Tan solo dos decisiones, nos cuestan $ 65.000 millones…

El ahorro por 2.000 despidos del Senado demandará más de un siglo para cubrir el costo de tan solo 2 decisiones de gobierno

 Por Eduardo Di Cola*

Mientras estamos bombardeados por las informaciones que cubren la triple fuga y los despidos en el Senado de la Nación, otras cosas en forma solapadas están sucediendo. No las voy a caracterizar como más importantes. En definitiva cada uno ordenará su propio palmarés de conformidad a lo que considere de mayor relevancia. Lo que está claro es que no son informadas en la dimensión ni en la profundidad que merecen.

Una de ellas es el impacto que la devaluación tuvo respecto del Dólar Futuro. Una muy tenue referencia a mediado de diciembre y luego silencio de radio. El Dólar Futuro es un instrumento financiero mediante el cual se asume el compromiso de devolver el dinero tomado al valor que el dólar tenga en una fecha futura determinada.

Si en el ínterin en que la operación transcurre se produce una devaluación, el impacto en pesos es exactamente equivalente al porcentaje de dicha devaluación. Esto le costó al BCRA, es decir a todos los argentinos, alrededor de $30.000 millones, que terminan engordando el bolsillo del sistema financiero, es decir los bancos.

El otro tema, es el ya vigente aumento del 6% del combustible, el que se completará con otro similar en marzo. No es que no se haya informado, mucho menos que pueda pasar desapercibido. Tampoco es que se trate de una cuestión novedosa. Bueno es reconocer que no es el primer incremento, ya hubo otros en años y gobiernos anteriores.

A lo que me refiero y que nada se dice, es al combo explosivo que implica el aumento de precio sumado a la devaluación del 40%. Se oculta la enorme transferencia de recursos de toda la sociedad en favor de unos pocos grupos económicos de productores y refinadores de petróleo.

Veamos, si bien el crudo de referencia se reducirá un 10%, el valor en pesos crecerá un 27% aproximadamente en virtud al incremento del tipo de cambio. Un ejemplo numérico a modo aclaratorio.

En el caso de los productores de petróleo de la cuenca neuquina, que por el Medanito recibían a principio de diciembre $ 735 por barril, pasarán a recibir un 26,7% más, esto es, $ 931,5 por barril (1).

En definitiva y para no abundar en detalles, la transferencia en favor de los mencionados grupos terminará redondeando los $35.000 millones, que le sustraen a todos los argentinos, esto es, al consumo y por ende al mercado interno.

Vale decir, en apenas un mes de gobierno estas dos cuestiones, tan solo dos, nos cuestan $ 65.000 millones.

Está claro que lo hicieron “sin las molestas peleas y disputas” al que nos tenían cansados las actitudes del gobierno anterior. El “diálogo y la tolerancia” lograron evitarnos el estrés del conflicto.

Cada uno hará la valoración sobre que rango de importancia le asigna a estas cuestiones. De todas formas quiero hacer un breve cálculo, no sin antes aclarar que no pretendo justificar situaciones que pudieran ser irregulares o pongan en duda la necesidad de la eficiencia del Estado en el cumplimiento de sus funciones.

Vamos al cálculo comparativo: seamos generosos y asignémosle un sueldo figurativo promedio de $ 25.000 a cada uno de los 2.000 hipermediáticos despidos del Senado de la Nación, lo que hace un total de $ 50 millones mensuales.

Es decir que vamos a necesitar ahorrar durante 1.300 meses -más de un siglo- el sueldo de los 2.000 despedidos para compensar los 65 mil millones que el club de CEO´s, encaramados en la conducción de estado, transfieren a los sectores beneficiados con sus decisiones.

Dicho de otra manera, el ahorro pretendido con los despidos, el mencionado y otros, no es para solucionar problemas preexistentes como hacen aparecer, sino para generar las condiciones políticas de “confianza hacia el mercado”, mostrando una voluntad inquebrantable de cumplir con el endeudamiento que empiezan a tomar, a la vez de beneficiar a los sectores concentrados de la economía de donde precisamente los CEO´s provienen, exhibiendo para ello la inquebrantable disposición de llegar a la represión si las circunstancias lo exigen.

 (1): fuente OETEC
 *Ex Diputado Nacional


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