha son presidentes de sus respectivas federaciones, mientras que Marín era jefe hasta hace apenas unas semanas de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Figueredo fue relevado también recientemente como presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Según el comunicado de los investigadores, la mayoría de los cargos son por los sobornos pagados para obtener derechos sobre partidos y torneos en la zona Concacaf y Conmebol, clasificatorios para el Mundial, la Copa América Centenario de 2016, la Copa América, la Copa Libertadores y la Copa do Brasil, organizada por la CBF.

“Otras tramas están relacionadas con el pago y recibo de sobornos por el patrocionio de la CBF por parte de una gran empresa de ropa deportiva estadounidense, la selección del país anfitrión del Mundial 2010 y la elección presidencial de la FIFA en 2011“, advirtió.

Los implicados se enfrentan a la extradición a Estados Unidos, donde podrían ser condenados a penas de hasta 20 años de prisión por fraude, lavado de dinero y obstrucción a la justicia. “Además -advierten los fiscales- Eugenio Figueredo se enfrenta a un máximo de diez años de cárcel por fraude y podría perder su nacionalidad estadounidense“.

Tres de los cinco ejecutivos de marketing implicados son argentinos, entre ellos Alejandro Burzaco, presidente de Torneos y Competencias, y Hugo y Mariano Jinkis, de Full Play Group. Los otros dos empresarios son el estadounidense Aaron Davidson, presidente de Traffic Sports USA; y el brasileño José Margulies, de Valente Corp. y Somerton.

Casi en simultáneo, y en una causa paralela, la fiscalía suiza abrió una investigación por indicios de criminalidad en la concesión de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, por lo que se incautaron de datos electrónicos y documentos en la sede central de la FIFA.

Los investigadores sospechan de la existencia de negocios fraudulentos y lavado de dinero, aunque las investigaciones no se dirigen contra nadie en concreto. La fiscalía ordenó también a “diversos entidades financierassuizas que se le suministren los datos bancarios de los involucrados.


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Blog vs Red Social: El Camino más Rápido al Éxito

mayo 27, 2015

Originalmente publicado en Ornitorrinco Digital:

Blog vs Red Social El Camino mas Rapido al exito

¿Es mejor un blog o una cuenta de Twitter/página de Facebook para efectos de fama y fortuna? Como era de esperarse, la respuesta inicial es: Depende.

Depende de si eres una marca, negocio o persona.
Depende de cuáles sean tus fortalezas y debilidades creando algo que a los demás pudiera interesarles.

Pero sobre todo

Depende de qué hayas definido como “éxito”.

Para muchos significa tener muchos seguidores, para otros es que los inviten a eventos y les regalen cosas, otros dirían que es que su negocio crezca, alguien más dirá que significa conseguir trabajo, ser una autoridad en su campo puede ser muy válido y no faltará quien afirme que simplemente quiere dinero.

Todo está muy bien. Pero es importante saber qué es el éxito para ti y ya después ver cómo lo logras. Noten que esto puede no ser evidente al principio, pero tarde o temprano se tiene que…

Ver original 172 palabras más

Habría renunciado el juez Griesa por manipulatear, y conspirar, en asociación ilícita junto a los fondos buitres

mayo 26, 2015

soydondenopienso:

Gracias TigranElGrande por acomodar en un post estos videos correspondientes al programa Economía-Política que va por c5n conducido por Roberto Navarro quien armó una excelente presentación acerca de cómo el actual periodismo decadente y mercenario -decadente puesto que pervierte su función de informar, mercenario puesto que se ha puesto al servicio de intereses comerciales que ya nada tienen que ver con la difusión de ideas políticas-, periodismo que instala mentiras como verdades. Cuánto daño están haciendo! Pero aprendamos cómo lo hacen- Aquí una clase magistral ayudada por la tecnología que manejan en la tv:

Originalmente publicado en Rey de reyes -Tigran el grande:

C5N – ECONOMIA POLITICA: PROGRAMA 24/05/ 2015 (PARTE 1)

c5n

C5N – ECONOMIA POLITICA: PROGRAMA 24/05/ 2015 (PARTE 2)

C5N – ECONOMIA POLITICA: PROGRAMA 24/05/ 2015 (PARTE  3)

C5N – ECONOMIA POLITICA: PROGRAMA 24/05/ 2015 (PARTE  4)

C5N – ECONOMIA POLITICA: PROGRAMA 24/05/ 2015 (PARTE  5)

Ver original

CFK. 205º Aniversario de la Revolución de Mayo. Semana de Mayo

mayo 25, 2015

SEMANA DE MAYO
CFK: “Hemos forjado una nueva identidad democrática”

Ante una multitud reunida en la Plaza de Mayo, la presidenta Cristina Kirchner repasó los logros de los 12 años de gobierno kirchnerista y aseguró que “no se trata de irse o de quedarse, porque este es un proyecto colectivo y depende de ustedes que sea profundizado“. En ese sentido, aseguró que “lo más importante que se puede dejar es la verdad, la memoria y la dignidad“, porque “nadie podrá engañar al pueblo“. La jefa de Estado se dirigió en varias oportunidades a los trabajadores y a los medios de comunicación, a los que les pidió que “no exacerben los ánimospara que los ciudadanos pueden “decidir libremente” cuál será el próximo gobierno.



25demayoLa presidenta subió al escenario poco después de las 18.30 y rodeada por gobernadores, ministros del Gabinete y artistas, cantó el himno nacional. Luego llegaron los cantos desde la plaza, que demoraron varios minutos el inicio de discurso.

La jefa de Estado comenzó recordando la asunción del expresidente Néstor Kirchner doce años atrás y además de reiterar aquella frase en la que aseguró “no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada“, aseguró que aquel “discurso fundacional” dejó “otro concepto que adquiere dimensión simbólica doce años después. Él dijo que cambio era el nombre del futuro“.

Él dijo que los dirigentes íbamos a ser juzgados por conductas, acciones, eficiencia, pero fundamentalmente por los resultados de los políticas que aplicáramos en el país y aquí estamos a 12 años“, resaltó y señaló que otros dirigentes quieren volver a las políticas de los años ’70 y ’90, a quienes calificó como “los que quieren retroceder a un pasado de gobierno sin pueblo”.

La jefa de Estado se tomó varios minutos para repasar las acciones de gobierno, entre ellas, la Cumbre de las Américas y la reestructuración de la deuda, finalizada durante su gobierno en 2010.

Hoy el 93 por ciento de los acreedores están dentro de la reestructuración de deuda soberana más importante de la historia del mundo, aunque quedaron aleteando afuera unos pocos buitres, que son poderosos y manejan medios de comunicación“.

En ese momento, recordó que “decían que íbamos a arreglar porque tenían secretos que iban a revelar” y repondió: “No tengo nada de qué avergonzarme, no tengo ninguna cuenta que me pueden descubrir, por el contrario le descubrieron cuentas en el exterior a otros“.

También destacó los doce años seguidos de discusiones paritarias y Consejo del Salario, cuando aprovechó para dirigirse a las referentes de las centrales obreras: “Yo espero que a partir del 10 de diciembre, los mismos dirigentes sindicales pongan las mismas fuerzas y las misma injundia para defender los derechos que los trabajadores argentinos han conseguido en estos años“. Y más tarde agregó que de no ser así, ella se encargaría, sin revelar desde que cargo o rol, de “decirles a los trabajadores que cambien de dirigentes”.

En ese pasaje, la mandataria también se refirió a los medios de comunicación que describieron los momentos de bonanza económica como “un veranito” y subrayó: “Vamos por 12 veranos para la Argentina, queremos también el verano número 13“.


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Un nuevo terrorismo cuyo operador principal es el delirio de medir

mayo 22, 2015

por Gustavo Dessal

El psicoanalista y escritor argentino Gustavo Dessal, radicado en España desde 1982, reflexiona en este artículo exclusivo para esta agencia sobre la obsesión por la felicidad y por la seguridad, desplazada también en la actualidad sobre la salud, componiendo un nuevo terrorismo cuyo operador principal es la medición.
 
Dessal es miembro de la Escuela Española de Psicoanálisis (ELP) y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). Es autor de un libro en conjunto con el sociólogo polaco Zigmunt Bauman y de varias novelas, de las cuales Clandestinidad y Micronesia han sido publicadas por Interzona.
 

Este es el texto:

medicionSi hasta ahora hemos podido referirnos a la Historia del Pensamiento, la debilidad del pensar contemporáneo da paso a otra Historia, no completamente nueva, pero que asume rasgos inéditos: la Historia del Cuerpo. El siglo XXI inaugura un nuevo paradigma del cuerpo, que ya no es exaltado por la pasión cristiana sino convertido en uno de los objetivos prioritarios de la industria posmoderna de la felicidad.
           
Desde los albores de la humanidad, la felicidad ha sido un objeto de la reflexión filosófica, es decir, un concepto abordado con los instrumentos del pensamiento, sometidos ellos mismos a la relatividad de las épocas, las ideologías y los condicionamientos culturales.

En las últimas décadas la tendencia comienza a cambiar, y la felicidad ya no es un objeto disputado por el debate político, ético o psicológico sino que se ha convertido en un campo de experimentación y análisis científico.

La aspiración consiste en suponer que los instrumentos de la ciencia y la técnica pueden ponerse al servicio de la construcción de un modelo objetivo de felicidad, una felicidad que no dependa de lo que el sujeto siente, sino que se propague como una fórmula apoyada en funciones inobjetables, no sometidas a las variabilidades culturales, subjetivas o locales, sino elevadas a la categoría de una verdad absoluta, respaldada por el conocimiento pretendidamente científico, término que ha ido cobrando la sacralidad que hasta no mucho tiempo era solo patrimonio de las religiones.

Haciendo gala de una extraordinaria clarividencia, el revolucionario francés Saint Just (uno de los grandes protagonistas de la revolución francesa) llegó a proponer que la felicidad era una cuestión política, adelantándose casi doscientos años al pensamiento biopolítico actual.

No obstante, las transformaciones de la cultura se suceden a un ritmo vertiginoso, y la felicidad va siendo rápidamente colonizada como un objetivo de la ciencia, o más específicamente de la técnica.

Y dado que la satisfacción es inconcebible sin la dimensión del cuerpo (incluso en aquellas satisfacciones que suelen considerarse propiamente sublimadas o intelectuales), ahora se trata de concentrarse en él, de exaltarlo, pero no a través de la promoción perversa del dolor y la llaga, de la concupiscencia y el pecado, sino como destinatario de la promesa de bienestar supremo.

El discurso contemporáneo ha abonado el terreno para cultivar la ideología de la salud, a fin de hacerle rendir los frutos que alimenten los dictámenes del mercado.

Todas las piezas de la maquinaria neoliberal se han puesto en funcionamiento, alentadas por el evangelio de la seguridad, que no solo se ocupa de la prevención de los atentados terroristas sino también de los enemigos que asaltan nuestro organismo.

La vida sana es una grandiosa industria que demuestra la extraordinaria plasticidad del capitalismo, su inédita astucia para obtener plusvalía mediante un cambio permanente de estrategia, conforme a las necesidades del momento.

En los Estados Unidos, McDonald’s va desapareciendo poco a poco, y en su lugar florecen nuevas cadenas que nos atan a la servidumbre de la comida sana, ecológica y limpia.

El fracking y la minería a cielo abierto, sin escatimar todo el cianuro necesario, conviven con las empresas eco friendly dedicadas a reparar esos daños, y todas tienen accionistas en común.

Pero ahora hay una convergencia cada vez mayor en la venta de la prosperidad corporal, por el bien de los usuarios y la alegría de muchas corporaciones.

El negocio del cuerpo busca la justa medida de los goces que le convienen, y la eternidad ya no pertenece al reino de los cielos, sino al esfuerzo denodado de la ciencia por regalárnosla aquí en la tierra.

Por supuesto, el lector sabrá apreciar el carácter figurado de esta última frase, puesto que en este mundo no se regala nada, todo se compra y se vende, sin desestimar al mismo tiempo la innegable democratización de la técnica, que pone el bienestar cada vez más al alcance de los bolsillos poco abultados.
 
Fumar y ser gordo no solo es malo para la salud. Lo es, y afirmo no formar parte del contraterrorismo que propaga la idea de que el cáncer de pulmón, la diabetes y las enfermedades coronarias son un invento de la Big Pharma para vendernos sus productos.

Pero estar sano no solo es ahora un objetivo razonable, sino un imperativo moral, un propósito que debe conseguirse por todos los medios, porque la enfermedad y la muerte ya no tienen cabida en la mentalidad contemporánea.
            
En los últimos años, un grupo de informáticos, periodistas e investigadores, han puesto en marcha un importante movimiento que posee ya ramificaciones en todo el mundo: The Quantified Self  (El yo cuantificado, http://quantifiedself.com), que agrupa a miles de personas dedicadas al selftracking, un neologismo que se traduce más o menos como autorastreo.

Con la ayuda de toda clase de instrumentos técnicos de medición que pueden llevarse cómodamente en el cuerpo (relojes, pulseras, brazaletes, sensores térmicos y acelerómetros), los adeptos al Quantified Self dedican gran parte de su tiempo a medir: el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, el número de pasos andados, las características del sudor.

La filosofía es muy simple: aquello que puede medirse, debe ser medido. O como lo expresa Gary Wolf, uno de los fundadores del movimiento: Se trata de una prueba que comienza por una persona muy importante: tú mismo.

Desde luego, la sacralización del yo no es algo que Wolf haya inventado. Su mérito, junto con el de sus colegas, consiste en promover una presunta objetivación del narcisismo. Todas las constantes que se evalúan, no solo implican para ellos la búsqueda de la salud física, sino que suponen la posibilidad de encontrar el algoritmo de la felicidad.

El propósito último es la gigantesca acumulación de datos que presuntamente nos ayudarán a construir un mapa personalizado de cada organismo, y a penetrar en los pliegues secretos donde se inician los mecanismos del humor, los yacimientos escondidos que fabrican la química de nuestros estados de ánimo, emociones y deseos.
 
En su artículo The Measured Man (El hombre medido, http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2012/07/the-measured-man/309018/, Mark Bowden, figura destacada del periodismo norteamericano, narra la saga de Larry Smarr, uno de los héroes más aclamados por el movimiento Quantified Self.

Astrofísico, padre fundador de las investigaciones que condujeron a la creación de internet, este genio laureado con todos los honores internacionales a los que un científico puede aspirar, abandonó hace años el rastreo del cosmos para dirigir su enfoque hacia un universo más apasionante e infinito: la materia fecal.

Larry mide diariamente todos los marcadores orgánicos de su cuerpo: temperatura, ritmo cardíaco, presión arterial, análisis de sangre y de orina, pero su pasión fundamental se centra en sus propios excrementos, de los que extrae muestras permanentes que envía a los laboratorios para guardarlas más tarde en un gran congelador.

Citémosle, puesto que sus palabras, pese a referirse a sus desperdicios, no tiene por el contrario desperdicio alguno: ¿Se ha preguntado alguna vez la riqueza de información que hay en su caca? Hay alrededor de cien mil millones de bacterias por gramo.

Cada bacteria posee un ADN cuya longitud  promedio es aproximadamente de diez megabases, digamos que un millón de bytes de información.

Eso significa que la materia fecal humana tiene una capacidad de datos de aproximadamente cien mil terabytes de información acumulada en cada gramo. Eso es infinitamente más información de la que contiene el chip de su smartphone o su PC.

De modo que la caca es muchísimo más interesante que un ordenador. Larry habla con indisimulado entusiasmo sobre su caca, y no tiene reparos en abrir su congelador para mostrar las miles de muestras que almacena.

Larry, posiblemente sin saberlo, no solo es el hombre medido, sino la metáfora viva del núcleo más profundo del capitalismo: una sistema cósmico, un universo cerrado y regido por fuerzas incontrolables, que gira alrededor de un núcleo central: la mierda.

Larry acumula mierda, pero enseña que la mierda no solo es riqueza, oro puro, como Freud supo demostrarlo al echar luz sobre la equivalencia entre el dinero y las heces, sino también una fuente inagotable de datos.

Caca=datos=dinero, es la fórmula definitiva de la civilización contemporánea, donde todo (incluida la caca) es mercancía negociable, sin olvidarnos de que en el conjunto se incluye a los seres humanos como desechos potenciales o realizados, según las circunstancias.

En el gran manicomio global, el cuerpo puede ser secuestrado para experimentos farmacológicos (de los que Joseph Mengele fue el pionero indiscutible) o puesto en el circuito de la salud compulsiva.

La diferencia depende en gran parte del lugar donde a cada cuerpo le ha tocado nacer.

El músculo financiero es un fabuloso esfínter virtual que retiene, acumula o evacúa, según los ritmos poderosos del mercado. Larry mide los índices de su cuerpo con más ahínco y rigurosidad que los Down Jones, Nasdaq, Nikkei o Ibex 35, pero la esencia es la misma: la acumulación de capital y de mierda, indistintos en su materialidad informativa.
           
Por fortuna, no faltan algunas voces reflexivas. El doctor H. Gilbert Welch, profesor de medicina en el Dartmouth Institute for Health Policy and Clinical Practice (Instituto Dartmouth de Política Sanitaria y Práctica Clínica) escribió un libro titulado Overdiagnosed: Making People Sick in the Pursuit of Health  (Sobrediagnóstico: cómo enfermar a la gente en la búsqueda de la salud) en el que se muestra escéptico sobre las nuevas tecnologías aplicadas a la promoción delirante de la salud.

Los datos no son información. La información no es conocimiento. Y desde luego, el conocimiento no es sabiduría. Es probable que Welch no haya leído a Jacques Lacan, pero no lo ha necesitado para afirmar que aunque suene contradictorio, la anormalidad es normal.

Toda medición del cuerpo necesariamente acabará por hallar algo que va mal. La esencia de la vida es la variabilidad. El monitoreo constante es una receta para todos que nos juzga como enfermos. De ese modo, se promueve el intervencionismo. Y el intervencionismo, aclara, nunca está exento de riesgos.

La sociedad que nunca jamás se empeñó tanto y tan obsesivamente en la prevención de los riesgos, está sórdidamente empujada hacia un horizonte que los multiplica, creándose de este modo un movimiento circular que nadie sabe cómo detener.

Kevin Ashton, un informático británico del MIT, creó el término Internet de las cosas para designar la red que vincula objetos físicos (cosas) provistos de componentes electrónicos, sensores y conectividad, capaces de intercambiar datos entre sí y con un operador a distancia.

Por cosas se entiende una gran variedad de dispositivos, desde monitores cardíacos implantados en el cuerpo, biochips insertados en personas o animales, sistemas de termostato o lavavajillas activados y monitorizados desde el teléfono móvil.

Pero por si acaso nos faltaba alguna cosa por medir, controlar y vigilar en el panóptico de la red, el mercado lo ha encontrado antes de que a usted se le ocurra imaginarlo.

La compañía Sproutling, con sede en San Francisco, agotó los pedidos de sus monitores para bebés antes de que salieran a la venta.

Una suave banda elástica que se coloca en uno de los tobillos del bebé mide la temperatura, el ritmo cardíaco y respiratorio, los movimientos cuando duerme, y es incluso capaz de predecir en cuánto tiempo el niño habrá de despertarse, a fin de que sus padres puedan planificar mejor sus tareas.

Todo ello queda registrado y llega de inmediato a la pantalla de un dispositivo móvil IOS o Android que los progenitores revisan constantemente. Los padres -en especial los primerizosson el blanco fundamental y explícito de estos nuevos objetos de consumo bendecidos por el credo de la seguridad.

Cada vez que un dato evidencia algo anómalo, suena una alarma. La frecuencia de falsos positivos es tan grande, que muchos padres viven angustiados durante el día y no logran dormir por la noche, produciéndose el efecto exactamente contrario al esperado: que el Internet de las cosas contribuya a aumentar la inquietud de los tecnoprogenitores, en lugar de aliviarla.

El fantasma que se agita en el fondo de esta moderna locura de control (que incluye el uso de pañales inteligentes que analizan la orina del bebé y envían los datos de los marcadores bioquímicos al smartphone) es el temor al síndrome de muerte súbita, una enfermedad de causa desconocida, y que para la que ningún dispositivo de control preventivo posee la más mínima utilidad.

Para colmo, los bebés perfectamente normales tienen variaciones cardíacas y respiratorias frecuentes que obsesionan a los padres, obligándolos a aumentar la frecuencia con la que -presa de la angustia latente- consultan sus pantallas, literalmente desbordados con datos que exceden por completo la capacidad de ser comprendidos, analizados y transformados en una intervención sensata.

Los médicos son por ahora escépticos respecto de la utilidad de estos aparatitos, puesto que incluso los monitores hospitalarios dotados de una tecnología cien veces más sofisticada suelen enviar datos erróneos o falsas alarmas.

Sin embargo, los fanáticos del selftracking, no conformes con rastrearse a sí mismos, admiten en Quantifiedbabies su obsesión por rastrear a nuestros pequeños (sic).

Su lema, reza: Somos padres que nos cuantificamos a nosotros mismos, empleando todos los instrumentos, desde Fitbit a Withings. Queremos aplicar el mismo rigor [sic] a aquellos que no pueden aplicárselo a sí mismos: nuestros hijos.

En el año 2004, el psicoanalista francés Jaques-Alain Miller y el filósofo Jean Claude Milner publicaron el libro ¿Desea usted ser evaluado?, en el que analizaban y advertían sobre la verdadera voluntad aniquiladora de la subjetividad que subyace a la ideología de la medición absoluta.

Kevin Gaut, Julia Nacsa y Marcel Penz, investigadores de la Universidad de Umea en Suecia, crearon un experimento denominado Baby Lucent para estudiar los peligros potenciales generados por los dispositivos para bebés: el aumento de la angustia en los padres, la inhibición de lo que consideran intuición parenta” y el incremento de la distancia entre padres e hijos.

Durante los 50, siguiendo las huellas del descubrimiento freudiano, Lacan propuso una teoría para demostrar que lo específicamente humano de la comunicación entre el bebé y la madre (entendiéndose aquí por madre cualquier figura que cumpla dicha función) es el proceso por el cual el grito del bebé, provocado por el estímulo de una necesidad orgánica, es decodificado por el adulto, es decir, transformado en un significado humano, subjetivo, y por lo tanto encriptado según el modo en que es traducido por el receptor.

Este pasaje del grito a su encriptación significativa, lejos de realizarse según un patrón de análisis algorítmico, se procesa conforme al inconsciente de la madre, lo cual da lugar a la mayor equivocación de la existencia: que la respuesta que el bebé obtiene le reserva siempre una satisfacción fallida.

Pero la paradoja consiste en que de no mediar esa falla originaria los seres hablantes no tendríamos deseos, puesto que los deseos son el residuo reactivo que sedimenta como resultado de esa frustración inevitable, y que forma el lecho vital de todo sujeto humano, el verdadero y constante motor de búsqueda.

A pesar de los esfuerzos de Miller y Milner, la respuesta a la pregunta que dio título a su ensayo es: Sí. Todos queremos ser evaluados, medidos, tasados, confiados a la supuesta infalibilidad de los datos, las cifras, las estadísticas, la falsa objetividad con la que se pretende “iluminar” los rincones opacos y sutiles del ser hablante.

Aunque es pronto para aventurarse, no podemos descartar que el Internet de las cosas, en su aspiración por obtener una lectura del grito primario limpia y libre de las impurezas del deseo de la madre, pueda ser un factor determinante en la causalidad de la psicosis infantil.

Lo que sí se posible afirmar sin temor a equivocarse, es que el triunfo de la religión previsto por Lacan no proviene de una reacción al sinsentido del discurso científico-técnico. Ese discurso es ahora la religión, la única y la verdadera.

Fuente: Telam


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