Libertad de Prensa. El censor de Clemente

Por: Eduardo Di Cola *

En estos días vimos a un patético Morales Solá. La cara más oscura de la hipocresía quejándose ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El mismo Morales Solá que en la etapa más sangrienta del país ocultaba información.

Negaba a sus lectores elementos de juicio y análisis. Cuanto menos se mostraba indiferente ante la desaparición de sus colegas y silenciaba el peor genocidio que padecimos los argentinos.

En un proceso que por cuestión de seguridad nacional había prohibido a “Zamba de mi Esperanza”, embanderado en los mismos principios de seguridad y moralidad pública censuró a Clemente, seguramente escandalizado por la irresistible atracción que sentía por los voluptuosos atributos de la ”Mulatona”, o porque tiraba papelitos en la cancha, o no tenía el cuidado de arrojar el carozo de la aceituna en el lugar indicado.

Nada puede sorprendernos de Morales Solá si ante algún insulto no dudó en recurrir al Congreso de la Nación y las mismas puertas que él justificaba estuvieran cerradas, se abrieron y le demostraron que la Democracia, la Libertad y la República que desdeñaba, son como el árbol que en su grandeza le brinda sombra a su leñador.

Ahora recorre organismos internacionales quejándose por que el periodismo independiente ha perdido tranquilidad y lo define como censura indirecta.

No puede disimular la nostalgia que siente por el tiempo en que en nuestro país se había enseñoreado la “tranquilidad”  de los “cementerios”, siempre preferible a una democracia efervescente con pluralidad de voces que también lo contemple a él como a un potencial destinatario del análisis y la crítica.

Aunque no es la misma sensación que habrán tenido sus colegas que desaparecieron, ¿cómo no creerle cuando dice sentir intranquilidad?, si censurando a Clemente demostró temerle a un dibujo.

El que además si fantaseáramos como con Pinocho lo hizo Carlo Collodi y Clemente cobrara vida, por no tener brazos no podría tan siquiera darle un cachetazo.

Que Morales Solá a través de los medios ponga en dudas la libertad de prensa, es la demostración más cabal de su ilimitada e irrestricta existencia.

* Ex Diputado Nacional


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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1 Comment »

  1. 1

    Muy bien dicho Eduardo Di Cola.
    Lamento la clase de personajes que la sociedad argentina tiene como uno de sus periodistas estrella en este momento.
    Me gusto la respuesta que recibieron del organismo internacional donde se fueron a quejar, dramatizando la falta de libertad de prensa. Tuvieron que volverse agachaditos y echando chispas, si mal no entendí.
    ¡Qué papelón!.


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