Reflexiones sobre la detención de Milagro Sala

enero 17, 2016

Revancha

 Por Marta Dillon

milagrosala17–01–2016 / Hay una palabra, una sola palabra que resuena al mismo tiempo que presiona la impotencia como agua de inundación acumulada contra el muro de una represa: revancha. Revancha contra esa negra, esa india, esa mujer a la que tantas veces se nombró así en los medios locales pero entre comillas como si no fuera digna de la categoría, la “ultrakirchnerista”, esa persona diminuta pero tan aguerrida y con tanta determinación que fue capaz de imaginar y crear universos propios para los suyos y las suyas.

Revancha, de clase, ideológica, revancha misógina, una retaliación anunciada con la que seguramente Gerardo Morales ha soñado como se sueña con una amante.

Milagros Sala está detenida y el gobernador de Jujuy se jacta de que la acusación no será sólo por “incitación a ilícito y tumulto” sino que también se prepara para acusarla por robo “al Estado y los pobres”. ¿Cómo se atreve esa mujer? ¿Cómo se le ocurre?

¿Cómo es que se animó no sólo a soñar sino a hacer casas, fábricas, escuelas, becas para educación terciaria, plazas junto con otros negros como ella, indígenas como ella, esos nadies que de pronto organizados también querían clubes, piletas de natación y hasta su propia marcha del orgullo lgbti con tantos colores y alegría que no son propios de esas caras color tierra?

A una lustrabotas que pasó la adolescencia drogándose en la calle, robando al menudeo, salvada de ese circuito por la protección de “las mujeres de Azopardo”, ni más ni menos que las putas del barrio humilde donde creció antes de conseguir un trabajo en el Estado y convertirse en dirigente de ATE, de seguir al Perro Santillán en los cortes de ruta, de poner el cuerpo al calor de las gomas quemadas a sabiendas que no había otra forma de reclamar, no había otra herramienta cuando el país bajaba la cuesta de una de las peores crisis de su historia al filo del tercer milenio.

No, no le iban a perdonar el tamaño de su atrevimiento, no es sólo el hartazgo por los cortes de ruta a los que la organización que Sala lidera acostumbró a la provincia de Jujuy; es más que eso, es relamerse porque al fin se acaba ese orgullo de clase que la animó durante este tiempo, el tiempo en que encontró recursos para hacerse fuerte entre los más vulnerables, ahí al pie de los cerros en Alto Comedero.

Porque, vamos, detener a alguien por acampar en una plaza pública para hacer un reclamo cuando el mismo presidente se mostró en plena campaña antes del ballottage en las carpas que durante meses se mantuvieron en plena 9 de Julio para hacer visibles los reclamos del pueblo Qom es por lo menos un insulto a la inteligencia de todos y de todas.

O una acción ejemplificadora frente a la movilización constante de quienes no piensan dejar pasar los decretazos de cada día, el cierre de programas, los despidos masivos, la brutal transferencia de recursos a los sectores más poderosos mientras el salario adelgaza y se acusa a trabajadores y trabajadoras de ser la grasa que sobra en el cuerpo del Estado.

Algo de eso hay, sin duda, pero no se puede ocultar el tamaño de la violencia de esta detención, el gusano de la revancha que se come rápidamente cualquier otro argumento, el modo en que se la presenta como ese ser amenazante, por negra, por mujer, por indígena y no solamente por eso.

O mejor, por ser todo eso y haberse atrevido no sólo a reclamar para sí y para los suyos los derechos básicos sino también el derecho al goce, el derecho a una vida en la que se pueda soñar más allá del destino de trabajo de sol y a sol y de la vivienda como el techo para las aspiraciones.

La Tupac Amaru y Milagro Sala fueron más allá y pusieron animales de fantasía en sus plazas, lugares de recreo, rosedales, piletas de natación con rampas para rehabilitación de personas discapacitadas, crearon escuelas secundarias y también becas para sostener la formación universitaria. Y hasta su propio método para evitar la violencia patriarcal poniendo en jaque a los agresores, yéndolos a buscar a sus propias casas sin esperar más que la denuncia de las víctimas.

La Tupac Amaru y Milagro Sala, con su pelo siempre recogido, su nula elegancia, la parquedad de sus gestos, su pasado doliente y su capacidad de recuperación reclamaron para sí todo lo que parecería, para las autoridades que ahora tenemos, le corresponde a otros, a los blancos, a los que se superan a sí mismos de uno en una, a los que no militan en organizaciones, a los y las que van detrás del objetivo personal como burros detrás de la zanahoria.

Todos los demás, sean lo que sean, son un mal a extirpar, grasa que cortar, no importa quien hayas sido ni cuál sea tu trayectoria laboral, si perdiste el trabajo ya dijo el presidente que habrá rutas que construir, andá a agarrar la pala. Milagro Sala la agarró en su momento, pero no lo hizo para ella sola, y no lo hizo solamente para sobrevivir.

Esa mujer, esa negra indígena lo hizo para vivir, para vivir con otros, para asaltar el cielo de los goces compartidos, para mostrar que las revoluciones son posibles aquí y ahora. Por eso la revancha. Y por eso también esta impotencia que late, que presiona y que también busca su cauce en la calle; la misma a la que con estos actos se intenta disciplinar.


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Kicillof: “Los verdaderos anuncios del Ministro Prat Gay: pagarle a los buitres con más ajuste de la economía y con techo a los aumentos salariales”

enero 14, 2016

de Axel Kicillof, ex Ministro de Economía.

La conferencia de prensa de ayer del Ministro de Hacienda y Finanzas duró poco más de 1 hora pero pese a su generosa extensión, la mayoría de quienes la escucharon aun se están preguntando qué quiso decir. Es que Prat Gay concretó una magistral aplicación de la famosa advertencia: “cuando a un economista no se le entiende lo que dice es porque te está mintiendo”.

En concreto, el anuncio tuvo tres partes. El resto consistió en los mismos intentos desesperados del macrismo de echarle la culpa a la “pesada herencia”, como cada vez que toma una medida impopular. En un mes este recurso ya se desgastó porque todas las medidas que han tomado son profundamente antipopulares y fundadas en sus convicciones, no en la situación del país. Analicemos primero los anuncios para luego refutar uno por uno los argumentos “técnicos” de la supuesta “pesada herencia”.

Un ministro, tres anuncios, tres mentiras.

El primer punto de Prat Gay fue confirmar que, tal como amenazó Macri tantas veces, el gobierno del PRO con su cuadrilla de funcionarios provenientes de la banca privada extranjera, está dispuesto a pagarles cuanto antes y en cualquier término a los fondos buitre.

En pocas palabras, Prat Gay anunció que el gobierno de Macri viene a endeudar nuevamente a la Argentina con los grandes bancos internacionales y, aunque todavía no lo digan, probablemente también con el Fondo Monetario Internacional. La diferencia con otras etapas es que este endeudamiento ni siquiera va a justificarse en necesidades de los argentinos, sino que van endeudar al país para pagarle a los buitres lo que piden.

En su intento de justificar este vergonzoso retroceso Prat Gay ensayó dos excusas infantiles. Primero, que enfrentar a los buitres y no pagarles tuvo “muchos costos”. Por eso, aunque tengamos que endeudarnos en 10.000 millones para cumplir la escandalosa sentencia del Juez Griesa (para el PRO un hombre sabio y respetable), peor sería no pagar. La segunda excusa es que la negociación con el Club de París fue mala, falacia que vienen repitiendo para marcar que el gobierno anterior negocia peor que ellos.

No hay que olvidar que no fue solo el gobierno de Cristina el que dijo no a la extorsión sino que, en la ONU, 136 países apoyaron la posición de argentina contra los fondos buitre; ahora Macri quiere tirar todo eso por la borda para cumplir sus compromisos con la banca extranjera.

El segundo punto es que el PRO se dispone a realizar un fuerte ajuste del gasto público. Todavía no ha explicado los métodos ni las partidas que pretenden recortar, aunque de momento se ha visto que el ajuste va a incluir un tarifazo en luz, gas y agua y despidos masivos en el Estado. La excusa es, nuevamente, la “pesada herencia”. Por eso, los aumentos de tarifas que van a embolsar las empresas privadas de servicios públicos obedecen al “atraso” que generó el gobierno anterior.

Los despidos se fundamentan en una curiosa teoría: si un trabajador del Estado es joven y tiene actividad política entonces es ñoqui. ¿Qué hubieran dicho Clarín o La Nación si el gobierno de Cristina revisaba el Facebook o el twitter de los trabajadores para echarlos si encontraban alguna expresión crítica al gobierno? “¡Persecución, nazismo, fascismo!” hubieran bramado. ¿Cuántos jóvenes trabajadores del gobierno de la Ciudad de Buenos deberían ser echados por apoyar al PRO?

El hecho es que no evaluaron las tareas de nadie sino que echan a las personas por lo que piensan. Pero lo peor es que, para la concepción del Estado que tiene el macrismo, probablemente sobren miles y miles de empleados públicos ya que toda norma, control o regulación es para ellos una molestia a los privados que debe ser removida. Prat Gay dijo que quieren dejar de “reprimir la economía” con exigencias a las empresas privadas. Claro, a los únicos que piensan reprimir es a los trabajadores, como ya demostraron con esas espaldas repletas de heridas producidas por balas de goma de los municipales de La Plata y los obreros de Cresta Roja. Toda una advertencia.

El último anuncio apunta a poner un límite a los acuerdos salariales de 2016. En su ensalada de números, Prat Gay dejó ver que según sus estimaciones la inflación será de 20 a 25%, así que los salarios no deberán subir más que eso. Se olvidó de algo. Durante todo 2015 la inflación venía bajando mes a mes, según las consultoras privadas y las estadísticas públicas. Esa trayectoria cambió cuando Macri anunció en campaña, y después puso en práctica ni bien asumió, la devaluación más formidable desde la de la crisis de 2001, de cerca de un 40%.

Como todo el mundo sabe, las devaluaciones se trasladan a los precios, por eso desde que asumió el nuevo Gobierno, según las propias consultoras privadas y macristas, la inflación mensual se disparó a 6% (cuando ellos mismos medían entre 1,5% y 2% por mes). La cifra oficial no se conoce porque por primera vez en la historia, y con la excusa de la “pesada herencia”, se dejaron de medir los precios desde el INDEC.

En pocas palabras, la devaluación de Macri se tradujo en una inflación que probablemente, entre noviembre y enero, ronde ya más de 12%. Si a esto le sumamos lo que crecerán los precios en lo que resta del año, se ve claramente que pretenden ajustar los salarios poniendo tope a las paritarias.

En síntesis. Primero devaluaron abruptamente, bajaron las retenciones, empezaron a abrir la economía a las importaciones y subieron la tasa de interés encareciendo el crédito. El resultado de estas medidas es, como siempre ha sido, la inflación y la recesión económica. Lo que anunció ahora Prat Gay son los puntos que faltan para completar el clásico paquete de ajuste ortodoxo recomendado por el Fondo Monetario Internacional para todos los países en todas las circunstancias: endeudamiento, ajuste del gasto público y reducción de salarios. El modelo que aplica Macri genera inevitablemente pérdida del poder adquisitivo, recesión y desocupación. Los números cierran con la gente afuera. Y para poder aplicarlo, como muestra la dolorosa experiencia histórica, hay que limitar las demandas de los trabajadores, a cualquier costo, incluso con represión.

Algunos comentarios adicionales sobre las excusas del Ministro Prat Gay.

1. Inventando un “descontrolado déficit” fiscal. Prat Gay sostuvo que el déficit del año 2015 es de 2,3% del PIB. Es verdad, si se aplica la metodología y los criterios que se aplican en todos los países del mundo y que recomienda el propio FMI el déficit es ése. Pero resulta que durante toda la campaña, el macrismo y sus medios de comunicación agitaron que el déficit era de 7% del PBI.

En su conferencia de prensa, el Ministro de Hacienda empezó a hacer “contabilidad creativa”, inventando partidas, sumas y restas para llegar a ese 7% con el que mintieron durante meses. Para eso, violó todos los manuales metodológicos del mundo. Sumó a los gastos la “deuda flotante” de este año sin restar lo que se pagó por el mismo concepto. Un verdadero papelón metodológico.

Luego restó de los ingresos las utilidades que según la Carta Orgánica el Banco Central le gira al Tesoro. Son cosas muy técnicas, pero básicamente truchas para construir su número de oro. Por último, sumó también al déficit “heredado” las promesas de campaña de Macri: la reducción de retenciones, la reducción de impuesto a las ganancias a los altos ingresos y otras medidas que ya aplicó. Un mamarracho. Todo este trabalenguas de números sin sentido tienen un solo objetivo: justificar el ajuste del gasto que Macri pensaba hacer de cualquier modo

2. El supuesto costo de no pagar a los buitres. A lo largo y a lo ancho del planeta se sabe que los gobiernos neoliberales –del mismo signo que Macri- llevaron a Argentina en 2001 al default más grande de la historia. Y que Néstor y Cristina Kichner solucionaron el problema desendeudando al país como nunca antes. Se le pagó toda la deuda al FMI para que no condicionara la política económica y se negoció fuertemente con los acreedores, llegando a un acuerdo con 93%.

El escándalo jurídico y financiero del Juez Griesa y la justicia norteamericana es que le dio la razón a un 1% de los acreedores, los fondos buitre. Ese juicio “del siglo” terminó en julio de 2014. El gobierno de Cristina, simplemente, denunció este escándalo en lugar de arrodillarse ante los acreedores como pretende hacer Macri.

3. Otra falacia: el Club de Paris estuvo mal negociado. La deuda objeto de negociación con el Club de París que fue declarada en cesación de pagos en 2001, fue contraída por los sucesivos gobiernos desde el año 1956 y, fue objeto de numerosas renegociaciones en los años 1962, 1965, 1985 (denominada Ronda I), 1987 (Ronda II), 1989 (Ronda III), 1991 (Ronda IV) y 1992 (Ronda V). El acuerdo vino a regularizar obligaciones contraídas durante más de 20 años, y cuyos servicios dejaron de cumplirse en el año 2001.

En los 60 años de historia del Club de París no existe la posibilidad de obtener una quita en el monto adeudado (incluyendo intereses contractuales, tanto regulares como punitorios) salvo para los países de bajo ingreso per cápita (menos de 755 dólares) y con niveles de endeudamiento insostenible. Argentina no cumple ninguna de las dos condiciones.

De la misma forma, todas las negociaciones en sus 60 años de historia, exceptuando la que concluyó la Argentina, se realizan en el marco de un acuerdo previo con el FMI. Nunca antes se había acordado el pago en un plazo de 5 años extensibles a 7 sin contar con un programa del FMI como marco del acuerdo. Si la Argentina no hubiera alcanzado este favorable acuerdo el pago debería haberse realizado al contado.

Por eso, los especialistas y la prensa opositora se encargaron de decir que llegar a un acuerdo sin el FMI era imposible. Además, en el acuerdo alcanzado, se reduce el costo financiero ya que la última tasa de actualización promedio se ubicaba en torno al 6,8% mientras que el acuerdo alcanzado implica un costo de la refinanciación entre el 3% y el 4,45%, dependiendo de la dinámica de los pagos.

 

Lo que Macri y Prat Gay no se animan a decir sobre su visión de la economía.

¿Por qué tantas volteretas discursivas, números incomprensibles y alusiones a la “pesada herencia”? Simplemente, porque Macri y sus economistas no se animan a decir lo que piensan y qué orientación le quieren dar a la economía argentina. Durante el gobierno de Cristina, cada anuncio que se hacía incluía una explicación sobre las razones profundas que lo motivaban: la defensa de la demanda agregada, del mercado interno, del alto poder adquisitivo de los ingresos, de la reindustrialización argentina.

Macri y su “equipo” creen en otras cosas: en un Estado mínimo que no interfiera con los intereses de los sectores concentrados. Creen que Argentina tiene que volver a endeudarse en la bicicleta financiera internacional. Que argentina tiene que volver a las “respetables” recetas del FMI. Que la industria argentina es inevitablemente ineficiente. Que los salarios son demasiado altos y que el desempleo “óptimo” para que las demandas de los trabajadores no sean excesivas es de dos dígitos. Que hay que bajar los impuestos a los que más tienen para que “inviertan”, porque la oferta es la que impulsa la producción y no la demanda.

En lugar de poner sobre blanco y negro sus verdaderos motivos e intereses tienen que inventarse una crisis que todos los argentinos saben que no existe. Tienen que interrumpir las estadísticas por meses para tapar los efectos de la devaluación que hicieron.

La famosa “pesada herencia” para ellos entonces es que Cristina entregó un país con un desempleo de 5,4%, con 3 millones de nuevos jubilados, con una industria nacional en proceso de consolidación después décadas de derrumbe neoliberal, con una economía desendeuda después del descalabro del sobre endeudamiento y el default. En fin, a Macri y sus muchachos les cabe el viejo dicho: “no aclaren, que oscurece”.


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Tan solo dos decisiones, nos cuestan $ 65.000 millones…

enero 11, 2016

El ahorro por 2.000 despidos del Senado demandará más de un siglo para cubrir el costo de tan solo 2 decisiones de gobierno

 Por Eduardo Di Cola*

Mientras estamos bombardeados por las informaciones que cubren la triple fuga y los despidos en el Senado de la Nación, otras cosas en forma solapadas están sucediendo. No las voy a caracterizar como más importantes. En definitiva cada uno ordenará su propio palmarés de conformidad a lo que considere de mayor relevancia. Lo que está claro es que no son informadas en la dimensión ni en la profundidad que merecen.

Una de ellas es el impacto que la devaluación tuvo respecto del Dólar Futuro. Una muy tenue referencia a mediado de diciembre y luego silencio de radio. El Dólar Futuro es un instrumento financiero mediante el cual se asume el compromiso de devolver el dinero tomado al valor que el dólar tenga en una fecha futura determinada.

Si en el ínterin en que la operación transcurre se produce una devaluación, el impacto en pesos es exactamente equivalente al porcentaje de dicha devaluación. Esto le costó al BCRA, es decir a todos los argentinos, alrededor de $30.000 millones, que terminan engordando el bolsillo del sistema financiero, es decir los bancos.

El otro tema, es el ya vigente aumento del 6% del combustible, el que se completará con otro similar en marzo. No es que no se haya informado, mucho menos que pueda pasar desapercibido. Tampoco es que se trate de una cuestión novedosa. Bueno es reconocer que no es el primer incremento, ya hubo otros en años y gobiernos anteriores.

A lo que me refiero y que nada se dice, es al combo explosivo que implica el aumento de precio sumado a la devaluación del 40%. Se oculta la enorme transferencia de recursos de toda la sociedad en favor de unos pocos grupos económicos de productores y refinadores de petróleo.

Veamos, si bien el crudo de referencia se reducirá un 10%, el valor en pesos crecerá un 27% aproximadamente en virtud al incremento del tipo de cambio. Un ejemplo numérico a modo aclaratorio.

En el caso de los productores de petróleo de la cuenca neuquina, que por el Medanito recibían a principio de diciembre $ 735 por barril, pasarán a recibir un 26,7% más, esto es, $ 931,5 por barril (1).

En definitiva y para no abundar en detalles, la transferencia en favor de los mencionados grupos terminará redondeando los $35.000 millones, que le sustraen a todos los argentinos, esto es, al consumo y por ende al mercado interno.

Vale decir, en apenas un mes de gobierno estas dos cuestiones, tan solo dos, nos cuestan $ 65.000 millones.

Está claro que lo hicieron “sin las molestas peleas y disputas” al que nos tenían cansados las actitudes del gobierno anterior. El “diálogo y la tolerancia” lograron evitarnos el estrés del conflicto.

Cada uno hará la valoración sobre que rango de importancia le asigna a estas cuestiones. De todas formas quiero hacer un breve cálculo, no sin antes aclarar que no pretendo justificar situaciones que pudieran ser irregulares o pongan en duda la necesidad de la eficiencia del Estado en el cumplimiento de sus funciones.

Vamos al cálculo comparativo: seamos generosos y asignémosle un sueldo figurativo promedio de $ 25.000 a cada uno de los 2.000 hipermediáticos despidos del Senado de la Nación, lo que hace un total de $ 50 millones mensuales.

Es decir que vamos a necesitar ahorrar durante 1.300 meses -más de un siglo- el sueldo de los 2.000 despedidos para compensar los 65 mil millones que el club de CEO´s, encaramados en la conducción de estado, transfieren a los sectores beneficiados con sus decisiones.

Dicho de otra manera, el ahorro pretendido con los despidos, el mencionado y otros, no es para solucionar problemas preexistentes como hacen aparecer, sino para generar las condiciones políticas de “confianza hacia el mercado”, mostrando una voluntad inquebrantable de cumplir con el endeudamiento que empiezan a tomar, a la vez de beneficiar a los sectores concentrados de la economía de donde precisamente los CEO´s provienen, exhibiendo para ello la inquebrantable disposición de llegar a la represión si las circunstancias lo exigen.

 (1): fuente OETEC
 *Ex Diputado Nacional


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Desde la República hacia el Régimen. Víctor Hugo fuera del aire

enero 11, 2016

 (Por Atilio A. Boron)

Días pasados hablábamos de la nefasta transición que se está operando en la Argentina desde la República hacia el Régimen. Este último es definido como una forma de gobierno en donde se atropellan las reglas del juego democrático, se avanza sobe la división de poderes, se desconocen los preceptos constitucionales y las normas del derecho internacional.

La Argentina de Macri, en su breve experiencia de un mes, ha dado pasos gigantescos para convertir a su gobierno en un Régimen, conculcando libertades sin solución de continuidad.

La última muestra de un rosario de intervenciones de ese tipo la ofrece la decisión tomada por Radio Continental, bajo evidente presión gubernamental, de levantar “La Mañana”, el programa de Víctor Hugo Morales.

Este era una de las pocas voces críticas que iba quedando en la radiofonía argentina, un faro al cual se dirigían todos los que abrumados y disgustados por el monocorde tono oficialista de la prensa hegemónica en todas sus manifestaciones (prensa, radio y televisión) para escuchar la otra campana, para acceder a una perspectiva diferente, para conocer otras opiniones y escuchar las voces de otros analistas.

“La Mañana” era el programa de más rating de Radio Continental, pese a lo cual se lo liquidó sin miramientos, silenciando una de las voces más autorizadas del espacio público argentino.

Este zarpazo contra la libertad de expresión se produce en medio de la abyecta complicidad de los sedicentes personeros del “periodismo independiente”, que durante años taladraron y envenenaron los cerebros de su audiencia, sus lectores o televidentes con críticas a las supuestas amenazas que la Ley de Medios representaba  para la libertad de expresión, pese a que esta pieza legal jamás pretendió legislar sobre los contenidos sino combatir la apropiación monopólica del espacio radial y televisivo.

Los supuestos adalides de las libertades públicas también criticaban la utilización arbitraria de la pauta oficial para favorecer voces alternativas para compensar la fenomenal desproporción a favor de los riquísimos medios hegemónicos totalmente jugados en un plan destituyente y que habían cambiado el periodismo por la publicidad opositora y el coaching de sus mediocres personeros. 

Estos nefastos personeros del odio y la intolerancia -periodistas, políticos e intelectuales deseosos de cobijarse bajo el favor oficial y sus generosas prebendas- permanecen en silencio mientras Macri pisotea una tras otra las instituciones y las normas de la República.

Su pasividad e indiferencia los convierte en farsantes, que desmienten con su inconducta las bellas exhortaciones al diálogo, el consenso, el pluralismo, la democracia que, nos decían, sobrevendrían cuando la “dictadura” kirchnerista fuera desplazada de la Casa Rosada.

Ahora callan, en un silencio escandaloso e imperdonable. El totalitarismo mediático llegó a extremos jamás vistos en la Argentina democrática.

Alfonsín convivió con un sistema de medios que le fue hostil desde el vamos; Menem avanzó en el control pero quedaron algunos islotes críticos que sobrevivieron a su arremetida; la Alianza heredó esa situación y su inoperancia también se reflejó en el terreno mediático.

Néstor Kirchner se enfrentó ni bien asumió la presidencia con la beligerancia de La Nación, que por la pluma de José Claudio Escribano le intimó a una rendición incondicional que el patagónico desechó con dignidad.

Clarín, más astuto, primero apoyó al nuevo gobierno pero bien pronto los desacuerdos en relación al meganegocio del “Triple Play” (voz, banda ancha y televisión) pusieron al multimedios en contra del gobierno, en una escalada infernal en donde se movilizaron todos los recursos imaginables para construir un consenso “pseudo-republicano” que demonizara la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y combatiera por todos los medios posibles a la nueva legislación, misma que había sido aprobada por amplia mayoría en el Congreso Nacional y declarada constitucional por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

CFK libró una batalla desigual, y logró mantener un cierto pluralismo informativo que hoy, casi perdido por completo, valoramos como un bálsamo.

Más allá de las limitaciones que tuvo la política comunicacional de su gobierno, desgraciadamente en manos de diletantes, la verdad es que la Argentina de su época era un país en donde cualquiera podía oír opiniones diferentes, si bien a medida que se alejaba de Buenos Aires la campana opositora sonaba con una estridencia que eclipsaba a todas las demás.

Pero, mal o bien, había dos campanas, dos voces, dos opiniones. Poco a poco comienzan a caer las tinieblas y el pensamiento único, la insulsa y fraudulenta versión oficial, será lo único que podrán escuchar los argentinos para “conocer” lo que está ocurriendo.

Nunca vivimos algo igual en democracia. Se viene una durísima batalla para defender nuestras libertades, amenazadas por el macrismo desde los más diversos frentes.

El gobierno de Macri confía en la pasividad y desorganización del campo popular. Pero es una apuesta temeraria.

No vaya a ser que de tanto tensar la cuerda esta se rompa y la mitad del país que no lo votó, más una fracción de los que sí lo hicieron pero ya están arrepentidos, decidan, hartos ya de tantas decisiones reaccionarias y antipopulares; hastiados y enojados por el recorte de sus ingresos, por la inflación descontrolada, por los despidos arbitrarios, reeditar las grandes jornadas de Diciembre del 2001 y una gigantesca poblada provoque el derrumbe del Régimen.

Macri está jugando con fuego, y no parece muy ducho que digamos. Por las dudas, no sería mala idea chequear el funcionamiento del helicóptero presidencial.


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Condena generalizada a la censura a Víctor Hugo Morales

enero 11, 2016

Diputados del FpV condenan la censura a Víctor Hugo Morales

A través de un comunicado, los legisladores acusaron que el gobierno de Macri busca callar voces opositoras.

11 de enero 2016

diputadosfpv
Máximo Kirchner junto a Andrés Larroque y Héctor Recalde, durante la jura en Diputados. Telam

El bloque de Diputados de la Nación por el Frente para la Victoria condenó el despido de Víctor Hugo Morales de radio Continental y criticó al presidente Mauricio Macri por la “persecución y cacería de periodistas y medios de comunicación” críticos con su gestión.

“Si bien el presidente de la Nación durante la campaña presidencial prometió que respetaría la libertad de expresión, lo que se puede advertir es una verdadera persecución y cacería de periodistas y medios de comunicación que puedan llegar a criticar o disentir con alguna de las medidas arbitrarias e inconstitucionales que ha tomado desde el inicio mismo de su mandato“, destaca el comunicado del bloque que preside Héctor Reclade.

El comunicado del bloque de Diputados del FpV:

El bloque de diputados nacionales del FPV-PJ rechaza en forma terminante la censura y despido de Radio Continental del periodista Víctor Hugo Morales, al tiempo que advierte con suma preocupación la ejecución por parte del gobierno de Mauricio Macri de un plan para imponer a la sociedad una sola mirada de la realidad acallando toda voz que pueda representar una disidencia con su gobierno.

Si bien el Presidente de la Nación durante la campaña presidencial prometió que respetaría la libertad de expresión, lo que se puede advertir a tan solo un mes de iniciada su gestión, es que lo que verdaderamente ha comenzado, a través de sus ministros y funcionarios, es una verdadera persecución y cacería de periodistas y medios de comunicación que puedan llegar a criticar o disentir con alguna de las medidas arbitrarias e inconstitucionales que ha tomado desde el inicio mismo de su mandato.

Es preciso poner en relieve que la censura al periodista Víctor Hugo Morales, no representa un hecho aislado, sino que ésta se da en un marco más general de lo que podría denominarse un verdadero apagón informativo pergeñado desde el propio Ejecutivo Nacional con el fin de imponerle a la sociedad una única y acrítica mirada de la realidad ante los graves hechos que están sucediendo en el país, como lo son el despido masivo de empleados del sector público y el claro intento de condicionar las negociaciones paritarias del sector privado, a través de las amenazas dirigidas a los sindicatos por el ministro de Hacienda, Adolfo Prat Gay.

En tan sólo un mes, el gobierno de Cambiemos ha amordazado a numerosas expresiones de la sociedad argentina y vulnerado el funcionamiento institucional, intentando lograr una justicia y un sistema de medios adicto, dañando la dinámica democrática que se basa en el respeto a la Constitución Nacional, el debate y el respeto a las diferencias.

Como representantes del mandato popular y primera minoría política en la Cámara, los diputados del bloque FPV seguiremos accionando para que se respete democráticamente la plena libertad de expresión de todos los sectores del periodismo y de todas las voces, como ha sucedido con la derogación del delito de calumnias e injurias, la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y acompañaremos a todo periodista que sea condicionado por los poderes fácticos apañados por el proyecto de Macri.

Finalmente, respecto del despido del periodista Víctor Hugo Morales, se informa que el presidente del bloque, Héctor Recalde, se comunicó con el CEO del grupo PRISA Radios, Andrés Cardó, para expresarle “el total rechazo a la medida, considerada una censura inentendible en el marco de una democracia“.

Fuente: Eldestapeweb


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