CFK. Reinauguración de la planta de Siam

30–04–2014 / Avellaneda: La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó la importancia de estar “a escasas horas del 1º de mayo, del nuevo aniversario del día de los trabajadores aquí en Avellaneda -que supo ser durante la década de los 30, 20 y luego de los 40, una de las ciudades más industrializadas del país- reabriendo una fábrica como Siam Di Tella“.

Señaló que “la fábrica no estaba deteriorada, estaba en ruinas, como estaba en ruinas la Argentina en el año 2003 y hoy estamos recuperando este lugar nuevamente“.

La jefa del Estado estuvo acompañada por el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, y los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Trabajo, Carlos Tomada. Del acto participaron también el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

Con una inversión realizada de u$s 35 millones y un total previsto de u$s 100 millones, el Grupo Newsan puso en marcha nuevamente la Planta de SIAM en Avellaneda para producir heladeras y demás electrodomésticos de línea blanca.

La compañía incorporó así la fabricación de electrodomésticos de línea blanca bajo la marca Siam, como parte de su estrategia de expansión. El proyecto incluye la producción electrónicos de consumo, aire acondicionado y electrodomesticos como lavarropas, secadoras y lavavajillas.

Esa inversión inicial se destinó a la reconstrucción de 45.000 metros cuadrados para superficie productiva; y para la compra de maquinaria y líneas de producción italianas que aseguran los altos estándares de calidad.

La planta Siam de Avellaneda cuenta con una capacidad de producción de 100.000 heladeras al año -cíclicas y no frost- de última generación con un proceso completo e integrado utilizando más del 50% de insumos nacionales. Además en una primera etapa incluyeron 200 trabajadores de un total de 1.000 colaboradores proyectados hacia 2015.

Previo al discurso de la Presidenta, se dirigió a los presentes el socio fundador Grupo Newsan, Rubén Cherñajovsky, quien señaló que “en este mismo establecimiento industrial funcionaba Siam, empresa en la que en las décadas del 60 y 70, trabajaban más de 9000 personas constituyendo la industria metal mecánica más grande de Sud América, ejemplo para el mundo“.

“Sus líneas de negocios eran muy diversificadas e integradas a la vez, se fabricaban electrodomésticos, oleoductos, surtidores de nafta, maquinaria industrial, motocicletas y automotores y su marca era símbolo de calidad y confiabilidad“, dijo Cherñajovsky.

Explicó que “el grupo Newsan renueva su compromiso con el país con un plan de inversiones de más de 100 millones de dólares en esta planta Siam, para la renovación de su estructura edilicia, instalaciones de servicios y seguridad y líneas de producción“.

“Toda la maquinaria que está aquí instalada es de última generación y fue adquirida a una fábrica que en Italia debía deshacerse de sus activos azotada por la crisis. Tiene un muy significativo valor que las empresas argentinas puedan hoy crecer y equiparse cuando en el resto del mundo muchas empresas deben reducir su producción hasta el punto del cierre y pérdida de los puestos de trabajo“, reflexionó el socio fundador de Newsan, que emplea a 3.300 trabajadores en sus ocho plantas, dos de las cuales están radicadas en la provincia de Buenos Aires..

El socio fundador de la empresa aseguró que contó con “muchísimo apoyo“, del gobierno nacional, provincial y municipal porque creo indudablemente que todos los argentinos, más allá de las ideologías políticas, queremos ver de vuelta en pie a Siam”.

“Qué hizo que ésta como muchas otras industrias desaparecieran a lo largo de los años?”, se preguntó el empresario y señaló que “detrás de cada una de estas pérdidas había personas, familias enteras que perdían su oportunidad de desarrollarse y de darles a sus hijos un futuro”.

Nuestro país -continuó- fue pionero entre los países en desarrollo en generar empresas: multinacionales que fueron orgullo para los argentinos. Siam fue un representativo ejemplo y formó parte de una fuerte estructura industrial que incluía también a pequeñas y medianas industrias“.

Cherñajovsky señaló que “sin embargo en un momento de nuestra historia nos hicieron creer que la Argentina no era capaz de tener una industria propia y pretendieron que sólo fuéramos proveedores de materias primas y recursos naturales“.

Así perdimos por algunos años el motor del desarrollo y que es la generación de valor. No queremos recordar ni volver a esos años de altísimas tasas de desempleo, pérdida de poder adquisitivo del salario y la consecuente pérdida del mercado y la inversión .Es muy claro que sin salarios no hay mercado y sin mercado no hay inversión para alimentar la producción“, enfatizó el titular d ela compañía.


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LA PLANTA SIAM EN LA LOCALIDAD DE AVELLANEDA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES 

Gracias, muchísimas gracias. Muy buenos días a todos y a todas.

Quiero decirles algo, a escasas horas del 1º de Mayo, nuevo aniversario del Día de los Trabajadores, estar aquí en Avellaneda, que supo ser durante la década de los 30, 20 y fundamentalmente luego de los 40, una de las ciudades más industrializadas, si no tal vez la más industrializada del país, reabriendo una fábrica como Siam Di Tella, en este lugar por el cual allá en el 45 pasaron por ese puente miles y miles de trabajadores para rescatar la figura del general Perón.

Cuando hoy venía por tierra, que pasé también por la estación de Avellaneda, allí donde murieron Kosteki y Santillán, y cuando hoy Rubén Cherñajovsky utiliza el eufemismo para decir que la fábrica estaba un poco deteriorada, no, la fábrica no estaba deteriorada, la fábrica estaba en ruinas, como estaba en ruinas la Argentina en el año 2003, y hoy estamos abriendo y recuperando un lugar nuevamente.

Cuando él llama a la concordia entre capital y trabajo, entre las distintas actividades, esto sólo se puede dar en el marco de un proyecto, como ustedes dicen, nacional, popular y democrático pero de profunda igualdad y equidad social, si no se producen situaciones como las que nos tocaron vivir a los argentinos.

No fueron etapas de inestabilidad las que llevaron a la desindustrialización de la Argentina, fueron decisiones políticas claras y concretas de convertirnos en un sector, en un país productor de bienes primarios sin gran cantidad de valor agregado, por eso sobraban argentinos, o en un país únicamente de servicios, sin ningún tipo de valor agregado.

Por eso estar hoy en SIAM, fundada por esa familia Di Tella, que además también nos permite unir cómo se vincula el destino del país con lo que pasa en el mundo.

Cuando en 1933 se fundó esta fábrica, había una profunda crisis en Europa.

Seguramente el papá de Torcuato, el papá de Guido, había emigrado de allá y trajo parte de su fábrica, de sus conocimientos, de sus inversiones, porque no había posibilidades de futuro en una Europa que había salido de una guerra, la primera, que estaba muy mal y donde se olía en el aire que podía venir un segundo conflicto armado.

Acuérdense ustedes que en el año 38 se produce ya el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial. Fíjense, y hoy estaba escuchando las palabras de Cherñajovsky y escuchando a los técnicos italianos, que también él contaba que lo que se compró aquí es producto de una fábrica que hubo que desmontar en Italia por la crisis, y vemos a técnicos italianos que retornan nuevamente a nuestro país.

Vean ustedes cómo se vincula la historia. No hay posibilidad de aislar muchas veces lo que pasa en un país de lo que pasa en el mundo, y esto lo tenemos que entender.

Por eso estar hoy aquí, en Siam Di Tella, que empezó, como decía recién ese corto con una fábrica de amasadoras de pan; luego pasó a ser la proveedora exclusiva de surtidores de combustibles de YPF, que también era una empresa nacional; después pasó a formar Siac, fue la primera productora de tubos de acero de la República Argentina también ideada por el ingeniero Di Tella.

Además aquí, en Avellaneda, producía esta famosa heladera, la de la manijita con la bolita. Les voy a contar una anécdota. Esta mañana me llamó mi madre, mi madre me llama para recomendarme decí tal cosa o no digas tal otra, yo a veces le doy bolilla y a veces no.

Me dijo contá, si querés contalo pero la mamá de Carla, y ustedes dirán quién es Carla, Carla es la peluquera de mi mamá que vive a la vuelta de su casa, y se llama doña Amable, que a lo mejor me está escuchando, que tiene 88 años, que tiene una heladera igual a esta desde hace 50 años y que mi mamá no todavía no la pudo convencer que la cambie por una más moderna, porque dice, para qué la voy a cambiar si hace 50 años que funciona.

Esto también revela la calidad de los productos que se elaboraban en la Argentina. Todos esperamos también que la nueva heladera, no digo 50 años pero que funcione tan bien como las viejas heladeras Siam.

Ni qué hablar del auto Siam Di Tella que fue otro ícono. Para  los que somos un poquito más viejos, todos los taxis de este país en algún momento fueron Siam Di Tella, pintados de negro abajo y amarillo arriba. Creo que fueron los primeros taxis pintados de esa manera, los Siam Di Tella.

En realidad luego en los años 80, 86 para ser más precisos, la fábrica o el Grupo Di Tella, fue desmembrado. SIAC, que era el que hacía tubos de acero, pasó al Grupo Techint, la metalmecánica pasó a otro grupo económico, el Pérez Companc, y lo que estaba en Tierra del Fuego, como señalaba recién Rubén Cherñajovsky, pasó a Aurora Grundig que finalmente también terminó quebrando.

Hoy las computadoras que entregamos del plan Conectar Igualdad a los estudiantes y docentes argentinos, son elaboradas también por inversores argentinos, entre otros también por Rubén Cherñajovsky, y también hemos logrado porque si no tendríamos que importar totalmente y estamos trabajando para que cada vez se integren más piezas nacionales.

Por eso digo que la inauguración de hoy no es una inauguración cualquiera. El apellido Di Tella también está, por lo menos en mi juventud o cuando yo era muy chica, muy vinculado al arte. El Instituto Di Tella marcó a toda una generación en innovación intelectual, de la misma manera que sus padres, sus abuelos habían marcado en materia de innovación tecnológica e industrial.

¿Saben qué pasa? Que cuando hay neuronas en una cabeza, y las neuronas funcionan adecuadamente, pueden funcionar para el arte, para la cultura, para la industria, porque todo hace a la calidad de vida de los argentinos.

Estar hoy acá, en esta fábrica recuperada que está ya produciendo heladeras como la que ustedes ven allí y acabamos de mostrar; que va a incorporar mayor innovación y tecnología cada vez más; que estamos ayudándola desde el gobierno nacional, como a todos los emprendimientos que hemos visto hasta hace unos instantes, las casas en la Rioja, muchas de estas cosas, yo diría la mayoría, mañana no van a aparecer en ningún medio de difusión.

Por eso vamos a colocar en nuestro Facebook, en nuestros medios electrónicos las fotos de las casas de La Rioja, las fotos de las casas que acabamos de entregar aquí junto a Jorge Ferraresi en Avellaneda; también las fotos de lo que ha sido todo el mejoramiento de la ribera del Riachuelo, donde se puede observar claramente el límite entre Capital y Avellaneda, cómo está del lado de Avellaneda y cómo está el de Capital, y no es una crítica para nadie, simplemente basta mirar y nada más.

También la inauguración de las nuevas ampliaciones y refacciones en la Universidad de Avellaneda, una de las nueve universidades que inauguramos durante nuestra gestión. Igualmente la pavimentación e iluminación de la avenida Torcuato Di Tella aquí en Avellaneda, y la obra del Cristo Obrero, de Marmo, que también está impuesta. En fin, todo lo que hemos hecho.

Quiero también hablar un poquito de la fábrica de ascensores Servas, de La Matanza, que destina el 4 por ciento de su facturación a investigación y desarrollo.

Esto es muy importante porque muchas veces se habla de la productividad de los trabajadores argentinos y se dice que no hay tanta productividad, pero ésta no está sólo vinculada al esfuerzo del trabajador, la productividad hoy está no solamente vinculada al esfuerzo del trabajador sino fundamentalmente a la inversión en tecnología y desarrollo que hagan nuestros empresarios, porque si vos tenés una planta obsoleta, si no invertís en innovación, en desarrollo, en tecnología, podés tener los mejores obreros del mundo pero no vas a tener mayor productividad.

Esto también hay que discutirlo y decirlo con todas las letras. Servas destina el 4 por ciento de su facturación, tiene 35 profesionales, a desarrollar innovación y tecnología. Esto por supuesto se los digo a mis queridos compañeros los trabajadores.

Quiero también felicitar a Belén, que trabajaba en la Secretaría General adjunta de la UOM, que empezó aquí en esta fábrica y tuvo un papel preponderante también para que esto pudiera ser una realidad. Quiero decirles a todos los trabajadores argentinos que cuidemos lo que tenemos.

Hoy estaba leyendo un artículo en el diario Crónica, que es un diario que defiende permanentemente los intereses de los trabajadores, y estaban las declaraciones del compañero Pignanelli, secretario general del SMATA, donde hoy tenemos un problema en el sector automotriz, pero no por un problema estructural de la Argentina sino por un problema con Brasil, que fue por lo que indiqué ayer que el ministro de Economía Axel Kicillof viajara, porque ha bajado la exportación a Brasil y este es el principal problema que hoy tiene el sector automotriz argentino, y también la baja que hubo en la producción industrial argentina.

Les contaba que hoy leía las palabras de Pignanelli y decía que era una paradoja, pero que pese a las suspensiones que se habían efectivizado en el sector automotriz, no convenía hacer una huelga, porque si no para los empresarios podía ser motivo de despido. Yo no diría que es una paradoja, yo diría que es una parábola. La parábola es una figura que se utiliza en el Evangelio para poder extraer enseñanzas y aprendizajes.

¿Cuál es la parábola? Que cuando los trabajadores están bien deben tender a tener comportamientos, conductas y demandas que permitan sostener y darle sustentabilidad a este presente.

Porque muchas veces, con reclamos justos y con derechos legítimos, terminamos provocando, por diferentes situaciones, cosas que no queremos. Fíjense, se hace huelga cuando se está prácticamente con plena ocupación y no se hace huelga cuando tenés un problema de suspensión o desocupación.

¿Cuál es la parábola entonces? Debería ser que cuanto mejor estás peor te comportás y cuando mal estás mejor te comportás. Esto lo tenemos que modificar si queremos tener un país diferente, una Argentina diferente y fundamentalmente una clase trabajadora diferente. Yo quiero en esto ayudar a mis compañeros, ayudarlos a pensar bien, a decidir bien, a no equivocarse, por eso Rubén apelaba a esa concordancia entre capital y trabajo.

Ayer recordábamos junto a Carlos Zannini, también como una parábola, lo que pasó una vez en Córdoba, con el gremio Sitrac – Sitram, tal vez no se acuerden quien fue el gremio Sitrac- Sitram, era un gremio muy combativo allá por los años 70.

Estaban comiendo en el comedor, en plena ocupación, los horarios más altos de América latina, los mejores salarios, e hicieron una huelga porque en el comedor les sirvieron tres veces seguidas congrio, que es uno de los pescados más ricos.

Entonces digo que tengamos todos la fortaleza, empresarios, trabajadores, funcionarios provinciales, municipales, la fuerza, la entereza, la inteligencia de poder sostener este modelo industrialista fundamentalmente, que aumentó exponencialmente y fue el de mayor aumento en el producto bruto industrial en toda América latina en la última década y es el que mayor participación tiene, el producto bruto industrial, en el PBI general.

Por eso, casas para los trabajadores, saneamiento ambiental, la apertura de fábricas icónicas con mayor innovación, tecnología y desarrollo; exportación en el caso de los ascensores, que exportan el 40% y es la tercera fábrica en Latinoamérica, es el mejor homenaje que podemos hacer a hombres como el ingeniero Di Tella, que fue un visionario, un hombre que pudo ver más allá y brindó trabajo, innovación, tecnología y en definitiva bienestar para todos los argentinos.

Por eso quiero agradecer el esfuerzo de todos los empresarios, el esfuerzo de los trabajadores, para que sigamos adelante sosteniendo un modelo que ha dado bienestar y calidad de vida, pero que es necesario sostenerlo y ayudarlo entre todos.

Muchísimas gracias y feliz día a todos los trabajadores y trabajadoras de la fábrica Siam, que hoy vuelve a abrir sus puertas y vuelve a convertirse en una fábrica en un lugar donde solamente había ruinas. Muchas gracias y buenos días a todos y a todas.


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