La botella rebelde

botella¿Crees en las cosas super extrañas?… no, solo en las cosas raras.

Yo te  voy a contar una historia  sobre algo tan extraño que  seguramente cambiara la opinión que ahora mismo tienes acerca de muchas cosas…

Lo raro, lo extraño, lo imposible, lo inesperado…  vivimos en un momento, en que cualquier cosa puede suceder… pues a Nuria le sucedió.

Ella que no era alta ni baja, ni rubia ni morena, ni gorda ni delgada (un poco culona como casi todas las latinas)…pero como ella pensaba ”muy del montón”.

Lo realmente especial era su mirada. Ya no era una niña, sin embargo  había una gran inocencia que se reflejaba en esa manera de observar las cosas.

El mundo, como ella decía.

Un día normal y corriente, recogiendo la basura de reciclar, se dio cuenta de que había una botella grande de agua que intentaba escaparse…

La primera,  la segunda,  incluso la tercera vez, se podría pensar que algo no hacías bien al recogerla e intentar meterla en la bolsa. Era una botella grande, pero se desviaba  y ella lo noto.  Entonces Nuria, sin miedo pero tremendamente confusa,  paso a la estrategia que siempre funcionada con las botellas… el pisotón.

Entonces la botella, cuando iba a recibir el  pie… gritó.

En el rostro de Nuria había cien mil expresiones que se mezclaban, sorpresa era la principal, seguida del miedo, de  interés, no sabía qué hacer con el pie…  Nuria, casi se desmaya y sus ojos era imposible que se abrieran más… entonces  lo único que pudo hacer, fue seguir escuchando a esa botella… oír lo que el mundo, ese mundo tenía que contar

Consiguió cerrar la boca y dejo que sus oídos prestaran atención, a aquel sonido extraño que poco a poco consiguió transformarse en voz.

Y aquella botella rebelde dijo:

¿Por qué me reciclas? ¿ vas impedir que permitan que me junte con la mierda, con lo que nadie quiere, con lo caducado?…  y para que, para que me conviertan en una botella buena, quizás en dos o en tres botellas buenas, llevando liquido… ojala me hubieran usado en el campo allí si que me hubieran tirado a la basura. Aunque allí,  también  podría haber corrido el riesgo del abandono, de la soledad… pero no me hubieran reciclado…

Entonces Nuria se despertó. Todo había sido un sueño.

Para bien o para mal, siempre compro botellas pequeñas que siempre tiro a la basura…

Mayra


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1 Comment »

  1. 1
    deborah manrrique Says:

    graciasssssssssss


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