Capitanich. Acto de firma de Acuerdo de Precios

PALABRAS DEL JEFE DE GABINETE DE MINISTROS JORGE CAPITANICH EN EL ACTO DE FIRMA DE ACUERDO DE PRECIOS

Muy buenos días a todos y a todas. Nos acompañan el ministro Axel Kicillof, la ministra Débora Giorgi, el secretario General de la Presidencia Oscar Parrilli; Augusto Costa como Secretario de Comercio y su equipo de colaboradores; también el director general de la Administración Federal de Ingresos Públicos, doctor Ricardo Echegaray y obviamente queremos agradecer a todos y cada uno de ustedes, representantes de las distintas cámaras que hoy nos permiten suscribir un acuerdo que será muy positivo para la República Argentina y para todos quienes desde el programa Mirar para Cuidar están participando muy activamente en los procesos de supervisión respecto a la fiscalización de los precios.

La presidenta de La Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner, nos ha brindado una instrucción esencial para generar un análisis muy pormenorizado de las respectivas cadenas de valor para resolver los problemas de competitividad, para estimular la inversión tanto pública como privada.

Incentivar la inversión pública para reducir los costos sistémicos a los efectos de hacer más competitiva la logística integrada de la cadena de producción e incentivar por esta vía a que el sector privado tenga los estímulos necesarios para invertir.

En consecuencia lo que se pretende es que el productor tenga precios compensatorios y el consumidor bienes y servicios de buena calidad a precios accesibles, a los efectos de garantizar la preservación y la recuperación gradual y creciente de su poder adquisitivo.

En esta inteligencia nos ha instruido expresamente a trabajar con un sistema abierto y fructífero de diálogo con los distintos actores económicos, sociales, políticos e institucionales a los efectos de cumplir esta meta.

Por lo tanto este acuerdo de precios de carácter macro general luego será circunscripto en acuerdos específicos individuales con los proveedores y supermercados a los efectos de garantizar su viabilidad, vigencia y concreción.

De manera que queremos agradecer muy especialmente a todos ustedes por la participación activa en este proceso de negociación. Objetivamente lo que pretendemos es que a la República Argentina le vaya muy bien, que los empresarios tengan rentabilidad y que los trabajadores tengan más trabajo y buenos salarios, esa será la forma de defender claramente una política de carácter inclusivo.

Y como ha planteado el ministro Axel Kicillof, los factores esenciales que definen el modelo económico que ha impulsado primero el presidente Néstor Kirchner y luego fue continuado con mucho éxito por nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha sido crecimiento con inclusión social y reindustrialización con el objetivo de garantizar un crecimiento de carácter sostenido con mejor distribución del ingreso.

En este contexto quisiera ser breve con tres bloques de apreciación. La primera cuestión es que nosotros consideramos que la política fiscal en el presente ejercicio presupuestario 2013 tiene equilibrio fiscal.

Este se basa no solamente en el resultado fiscal primario y financiero desde el punto de vista del resultado estrictamente fiscal, sino también en la consolidación con el resultado cuasi fiscal.

Por lo tanto, cuando tomamos resultado fiscal más resultado cuasi fiscal, existe equilibrio presupuestario. ¿Qué significa esto?

Significa que cuando consideramos un resultado cuasi fiscal, como son las utilidades del Banco Central de la República Argentina, lo que hacemos es aplicar el registro contable de la carta orgánica del Banco Central, o del mismo modo cuando existen utilidades de organismos descentralizados que efectivamente consolidan desde el punto de vista presupuestario.

Todo el tiempo uno observa permanentes titulares de diarios respecto a decir lo contrario o a comparar solamente meses y no años, por lo tanto quiero transmitir enfáticamente que la República Argentina tiene equilibrio fiscal derivado de la sumatoria del resultado fiscal primario y financiero y del resultado cuasi fiscal primario y financiero.

Primera definición porque muchos economistas que adscriben a una corriente virulentamente ortodoxa promueven que esta es la causa de una eventual variación de precios.

En segundo lugar la República Argentina tiene una política monetaria cuya expansión de la base ha sido la mitad en el año 2013 respecto al año 2012.

En tercer lugar, la política cambiaria ha establecido un modelo de análisis desde el punto de vista de indicadores que tienen que ver con paridad comparada con otras monedas, conjuntamente con índices convergentes desde el punto de vista del salario y medición desde el punto de vista de bienes transables de carácter internacional.

Por lo tanto la política macroeconómica tiende a generar previsibilidad sobre la base de la coherencia y consistencia de la política fiscal, monetaria y cambiaria.

Dicho esto tenemos otros tres bloques de atención que fueron derivados de las reuniones que hemos tenido con las cámaras empresarias y también con los trabajadores.

Todos sabemos que para mejorar la estructura de precios y el proceso de formación de los precios en la estructura de bienes es imprescindible tener mejor logística integrada, porque eso reduce costos sistémicos y mejora definitivamente la provisión de estos bienes, tanto para el mercado interno como para mercados de exportación.

Acabamos de finalizar una reunión para definir la política portuaria, precisamente porque hemos promovido muchas acciones tendientes a revitalizar los puertos fluviales y marítimos argentinos, para realizar infraestructura logística, para generar acuerdos bilaterales con otros países de la región, a los efectos de aprovechar nuestra infraestructura fluvial y portuaria, combinando puertos públicos y privados a los efectos de mejorar la logística y reducir costos de transporte, integrando la modalidad del transporte multimodal.

Ya hemos acordado el financiamiento de 2.500 millones de dólares del ferrocarril Belgrano Cargas, a los efectos de que los próximos 24 meses, entre material rodante, cambio de vías y vagones y trenes se puedan generar las condiciones para incrementar la oferta disponible de transporte ferroviario para reducir costos de transporte.

También la República Argentina tiene un programa de 51 mil kilómetros de fibra óptica, programa que tenderá a dinamizarse a partir de éste y el próximo año a los efectos de lograr mayor conectividad y reducir costos de transacción derivados de la comunicación.

También los proyectos de inversión en materia energética tienen distintas fuentes de financiamiento potenciales, pero se basan en proyectos que son 15 para 19.000 millones de dólares con casi 5.000 megavatios de generación potencial, 3.250 de los cuales se pondrán en funcionamiento para el año 2014.

Entonces cuando hablamos de infraestructura y de logística integrada estamos hablando de rutas, autovías, puertos, fibra óptica, sistema ferroviario y energía. Creo que esta también es una condición que exigen los empresarios en todas las reuniones y que el Estado Nacional, a través de una decisión estratégica de la Presidenta la promueve.

En segundo lugar también queremos trabajar junto a ustedes para desarrollar una infraestructura adecuada en materia de aquellos productos que tienen carácter estacional: frutas, verduras y hortalizas.

Estamos estableciendo mecanismos de planificación y ejecución de estrategias de financiamiento para mercados agroalimentarios, para cadenas de frío integradas, para que en definitiva el productor no tenga alta fluctuación en el momento en que produce y vende respecto del momento en que percibe determinado tipo de ingresos producto de la irregularidad o la alta fluctuación en la oferta y la demanda de determinado tipo de bien.

Necesitamos que estos mercados agroalimentarios con logística integrada y cadena de frío funcionen adecuadamente como estrategias de abastecimiento más adecuadas.

Acá estamos hablando de 60 empresas proveedoras, la idea –la había dicho el ministro Kicillof ayer- es integrar también al sector agropecuario como proveedor de determinado tipo de bienes que sumados a esta estrategia para garantizar la provisión de determinado tipo de bienes realmente pueda funcionar.

Porque este es otro de los temas, los acuerdos que podamos suscribir tienen que ser cumplidos y para ello no solamente se tiene que respetar el precio y la calidad sino también la provisión regular de esos bienes a los efectos de que el consumidor cuando vaya a la góndola de un supermercado efectivamente pueda disponer de ese bien al precio acordado, con la calidad requerida y en la cantidad requerida.

En este contexto también queremos perfeccionar el comportamiento de esta cadena de valor con los estímulos y dentro de esos estímulos, que tienen que ver con la inversión pública, están los estímulos a la inversión privada.

Próximamente, con la instrucción precisa de nuestra Presidenta y su decisión, estableceremos los mecanismos necesarios para estrategias de financiamiento para acceder a metodologías que nos permitan avanzar rápidamente en incrementos de oferta de bienes; también en los mecanismos definitorios respecto a la devolución de determinado tipo de reintegros, basados también en criterios de inversión y, a su vez también, avanzar con incentivos desde el punto de vista laboral, más allá de la infraestructura y la logística integrada, con el objeto de reducir la informalidad laboral y generar estímulos de capacitación a los efectos de mejorar los parámetros de empleabilidad en todo el territorio nacional.

De manera que esos tres ejes también forman parte de la articulación de la cadena de valor. Porque acá estamos hablando de 64 proveedores, 1.500 bocas de expendio, pero hay muchas otras más -10.000 o más- que formarán parte también de un acuerdo que nos permitirá integrar el territorio. Y a su vez esto es lo que nos facilitará la relación de proveedores y consumidores pasando por la cadena de distribución.

Y, por último, tres mensajes respecto a este acuerdo de precios.

Creo que no es necesario abundar en lo que ya han dicho Axel y Augusto, pero sí remarcar lo siguiente para todo el público que nos está escuchando: primero, nosotros vamos a trabajar en el cierre final de 175 a 200 productos, inicialmente estábamos trabajando en 187 pero surgieron variantes en el proceso de negociación con cada uno de ustedes como actores, lo cual ha sido muy productivo.

En consecuencia, este acuerdo tiene dos etapas: primero, retrotraer determinado tipo de precios que han tenido una variación no acordada; segundo, que rija el acuerdo preexistente al 31 de diciembre; tercero, a partir del inicio del mes de enero, por un año tener este nuevo acuerdo de precios de carácter voluntario.

Este nuevo acuerdo de precios va a tener: este acuerdo marco que firmamos ahora y un acuerdo específico por cada uno de los supermercados con sus correspondientes bocas de expendio.

Y también queremos transmitir que independientemente de este acuerdo y la consolidación de la cadena de valor para la provisión y el expendio de los bienes, vamos a trabajar con un segundo eje que tiene que ver con el control fiscal y popular.

O sea, el control fiscal vía los controladores fiscales que se van a poner en marcha por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos para establecer un mecanismo de transacción en tiempo real y supervisión efectiva de los mismos, porque creo que es un mecanismo que, mediante la tecnología disponible, nos permitirá tener una evaluación desde el punto de vista del comportamiento de precios.

Y también el control popular que significa el consumidor, tanto las organizaciones no gubernamentales, como los vecinos, como las asociaciones de consumidores, como las entidades religiosas, culturales, como distintos programas como el que estamos trabajando acá con “Mirar para Cuidar”, lo que nosotros tenemos que hacer es definitivamente tener un gran nivel de alianza estratégica entre productores y consumidores.

Los productores para que puedan producir más, mejor, con más inversiones para tener productos de buena calidad abasteciendo la cadena; los supermercados, ustedes, para abastecer también a los consumidores con precios de buena calidad; acá estamos seleccionando primeras y segundas marcas con precios definidos pero, a su vez, tendrá un valor absolutamente inestimable en el sentido de que la participación popular de las personas pueda tener claramente un rol distintivo, esto es que cada uno de los argentinos también nos ayude a cuidar su propio bolsillo.

Eso significa conciencia social, conciencia social de ustedes como empresarios; conciencia social de los trabajadores; conciencia social de los consumidores; conciencia social de todos a los efectos de desarmar cualquier expectativa que tenga que ver con incrementos de precios de cualquier naturaleza.

Muchas veces nosotros observamos objetivamente que determinado tipo de precios crecen y después no bajan.

Ejemplo: el precio de la harina respecto al precio del trigo, puede decrecer por insuficiencia de oferta en un determinado momento, después la oferta permite la regularización del abastecimiento, el precio debe bajar y, a veces, los precios en el mostrador no bajan en la misma proporción.

O lo mismo ocurre con el tema de productos de carácter estacional, como tomates, frutas, verduras. Muchas veces el pobre productor engancha 3 días de buena capacidad de oferta de un precio y después, al cuarto día, se cae estrepitosamente el precio y un acaparador, que tiene la logística perfectamente integrada y cadena de frío, es el que lucra con la necesidad del productor.

Entonces el productor se perjudica porque, finalmente, tiene que vender a un precio que no es compensatorio, hay alguien que tiene logística y financiamiento para acaparar y, después, el consumidor tiene que pagar mucho más alto el precio del que debería.

La verdad es que eso forma parte de una conducta moral de todos los actores. O sea, si somos capaces de construir un sistema económico con una base moral, que tenga que ver con la ética de la responsabilidad en el compromiso de construir un precio razonable, la verdad es que creo que lo podemos hacer.

Muchos quizás no comparten filosóficamente esta cuestión de que los precios no tienen que ver con la moral, pero, en definitiva, es absolutamente necesario pensar que los valores morales más esenciales son aquellos que permiten la vida digna para cada uno de los argentinos.

Y, a su vez, siempre uno tiene que recordar que, independientemente de su procedencia y prosapia filosófica e ideológica, Adam Smith escribió “Teoría de los sentimientos morales”, más allá de “La riqueza de las naciones”.

O sea que, en definitiva, lo que quiero decir es que el dilema moral de la República Argentina es comprometernos a construir finalmente un paradigma, que es el paradigma del consenso basado en un sistema que permita que el productor tenga la compensación necesaria, que el consumidor tenga productos de buena calidad y a buen precio y que ustedes, como actores relevantes de la cadena, tengan la rentabilidad necesaria para seguir reinvirtiendo sus utilidades con el objeto de prestar cada vez mejor satisfacción a las demandas de sus clientes.

Uno cuando dice esto suena como de sentido común muy estricto, pero la verdad es que lo podemos hacer y lo debemos hacer.

Porque toda economía en dinámica permanente de crecimiento, con incentivos a la demanda agregada, tiene a veces tensiones y la verdad que las tensiones hay que resolverlas de múltiples formas: una de las formas de resolver las tensiones tiene que ver con el consenso y, otras veces, aplicando el ejercicio de la capacidad regulatoria del Estado delegada por la voluntad popular para quienes ejercen circunstancialmente la responsabilidad de gobernar.

Finalmente: quien gobierna tiene una sola responsabilidad que es defender los intereses del pueblo.

Y, en ese sentido, tenemos que hacer una tarea inteligente, que este acuerdo, primero, sea sustentable, que lo podemos suscribir por un año, que lo podamos trabajar rigurosamente con un sistema de fiscalización y control y monitoreo para que se cumpla, que el consumidor, cuando vaya a las góndolas del supermercado, pueda tener estos productos que se exhiban en una lista transparente, que el pueblo pueda verlo y pueda verificarlo y que, en definitiva, todos nos sintamos mejor.

Porque si nosotros somos capaces de defender el bolsillo del consumidor y si somos capaces de defender el bolsillo de cada trabajador, les puedo asegurar que el pueblo argentino estará feliz. Como decía siempre el general Juan Domingo Perón, la víscera más sensible es el bolsillo.

Y, en definitiva, el bolsillo de los argentinos, lo tenemos que cuidar entre todos, con responsabilidad social empresaria, con un gran nivel de participación popular para supervisar y controlar y, a su vez, con la capacidad regulatoria del Estado para garantizar que el interés de todos, el bien común, es el interés de la mayoría del pueblo argentino. Que así sea.


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