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Gas letal

julio 16, 2016

 Por Luis Bruschtein

Decretar aumentos colosales, mal calculados y aplicarlos al gas cuando empieza el invierno no fue un error, fue un acto de desprecio. En general las medidas de este gobierno impactan así en la piel de la gente.

Sobre los derechos humanos acumula varias, como cuando Macri dijo que iba a acabar con el curro de los derechos humanos o cuando el minúsculo ex secretario de Cultura de la CABA dijo que la cifra de los 30 mil desaparecidos había sido inventada para cobrar indemnizaciones.

El ministro de Hacienda pidió perdón por la nacionalización de YPF a empresarios españoles que están presos en España y que vaciaron la petrolera. Pero allí lo superó el mismo presidente al intentar meterse en la cabeza de los próceres y decir que seguramente “sintieron angustia por España” al liberarse de ella.

En lo social es una atrás de otra. “Si andás en pata y en camiseta en invierno, quiere decir que estás derrochando” fue la más reciente de Macri, o sea, sólo los ricos como él pueden andar en pata y en camiseta en invierno.

Pero antes habían dicho que el kirchnerismo engañó a los “empleados de nivel medio” al hacerles creer que con su salario podían comprar “un plasma, un celular y viajar al exterior”. De ese tono hubo de sobra, alguno de la vicepresidenta Gabriela Michetti.

Y el miércoles en la Bolsa de Buenos Aires, Macri se incluyó entre los que negrean plata. “Ya no vamos a tener que ocultarnos” dijo, suelto de cuerpo, para explicar las bondades del blanqueo que propicia. Es impúdico que lo diga un presidente que tiene empresas offshore, de las que se usan para “ocultarse”, evadir y negrear.

No son declaraciones habituales en la política. No las diría un gobierno radical o peronista de derecha. No están tamizadas por la política, se expresan como una derecha militante aunque está dicho con la parsimonia de abuelito conservador. Sin filtro, sin vergüenza, sin sensibilidad.

No son furcios, hablan así porque piensan así y no se dan cuenta de la violencia que transmiten, o se dan cuenta y no les importa. Cualquiera de las dos. Esas expresiones tienen una fuerte coherencia interna.

Y su gozosa exposición pública tiene un motivo. Macri ha sido aún más expresivo en las exposiciones que realizó ante empresarios extranjeros durante su reciente gira por Europa y Estados Unidos. Se presenta como el Fidel de la derecha.

Y su discurso, reivindicador de algunos clásicos que la derecha prefiere ocultar en todo el mundo, es una forma de mostrarse como el caudillo que derrotó al populismo sin ocultarse. Su victoria es la de una derecha que no tiene vergüenza y que gana votos.

Una derecha que puede hablar de ajuste, despido, tarifazo, austeridad, autoridad y ganarle en las elecciones a gobiernos que promovieron medidas “populistas”. Macri se presenta como líder de una revolución restauradora derechista que puede llevar esperanza también a otras geografías. “Se puede derrotar al populismo”, agita. Por eso reclama a los grandes empresarios y financistas del mundo que lo apoyen.

En esas declaraciones rigurosamente clasistas se compagina el relato épico de Macri y su gobierno. Es el relato del dirigente que sacó a la derecha del clóset de barrios ricos y la hizo tan popular como una rockstar. Si no se cuenta al fascismo y al nazismo, la derecha no ha tenido un relato épico.

Macri siente que ahora lo encarna en plenitud con la derrota que le infirió al kirchnerismo en las urnas y con esa seguidilla de formulaciones provocativas que buscan profundizar la hegemonía ideológica abiertamente de derecha.

Es una apuesta difícil. Un sector de la derecha en Argentina tiene esa vocación extremista. En su versión autoritaria, la dictadura de Videla innovó con su estrategia masiva de secuestro-tortura-desaparición que aplicó en forma masiva.

En su versión democrática, el macrismo busca su consolidación con un discurso clasista que la derecha de todo el mundo evita y que en Argentina siempre tuvo que travestirse como una parte del radicalismo o del peronismo.

No es una exageración: en el desfile del bicentenario confluyeron esas dos caras de la derecha franca: el gobierno de Macri y los que todavía reivindican a la dictadura. Escuchar las declaraciones de algunos de los que desfilaron o asistieron al desfile producía escalofríos. Y Macri consagró esa confluencia por la “reconciliación” nacional.

Durante La noche del apagón, en 1976, secuestraron a 400 personas de Ledesma, Jujuy, por pedido de los Blaquier, dueños del Ingenio, según denunciaron los vecinos. Ahora Blaquier ordenó al gobernador radical Gerardo Morales, que destruya a la Túpac Amaru, la organización que impulsó el juicio de Blaquier por aquella represión.

Morales ganó con la boleta de Macri. Hay una convergencia de historias de la dictadura y el macrismo. El jueves, el gobernador Morales mandó reprimir en forma salvaje a los trabajadores del ingenio de los Blaquier y dejó numerosos detenidos y 80 heridos.

Ese mismo día encarceló a Raúl Noro, esposo de Milagro Sala. El macrismo de Morales devolvió a la provincia las viejas prácticas de las dictaduras junto a la presencia ominosa del apellido Blaquier.

El masivo y extendido cacerolazo del jueves fue ignorado por los medios oficialistas, o sea la mayoría de los medios. Fue editado en un segundo, tercer o cuarto nivel. En primera plana estuvo López hasta el cansancio. Mientras transcurría el ruidazo o cacerolazo, Canal 13 hacía el centésimo informe sobre López.

El tarifazo provocó la unificación de todos los intendentes del peronismo, unificó a la oposición en el Senado y provocó otra movilización contra el gobierno, pero los medios oficialistas y sus periodistas emblemáticos no se dan por aludidos.

En vez de organizar una sola concentración, las multisectoriales hicieron miles de convocatorias en todo el país. No hubo fotos de grandes multitudes como las del acto del kirchnerismo en Comodoro Py o del movimiento obrero en el monumento al Trabajo.

Los organizadores priorizaron la participación de los vecinos en sus barrios antes que el efecto de las fotos multitudinarias. Los medios oficialistas aprovecharon esta modalidad para desvalorizar la movilización.

Pero lo real es que, con frío y con lluvia, centenares de miles de vecinos participaron en las esquinas de barrio en todo el país, incluso en los pueblos más chicos. “La izquierda protestó contra el tarifazo”, confundía el zócalo de TN mientras mostraba poca gente en el obelisco, antes de que empezara la protesta.

El cacerolazo anuncia el fin de una etapa en la que el gobierno se sostenía con el discurso de “la pesada herencia” y con el show mediático de la corrupción k. Ese discurso se está agotando.

El gobierno cree que el caso López terminó de hundir al kirchnerismo porque supone que permite generalizar. Pero en realidad es al revés: de los innumerables casos de corrupción denunciados, López es el único comprobable e indiscutible. Es diferente a los demás. En vez de permitir la generalización, López acentúa por contraste el hecho de que en todos los demás no se pudo lograr una prueba irrefutable.

Si hubo una corrupción desaforada como la que denuncian los medios oficialistas, tendría que haber más López y no decenas de casos en permanente discusión en tribunales con jueces y fiscales totalmente parcializados o condicionados por la masiva campaña mediática y por el gobierno.

Los medios oficialistas insisten con el show de la corrupción k porque no encuentran aspectos del gobierno que habiliten un discurso reivindicable. Esa práctica arrastra a los funcionarios de la Justicia a prácticas repugnantes, como la difusión de las fotografías del dinero declarado que estaba en las cajas de seguridad de la hija de Cristina Kirchner.

La misma Florencia Kirchner había solicitado al juez Julián Ercolini que ratificara el contenido de las cajas, “para terminar el show mediático”, que fue lo que insólitamente promovió el juez.

Frente a la gran protesta contra el tarifazo, la campaña mediática es cada vez más débil. Los funcionarios ya no usan la letanía de “la pesada herencia” que repitieron durante los primeros meses porque ya no suena como explicación sino como justificación. Sienten que ya está gastada, que perdió fuerza.

Es una etapa que se va cerrando. Para sostenerse, Macri deberá ensayar ahora su propio relato. Tiene la colaboración de los medios oficialistas y de sus periodistas emblemáticos que tratan desesperadamente de insuflarle carisma y credibilidad, de ocultar los límites y maquillar los desastres y denigrar a sus adversarios.

Aún así, hasta en sus lectores, la imagen de Macri es que gobierna para los ricos. Y las frases que quedan en el imaginario colectivo para identificar a su gobierno son las más provocativas, las más ideológicas y menos políticas. Con ese perfil deberá alimentar las expectativas que aún mantengan quienes lo votaron.

Fuente: Pagina12


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Después del triunfo de Macri. Otra etapa

noviembre 23, 2015

por Jorge Carbajal

http://tinyurl.com/ownwwmk

Estimad@;

Si recibes esta reflexión, es por que te identifico dentro del campo Nac & Pop y por ende invitado a reflexionar, debatir y reconstruir juntos la herramienta que nos representa para defender lo obtenido y avanzar en otros temas que han quedado relegados.

Tiempo de escuchar y reflexionar y actuar en consecuencia.


El enemigo será la parálisis, o quedar lamiéndonos las heridas.

La Mesa de Autoayuda K, que ayer en la tarde habilitamos en casa, sirvió para un buen comienzo del debate que enfrenta el Nac & Pop en su conjunto y el peronismo especialmente.


Fue una tarde-noche balsámica y fortalecedora.
Gracias doy a los agudos enfoques de todos, diversos, calientes, y constructivos.

Según a cada cual le haya tocado en suerte la militancia y la gestión política en estos últimos años, así también perfilara su critica hacia adentro al desmenuzar los errores cometidos.  

Útil será tener en cuenta, que los duelos son instancias necesarias para superar la crisis de las pérdidas, pero tienen su tiempo y su alcance.

Cuanto antes se superen las consecuencias emocionales, antes podremos estar en disposición de reconstruir lo perdido.
Un viejo dicho, ya no sé donde escuchado, dice que los momentos anteriores al dolor o al placer, son superiores al mismo dolor o placer respectivamente.
Los convoco a constatarlo por las propias experiencias.

Ni tanto ni tan poco, sería una síntesis para iniciar un debate que nos esclarezca sobre el camino para recomenzar la organización de nuestra fundamental herramienta política.


Sin dudas sobre esta realidad interna se desatará una puja por el poder.

No existe sector que no haya sido alcanzado por la derrota y nadie seguramente podrá exhibir méritos impolutos para asumir “per se” una orientación y menos la conducción.


Lo veremos de inmediato en la eleccion de autoridades de las Cámaras Legislativas, y simultáneamente a través de quienes se canalice el diálogo con la nueva administración.

Es de desear que el pase de facturas tenga un límite que no disperse la tropa u obnubile la transición.

Veamos como se encolumnan y que peso real tienen las organizaciones de base, las agrupaciones juveniles, los  aliados estratégicos, y que inserción les cabe dentro de la representatividad política que naturalmente tratarán de ejercer hegemónicamente algunos gobernadores e intendentes, sin olvidar que quienes se fueron como Massa, de la Sota, Soláa tienen voracidad para volver a ocupar un lugar (¿Duhalde también?).


Será útil apuntar, que si la sociedad hizo un giro a la derecha, quizás en esta primera instancia, la oposición a este “ancien regime” revivido, tenga un matiz menos progresista del deseado, y que marcó una época inesperada en la historia del movimiento.

Estos reacomodamientos tensionarán para adentro, lo que es inevitable, ya que por fuera de esos sectores sobrevolará la imagen de CFK, que también deberá pasar por el cedazo del análisis y que seguramente en principio quedará bloqueada por los vientos derechosos, por el esmerilamiento judicial y por las facturas a pagar internas, donde el kirchnerismo puro, también estará entre los señalados por algunos sectores, como los responsables de primera línea de la derrota.

Seguramente en los tiempos del desenmascaramiento de las políticas neoliberales, cuando comience a percibirse más nítidamente aún, lo que está en juego, CFK todavía tenga mucho que decir desde la revalorización de sus políticas progresistas.

De todos ellos, desde los que están en la trinchera, o están en las gateras, debe salir una reorganización institucional para los tiempos actuales, que cuanto más amplia, representativa y diversa sea, más reparadora y constructiva resultará.

Una consecuencia inesperada aparece, que lo que se intentó llamar “Sciolismo” hoy tendrá escasa representatividad institucional y nulo ejercicio territorial, y eso en política se paga muy caro.

Sobre la administración Macri, poco se puede agregar, que no sea que estamos convencidos que sus políticas serán peores de lo imaginado superficialmente, pues contarán con un bloque de poder inédito en la Argentina, desde el regreso a la democracia.

Administrarán los 3 presupuestos más importantes por lejos del país; Nación, PBA y CABA, y con el respaldo de la Suprema Corte, las más importancias instancias del aparato judicial incluyendo el estratégico Consejo de la Magistratura.


Aliados de ocasión como el socialismo que gobierna en Santa Fe y el peronismo disidente en Córdoba, y San Luis, tendrán su asiento en el reparto del poder, a cambio de “estratégicos” silencios de complicidad.

Solo le queda incómodo el Parlamento, donde las fuerzas del Nac & Pop tienen la responsabilidad de proteger los avances legislativos obtenidos.


A ello sumémosle el bloque mediático, la embajada de EE.UU, el FMI, el Banco Mundial y tendremos un panorama difícil para los legisladores y las representación de los trabajadores que pretendan resistir los avances de la demolición, en un país con tradición presidencialista y con semejante apoyo externo.

Con este despliegue de fuerzas propias y ajenas, es de suponer que no vienen para quedarse 4 años, sino para barrer con lo conquistado y sobre ello re-edificar la vieja Argentina, al modo del comienzo del siglo XX, “el ancien regime” que gobernó hasta el 46 a la Argentina, con cimientos parecidos a los del Centenario.

Ya el “electo” hizo mención anoche a los buenos tiempos de la inmigración, cuando la Argentina solo tenía por delante cumplir el mandato de las Potencias Centrales y convertirse en “el granero del mundo”, y los “inmigrantes” no jodían con exigencias salariales, ni derechos de inclusión, pues su logro inmediato era sobrevivir en estas tierras extrañas.


Tiempos donde la fuerza laboral en consecuencia, no era un “costo” gravoso y permitía una renta dispendiosa para una minoría privilegiada.

Si hay un sector que conservó una memoria histórica de los “buenos tiempos” ha sido la oligarquía enlazada con la actividad agropecuaria de la Pampa Húmeda y del manejo de las rentas del comercio de sus productos al exterior, sin restricciones.

Por ello obviamente no cometerán errores groseros como la inmediata devaluación ni apertura indiscriminada de la importación y libre compra de divisas.


También seguramente se cuidarán de algunas predicciones que desgranarán con el tiempo como la reconversión de YPF en una empresa anodina y la independencia del Banco Central para permitirles manejar a su antojo y arbitrio la dependencia monetaria.

Administrarán este tiempo, ganando espacio con denuncias a la corrupción que “han encontrado superior a lo imaginado”, o persiguiendo a funcionarios y desgastando la imagen de Cristina Fernández, para que su salida sea lo más traumática posible para empiojar su futuro y hacerla responsable de la necesidad de tomar urgentes y crudas medidas “para salvar la ropa”, llámese políticas de brutal ajuste.

Encontrarán argumentos bien difundidos por la cadena de Clarín, para justificar paritarias a la baja, para disminuir el consumo y para enfriar la economía, bajando costos con el sacrificio del trabajador, e intentando disminuir la inflación por la vía de la retracción.

Toda la artillería conocida de herramientas que supimos sufrir en los 90, cuando también durante un tiempo de embeleco porque el dollar estaba a la par (eso permitía viajar gratis al exterior recuerden) se juntaron la idiotez, la candidez, y la indiferencia en un cóctel mirtal que legitimó la reelección del turco traidor y repitió su ordalía votando a de la Rúa.
Más tarde nadie tuvo la culpa de las crisis económicas, de los corralitos, ni de la fuga de capitales, ni del cierre de fábricas, ni de la desocupación, ni de la pérdida de la moneda, ni de los muertos en Plaza de Mayo, ni de la Banelco y nadie para sobrevivir tuvo que apelar al trueque, ni nadie tuvo el dolor de tener hijos que se iban a España. 

La memoria suele ser selectiva, y sus agujeros a veces es un ejercicio inconciente para no lastimarse, pero a veces es tambien un signo conciente de debilidad mental.

Habrá una etapa de acomodamiento para sobrevivir, donde como sucedió con aquellos inmigrantes del Centenario, el trabajador privilegiará mantener en lo posible el trabajo, aceptar algunas pérdidas, y disimular sus zozobras.

Tendrán a su favor por un tiempo la complicidad de algunos gremios importantes, que se ven favorecido circunstancialmente por “negocios” particulares, como los camioneros y su líder.
No olvidemos que los dirigentes sindicales antes que peronistas u hombres del movimiento Nac & Pop, son sindicalistas y sus negocios particulares se funden con los privilegios de los sectores de más altos ingresos de los trabajadores.

Cuando estallen los conflictos, estos serán los primeros para “facturar” supuestas traiciones, historias conocidas que volveremos a ver, y bueno será estar atento a estos movimientos pendulares. 

Pero ese tiempo será a partir de los meses venideros, por ahora todo el esfuerzo lo pondrán en inflar los globos, que consistirá en traer capitales a cualquier costo, (incluso negociar espuriamente con los buitres) para intentar ofrecer una imagen de reactivación a través de radicación de nuevas industrias.

Tienen su talón de aquiles, y aún con la cháchara de la “ética del egoísmo” a la cual es tan afecto el “electo”, no alcanzará para disimular: ¿qué harán con los fondos buitres?

Y por supuesto está el ciudadano de a pié, nosotros, sobre los que inevitablemente caerá el peso de las políticas económicas, y que no tendrá recursos para defenderse, cuando comience por decantación de las medidas neoliberales, la eliminación de puestos de trabajo, pérdida del poder adquisitivo de salarios y haberes previsionales y por ende del consumo; con esto basta para complicarnos la vida, lo demás vendrá por añadidura.

A esto no se llega sólo por la mala voluntad de organismos internacionales, ni por presión del capitalismo más cruel, ni por las campañas mediáticas para blindar a un candidato impresentable, ni por errores del gobierno en la administración ni en la campaña electoral.

Esas son posiciones que enmarcan una ideología, que tiene derecho a expresare en democracia.

No, a esto se llega fundamentalmente por la voluntad de una mayoría de la ciudadanía, que quizás cree equivocadamente, que está inmunizado contra la ideología o que sin ahondar en los temas ideológicos cree decidir objetivamente, y resuelve su voto, “una decisión vital” a través de un acto emocional: privilegió “quedar atado a un rencor” antes que superar esa emoción negativa y enfermiza, con un acto racional de adultez.

La ideología es un prisma, unas lentes a través de la cual “vemos” e “interpretamos” la realidad.
Hay ideología también detrás de una actitud no comprometida, fácil de expresar con un “no meterse”, o de “un indiferente, me da igual”, o de “de todos son peores o ineptos”, o “de que se vayan todos”, o “todos son corruptos”.

Nunca estuvo más clara la decisión que en este balotaje.

 
No podrán decir el día de mañana, que no sabían, que no estaban informados, que los engañaron, mintieron o intoxicaron.

Algunas de esas medicinas hubieron, y a veces en dosis de alta toxicidad, pero ninguna fue tan decisiva y gravitante como la propia voluntad del votante, en su libre albedrío de saber y comparar como le transcurrió la vida en estos tiempos, de donde venía y como podría proyectarse.

Fue libre de valorar riesgos y decidir en consecuencia y eligió por la negativa.

Démosle a cada cual su responsabilidad, no le hurtemos la parte del costo que vendrá, al facilismo de los que eligieron desde la protección y comodidad del medio donde se desarrolla, con sus hábitos, tics, modas y aspiraciones con sobredosis de individualismo.

Hubo un porcentaje decisivo que inclinó el resultado y que no está en condiciones de defender racionalmente ni una sola de sus propuestas, y que mayoritariamente ni las conoce.
Ni las cadenas nacionales, ni la subjetiva soberbia en la conducción, ni la corrupción sistémica indemostrada, ni la anatematización de La Cámpora tienen entidad suficiente como para justificar una decisión vital.
Pero sí sirven, para llenar huecos discursivos “para salir del paso”.

Hay una reedición de viejas antinomias que la sociedad nunca pudo superar, que tiene variadas expresiones y ejemplos, pero se origina en una vertiente bastante unificada; “lo insoportable que resulta tantos iguales a uno” en nuestro rededor, sensación que afecta a sectores que creen que sus logros devienen únicamente de sus esfuerzos y méritos, y no del contexto general, y que subsidiariamente no aprueban que los “otros” vivan con necesidades satisfechas, algunas como las del esparcimiento, educación, turismo, acceso a engendros tecnológicos, cuando antes, en los buenos tiempos, eran de acceso restringido a “gente como uno” ¿vio? y hoy con acceso casi universal porque se entromete el Estado y “rompe el equilibrio natural”, que creen sacrosanto, de las fuerzas económicas que sobreviene de los mandatos del Mercado.

Una nube mágica de voluntarismo bienintencionado y superficial, envuelve las supuestas propuestas de ese individualismo, incapaz de sentirse parte de un proyecto colectivo, y que esta convencido, que “él se salva”, mas allá de las políticas del neoliberalismo, que dicten las corporaciones y las ejecute el “electo”.

Dentro de algunos pocos años, escucharemos como en tiempos de Menem y de la Rúa, “yo no lo voté”.
No será tarde, nunca lo es, pero será duro, mucho más duro que en estos últimos 12 años, remontar otra vez el repecho.

Me resulta ilustrativo mechar algunas frases de Perón a propósito de estos tiempos para organizar mis ideas, enmarcar propuestas y acentuar reflexiones, y con ello dejar bien claro por qué ideas luchamos y que terreno estamos en vísperas de perder:

-“Un partido político sin unidad de acción es una fuerza inorgánica que no realiza grandes obras ni se consolida en el tiempo”.


-“El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tener como principal objeto el bienestar social.

-“Libre no es un obrar según la propia gana, sino una elección entre varias posibilidades profundamente conocidas.

-“El trabajo es la suprema dignidad del hombre. En la comunidad argentina no existe más que una sola clase de hombres: la de los que trabajan.

-“La acción económica en materia monetaria debe servir al desarrollo ordenado de la economía y al afianzamiento de la independencia económica del país.

-“El Gobierno, el Estado y las organizaciones del Pueblo deben promover la nacionalización de los servicios públicos, sin que ello importe su estatización.

-“Las actividades comerciales en relación con el exterior serán conducidas por el Gobierno y ejercidas por las empresas y organizaciones privadas o de carácter económico individual o social.

-“Para poder gobernar es menester no aferrarse siempre a la propia voluntad, no hacerles hacer siempre a los demás lo que uno quiere, sino permitir que cada uno pueda hacer también una parte de lo que desea.

-“Cuando un hombre dice: “yo soy apolítico”, es como si dijera: “yo soy un cretino”. No digo lo mismo de un opositor que no comparte mis ideas. Pienso que es un equivocado, pero nunca pienso que es un cretino.

-“El Pueblo está económicamente organizado cuando sus asociaciones representan a los trabajadores, productores, industriales, comerciantes y consumidores, en relación con el ejercicio de sus funciones económicas.

-“El comercio exterior de la Nación debe orientase hacia el abastecimiento interno y la consolidación y diversificación de los mercados de importación y exportación, a fin de obtener términos de intercambio justos y equitativos.

-“El comercio interno será conducido por el Estado con intervención de las organizaciones económicas y sociales, a fin de lograr que los bienes de producción y de consumo lleguen a los usuarios oportunamente y por las vías más económicas.

-“Las organizaciones económicas del Pueblo deben organizarse y desarrollarse libremente, con la sola condición de que concurran mediante su acción a la consolidación y defensa de la Independencia Económica y el desarrollo de la economía social, base material de la Justicia Social.

Y como era un hombre de fino humor cerraremos con una chuscada de su estilo.

“No es que nosotros hayamos sido buenos. Sino que los que vinieron después fueron tan malos que nos dejaron como buenos a nosotros”.

El humor es una herramienta del proyecto nacional, no lo perdamos, sirve para vivir.

Jorge Carbajal


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